¿QUIÉN?
Por Coqui Andrew
Capitulo Once
No puedo créerlo, ella está en mi habitación y en mi cama, pero… ¡¿Cómo?!, la miro, sus ojos me observan con atención creo que la borrachera se quitó.
-¿Qué hace este tipo en mi habitación? ¿cómo entró? – son las preguntas que me hago, esta maldita borrachera hasta del susto se me quito.
¿Cómo entraste a mi habitación? – preguntamos ambos, ella se levanta molesta, tirando de la sábana.
-¡¿Tu habitación?! – decimos al mismo tiempo.
-¡Deja de hacer eso! – me dice –Y por favor cúbrete, ¿no te da pena? –
Volteo a verme, estoy desnudo, pues cómo no iba estarlo si ella me la quito, tomo una almohada y cubro mi mejor parte.
"-¿Por qué dices que es tu habitación? – pregunto
-Pues sí; ayer me trajeron a esta habitación, entre y salí varias veces, Tu por qué estás aquí, yo no recuerdo haberte visto y mucho menos dejado entrar – me dice.
-Pues pasa lo mismo conmigo, ayer me dijeron que la suite nupcial era mi habitación, también estuve entrando y saliendo de aquí, ¿Cómo es posible que no nos hayamos encontrado? – pregunte
Ella parpadeo varias veces – Pues no lo sé, así que te pido que te vayas y pidas otra habitación, ¡Aquí no te quiero! – toma una almohada y me la tira, no me dejo así que le devuelvo el almohadazo.
-No me voy, aquí me quedaré, si quieres irte, pues ya te estas yendo – le hago con un movimiento de manos y le indico la salida, esta enojadísima.
- ¡Qué poco caballero eres! – me dice, esos ojos verdes, se están obscureciendo.
Sigue aventándome almohadas -¡Basta! – le digo, ella no hace caso, parece una leona, se acerca y me da una bofetada y trata de arañarme el rostro, lo cual hace que se me caiga la almohada, estamos muy cerca otra vez, ella siente mi miembro muy duro, se hace para atrás y vuelve a pegarme. Solo me río, no me avergüenza estar desnudo, se lo tengo y lo que provoco.
-¡Viejo cochino! ¡Vístase y váyase! – me dice, se gira, corre hacia el baño, se encerrándose ahí.
Solo me quedo mirando la puerta, me giro y me tumbo en la cama otra vez, pongo mis brazos atrás de mi cabeza, pensando ¿Cómo llego aquí? Suena mi celular, me paro para buscarlo, pues no sé dónde lo deje, me agacho para seguir mi búsqueda.
Me doy una ducha rápida, me envuelvo en una toalla y salgo ¡Oh Dios!, me encuentro con un trasero muy bien formado, me sonrojo, este tipo no tiene vergüenza, está buscando algo, mientras me echaré un taco de ojo, pues está buenísimo, muerdo mi labio inferior.
Siento una mirada, me giro, la muy canija, está observando, se muerde el labio, hace que mi amiguito se despierte, abre sus hermosos ojos cuando ve eso, no me queda de otra que pararme pues ya encontré mi celular. Me acerco a ella, sonrío, ella retrocede no sé si por miedo o porque estoy desnudo, pero paso a su lado para entrar al baño.
Mi celular ya no suena, así que lo coloco en el lavabo, abro la regadera y me ducho, ya relajado, salgo, me pongo la toalla alrededor de mi cintura.
Abro la puerta me dirijo al vestidor que está a la derecha, cuando veo unas largas, blancas y hermosas piernas salir del vestidor izquierdo, ahora entiendo porque nunca me di cuenta que había una mujer en la habitación, siendo la suite nupcial, es muy amplia y las ventanas están todo el tiempo abiertas, hasta ahora percibo el aroma de Candy.
Después de que se metió al baño me dirijo a mi vestidor, pero no veo ropa de él, ¿acaso? … salgo y veo otra puerta la abro y ¡ahí está la ropa! Martí me las va a pagar, regreso para ponerme un bañador completo de color amarillo, salgo y ahí está el recién bañado.
-Espero que cuando vuelva ya no esté aquí, es de muy mal gusto que una señorita como yo, este con un hombre en la misma habitación – le digo.
-Pues se equivoca yo no me voy a ir, yo reserve con anticipación, así que si quiere ir con gusto me encargo personalmente de que le den una habitación, pues su compañía no me es agradable – Me mira con coraje.
-¡Es usted un patán! Debería dejarme esta habitación, pero ya veo que no es un caballero y no se preocupe ahora mismo bajo a recepción para dejar este mugroso hotel – me dice.
Eso si no lo esperaba, mientras baja hablare con el gerente, no pienso dejarla ir, pero tengo que hablar con mi amigo.
-Pues vaya, no sé qué, espera – le señalo la puerta.
Veo que trae puesto un traje de baño color amarillo, toma su pareo color naranja, sus sandalias y bolsa, se ve hermosa, salgo de mi ensoñación cuando escucho el portazo.
Tomo mi celular, marco a Martí, no me contesta, aviento mi celular en el bolso, me dirijo al restaurante, veo a mis amigos y familia, pero no voy con ellos, salgo a la terraza y pido mi desayuno, escucho mi celular, veo que Martí.
-¡¿Qué hiciste?! ¿Por qué el señor "patán" Andrew, está en mi habitación?! – pregunto –
-Sí, buenos días, mi niña, no sé de qué, me hablas, así que explícame con clama y sin gritarme, recuerda quién soy – me dice
-Buenos días, Martí, ayer estuve en el bar tomando y me emborrache, cuando llegue a la suite, me acuesto y hoy en la mañana que despierto, estoy en los brazos de ese "patán" de Andrew, además estoy molesta con este hotel, tiene unas horribles actividades, todas son en parejas y … ¡Yo no tengo! - le digo casi sollozando eso me funciona con él. –Cámbiame de hotel, por favor, anda Martí, te prometo hacer lo que quieras, si lo haces, anda no seas malito – le digo, del otro lado de la línea, solo escucho un suspiro
-No puedo hacerlo, fue el hotel que me ofreció el mejor paquete para ustedes y si alguno se sale, me sancionan con un cargo extra y es muy caro, pequeña. Lo único que puedo hacer es investigar porque le dieron el mismo hotel a mi socio – me dice, me enojo, pero no se lo demuestro.
-Está bien, esperaré tu llamada – sigo llorando – Saludos a la abuelita – le mando un tronado beso. Él solo ríe antes de colgar.
Me visto a toda velocidad, es urgente que hable con el gerente, llego a la recepción, pregunto por él, me dicen que tuvo que salir y no saben a qué hora regresará. Me enojo y voy al restaurante salgo a la terraza, cuando suena mi celular, es mi amigo, contesto.
-Hola, Albert, ¿Cómo te va allá? – pregunta.
-Hola, no como lo esperaba ¿puedo saber por qué estoy en la Suite Nupcial con Candy? – pregunto.
-¡Ah! ¿Cometí algún error? ¿Creí que querías estar con ella? ¿O era con Asher? – Suelta la carcajada.
-No seas idiota, obvio que con Candy y no el afeminado de su hermano, ¿quiero saber cómo lo lograste? –
-Pues verás… Cuando supe donde se hospedarían, hablé de parte de Martí para hacer el cambio de habitación, ella iba a tener una suite para ella sola, así que lo único que dije es pedir el cambio de habitación a suite nupcial para el matrimonio Andrew – me dice.
Estoy sorprendido, nunca me espere que él tuviera esa imaginación, sonrío ante su descaro.
-¡Vaya! Eso me agrada – le digo – pero quiere cambiarse de habitación y si no se lo dan, se va ir del hotel –le digo con mucha angustia.
-No puede, hay cláusulas que cumplir por la reservación, paquete, etc, etc – me dice – Así que tendrá que aguantarte – se ríe – Además me las arregle para que hicieran actividades en pareja, para que aproveches, ¿lo has hecho? –
-No, hasta ahora lo sé, tendré que ganarme a esa rubia hechicera, es rebelde, pero así me gusta – le digo.
-Bueno, sigo con la investigación, nos vemos y diviértete, amigo – Me dice
-Gracias, hasta luego – colgamos.
La veo sentada sola en la terraza, me acerco -¿Puedo sentarme con usted? –preguntó, ella mira y con un gesto me indica que si, llamo al mesero para pedir mi desayuno.
-Candy, le ofrezco una disculpa, por lo que pasó en la habitación, acabo de hablar con mi amigo y me dice que no podemos cambiar de habitación o de hotel, porque hay sanciones que cubrir – le digo.
-Si ya lo sé, acabo de hablar con Martí y me dijo lo mismo – me dice con tristeza.
-¿Sabes que estamos registrados como matrimonio? – le digo, ella me ve con sorpresa.
- No es cierto –me dice.
-Si, mi amigo me lo informo, deberías preguntarle a Martí – Sin esperar lo hace.
Se levanta, se retira cuando escucha la voz de Martí.
-Martí, cariño, ¿es cierto que me registraste cómo esposa del señor Andrew? –
-Si, es cierto, es que cuando me enteré que iba ir, se me ocurrió hacerlo, ¿Qué? ¿Acaso no te gusta? Deberías aprovechar y conquistarlo -
-No seas así, Martí, lo haces para que no te quite a Tentación, ella me dijo que tú le habías dicho que podía estar con Andrew ¿Entonces por qué quieres que yo lo conquiste? – Le digo
-Tentación, es mía, ¿Está claro? ¡Así que sácalo de mi camino! ¡Es una orden! –
Me siento frustrada, pero voy a hacerlo por él… Martí
Continuará …
