¿QUIÉN?
Por Coqui Andrew
Capitulo Doce
Termino la llamada, ahora no sé qué hacer, el señor "patán-conquistador" Andrew, no me atrae en lo absoluto, pero tengo que hacer lo que me ordeno Martí, también tengo que investigar si pasó algo entre nosotros, eso me pasa por tomar como loca en el bar.
Me dirijo, a mi mesa, pongo mi mejor sonrisa.
-Pues por mí encantado de ser su esposo durante nuestra estancia aquí – Lo veo a los ojos y de verdad me irrita.
-Pues yo no, así que, si vamos a compartir la habitación, usted debería dormir en el sofá o la hamaca, sillones sobran, usted decide, porque la cama me la quedo yo – Me señalo
-¿Por qué? La cama es lo suficientemente grande para los dos – me dice
-¿Se está burlando de mí? – estoy enojada.
-No, para nada, podemos compartir la habitación, cama y otras cosas más – me dice el patán.
-¡Usted es un abusivo! ¡¿Cómo se le ocurre pensar que yo quiero algo con usted?! – volteo mi rostro
-Pero si ya lo hicimos, que tiene de malo … - me dice el muy cínico
-¡Lo dudo! – le digo cruzando mis brazos - ¿Sabe? No quiero verlo el resto del día – me levanto y me dirijo a la playa.
Se ve tan linda enojada, me gusta demasiado, ahora tengo que conquistarla, el mesero se acerca a mi petición y le pido hablar con Nani, se retira a cumplir mi solicitud, al poco rato llega la señora.
-A sus órdenes, señor Andrew – me dice
-Nani, ayer tu me ibas a decir dónde se encontraba la señora Candy, ¿por qué no lo hiciste?
-Porque usted me dijo que ya la había encontrado – me dice, la veo con confusión.
-Si, la encontré con un amigo en la discoteca – le digo
-No, señor Andrew, ella se encontraba en el bar de la playa – me dice
-¿Estás segura? –pregunte
-Si, muy segura, señor –
Me quedo pensativo, pues estoy seguro que estuve con ella. Nani, me observa
-Señor, creo que hubo un error, ¿quiere que investigue? – pregunta
-Si, Nani, investiga con los de seguridad, por favor en cuanto tengas algo, me avisas y nos vemos en la habitación. Por ahora me voy a la playa con mi esposa – le digo, frotándome las manos, le guiño un ojo y me dirijo por el camino que ella tomo.
Llego a la playa, la veo en un camastro, tomando el sol, su escultura figura, llama la atención de los turistas. Me tumbo junto a ella. Se asusta
-¡Tú! – me dice – Porque no te vas, no quiero verte – se levanta.
-Te recuerdo que eres mi esposa – el chico que estaba a punto de acercarse, se fue.
-¿Ves? Ya se fue ese chico tan guapo, deberías irte y dejar de decir que soy tu esposa, ¡No somos nada! – frunce
-Vamos, querida, anda vamos a nadar o quieres ¿qué te enseñe a surfear? -
-¿Sabes surfear? – cambiando su rostro a sorpresa.
-Si, ven vamos por unas tablas – me levanto ofreciéndole mi mano, la tomo y nos dirigimos al local para rentar unas tablas.
Estamos surfeando, ella aprendió rápido, aunque todavía le falta, pero lo básico lo sabe, ese traje color amarillo la hace ver espectacular, su sonrisa la hace ver más bella.
Terminamos después de dos horas, dejamos las tablas, la invite a comer, ella con gusto acepto, se veía más relajada. Se puso su sombrero, gafas y pareo para entrar al restaurante, yo mi camiseta y short.
Sus amigos le hacen señas para que fuera con ellos, pero no les hizo caso, solicito una mesa privada.
-¿Por qué no quisiste ir con ellos? – le pregunte
-Porque me hicieron a un lado, desde que llegamos, por eso, hasta que nos vayamos estaremos juntos otra vez. Se pasaron diciéndome que los eventos son pareja y como yo no tengo – me dijo encogiéndose de hombros.
-Si gustas, yo puedo ser tu pareja, si quieres estar con ellos – me ofrecí
-No, gracias, ya suficiente tengo con compartir una habitación – me dice inocentemente, lo cual me causo gracia
-¿De verdad? ¡Qué pena! También tengo que compartir habitación –le digo
Me iba a contestar, cuando llego su hermano Asher y una señora muy guapa.
-Hermana, ¿Por qué no vienes a comer con nosotros? – pregunta
-No quiero, ustedes diviértanse sin mí, pues no dicen que solo es parejas, y Nimue, está en spa todo el tiempo, descansando y no sale en la noche y está todavía joven, para encerrarse – dice con frialdad.
-Candy, no deberías hablarles así – le digo
-¡Tú no te metas! – Ellos decidieron hacerme a un lado, no yo – empieza a llorar
¡Oh! Ahí va otra vez, no empieces a llorar, porque no me vas hace sentir culpable, yo no tengo la culpa de que los eventos estén hechos así, reclama al gerente del hotel – le dice Asher
-Por cierto ¿Qué hacía usted ayer con la rubia despampanante? – pregunta Asher
-¡¿Cuál rubia despampanante?! Ayer estuve con Candy – digo, ella pone cara de sorpresa
-¿Rubia y espectacular? – pregunte y aun así dices que estamos casados. ¡Mentiroso! – dice enfadada
Tengo que investigar con quién estuve - ¿Acaso estás celosa? –
-¿Te encantaría que lo estuviera? Pues no, solo confirmo que eres un patán y conquistador de mujeres – dice – lo que más me molesta es que quieres que te haga caso y me presentes como tu esposa –
¿Cómo está eso? ¿Su esposa? – dice la dama
-Perdón ¿quién es usted? – pregunto
-Soy Nimue, familiar de Martí – me dice
-Mucho gusto en conocerla, ¿Hermana? – pregunto tratando de indagar
-No sea curioso, señor – comenta molesta
-Si, Nimue, Martí permitió que este señor estuviera en la misma habitación y solo dijo que éramos el matrimonio Andrew, se lo tomo muy a pecho – dice indignada Candy
-¡Martí me va escuchar!¡Esto no se hace cariño! –
¿Cariño? Pienso, esto es muy raro, veo a Candy que esta incomoda-
-Bueno ya váyanse, voy a la habitación a darme un baño y descansar, para festejar SOLA, en la noche, Con permiso – se levanta, dejándonos a todos.
-Buenas tardes, señor Andrew y espero que no se pase con mi hermana – me amenaza Asher.
Pido un servicio de café para habitación. Entro despacio y escucho ruido en el baño, me voy al balcón.
Estoy relajada en la tina del baño, termino de bañarme y salgo, lo veo en el balcón, tomando Whiskey, tocan a la puerta, doy el pase, e ingreso al vestidor,/span/p
Es Nani.
-Buenas tardes, señora, le traigo café y unos postres para que degustar –me dice
-Pero yo no pedí nada – contesto saliendo del vestidor
-Pero yo sí, ya que te saliste sin disfrutarlos – me dice
-Está bien – le digo
Me regreso al vestidor para terminar mi arreglo, cuando salgo, Nani está preparando el servicio.
-¿El señor, se fue? – pregunto
-No, señora, está en el baño –
-Gracias, ¿puedes llevarlo a la terraza, por favor? –
-Si, señora con gusto – Salimos ambas, después de servirme regreso a la habitación, escucho que está platicando con Albert. Me concentro en la vista que tengo frente a mí.
Salgo del vestidor, me encuentro con Nani, parece que me estaba esperando.
-¿Qué pasó? ¿Investigaste algo? – pregunto con ansiedad
-Sí, señor, le comento, la señora estaba en el bar de la playa bebiendo sola, si se le acercaban chicos, pero ella los mandaba al volar, bebió hasta las dos de la mañana y subió directo a la habitación – me dice
-¿Entonces con quién estaba yo? – pregunte
-¡Ah! Usted estaba con una chica muy parecida a su esposa, esa señorita estaba con un grupo de jóvenes bebiendo, después usted se incorporó con ellos, hasta la una de la mañana, salieron juntos del antro, pero en los elevadores se separaron, ella bajo en el piso tres. Usted llego a su habitación solo. Esto lo sé porque vi los videos de seguridad, mi esposo me ayudo.
-¿Dice que es muy parecida a mi esposa? -
-Sí, señor, rubia, alta, atlética, hermosa en pocas palabras, bueno… más bien de mi esposo – Se ríe
Me quedo pensando en cierta persona que tienes esas características y solo la vi una vez, en un bar.
-¿Solo estuvimos bebiendo? -pregunte
-¿La verdad? –pregunto, yo lo asiento con la cabeza
-Pues no, se dieron un beso, cuando salieron del antro – me dice
¡No lo puedo creer! Siento que mi vista se nubla y todo me da vueltas.
-Señor, ¿se siente mal? –pregunta
Es obvio que sí, me dirijo al sillón más cercano para poder asimilar lo qué pasó anoche y sobre todo el beso, aun no lo creo.
-Gracias, Nani, ¿serías tan amable de ver si la señora aún está en la terraza? –
-Sí, señor, ¿algo más? – pregunta
-No, gracias – Se retira
Me levanto del sillón, me dirijo al bar, me sirvo otro whiskey, vaya que me hace falta, lo bebo de un solo sorbo.
-¡¿Me besé con ella?! ¡No puede ser! Juraría que era Candy, si son tan parecidas, ¡cómo fui a equivocarme! ¡idiota! Me golpeo la frente
-¿Te pasa algo, Albert? – pregunta Candy
-¿No estabas en la terraza? -Pregunto sorprendido
-Si, le dije a Nani que se podía retirar, entre detrás de ella, cuando vi que te ponías muy pálido, por eso me acerqué.
-¿Candy? –
-Si ¿Qué quieres? –
-¿Podríamos pasar la noche aquí, por favor? – le pregunte
Ella me ve inquisitivamente, pero acepta
-Está bien, solo porque te veo mal ¿Quieres que llame al médico?
-No, estoy bien, gracias, veras que me recuperé pronto, voy a dormir ¿Vienes? –
Se acerca, tomándome del brazo, nos dirigimos la cama.
Continuará…
