¿QUIÉN?
Por Coqui Andrew
Capitulo Dieciséis
¡Por fin! Estoy en casa, el viaje fue muy largo, dejo las maletas botadas a la entrada del departamento, voy a la cocina por una cerveza, necesito refrescarme, me dirijo a mi habitación, me desvisto, entro al baño, lleno la tina, una llena, entro para relajarme, no sé cuánto tiempo ha pasado, pero el agua está fría, sin más salgo y me meto a la ducha, cuando termino, salgo hacia mi habitación, llevándome un susto, ahí están mi cuñado y hermana
-¡Por Dios, Albert, vístete! –me dice mi hermana, aventándome un cojín, lo tomo, cubriendo mis partes, George se ríe, lo miro, pero entro a mi vestidor.
-¡Tú, no deberías estar aquí! Bueno ninguno de los dos, es mi privacidad- les grito
George sigue riéndose, mi hermana se le une, lo cual me molesta mucho, ya vestido, les digo que vayamos a mi despacho, me siguen, abro la puerta dejando pasar primero a mi hermana.
-¿Qué hacen aquí? – les pregunto una vez que nos sentamos
-¡Qué hacemos! Pues te vas por el fin de semana, no dejas ningún aviso, solo porque Anthony, nos dijo que Robert estaba a cargo y los trataba como esclavos, investigando supimos que te habías ido a Hawái ¿Qué hacías allá? – pregunta toda molesta
-Pues decidí tomar unas vacaciones, ¿qué tiene de malo? – Le digo con inocencia
-¿Vacaciones? Crees que soy idiota o qué, siempre se van vacaciones, Tom, Neal, Anthony y tú juntos, ¿Cómo es que ahora, tú te vas solo? También déjame recordarte que George, es tu jefe y no recibió ninguna notificación, solicitud o lo que sea de tus vacaciones – Volteo a ver George, después de a mi hermana, quién me mira con hostilidad.
-Pues te recuerdo que también soy socio de la editorial, así como de otros negocios, si Catherine no le hizo llegar a tiempo los papeles requeridos a George, hablaré con ella y la sustituiré por alguien más eficiente, porque si deje todo arreglado antes de irme a mis merecidas vacaciones –le digo
-Querida, - dice George – Ya no tuve tiempo de decírtelo, pero efectivamente, él dejo todo arreglado – Allison parece matarlo con la mirada.
-Bien te creo – le dice a George - ¿Y los muchachos ya no te interesan? – miro a mi hermana con incredulidad.
-Nunca me han interesado los muchachos, más bien me gustan e interesan las mujeres – le digo, me fulmina con la mirada, George suelta la carcajada.
-¡Si serás idiota! – me dice – Me refería a Tom, Neal y mi hijo, tenía entendido que habían planeado sus vacaciones como siempre lo hacen ¿Ya no lo harás? –
-Pues creo que este año no iré con ellos, adelante parte de las vacaciones y te sugiero que pienses antes de hacerme una pregunta, para responderte correctamente – Me ve mal
-¿Por qué fuiste a Hawái? – pregunta
-Porque quería ir allá, ¿algún problema? –
Ellos se miran, con complicidad – No ninguno, hermano, aclarado todo, nos vamos- Nos levantamos y los acompaño hasta la salida, me dirijo a mi habitación, cuando tocan a la puerta.
-Ahora qué quieren – digo abriendo la puerta –
-Hola, amigo – me dice Alexander, es el detective
-Hola, pasa – le digo – creí que era mi hermana – Entra con un cigarro en la mano
-Si los vi salir, tuve que esconderme rápido, te traigo el informe – me dice
-Qué bien, déjame verlo, por favor – le digo con emoción
-Pero antes ofréceme algo de beber –me dice
-Sí, claro ¿Whiskey? – pregunto, dirigiéndome al bar, sirvo dos tragos, le ofrezco uno, lo acepta, le da un sorbo.
-Antes que nada, te digo fue muy fácil hacer el informe, espero que te sirva, pero aun no tengo claro por qué quieres investigar a Asher, creí que te gustaba Candy – Me dice con una sonrisa de lado
-¿Estás bromeando? – le digo, dando un trago al whiskey – Te pedí que investigarás a toda la familia, no solo Asher y si me interesa Candy –
-Y Tentación, ¿dónde queda? – pregunta
-A ella no te pedí que la investigarás, a parte solo me atrae físicamente –
-Pues no creo, después de lo que paso en la VIP del Makani –me dice
-¿Me investigas? – pregunto
-¿Entonces, reconoces qué si pasó algo? – pregunta
-Es obvio que si, Candy me dejo todo alborotado, prometió quedarse conmigo y salió, salí a buscarla y me encontré con Tentación, se me ofreció, no puede negarme, así sucedieron las cosas –
-¡Eres un cínico! –
-Eras tú, ¿quién estaba con ella? – pregunte
Él se ríe –No, no era yo – me dice – Debes de poner más atención a tu alrededor- Me sorprende lo que me dice, no entendí, él se levanta deja un sobre en la mesa – Ahí tiene todo lo que tienes que saber, si quieres que investigue algo más me avisas, no es necesario que me acompañes, conozco la salido, hasta luego amigo – Se va
Me quedo pensando sobre lo que me dijo que tengo que ser más observador, termino mi bebida, tomo el sobre, lo abro, para leer, cuando vuelven a tocar la puerta, suelto un suspiro de frustración, dejo el sobre, me dirijo a la puerta, abro de mala gana y mi grito se queda atorado en la puerta, cuando veo quién mi nueva visita.
-Hola Albert, ¿puedo pasar? –pregunta
-Claro, siempre eres bienvenida – la dejo entrar, ella revisa con sus hermosos ojos la estancia, me ve sonriendo, le pido que tome asiento, acepta sin dejar de verme, eso me agrada.
-¿Quieres algo de beber? – pregunto
-Si, veo que estás tomando whiskey, ¿me puedes dar uno, por favor? – me dice
-Lo que tu gustes, hermosa – me retiro para servir un vaso
-¿Tuviste vistas, antes de mí? – pregunta, su voz me encanta
-Si. Vino un viejo amigo, me dejo una información que necesito para un negocio – le entrego su vaso.
-Está bonito tu departamento – me dice
-¿Podríamos compartirlo, si tu deseas? – le giño un ojo
-Veremos- me dice
-¿Y qué te trae por acá? – le digo
-Pues quería verte, ¿No te agrada? – pregunta
-Sí, me agrada, pero tengo una duda… - le digo mirándola a los ojos
-Pregunta – sosteniéndome la mirada
-¿Cómo supiste dónde vivo? – le doy un sorbo a mi bebida
-Tengo mis recursos, sobre todo cuando alguien me interesa – dice
-¿Te intereso? –
-Si, te lo dije, anteriormente –
-Entonces… ¿En qué te puedo ayudar, hermosa? – Ella sonríe
-Charlemos un poco, quiero conocerte más ¿No te interesa? –me dice, levantándose - ¿Me permites ver tu departamento? - me dice
Me recargo en el respaldo del sofá, extendiendo mis brazos y cruzo mis piernas – Adelante – le digo
-Gracias – Gira solo su cabeza, va directo a la cocina, después a mi habitación, ahí se tarda, lo cual me extraña, termino mi bebida, me dirijo hacia allá.
Entro llevándome una grata sorpresa, ella está en mi cama, boca abajo y en sentido contrario a la cabecera, me ve sonríe y me hace una seña para que me acerque, no lo dudo y me siento junto a ella
-¿Te gusta mi cama? –
-Si, está cómoda – Se sienta en posición de indio, hago lo mismo, ella se ríe, me quedo sorprendido de escuchar tan bella risa, es inocente, como una niña, eso me agrada.
-¿Quieres comer algo? – pregunto
-¿Me invitarás a cenar aquí? –
-Si, gustas, puedo preparar algo rápido – le digo
-¿Sabes cocinar? –
-Si, recuerda que he vivido solo mucho tiempo, desde antes que fallecieran mis padres – le digo
-Ah ya, entiendo, yo también perdí a mis padres –
-¿Entonces te quedas? -
-Sí, me quedo, anda ve a preparar algo, aquí espero – me empuja, solo rio
Estoy en la cocina preparando pasta con algunas albóndigas, espero le guste, termino, sirvo dos platos y escojo un buen vino, pongo todo en una mesita de servicio, regreso a la habitación y esta mujer es una descarada, está viendo la televisión con una camisa mía, que apenas le cubre la mitad de sus hermosas piernas. Me deja con la boca abierta, se da cuenta y sonríe
-¿Te gusta lo que ves? – me dice
-¡Por supuesto! Te ves espectacular – le digo devorándola con la mirada.
-Creo que saltaré al postre – le digo
-No, no, no – me dice moviendo su dedo índice –No quiero perder la oportunidad de comer lo que preparaste Albert.
Se levanta de un salto, para llegar a la comida –levanta la tapa, se lame los labios
-¡Quiero comer! – dice con entusiasmo
Ver a esta mujer es un placer para mí, sobre todo su comportamiento que tiene hasta este momento.
Cenamos, bebemos mientras disfrutamos ver una película, terminamos, me llevo todo a la cocina, ella me observa desde la puerta de la cocina, mientras pongo todo en su lugar después de lavar.
-Me estás poniendo muy nervioso y no me voy a contener si me sigues viendo así – le digo
-¿De verdad? ¡Muéstrame! – me reta, seco mis manos, sin que ella lo espere la tomo por la cintura y la beso.
Ella pasa sus manos por mi cuello para acercarnos y profundizar el beso.
Nos separamos, tomo su rostro entre mis manos y pego mi frente con la suya
-Quédate conmigo está noche, por favor – le digo
En respuesta, ella me besa, moviendo su cabeza con un sí.
-La tomo en brazos, mientras seguimos con besos, llegamos a mi cama, continuamos con más y más besos, empiezo a desabrocharle la camisa, ella tira de mis camisetas para quitármela, la ayudo, mis manos masajean esos senos, mi lengua pasa a ese hermoso cuello, hombros y se detienen en esas pequeños montes y muerdo suavemente sus pezones, ella gime, sus manos pasean por mi dorso y espalda, hala mi cabello.
Busca mi boca con desesperación, muerde mis labios, hace que me excite más, dejo sus senos y continuo besando es abdomen plano hasta llegar a su mini braga, la retiro con mi boca, lento, si lo sé, la estoy torturando, pero ella sabe cuánto la deseo, acaricio sus piernas, las lamo como si fueran un apreciado y más caro chocolate, escucho con gusto sus gemidos, separo sus piernas e introduzco mi lengua en esos pliegues que están deliciosos, beso, succiono y meto mi lengua y dos dedos para complacer y llevar a mi mujer al cielo, quiero escucharla gritar mi nombre.
Está a punto de explotarlo siento, se retuerce del placer, sus manos toman mi cabeza, hace que me acerque más puedo disfrutar su sabor, me suplica
-¡Albert! Por favor no pares, Oh, ¡Al… Bert….! ¡Aaaalberttttt!
Deja salir todo su manantial exquisito, lo tomo todo, me detengo, me coloco sobre ella, la beso, hasta dejarla sin aire, su respiración sigue agitada. La beso nuevamente con pasión y posesión, voy bajando la intensidad, nuestros rostros están juntos
- Eres deliciosa – le digo dándole otro beso
Continuará
