Llevaba ya mas de dos meses estando en este lugar, al principio fue algo difícil acostumbrarse a esta nueva vida pues nunca había tenido un cargo tan importante como lo es ser la portadora del poder de Poseidón, el ritmo de vida que llevaba ahora era pesado ya que me la pasaba de un lugar a otro velando por el bien de las personas.
Ahora mismo estaba finalizando una reunión junto a los siete generales marinos, cada uno dio el informe semanal de lo que pasaba en los pilares a su cargo, algo aburrido pues últimamente el mar estaba mas tranquilo que de costumbre, en el interior me preocupaba un poco eso pero simplemente lo deje pasar; con un suspiro cansado me levante de la silla dispuesta a salir de la sala de reuniones, me despedí de los presentes y con paso firme me encamine a mi habitación.
Nada mas entrar a la habitación fui directo a mi cama donde me tumbé de espaldas, había sido un día muy pesado y mi cuerpo comenzaba a pasarme factura de eso, mis ojos lentamente se cerraron y caí en un profundo sueño.
Oscuridad, es lo único que alcanzo a percibir, haciendo imposible el poder caminar; a la lejanía escucho murmullos y es inevitable no guiarme a través de esos sonidos, de pronto, la luz llena la habitación donde me encontraba, revelando a una persona de espaldas. – Es inútil, la guerra solo traerá destrucción… Saori, búscala y reúne fuerzas junto a ella, lo inevitable esta a punto de llegar. – confundida por aquellas palabras decido colocar mi mano en el hombro de aquella persona, grave error, me aparto asustada al ver el cuerpo ensangrentado de Julian, mi hermano. La desesperación invade mi cuerpo y una sensación de asfixia hace que me levante de un salto de la cama.
- Fue solo un sueño. – digo en voz baja, llevo mis manos a mi cara, descubriendo como las lágrimas recorrían mis mejillas, la luna se encuentra en su punto máximo y negándome a volver a dormir me levanto de la cama, saliendo de mis aposentos. Camino sin rumbo alguno, recorriendo los pasillos del santuario. - ¿Saori? Me pregunto quién será… - mi cabeza empezaba a doler, siempre sucedía cuando pensaba a mi hermano. Estaba tan metida en mis pensamientos que no me di cuenta cuando choqué con alguien, grande fue mi sorpresa al ver a Sorrento de pie frente a mi ¿tanto había caminado para ya estar en el pilar el del Océano Atlántico Sur?
¡Eso es! Sorrento era el que mas contacto tenia con Julian, de seguro el conoce a Saori y me puede llevar hasta ella.
- ¿Quién es Saori? ¿Qué relación tenía con mi hermano? ¿Cómo la puedo encontrar? -literalmente me abalance contra él, bombardeándolo con preguntas, no iba dejar escapar esta oportunidad que tenía para descifrar el mensaje que me dio Julian en mi sueño
- Ve mas tranquila, son demasiadas preguntas. – un suspiro escapo de los labios del general y me miro con un poco de confusión – Saori es la cabeza de la gran familia Kido, intima amiga de tu familia. Nadie la ha visto en mucho tiempo, pero… - él se quedo en silencio por unos momentos y lentamente apareció una sonrisa en sus labios. - ¿Estas dispuesta a hacer lo que sea para encontrarte con ella?
- Uh…- Un momento ¿Qué?
- ¿Puedes explicarme de nuevo? – los presentes soltaron un suspiro cansado al ser la tercera vez que decía lo mismo.
- Es fácil, June. Todo mundo pensaba que Julian era el hijo único de los Solo, por consiguiente, el único heredero de la gran fortuna que hicieron sus padres. Al morir él, todo el dinero paso a manos de la fundación y así se ha mantenido hasta el momento. Así que lo que haremos será ayudarte a reclamar tu lugar como heredera y cabeza de la familia Solo.
- Pero yo no quiero eso
- Si quieres encontrar a Saori esta será la única opción, organizaremos una fiesta para presentarte al mundo y ella estará obligada a asistir
- Esta bien, pero ¿Qué haremos con el santuario? Está buscándome por "traición" y de seguro irán por mi una vez que la fiesta termine.
Los generales se quedaron callados al escuchar eso último, era demasiado arriesgado dejar que se llevaran a Junet y tratar de rescatarla provocaría una guerra santa. Thetis fue la que rompió el silencio.
- Eras una amazona ¿No? – asentí ante sus palabras. – Entonces nadie conoce tu rostro, solamente tu nombre. – Isaac, que hasta el momento había permanecido callado, secundo las palabras de Thetis. - Tiene razón, lo único que tenemos que hacer es cambiar tu nombre.
- ¡Anfitrite! … No, Seraphina. – Kanon sonrió orgulloso y se recargo contra el respaldo de su silla. – Suena genial, Seraphina la gran heredera de la familia Solo
- Al fin tienes buenas ideas, dragón. - este plan me ponía muy nerviosa, apenas me estaba acostumbrando a ir por la vida sin la máscara y ahora debía de estar en una fiesta llena de personas, estaba a punto de dar fin a la reunión cuando de pronto, un recuerdo llego a mi mente. Me sonrojé y carraspeé para ganar la atención de los demás. – Sobre mi rostro, bueno… si hay alguien quien lo ha visto, cuando aún era una amazona, un compañero lo vio por…accidente, aunque dudo que este en esa fiesta así que no hay que preocuparse ¿Cierto?
El día había llegado, personas de todos lados entraban por la puerta principal de la mansión dejada por mis padres, el descubrimiento de la heredera de la familia Solo había causado un gran impacto en el mundo, Sorrento se encargó de todos los trámites legales para hacer todo esto posible; puede que esto sea una estupidez y que simplemente me este dejando llevar por un sueño, pero estoy segura de que esto me llevara a algo más.
- ¿Cómo te sientes? – Thetis apareció atrás de mí, vistiendo un elegante vestido color rosa que, hacia resaltar aún mas su belleza, sonreí de lado al verla y mis nervios se calmaron solo un poco al saber que todos mis generales estaban ahí para apoyarme.
- Nerviosa y preocupada, solo me encontrare con Saori y saldré de aquí, este ambiente me pone muy incómoda. – suspiro alisando las arrugas de mi vestido, camine junto a Thetis al centro del salón, esperando la señal que nos avisaría sobre la llegada de nuestra invitada estrella, cabe recalcar que todos estábamos comunicándonos a través de nuestro cosmos, en dado caso de que algún inconveniente perjudicara la misión.
Fue entonces cuando lo vi, vistiendo un elegante traje junto a su cabello verde perfectamente peinado, sus facciones estaban distintas desde la ultima vez que nos vimos, se veía que había madurado; sentí un escalofrió recorrer mi espalda, no podía creerlo. Después de tanto tiempo y de nuevo estaba frente a él, en un momento nuestros ojos se habían encontrado y ahora nos mirábamos fijamente, una parte de mi quería ir corriendo a abrazarlo y a la vez golpearlo por haberme dejado sola por tanto tiempo, pero, yo tenía una misión y debía cumplirla.
Me di la vuelta, escuchando como gritaba mi nombre - Tengo un inconveniente ¿Recuerdan la persona que mencione? La única persona que conocía mi rostro, pues… está aquí y me esta siguiendo. – Dije a través del cosmos, esperando que alguno de mis compañeros me escuchase, acelere mi paso cuando lo escuche gritar mi nombre.
- Thetis se encargará de distraerlo, es un alivio de que ambas sean rubias. – escuche la voz de Isaac, lo cual me dejo tranquila, veo como Thetis se puso entre Shun y yo, dándome la posibilidad de escapar y esconderme de él. – Por el momento, concéntrate en tu misión. Saori esta a unos pasos de ti hablando con un hombre calvo.
Pase mi mirada por mis alrededores, logrando identificar a un hombre alto carente de cabello y a una mujer hermosa de cabello morado.
- Fue una sorpresa la aparición de la señorita Seraphina, aunque dicen que es bastante tonta. – la risa estruendosa de aquel hombre me irritaba muchísimo, pero si quería acercarme a Saori debía fingir todo lo contrario. Soltando una pequeña risa me acerque a ellos.
- ¿Eso dicen de mí? La gente inventa cada cosa – al ver la cara de vergüenza que hizo el señor calvo no pude evitar llenarme de satisfacción. – Señorita Kido, que gusto verla. La invite a la fiesta esta noche por que tenia muchos deseos de conocerla – realice una pequeña inclinación como forma de saludo, a lo cual, ella respondió de la misma manera.
- Es un gusto para mi también. -ambas sonreímos mientras nos mirábamos fijamente, algo en ella se me hacía extrañamente familiar. – Julian me conto algo sobre ti, pero de forma muy sutil.
No pude evitar sentirme algo incomoda ante la mención de mi difunto hermano, aclaré mi garganta mientras me acercaba un poco más a ella. – Quisiera que nos conociéramos mejor ¿Le gustaría? Acompáñeme a la terraza, por favor.
Caminamos a la par en dirección al lugar antes mencionado, al llegar, ninguna dijo palabra alguna; por unos minutos nos dedicamos a observar el mar. De pronto, sentí como una extraña energía se apoderaba de mi cuerpo y tomaba el control de este.
- La familia Solo ha dominado en los siete mares, comenzando por el mediterráneo desde hace cientos de años y ha ganado mucho dinero. – me recargue en el barandal de la terraza, sin ser consciente de las palabras que salían de mi boca. – Mi padre con frecuencia decía que aquel que dominara el océano, dominaría el mundo entero. Como sabes, el setenta por ciento de la tierra esta cubierta por mar. Yo gobernare los siete mares y el mundo entero algún día.
El silencio que se formó después de pronunciar esas palabras me hizo recapacitar ¿Qué es lo que estaba sucediendo? Esos deseos no eran míos, debía ser fuerte y recuperar el control sobre mí.
- En realidad…no. – respire profundamente antes de continuar. – Estoy convencida de que usted y yo nos conocimos antes de nacer en esta era, hace cientos de años. – La brisa del mar corría libremente por nuestro lado y a la distancia, las olas chocaban con las rocas, parecía que el tiempo se había detenido. Sin darme cuenta active mi cosmos, retomando nuestra conversación a través de este. – Parece que nos hemos encontrado una y otra vez, desde tiempos mitológicos, pero esta vez será diferente. ¿Qué piensa de eso, señorita Saori?
Nuevamente el silencio reino, pero no hacían falta las palabras cuando nuestras miradas transmitían todo. Saori asintió mientras daba la media vuelta. – Te espero en una semana para platicar mejor sobre esto, sabes donde encontrarme. -Y sin mas que decir, se fue.
Fue ahí donde entendí todo, ella era Athena.
Curiosidades del capítulo.
- El nombre de Seraphina viene del nombre de Poseidón en lost canvas.
- La parte de la fiesta esta inspirada totalmente en la escena donde Julian conoce a Saori.
- En la versión castellana, Tatsumi dice que Julian es bastante feo, pero como no me gustaba como quedaba decidí cambiarlo por el tonta, además es una indirecta de que siempre los personajes rubios los consideran idiotas.
¡Muchas gracias por todos sus comentarios! Espero que les este gustando y nos vemos en el siguiente capítulo.
