¿QUIÉN?

Por Coqui Andrew

Capitulo Veintiuno

Estoy realmente sorprendido, creí que ya no la volvería a ver, se ve bonita, pero ¡¿Cómo es posible que todavía salga con antifaz?!

-Buenas noches, Albert ¿Puedo pasar? –pregunta

-Pasa, por favor- le indico, la verdad es que se ve muy atractiva, por algo es Tentación, viene con un vestido rojo, parece una segunda piel, su espalda esta descubierta, tacones rojos, realmente le hace un honor a su nombre, cuando entra las caras de los muchachos casi dejan la mandíbula en el suelo, por la impresión de verla, se levantan, se limpian las manos en sus pantalones, para después pasárselas en los cabellos, estoy a punto de soltar la carcajada, pero me contengo.

-¿Interrumpo? – pregunta

-No… no … pase … pase – dicen los tontos de mis amigos, chocan entre ellos para cederle el asiento, estoy que me muero de la risa y al parecer ella también por la reacción de los muchachos.

-Chicos, muchas gracias – toma asiento en uno de los sofás individuales, con mucha sensualidad cruza sus largas piernas, los otros vuelven abrirla boca, unos se muerden los labios, otros los nudillos de la mano, para evitar una exclamación, Tentación los repesa, se detiene en cierta parte de la anotomía de ellos, abre sus hermosos ojos, pasa su rosada lengua por los labios, estos exclaman y salen corriendo de mi departamento. Ella solo suelta una risa.

Una vez solos

-¿Martí sabe que estás aquí? ¿Tengo que llamarlo? – pregunto

-No es necesario que lo llames, sabe que vine, de hecho, él fue quien me trajo, está esperándome, solo vine a despedirme, me voy a retirar del medio, me dedicaré a viajar por el momento, después veremos – me dice, se levanta y se acerca – pudimos ser felices – siento su cálido aliento muy cerca de mi boca, me está provocando - ¡lástima que te gusten niñas! - me dice pasando su nariz por mi mejilla, su mano está en mi cuello, vuelve su boca a la mía, me la ofrece, pero yo la tomo de las muñecas, la alejo de mí, ella se asombra.

-Lo siento Tentación, pero no puedo fallarle a Martí, ya lo hice una vez y no estoy dispuesto a cometer el mismo error – la miro con intensidad, veo sus ojos, ayer eran color violeta, hoy son verdes-

-¿Puedo hacerte una pregunta? -

-Ya la hiciste, ¿quieres saber algo más? –me dice dándose la vuelta, trago en seco pues su espalda es espectacular, algo de ella me llama la atención, pero me quedo callado - ¿Y bien? – me dice, para sacarme de mi silencio.

-¡Ah sí! – la veo, señalo hacia sus ojos - ¿Traes lentes de contacto? – Ella voltea a verme, dirige sus manos hacia el antifaz, se sorprende.

-No, hoy no, ya sabes estos son mis ojos reales – me dice – solo no comentes nada, Tentación tiene los ojos color violeta, a partir de mañana dejo de serlo.

-¿Cuál es tu nombre real? – la miro con intensidad a los ojos, se pone nerviosa.

-Es mejor que no lo sepas, adiós Albert – se acerca, me besa en la mejilla – Por cierto, mañana es mi despedida oficial en el antro – me dice y sale del apartamento

No saben el alivio que sentí, por cierto, nunca la besé en la boca, nunca lo permitió. –"¿Su despedida? – pienso, bueno iré a verla por última vez.

Suelto un suspiro, volteo hacia a la sala, está hecha un desastre, tomo mi celular, marco al de Tom

-¿Siii? ¡Ahhhh! – suelta un ¿Gemido?, no quiero imaginar lo que estaba haciendo, siento nauseas, cuelgo, mejor limpio yo, los otros han de estar igual, "lavando a mano". ¡Guácala!, me dan escalofríos.

Es sábado, me levanto para hacer mi rutina, trabaje o no la hago, regreso de correr, entro a mi apartamento, veo a los muchachos –Hola ¿A qué debo su visita tan temprano? – les digo

-Pues venimos a limpiar, ayer salimos para dejarte solo con Tentación – dice Neal

-Gracias, pero ya limpié, ayer le llame a Tom, pero en la forma que me contesto, ya no quise su ayuda, es más ni se les ocurra dame la mano –todos voltean a ver a Tom y después su propia mano.

-¿Cómo supiste? – dice Tom

-Parece que no te acuerdas, te llame y contestaste, horribles ruidos que salían de tu boca – digo, Tom se pone todo colorado, los demás un poco

-Entonces ¿ya limpiaste? – dice Anthony

-Sí, así que largo –gruño

-Está bien ya nos vamos, pero queríamos saber si vas a ir a la despedida de Tentación –

-Ya saben lo de Tentación –

-Si nos llegó una invitación al celular – dicen

-¿Y qué tal? ¿Eh? – Me dice Anthony alzando las cejas

-¿Qué tal qué? – pregunto cruzándome de brazos

-Pues ¿Cómo es Tentación en la cama? – dice Neal, frotándose las manos

Me enojo, empuño mis manos –No sean idiotas, no tuve sexo con Tentación – les grito

-¡UY! Qué desperdicio, hombre, yo pude dormir en solo pensar en ella – comenta Anthony

-¡Largo! No quiero hablar de ella – les señalo la puerta – Les vuelvo a comentar que ya sabía que estaban haciendo – Salen y azoto la puerta

Entro a la cocina, abro el refrigerador para sacar una botella de agua, me recargo en la encimera pensando en Candy, suspiro.

Después de ducharme, me relajo en casa, no salgo, estoy en espera para ir al Club a ver a Tentación. Los muchachos me llamaron que irían a comer y de ahí al bar, que me esperaban allá, les dije que sí, estaba realmente cansado, me quede dormido, sonó mi teléfono, era ella …

-¿Si? – digo

-Hola, Albert, ¿vas a venir a mi despedida? – se escucha sensual

Veo la hora, es hora de arreglarme para ir - si, estaré a tiempo – le digo

Escucho que se ríe y me manda un beso muy tronado, cuelga

Después de arreglarme, salgo en mi camioneta, llegó al bar directo a la sala VIP dorada, ahí están Tom, Neal, Robert, Jimmy, Anthony, George y mi hermana, lo cual me sorprende, saludo a todos, veo a Eliza, le pido una bebida, ella enseguida me sirve, pregunto por Candy.

-Ella ya no trabaja, señor Andrew, porque está en su corporativo –me dice – y como es tiempo completo y la paga es buena, ya se imaginará lo demás – me da la bebida que solicite, le agradezco, charlo con mi hermana, un buen rato, me dice que los pequeños se quedaron con la mamá de George. Comemos un poco de botana, la música y el ambiente está en su total apogeo. Las luces se apagan, es para anunciar la entrada de Tentación, salimos al balcón para poder ver el espectáculo.

La música empieza, solo hay un reflector, sale Tentación, empieza con movimientos sensuales, captura toda la atención de todos los presentes, su vestuario es muy sugerente, más atrevido que en la ocasión anterior, noto algo raro, no se mueve con la agilidad que mostró anteriormente, se ve más… cómo decirlo sin ofenderla ¿de más edad? Sigue bailando, voltea hacia donde estoy, me guiñe el ojo, vuelven a pagar las luces, la música sigue, pero cambia sutilmente es más hipnotizaste, poco las luces vuelven a enfocar a Tentación, ella se mueve más ágil, pongo atención a sus movimientos y su cuerpo, se ve más resplandeciente, más blanca, ¿Será que la original y la sustituta, se están despidiendo? La gente parece no notar el cambio, están aplaudiendo al ritmo de la música para acompañarla en su sensual baile, veo su espalada, veo algo que llama totalmente mi atención, ¡Ya está! …

Termina el baile, y todos estallan en aplausos, escuchan silbidos, y piden a gritos otra actuación de la bella Tentación. Ella sale para agradecer, no es la última que salió. Es la original, nadie se da cuenta, porque las luces están muy tuenes.

Martí aparece a mi lado - ¿No es extraordinaria? – pregunta

-Definitivamente, ¿puedo hablar Tentación y contigo en privado "socio" – le digo con malicia, parece estar molesto, porque cierra los puños.

-Con gusto, Albert, vamos a mi oficina –le da indicaciones a Eliza, esta sale en busca de Tentación.

Me cede el paso cuando entramos a su oficina, me ofrece un Whiskey, acepto y doy un sorbo, él hace lo mismo, cuando entra Tentación

-Me hablabas, cariño – dice, esa voz no es la que conozco, volteo hacia Martí, molesto.

-¿Pasa algo, Albert? – pregunta

-Sí, Martí, quiero que venga la otra Tentación, ella no es la conozco – le digo señalando a la mujer que está ahí, ambos me miran con sorpresa.

-¿Cómo lo sabes? – preguntan al mismo tiempo

-La Tentación que conozco es más joven, sin ofender señora – le digo

Martí esta asombrado, se acerca a su escritorio, nos dice a ambos que tomemos asiento, lo hacemos

-Espero una explicación, Martí – le digo

-Está bien, te la daré, ella es la verdadera Tentación, es mi esposa Camile Nimue Jones – me dice sonriendo y orgulloso de su mujer.

Ella me mira y extiende su delicada mano, la tomo, beso sus nudillos, me sonríe.

-Entonces usted, es la estaba con los muchachos en el viaje a Hawái – le digo

-Sí, caballero – me dice

-¿Usted, no fue la que bailo allá y ni la que estuvo en mi sala privada, verdad? – Ambos se voltean a ver, Martí dice –No, Albert, no era ella, es nuestra hija la que estuvo contigo, ella suplanto a su mamá cuando se enfermó, son tan parecidas, que nadie noto el cambio, sólo tú los has hecho. – dice

-Pues puedo decirte que no lo son, hay una gran diferencia entre ambas – me mira sin comprender

-El caballero tiene razón, querido, si hay una diferencia entre nosotras, recuerda, cuál es – le dice tranquila, parece hacer memoria y sola atina decir –Cierto –

-¿Y bien? ¿dónde está la otra Tentación? – vuelvo a preguntar

-Albert, ya que sabes que son dos, te pido por respeto a mi hija, la dejes en paz, ella se comprometió a dejarte, la enviaré lejos, no entiendo tu necedad de porque quieres verla – Tiene razón

-Está bien, dejaré esto por la paz, señora ha sido un placer – me levanto, pero me detengo, giro hacia Nimue – Disculpe señora, ¿Por qué iba usted al viaje? – pregunto

-Iba con mi hija – me dice, entrecierro mis ojos

-Gracias, Martí, te felicito el negocio va bien. – Salgo del bar

-Candy, ¿qué haces aquí? – pregunto

-Vine a ver si estaba Ashley, pero me dijeron que no vino a trabajar, desde ayer que llego no la he visto, no está Asher, me siento muy sola – me dice

-¿Qué te parece si invito a cenar? – le digo

-Está bien, acepto – dice con una sonrisa, que me cautiva

Nos dirigimos a mi camioneta la ayudo a subir, entro y salimos de ahí.

Continuará…