¿QUIÉN?
Por Coqui Andrew
Capitulo Veintitrés
Estoy en la cocina con mi abuelita, escuchamos que abren la puerta, es Ashley,
-Abuelita, ya llegué – dice
-Qué bueno que llegaste –le digo, se sorprende de verme
-¿Ya te soltó el patán ese? – pregunta
-Sólo yo le llamo así – le reto
-Hmmm, para todos nosotros siempre será un patán y mujeriego-dice con burla
-¿Por qué dices eso? - pregunto
-Todavía preguntas por qué, si serás tonta, hermanita, es un patán con Asher, mujeriego porque me besa y después tiene relaciones con Tentación, ya te convenció ¿ya te acostaste con él? – todo lo que me dice me lastima, pero ya acepté que él me gusta y después de conquistarme con su comida.
-Él no quiere a Tentación, ella se le ofreció – le digo
-Jajajaja, de verdad que eres tonta, no va a cambiar –me dice
-Claro que va a cambiar, ayer fue la despedida de Tentación, Albert fue, cuando el show, él la rechazó – le digo
Ashley, me ve con burla, no acepta lo que le digo
-Ya veremos, hermanita, sabes que te quiero y por esa razón no quiero que te lastime – me dice, se da la vuelta y se va a su habitación.
-Abuelita, ¿Por qué Ashley es así, tan desconfiada?
-No lo sé, hijita, siempre fue así –me dice
-Parece que no le cae bien Albert –
-Pues yo también pensé que no lo querías – me dice
-Abuelita, desde que me tope con él me gusto, me cayó mal por creerse un conquistador –
-Además de la promesa que le hiciste a Martí, ¿verdad? – Eso me sorprendió
-¿Cómo lo sabes? - pregunto
-Él me lo dijo, siempre hay confianza, además me comentó lo de Tentación ¿Es cierto? –
-Sí, abuelita, Tentación ya es absolutamente de él – digo con melancolía
-Pues ya era tiempo, ahora conquista a ese hombre como tú misma y sé que lo lograrás – me dice con una sonrisa
-Gracias, Abuelita – le doy un abrazo y beso; ella me palmea mi espalda
Es lunes, llego a la oficina y Candy ya está trabajando, viene hermosísima, está vestida con un vestido entallado color verde, zapatillas negras, su cabello suelto en ondas, maquillaje muy leve, pero resaltan sus ojos, labios de color rojo, muy tentador para mi gusto, quisiera devorarla, ella me sonríe, la veo embelesado.
-Buenos días, Candy –
-Buenos días, Albert – Se acerca y me besa, eso me agrada.
-¿Acaso están en un hotel o una oficina? - escucho decir, nos separamos y nos encontramos a Asher
-¡Asher! – grita Candy - ¿Cuándo llegaste? – corre a abrazarlo
-Vendo directo del aeropuerto – me dice -¿Tú que tienes que ver con este patán?
-¡Asher! Creí que ya te llevabas bien con él – dice
-No, lo toleré porque estamos en la casa de la abuelita, ¿Por cierto dónde está Cath? – pregunta
-Pasa a mi privado Asher, por favor- le digo, este me sigue, entramos y le señalo una silla que se encuentra enfrente de mi escritorio
-George, me aviso que tal vez llegarías hasta el miércoles, para irte unos días vienes muy bronceado, porque en Hawái no te bronceaste mucho – él me mira
-Estuve en Ibizia, es una playa que pertenece a España, es ahí donde se va abrir el Club- me ve con desconfianza y eso me recuerda a su otra hermana.
-Bien, pues ya que te encuentras aquí, ve a la bodega ponte nuevamente a las órdenes de Robert y evita los problemas con los muchachos, recuerda lo qué paso hace dos semanas y los otros patanes, están castigados todavía – le digo, observo atentamente su rostro, el cual cambia conforme le voy diciendo las cosas -¡Ah! Se me olvidaba, Cath, está de vacaciones, regresa en tres semanas más, niño, vete – le digo.
Él se levanta y sale, notó algo raro en su físico, por el momento lo dejare pasar.
Candy es muy eficiente, termina su trabajo antes de tiempo.
-Espérame Candy, voy a ver cómo están las cosas en la bodega – Ella asiente, me dirijo allá
No puedo creer lo que veo, me niego a esté pasando otra vez, Asher está discutiendo con Tom, no sé qué hace aquí, cuando se entere George, lo va a correr.
-Tú no tienes derecho a meterte con Eliza, ella es mi amiga – dice
-Pues Eliza ya está muy grandecita para elegir, si ella quiere estar conmigo, ese no es tu problema – dice Tom
-Pues no lo voy a permitir – dice enojado
-Entonces voy por Annie-dice Tom para provocar a Asher; efectivamente lo logra, el niño, cómo le digo le lanza un puñetazo en la cara, Tom retrocede, choca con unas cajas - ¡Tom! – le dice Robert - ¡Detente, por favor! – El agredido no hace caso y golpea a Asher, me sorprende que no ponga en práctica su defensa personal que demostró anteriormente, él se ve más agresivo, pelea como callejero, no tiene nada de técnica… ¿Será? …
Gracias a Dios, que George, no estaba en la empresa, los tengo en mi oficina a los dos-
-Tom, tenías prohibido venir a la empresa ¿Para qué viniste? – pregunto
-Vine a ver a Robert, pues me llamo porque aún no tiene del todo el conocimiento de la bodega, por eso me encontraste aquí –
-¿Cómo empezó el problema?
-Asher se me acercó y me dijo que dejará en paz a Eliza, yo me negué, empezó a decirme de cosas feas, me provocó, he ahí las consecuencias, te juro Albert que trate de respetar, pero ahora fue él que insistió –
-¿Asher? ¿tienes algo qué decir? – pregunto
-No, nada, aceptaré lo que me impongas – dice altanero.
Me le quedo viendo a los ojos, me sostiene la mirada - ¿Qué me ves? –
-Nada, Tom te puedes ir, Robert para la próxima vez que tengas alguna duda, ven conmigo y lo resolvemos aquí, ¿Estamos? -Solos dicen que sí, salen de mi privado.
-¿Puedo irme? –pregunta Asher
-No, te informo que no te suspenderé, pero si te descontaré tres días laborares, te presentarás, así como estás, no dirás nada, si quieres continuar, si comentas algo, no regreses, es tú decisión –le digo
-Está bien, vendré a trabajar, diré que me pelee en mi otro trabajo – dice
-Perfecto, puedes irte – le digo, se levanta, tomo unos documentos y antes de que el salga -¿Usas algún zapato especial? – suelto
-¡¿Cómo?! – se detiene y se vuelve para mirarme –
Yo sin verlo –Si, ¿usas algún zapato especial? ¿De esos que te hacen ver más alto? –
-¡Claro que no! Yo soy alto – me dice indignado
-Ok, no te enojes, puedes irte – le muevo mi mano para que salga
Azota la puerta, al poco rato se asoma Candy - ¿Puedo pasar? – pregunta
-Pasa – le digo, me levanto y me acerco a ella para tomarla en mis brazos.
-¿A dónde quieres ir, princesa? –pregunto
-A tu departamento, siempre y cuando cocines para mí –me dice con una sonrisa, yo solo me río.
-Está bien, vamos – le digo, tomo mi portafolios, salimos de ahí, estoy manejando, me desvío para ir a una tienda de autoservicio y comprar algunas cosas, para la cena, estaciono, bajamos y entramos a comprar,
Estamos eligiendo algunas cosas, cuando escuchamos una discusión en dos pasillos de donde nos estábamos.
-Vamos hermosa, no te hagas del rogar, vamos al bar a tomar unas copas y después a un hotel – dice un hombre
-¡Idiota! ¡déjame en paz! – dice la mujer, su voz se nos hace familiar, nos asomamos y es Ashley, un tipo la está molestando, ella trae unas gafas y está vestida muy informal. Candy está molesta y se acerca, creo que va haber problemas.
-¡Te dijo que la dejarás en paz! – dice Candy, el tipo voltea verla
-¡Woow! Preciosa, si tú quieres unirte mejor, mis amigos están afuera- dice el descarado
-Ellas vienen conmigo – le digo al tipo, esté me ve feo
-Pues deberías compartirlas, amigo, jajaja- no lo telero y lo tomo del saco
-¿No te enseñaron a respetar a las mujeres, patán? –
-¿Acaso tú me vas enseñar? –dice burlándose
No lo he soltado, lo arrastro hasta el estacionamiento, ahí lo suelto y sus amigos al verlo en el suelo, me atacan, Ashley y Candy, salen detrás de mí, al ver que soy atacado, Candy, le un golpe a uno de los hombres, Ashley, se queda en su lugar, marcando su celular.
Entre los dos volvemos a someter a los hombres, llega la patrulla y se los lleva, nos dice que, si vamos a levantar cargos, le digo que sí, así que los tres subimos a la camioneta para ir a la estación de policía.
Es media noche, no comimos nada, por estar en la estación de policía, ni modo son las consecuencias por defender a la familia. Albert nos dejó en la casa y se fue, entramos para encontrarnos con Martí y la abuelita.
-Ya nos explicó George lo que pasó, vamos a cenar – dice la abuelita
Ashley se quita los lentes y vemos que tiene un ojo morado -¿Qué te paso? – pregunta la abuelita
-¡Ay! Abuelita, nada de dramas, me caí y me golpeé en el ojo, eso es todo –
-Pues qué casualidad, Asher está igual – dice Martí
-Siempre les dije que practicarán defensa personal –digo
-¡Sabe que nunca me gusto y nunca lo voy hacer – dice
-¡Cómo quieras! – le digo y continuo con mi deliciosa cena
-Por cierto, hermanita, ese Albert no te llega a los talones en pelear, pero se defiende, tú le ganas, jajajaja – dice
-¿Ah sí? – dice Martí - ¿acaso no se defiende este muchacho? –
-Martí, Ashley se refiere a que, si se sabe defender, pero no como yo, recuerda que soy 10° Dan cinta negra, creo que él es Dan cinta negra, no termino y solo sabe ciertas artes marciales – le digo
-¡Oh! ya entendí – No tiene tanto conocimiento cómo tú, mi niña-
-Así es, Martí – le digo, él se levanta para dirigirse a la puerta
-Buenas noches, chicas, Pony me retiro, en la tarde me voy a España, alcanzaré a Nimue, pórtense bien chicas y no busquen problemas, ya le advertí a Asher – Martí se va
-Bien niñas, a dormir, buenas noches – nos dice la abuelita
Nos vamos a nuestras habitaciones.
Continuará
