¿QUIÉN?
Por Coqui Andrew
Capitulo Veintiséis
Por la posición en la que nos encontramos, puede ser mal interpretada, pues tengo sujeto a Asher con una llave y recargado en mi escritorio, se está quejando, pero fue la única manera de detener su golpe, escuchamos que abren la puerta y una exclamación -¡Canalla! ¡Suelte a mi nieto! - Si es quien ustedes piensan, la abuelita Pony -¡Lo sabía es usted un degenerado! – y atrás de ella mi Candy, con sus ojos llenos de sorpresa.
-¡Albert! ¿Qué pasó? ¿Por qué tienes a mi hermano así? – pregunta
Suelto a Asher, la abuelita Pony me abofetea, veo al joven sobándose el brazo y con una sonrisa burlona, me sobo mi mejilla, de verdad estoy muy molesto
-Señora, cómo se atreve …-
-Canalla, usted quiso abusar de mi nieto, desde aquella tarde lo vi en mi casa, ahora lo confirmo – dice a gritos
-¿Qué dices abuelita? ¿Cuándo fue eso? –
-MI hijita, este degenerado, fue a buscarte los dejes solos en la sala y estaba a punto de besar a tu hermano – Me señala
-¿Es cierto, Albert? – pregunta Candy
-¡NO! – grito – Voy explicar las cosas como son. Primero tu hermano no se encuentra en su lugar de trabajo, esperando aquí en mi oficina hasta que llegamos, en cuanto entre me agredió, me insulta, me reclama y cuando quiere agredirme, lo detengo, entra tu abuelita y hace lo mismo, solo me estaba defendiendo, cuándo aquí el joven es el culpable de todo, puede ver señora, no estaba abusando de su nieto- digo viendo a la señora, quien repasa la habitación y sobre todo nuestras ropas. Continúo la narración.
-El otro día Candy fui a buscarte, si se puede mal interpretar la situación, pero me pareció ver ese día los ojos de tu hermano muy semejantes a los tuyos, color verde, pero no lo besé, bien sabes que a la única que quiero es a ti –
-Señora Pony, no soy homofóbico, pero a mí me gustan las mujeres, y una muestra de ello, es que estoy enamorado de Candy, una vez les informo que Candy es mi novia, espero en futuro no lejano sea mi esposa – Veo a Candy sonrojarse, su Abuelita tiene una sonrisa en el rostro y Asher molestia.
-¡Oh! Discúlpeme, señor Albert, pensé mal, pero da gusto que usted y mi niña estén enamorados, ¡Felicidades! – Nosotros agradecemos
-Albert, me están informando que Asher no se ha presentado a trabajar …- dice George, cuando ve la situación en mi oficina -¡Muchacho! ¿Qué haces aquí? ¿Te duele el brazo? – pregunta
-Pues sí, aquí el señor Andrew, me lastimo al hacerme una llave ¡Es un loco! – dice el muy canijo, yo solo aprieto mis manos, Candy me toma del brazo para calmarme
-¿Eso es cierto, Albert? – pregunta
-Sí, ¿Lo podemos hablar a solas, por favor? – le digo
-Está bien ¿Nos pueden dejar solos, por favor? – dice – Ve a la enfermería, muchacho, cuando terminen de examinarte, regresa.
Todos salen de mi oficina
-Toma asiento, George – le digo tomando mi lugar detrás del escritorio.
-¿Qué pasó? ¿Por qué tienes rojas las mejillas? – pregunta
-George, sé que ellos son tus ahijados, pero Asher se está pasando de los limites, es un bravucón, se le ha dado mucha consideración, no puedo tenerlo aquí ya, me tiene harto con los celos de hermanos, hoy llego a su hora, pero no fue al almacén, me espero aquí, cuando llegamos Candy y yo, entro y recibo un golpe, lo tuve que parar, no quiere que este con su hermana, no es de incumbencia, te quiero pedir de favor que lo cambies a otra aérea. – le digo
-Te entiendo, Albert, tienes razón al decir que no es de incumbencia la relación que tienen Candy y tú, es lo que has dicho, ¿cierto? Reconozco que si es muy agresivo se pelea con todo el mundo, pero así ha sido desde niño, pero ya es un adulto, con referencia a que lo cambie, no puedo, él me pidió que lo dejará aquí. Me imagino que quiere estar cerca de su hermana. Recuerda son gemelos y tienen cierta unión – me dice
-¡Pamplinas! No lo quiero aquí, suficiente tengo con esos dos hermanitos celosos, para que uno de ellos me haga imposible mi relación con Candy y todavía tú lo solapas, no, no estoy de acuerdo, ¡quiero que lo saques de aquí! – le digo molesto
-Pues no lo haré, te recuerdo que tú mismo lo trajiste y estuviste de acuerdo en dejarlo aquí –me dice
-Sí, no lo voy a negar, me dio lastima el muchacho, pero de haber sabido que era un bravucón, no lo acepto – le digo – Además tú eres nuestro jefe y lo puedes hacer, no quiero que salga lastimado ese muchacho, cuando regresen Tom, Neal y Anthony, no se van a quedar de brazos cruzados, ni Asher tampoco, como hombres que son van querer revancha, si no es aquí adentro lo harán afuera – George se queda pensando
-Tienes razón, te pido que me des dos semanas, leeré su currículo y lo colocaré en otra aérea, no creo que sea mayor a un dolor, lo puedes castigar cómo gustes, te dejo carta abierta, bueno me voy, hazme saber tu decisión, quiero que Robert esté contigo cuando sanciones a Asher, ¿estamos de acuerdo? –me dice
-Sí y gracias George, solo dos semanas – le digo
George sale de mi oficina, tomo el teléfono y le pido a Candy que entre, ella no tarda
-Sí, Albert ¿para qué me necesitas? – Estoy sentado en el sofá, le indico que se siente a mi lado, paso mi brazo por sus hombros, es tan linda.
-Candy, quiero que sepas que voy a tomar medidas con tu hermano, pero tú también deberías ponerle límites sobre nuestra relación, sé que amas a tu familia, y por lo mismo no interpondré entre ustedes, pero algo me dice que tus hermanos si lo harán – Suspiro, ella se gira hacia a mí toma mi rostro entre sus delicadas manos, me da un suave beso.
-Hablaré con ellos y con nuestros padres, te parece bien, no quiero que intervengan en nuestra relación y solo ellos podrán apoyarme y no se atreverán a desafiarlos –me dice, no espero más la tomo en brazos, la beso con intensidad, ella suelta un gemido, aprovecho para intensificarlo.
No escuchamos cuando la puerta se abrió -¡Suéltala canalla! –nos separamos del susto, nos giramos y vemos a Asher enojado y a mi hermana Allison, ella está sorprendida.
-¡¿Qué no saben tocar una puerta y esperar?! – grito
-Bájale dos rayitas a tu voz, hermanito – dice Allison
–Candy eres tan amable de hablarle a Robert que venga por favor – le pido
-Sí, con gusto – se levanta toda apenada y sale de la oficina.
-Hermana, te voy a pedir que salgas de mi oficina y vayas con tu marido, me reuniré con ustedes en cuando termine de hablar con Asher – le digo
-¡Pues no! Me quedo, eres un abusador casi le arrancas el brazo a Asher – me dice enojada
-¡No me hagas sacarte a la fuerza y quiero la verdad sobre su brazo! Le digo dando un puñetazo en mi escritorio, se asustan ambos
-¡He dicho que no! – me desafía
-¿No? – digo, ella asiente la cabeza – Ok – tomo el teléfono y pongo en alta voz
-George, tu esposa, me está mintiendo sobre el brazo de Asher y no nos quiere dejar solos, le he pedido que vaya contigo, se rehúsa – comento
-¡Allison Andrew, te quiero en mi oficina YA! – se escucha enfadado, hace que se sobresalten, mi hermana me ve mal, me dice
- Asher se encuentra bien, solo es el dolor que tiene, no puede hacer esfuerzo solo por hoy, sale dando un portazo. Asher me ve con miedo, yo solo sonrío y corto la llamada, tocan a la puerta.
-Adelante – Es Robert
-Tomen a siento por favor les indico, ellos lo hacen
-Bien, Robert te he citado porque quiero que seas testigo de lo voy a comentar con Asher – Vuelven a tocar, es Candy
-Señor Andrew, ¿Puedo estar en la reunión? – pregunta, no sé tengo la impresión que mi hermana la mando, pero acepte
-Claro, Candy, te voy a pedir de favor que tomes nota de todo – ella asiente, toma asiento y toma su tableta, para iniciar
-Robert, como te dije serás testigo de lo que hablará aquí – le digo y acepta
-El día de hoy el señor Asher, llego a tiempo a su trabajo, no se cuales hayan sido sus motivos para no presentarse ante ti, Robert, pero lo que sí sé es que estuvo esperándome aquí en la oficina, cuando ingrese, me recibió a golpes, lo tuve que detener, sus motivos fueron personales, no laborares, quedo lastimado de su brazo izquierdo, solo por hoy, que no haga esfuerzos, por favor, su sanción será cubrirá su horario normal más dos horas extras por dos semanas, lamento que tú tengas que pagar los platos rotos, pero no se irá hasta que termine de cubrir, a parte, de que se te descontarán tres días por el pleito que sostuvo con Tom, se te descontarán las horas no trabajadas por hoy – le digo Candy abre la boca por la sorpresa, parece que no estaba enterada de la pelea, frunce su ceño, se ve molesta, pero anota todo.
-No se suspenderá ya en caso de que tenga problemas con los demás chicos, ¡ya fue suficiente! – levanto mi voz un poco más - quiero que sea responsable y no se esconda detrás de la señora Allison con incapacidades ¡Se acabó! –
Ellos me ven sorprendidos, volteo a ver a Asher, veo en sus ojos algo que me vuelve a llamar la atención, pero solo digo -¡Eso es todo! Pueden retirarse.
Todos salen de mi oficina, la puerta queda emparejada, escucho lo siguiente
-Hermana, por favor ayúdame con ese patán, mira que me duele un montón el brazo – dice el muy desgraciado
-Lo siento Asher, eso te lo buscaste solo, yo no puedo hacer nada, si entre fue para enterarme de cómo sucedieron las cosas y porque la señora Allison me lo pidió – dice Candy
-¿Qué te dio para que estés a favor de él y no de mí, hermanita? – dice enojado
- ¿Acaso ya te acostaste con él? ¿Te lo hizo tan bien, que por eso le das la razón? – me asomo y veo a Candy a punto de llorar
-¡Asher! – le digo, este se sobresalta - ¡A trabajar! O te sanciono con más horas extras – Este me ve, me hace una seña obscena y se va, me acerco a Candy, la abrazo –Llora mi querida Candy, él si es un patán, si quieres puedes irte a tu casa o mi apartamento, ¿Sabes me gustaría que te mudaras conmigo? – Ella sonríe, pero sus ojos están llenos de lágrimas, tomo su rostro, beso sus bellas esmeraldas, luego su nariz, mejillas y por último sus labios, saboreo esa jugosa boca. Cuando nos separamos, ella se veía más tranquila
-Sí, Albert, acepto vivir contigo – me dice
Continuará …
