¿QUIÉN?

Por Coqui Andrew

Capitulo Veintisiete

Terminamos el día tranquilo, recibí una llamada de George, diciéndome que ya se podían presentar los muchachos, se les levantaba la sanción, sé que pondrán contentos cuando les informe, vamos a mi apartamento para cambiar de auto, pues teníamos el de Candy, una vez hecho el cambio nos dirigimos a la casa de Candy, bajamos una vez que llegamos, entramos, nos encontramos con sus padres, su abuelita, Alexander y Ashley.

-Buenas noches – saludamos

-Familia me alegra que estén todos, quiero darles las buenas noticias – dice Candy, se acerca para tomarme del brazo – Albert y yo somos novios y vamos a vivir juntos – suelta sin más, todos se quedan sorprendidos, la primera en hablar es Ashley

-¿Eso son buenas noticias? –dice con sarcasmo señalando a nuestra dirección – Hermanita eso es suicidio, ¿cómo se te ocurre aceptar vivir con este patán? – dice, no se da cuenta que está lastimando a su hermana, yo me limito abrazarla más

-¡Eres injusta! – le dice Candy

-¿Injusta? No lo creo, recuerda que tú misma dijiste que era un conquistador, mujeriego y un gran patán, ¿cómo es posible que ahora quieras vivir con él? ¿No tienes miedo de que bote en cualquier momento? Fuiste tú quien dijo que no te gustaba, ¿No tienes miedo que nos vuelva a confundir? – sigue metiendo el dedo en la llaga

-¡Basta! – dice Martí, se acerca a nosotros – Mi niña no te preocupes, el pasado es pasado, ahí se queda, ahora a vivir el presente, eso es lo más importante, estoy seguro que Albert te hará feliz, ve sube a tu habitación y empaca tus cosas, Albert ve con ella, por favor, aquí los esperamos –

Nosotros hacemos lo que pide, subimos a la recámara de Candy, es hermosa, ella va al vestidor, me pide ayuda para sacar dos grandes maletas y dos pequeñas, empieza a sacar su ropa del vestidor, me dice que la vaya guardo en las maletas, decide dejar un poco de ropa, por si acaso, es lo que dice, yo me río y continuo mi labor, después de un buen rato la ayudo a bajar las maletas ella solo trae dos chicas, Alexander nos ayuda con las cajas donde van sus zapatos y bolsos, subimos todo a la camioneta, cuando regresamos escuchamos una gran discusión

-¿Por qué ella? No lo entiendo, Asher y yo también somos sus hijos, siempre Candy, todo se lo dan ella ¿Acaso no nos aman? – dice con frustración Ashley, empieza a llorar.

-Sabes que las queremos por igual, pero tú siempre viendo mal las cosas, no sabes poner límites, estás siendo egoísta – dice Nimue

-¡No es cierto! A ella siempre le dieron lo mejor, todo le han dado todo, ¿Crees que no sé qué ella recibirá más de la herencia familiar? –

-Ella ha hecho mayor esfuerzo ha incrementado la fortuna, cosa que tú no has hecho mucho, solo te la pasas divirtiéndote, gastando parte de tu fortuna, lo sabes bien, estudiaste lo mismo que ella y no has sabido aprovechar, cuando tú papá te dijo que te hicieras cargo del Club en Ibizia, dijiste que no y tuve que ir yo, si es por tu novia, puedes llevártela, sabes que la condición para recibir la herencia es que tengan su propia fortuna, grande o pequeña, aun así dices que la preferimos a ella, esa hermana tuya que reniegas y quieres cortarle su felicidad, por tu egoísmo, ya tiene su propia fortuna, no te la puede dar, eres floja, dices que no quieres que se vaya porque se te acabo quien pague tus deudas, ella tiene derecho a ser feliz, hazte responsable de tus deudas, tú padre te paga muy bien, en el club, tienes el descaro de derrocharlo, se acabó Ashley, madura, eres la mayor, en cuándo se abra el Club en Ibizia te irás, llévate a tu novia, pero demuestra que puedes administrar un negocio, no defraudes a tu familia. Deja de vivir la vida de los demás, por favor hija – dice Nimue, se ve que está cansada, pero tiene razón y esto ya me lo había comentado Alexander. Ashley no dejaba de llorar.

Alexander, me lleva adentro, solo me pide que guarde silencio que no empañe la felicidad de Candy y mía.

Veo que está toda la familia reunida con copas en la mano, entran Nimue y Ashley, quién tenía los ojos rojos, pero más tranquila, solo espero que no comenta alguna impertinencia.

-Bien, ya que estamos todos quiero brindar por la felicidad de Candy y Albert, les deseamos lo mejor, esta seguirá siendo tu casa, hija, Albert te la encargo mucho, ya sabes que es nuestra hija, por eso la protegía mucho, es uno de mis tesoros, ahora te corresponde a ti cuidarla y amarla. Espero que en un futuro se cases y nos den nietos – todos ríen, Candy me mira y le sonrío -¡Salud! – dice por último Martí

-¡Salud! – todos decimos y levantamos nuestras copas, Candy y yo las chocamos.

Empezamos a recibir las felicitaciones sinceras de todos, excepto una Ashley

Conversamos un rato, no perdía de vista a Candy, vi que se alejó, con su hermana, hacia la cocina, me da mala espina, Alexander vio todo al igual que yo, las seguimos.

-Candy, voy a ser sincera contigo, te quiero mucho, hermana, pero no creo que ese patán te ame, no pienses que te odio, no lo hago, me preocupo por ti, también quiero que sepas que Asher y yo nos vamos a España, papá dice que, en tres meses a más tardar, me haré cargo del Club – le dice

-¿Se van los dos? – pregunta Candy

-Sí, tú ya tienes al patán ese, Asher no tiene a nadie y yo me llevo a mi novia- Candy solloza de la tristeza, quiero intervenir, Alexander no me lo permite, me jala del brazo llevándome otra vez a la sala. Espero ansioso a Candy, la veo, viene sola, pero parece tranquila.

-¿Nos podemos ir, Albert? No me siento bien, no quiero incomodar más aquí-

-Sí, mi princesa – le digo, algo termino mal entre hermanas.

Candy y yo nos despedimos, vamos a mi apartamento, llegamos y le pido ayuda a los muchachos para que sea más rápido, mientras le ayudan a Candy, yo preparo algo para cenar. Terminan y cenamos todos como en familia, Candy está feliz porque conoce un poco más a los chicos

Al terminar de cenar, Candy se retira a descansar, los muchachos se quedan un poco más

-Albert, durante la cena, vi ciertos movimientos de Candy muy parecidos a Tentación, a veces hasta parecía escucharla – dice Anthony, Neal y Tom asienten la cabeza, yo me atraganto con la bebida, casi les escupo en la cara

-¿Ah sí? No lo note, solo tengo ojos para Candy, ella es la indicada

Ellos me ven, pero no se creen nada, no me importa, tal vez algún día se los pueda decir, ese secreto es de la familia White

-Por cierto, muchachos, mañana pueden ya regresar a trabajar, George les levanto el castigo, además quiero pedirles que no se metan con Asher, sé que es un muchachito problemático, pero les insisto, si tienen algún problema diríjanse a Robert o conmigo por favor – les comento, al ver sus rostros, me da gusto, están felices.

-Está bien, Albert, pondremos de nuestra parte, por cierto, ¿Cómo tomo lo de ustedes? – pregunta Tom

Les platique lo qué pasó en la oficina y en la casa de Candy, se molestaron por la actitud de sus hermanos. Omití la plática entre Nimue y Ashley.

-¡Qué mala onda de Ashley! Decirle toda esa sarta de mentiras sobre ti – dice Neal

-Lo creería si saliera de nosotros, pero ella no te conoce para decir eso – dice Anthony

-Lo que no entiendo es ¿por qué dice que las confundiste? –dice Tom

-Es que cuando me fui a Hawái, tome demasiado, entre a un antro y la vi, estaba con varios chicos y chicas, haciendo relajo, me acerque, me la quise llevar, pero sus amigos, no me dejaron, entonces me quede con ellos celebrando, era la una de la mañana cuando decidí que era tiempo de irnos, cuando salimos, la besé, pensando que era Candy, esa bruja nunca me saco de mi error, creo porque estábamos borrachos. Al día siguiente Candy se enteró y regreso, fue cuando regrese aquí. No saben todo lo que hice para que Candy creyera en mí, renuncie a mi vida de mujeriego, a Tentación.

Porque estoy seguro que Candy es el amor de mi vida – les digo

-¡Pues salud, hermano! – dicen

Al poco rato se van, ya que tienen que regresar a trabajar, al día siguiente, solo espero que Asher, no se meta en más problemas. ¡Es un dolor de cabeza!

Entro a la habitación, mi princesa está dormida, me desvisto y me acomodo a su lado, para quedarme dormido.

Pasan los días nuestra relación va mejor cada día, hay confianza entre ambos, convivimos, compartimos, regresaron Catherine y los muchachos, parece que Asher, se está portando bien.

-Señor – entra Catherine asustada, temblando gritando – en el almacén, otra vez se están peleando

Parece que invoque al diablo, salimos corriendo para el almacén, otra vez peleándose, pero ahora me sorprendo porque Asher es el que está más golpeado, con ayuda de los demás trabajadores y George, logramos separarlos, tome de la cintura a Asher y lo llevo a la enfermería, veo que lleva su uniforme desgarrado, algo me llama la atención, si es el lunar en su hombro derecho.

¡No puede ser! … es …

Continuará …