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Amado Prometido

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Disclaimer: Los personajes de Hotel Transylvania le pertenece a Sony Pictures Animation y a sus respectivos creadores, no a mí. TT-TT

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Buen día, tarde, noches e incluso madrugadas.

No ha habido respuesta, seguiré esperando. Que tengan un buen día. :)

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A continuación, les recordare los nombres y edades de la familia Harker.

Padres:

Stephen Harker… 48 años.

Roselyn Harker… 46 años.

Hijos

Harold Harker… 28 años

Joseph Harker 26 años

Thomas Harker… 25 años

Simon/Jonathan Harker… 23 años

Marc Harker… 19 años

Daniel Harker… 15 años

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Atacar, correr u ocultarse. ¿Que hacer?

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El Conde quedo petrificado a lo que estaba sucediendo, su mente quedo en blanco a la imagen de la mujer justo frente a él con una sonrisa de felicidad. Sonrisa que no duro mucho, esta desapareció en cuanto fue separada de Drácula y lanzada al lado contrario, entre los árboles y arbustos altos. Shani volteo a verlo tras haber arrojado a aquella vampira lejos de él, toda emoción que emanaba del Conde desapareció.

- ¿Vlad? - Shani se acercó aún más a él.

El Conde no se movía, su mirada perdida, sin enfocarse si quiera al ángel frente a él. Shani se preocupó, toco su cálido rostro y aun así ni una respuesta obtuvo.

- Oh no. - Shani volteo hacia atrás, la presencia de esa vampira se acercaba de nuevo a ellos.

Shani volteo de nuevo a ver a Drácula.

- Esta bien, Vlad. Ella no es Martha. - El conde parpadeo como respuesta, la había escuchado y poco a poco volvía en si. - Aquí estoy. Estas pasando por un shock emocional, Vlad. - Le explico con calma.

Francoeur se acercó a ellos, colocando con cuidado sus patas en los hombros del Conde para mantenerlo de pie en caso de que se desvaneciera por su estado.

- Francoeur, vuelve al hotel. Te mostrare donde se encuentran la habitación donde Lucille esta. - Francoeur se sorprendió al escuchar a Shani dentro de su cabeza.

Sin perder más tiempo, Francoeur sujeto a Drácula tras ver donde se encontraba Lucille gracias a las imágenes que Shani le mostro telepáticamente, y salto en esa dirección. Shani corrió hacia la vampira, la batalla ya no era evitable y Shani debía actuar para que los demás se reunieran lo más rápido posible.


Dentro de la desolada ciudad, el matrimonio Frankenstein seguían los leves temblores del suelo. A cada paso que daban se acercaban a un más a la fuente de estos temblores. Frank se detuvo y sujeto a su esposa, pegándose a la pared tras escuchar algo.

- ¿Qué es eso? - Pregunto Eunice observando alrededor al igual que su esposo. - No lo sé. - Respondió Frank en un susurro.

Los temblores ya eran lo suficientemente fuertes para sacudir el suelo, se escuchaban con total claridad, pero se detuvieron antes de que pudieran darse cuenta de donde provenían. Ambos se vieron entre si.

- ¿Qué paso? - Pregunto Frank al no escuchar nada.

Eunice movió los hombros y abrió la boca para responderle.

CRACK

Ambos observaron hacia arriba, pequeños trozos de cemento cayeron cerca de ellos tras ese sonido.

- Es él… - Apenas logro decir esas palabras Eunice.

Aquellos ojos vacíos los observaban fijamente, incluso sin tener un iris.

- ¿Qué pasa Adam? - La voz femenina sorprendió a Frank.

La Dra. Jane Pretorius se asomó por encima del hombro de su enorme creación y sonrió a lo que se encontraba en el callejón debajo de ellos. La mujer se sorprendió un poco al ver a un par de humanos en ese lugar, pero sonrió al ver la cara de ambos, le eran muy familiares, más aún el hombre que la veía a ella directamente.

- Tú me conoces, ¿no es así? - Frank parpadeo, volviendo en si.

Sujeto la mano de su esposa antes de correr, Jane sonrió y palpo el hombro de Adam que la observo por encima de su hombro.

- Tras ellos Adam. - El monstruo afirmo lentamente y salto hacia la calle, el piso con tal fuera que las alarmas de los carros cercanos se activaron. - Es él. - Dijo Eunice.

Frank volteo a verla.

- Ese es el monstruo que Fran vio en los túneles de emergencia. - Frank escucho el rugido del monstruo que corría pesadamente hacia ellos. - ¿El que las ataco? ¿Ese es el monstruo que Fran teme? - Eunice afirmo moviendo la cabeza a las preguntas de su esposo.

El monstruo de Frankenstein dio una vuelta rápida en una esquina y entrar a una angosta calle, volteo hacia los lados y vio una escalera hacia una azotea. De inmediato cambio dirección, coloco a su esposa en su hombro y salto a la escalera, subió con rapidez y se agacho justo en el momento en que el monstruo daba la vuelta en la esquina. Frank respiro agitado, el cuerpo humano que la magia de Murray les otorgo no les dejaba del todo sus habilidades de monstruo.

- ¿Quién es esa mujer? - Eunice sujeto del hombro a su esposo y lo giro hacia ella. - ¿La conoces? - Frank afirmo y tomo de los hombros a su esposa. - Cuando fuimos capturados…- Eunice lo interrumpió sorprendida, pero en un susurro. - ¿¡Fueron capturados!? - Frank tapo la boca de su esposa y continuo. - Ella nos hizo unas preguntas y nos revelo que había creado un monstruo. - Eunice guio su mirada hacia el monstruo.

Las pisadas se alejaban poco a poco, Eunice retiro la mano de su esposo.

- ¿Quieres decir que esa humana creo a ese monstruo? - Frank afirmo de nuevo, su respiración volvía a la normalidad. - Si, nena. Ella quería saber en dónde estaba Drac para encontrarte a ti. - Eunice se sorprendió y frunció el ceño, molesta. - ¿A mí? ¿Y cómo para que? - Cruzo los brazos en su pecho, volteando a ver a otra parte.

La "novia" de Frankenstein no se lo explicaba. ¿Que quería esa mujer con ella? ¿Y cómo pudo crear un monstruo semejante a su esposo? El enojo de Eunice comenzó a disiparse ante esas y otras más preguntas.

- ¿Nena? - Eunice lo escucho, pero seguía haciéndose preguntas acerca de esa mujer. - Ella dice ser la reencarnación del Doctor Septimo Pretorius. - Eunice giro la cabeza hacia él, sus ojos abiertos en sorpresa pura. - ¿¡QUMMPH!? - Frank, alarmado, cubrió la boca de su esposa de inmediato y volteo hacia atrás.

Ambos se asomaron por el borde del edificio, el monstruo se había ido, no vieron rastro de él. Solo el sonido del viento. Eunice y Frank se vieron entre si, confusos y luego al cielo.

¡THUMP! ¡CRACK!

- ¡AAAAHHHHH! - La pareja grito tras el aterrizaje del monstruo casi frente a ellos.

El techo se había agregado por el peso del impacto, apenas soportando el aterrizaje del enorme monstruo que al elevar la mirada rugió. Eunice y Frank observaron con miedo al monstruo, su mirada los dejaba inmóviles.

- No lo puedo creer. - La doctora se asomó por el hombro de Adam, una sonrisa plasmada en su rostro mientras sus ojos apenas creían lo que veían con mejor detalle. - Mi primera creación. - Observo a Eunice que ahora la veía. - Te ves algo diferente. - Comento alzando una ceja.

Eunice frunció el ceño, el sarcasmo de su creador no había cambiado en nada. Y sinceramente, la novia de Frankenstein también había cambiado. Su peligroso carácter del cual, la doctora Jane se enteraría.


Mientras tanto, en la remota y desolada playa, Cleo y Murray retrocedían a la mirada fría de aquel malicioso hombre que, dejaba paralizada a la momia femenina.

- Oye viejo, no se quien seas, pero será mejor que te vayas. - Hablo Murray molesto.

Su nuevo cuerpo le daba confianza a pesar de ser un cobarde por naturaleza, pero su valor provenía al ver a su amada con tal temor ante aquel hombre. Aquel que entonces rio.

- Fui conocido como el más grande emperador de Roma, mi nombre es Cayo Julio Cesar Octaviano. Octavio si te es más sencillo, creatura. Y ella… - Señalo con su espada a Cleo detrás de Murray. - Ella viene conmigo. - El hombre dio un paso hacia adelante y Cleo retrocedió con miedo.

Murray observo detrás de él al ver a Cleo retroceder, el miedo en su rostro era grande y lágrimas amenazaban con brotar de sus hermosos ojos verdes. Tan solo esa imagen despertó algo en Murray, aquella momia bonachona y fiestera que conocían todos los seres más cercanos a él, y quien a toda costa evitaba las confrontaciones. Algo que había muerto junto con su antigua vida humana. El rostro de Murray mostro furia y dio un paso hacia el frente, sorprendiendo no solo a su atacante, sino a su chica detrás de él.

- Yo fui el sumo sacerdote del dios de la muerte, Osiris. - Los ojos de Murray volvieron a su forma original, aquellos orbes verdes que brillaron con intensidad. - Mi nombre es Imhotep… ¡y ella se queda aquí! - Su voz se volvió profunda con un eco penumbral.

La arena tembló bajo Octavio, sorprendido se acercó a ambas momias con su espada en alto y lista para matar. Murray exclamo con aquella voz, rápido y fluido en el lenguaje del antiguo Egipto.

¡القبر الرمل!

El eco de su voz se expandió a la cercanía, la arena se levantó de golpe, cubrió el cuerpo de Octavio hasta el cuello y lo jalo hacia abajo.

- ¡AAAHHHH! - Octavio grito con sorpresa a lo que le sucedía.

Y en segundos ya estaba enterrado en la playa, con solo su cabeza fuera de la arena. Totalmente inmovilizado, tal vez podría salir de ese entierro, pero le tomaría mucho tiempo salir de ahí. Furiosos, Octavio intento mover su cuerpo sin ningún resultado. Murray camino hacia él, los orbes de Murray lo miraban fijamente en esa noche.

- No tengo ni la menor idea de quién eres. Y sinceramente no me interesa, viejo. - La voz de Murray había vuelto a la normalidad y una pequeña sonrisa en su rostro había aparecido al bajar la vista para verlo. - Pero… - La sonrisa se borró y la intensidad de sus ojos creció. - Si vuelves a acercarte a mi chica, te enterrare tres metros bajo la arena. - Murray alzo la mirada y se dio la vuelta para ir con Cleo, que lo miraba totalmente sorprendida y aliviada al mismo tiempo.

Octavio reacciono al terror que acababa de sentir al ver los ojos de aquella momia y comenzó a gritar furioso, volviendo a intentar salir de la arena.

- ¡Sácame de aquí! ¡Vas a pagar por esto! - Movió el cuello de un lado a otro. - ¡Todos ustedes serán eliminados! - Siguió gritando, y poco a poco las olas silenciaban sus gritos mientras Cleo y Murray se alejaban.

Cleo seguía observando a Murray hasta que después de haberse alejado de donde habían dejado a Octavio, Cleo se detuvo y abrazo a Murray que sorprendido volteo hacia la dirección de donde habían venido.

- ¡¿Qué pasa?! - Volteo hacia varios lados. - ¡¿Tan rápido se escapó?! - Cleo se separó de Murray para colocar sus manos en ambos lados de la cabeza de Murray, lo detuvo y en seguida lo beso.

La musculosa momia se sorprendió por tal muestra de afecto, acepto el beso que, tras terminar, dejo el mismo efecto que siempre tenía en él. Que quedó embobado. Cleo le sonrió agradecida en un segundo, pero en el siguiente…

¡SLAP!

- ¡AUCH! - Exclamo Murray que sujeto su mejilla enrojecida. - ¿Y eso por que fue? - Pregunto en voz baja, volteando lentamente a verla.

La pose que Cleo tenía le decía a Murray que estaba en problemas, su postura ladeada hacia un lado con las manos en la cadera y el ceño fruncido, molesta. Y teniendo en cuenta que Cleo es más alta que Murray a pesa de sus nuevas formas humanas, Murray se encogía aún más, el rostro de Cleo cerca de la de él de manera peligrosa y no para volver a besarlo.

- ¡¿Cómo que sumo sacerdote de Osiris?! - Murray apretó los dientes y entre cerro los ojos al grito de Cleo. - Oye nena, calma… - Cleo entre cerro los ojos, Murray hablo despacio, cuidando sus palabras. - Te lo explicare, de veras. - Cleo se alejó del rostro de Murray, dudando de él. - Pero primero reunámonos con los demás, ¿sí? - Rio nervioso, colocando una mano detrás de su cabeza.

Cleo afirmo y ambos caminaron, sintiendo la magia que habían utilizado en sus amigos para transformarlos en humanos. Ella no le dirigía la palabra y Murray sonrió nervioso, acerándose a un lado de Cleo.

- Nena, no te enojes. - Cleo lo vio por un momento y en seguida desvió su cara hacia otro lado. - ¡Hum…! - Murray se hecho la cabeza para atrás, cerrando los ojos en sufrimiento. - Ay… no otra vez. - Aclamo en lamento la momia, recordando todas las veces que leo antes lo rechazaba.

Pronto tomaron un paso rápido al rugido que escucharon en la direcciona la que se dirigían.

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¡Saludos, mis queridos lectores y lectoras!

En el siguiente capítulo veremos a Griffin y Wayne, por el momento están bien, no se me alarmen. ;)

Les invito a ver mis otros Fics, si te gustaron las películas de Ralph el Demoledor, Mi Villano Favorito y el Origen de los Guardianes, ¡pasa a leer! Estas abiertamente invitado a leerlos.

No olviden Comentar, eso me brinda una gran sonrisa y me alegra el día tras unas largas horas en trabajo, créanme. :)

Sin más, ¡cuídense y hasta pronto! No olviden Comentar su parte favorita. ¡Gracias por leer!

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