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Amado Prometido

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Disclaimer: Los personajes de Hotel Transylvania le pertenece a Sony Pictures Animation y a sus respectivos creadores, no a mí. TT-TT

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Buen día, tarde, noches e incluso madrugadas, si, sé que están leyendo fics a estas horas traviesos.

¡Hotel Transylvania 3 está a la vuelta de la esquina y se acerca rápido no puedo esperar a verla! Tratare de terminar esta fic antes de la tercera entrega. ;)

Bien, sigamos con esta peligrosa aventura para conocer mas de nuestros villanos. Veremos cuál es su favorito de entre este grupo tan peculiar.

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A continuación, les recordare los nombres y edades de la familia Harker.

Padres:

Stephen Harker… 48 años.

Roselyn Harker… 46 años.

Hijos

Harold Harker… 28 años

Joseph Harker 26 años

Thomas Harker… 25 años

Simon/Jonathan Harker… 23 años

Marc Harker… 19 años

Daniel Harker… 15 años

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Ellos nos persiguen, pero pelearemos de regreso.

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Dentro de la ciudad, nuestro hombre lobo y hombre invisible favorito, veían a la figura que el primero de ellos hacia tacleado al suelo. Los dos monstruos se vieron entre si confusos y sin creer lo que veían.

- ¿No nos habremos equivocado? - Dijo Griffin algo preocupado, pues el humano en el piso no parecía ser tan viejo, es más, tal vez apenas arriba de la mayoría de edad. - Mi olfato esta mas que acabado, pero puedo oler algo de ese hibrido que secuestro a mis cachorros en este chico. - Los lentes de Griffin se fruncieron, pero afirmaron.

Wayne camino a unos basureros que estaban en ese callejón y busco algo con que sujetar al chico, Griffin lo observo con cuidado.

- Si no me equivoco, puede que sea más joven que Jonathan. - El chico tendría un poco menos que la estatura de Jonathan. - Tal vez la de Mavis. - Pensó Griffin.

De piel clara de complexión delgada, cabello rojo y rizado solo de arriba mientras a los lados lo tenia cortado. Se vería menos sospechoso si no fuera por la ropa que vestía, una larga gabardina negra, pantalones y botas de combate del mismo color. Wayne volvió con Griffin, en sus manos tenia una soga vieja que encontró.

- Lo aseguramos, y volvemos al hotel. - Dijo Wayne atando al chico con la soga, al terminar lo coloco sobre su hombro y comenzaron el camino de vuelta al hotel. - Que bueno que no estamos tan lejos. - Griffin observo no muy lejos de ellos el hotel donde todos volverían a reunirse.

Ambos monstruos siguieron con cautela, tuvieron suerte, pero… ¿Y los demás?


En otra parte de la ciudad, Eunice y Frank tenían un ENORME problema frente a ellos. La creadora de ese monstruo observo a ambos por encima del hombro de este monstruo.

- Vaya, de verdad no puedo creerlo. Quiero decir… ¿se casaron? - Jane trato de no reír a la ironía. - No sé si reír o enfurecer por ello. - Dijo respirando profundamente, controlando sus emociones. - TU destruiste el castillo porque ELLA te rechazo, ¡matándome a mí en el maldito proceso! - La voz de la doctora se elevó con enojo, pero sonrió de nuevo.

Adam frunció el ceño, el monstruo se había molestado al escuchar a su creadora enojada. Su mirada era directa a Frank que lo vio con una leve sorpresa.

- Cuando recibimos el reporte de lo que ocurría dentro de ese hotel… - Eunice y Frank abrieron los ojos en sorpresa y horror. - Estuve a punto de ir a ese tonto hotel y matarte. - Jane volteo a otro lado, calmándose. - Pero a Victor no le gustaría eso, así que me contuve. - Jane se subió los lentes de visión nocturna y bajo la mascara de gas que tenia y sonrió de nuevo, feliz.

El carácter tan repentino de esa doctora le dio muy mala espina al matrimonio Frankenstein, mucha más de la que ya sentían.

- Aunque después de casi volver a matarme en el laboratorio, lo pensé mucho más. No me servirías vivo. - Dijo fría y Eunice entonces se levanto de repente, el movimiento hizo retroceder a Adam que abrió los ojos en curiosidad e interés. - Sabes, Pretorious. Muchas cosas han cambiado en todos estos años y déjame decirte que no me gusta para nada que se metan conmigo. - Frank sonrió colocándose de pie tras el breve espacio que dejo el monstruo, preparándose para lo que venía.

Jane vio esto, pero antes de indicarle a Adam que era distraído por Eunice, esta misma continúo hablando dando un paso al frente.

- ¡Y mucho menos con mi Frank! - Grito furiosa Eunice que alzo la mano directamente al rostro de Adam.

¡SLAP!

Jane suspiro en sorpresa a la fuerza de la cachetada, Adam quedo totalmente desorientado al inesperado golpe mientras retrocedió. Y Frank tomo su oportunidad y corrió a Adam.

- ¡Adam! - Grito Jane para advertirle a la vez que tomaba de su cinturón un arma, pero fue tarde.

¡SLAM!

Frank golpe con su cuerpo a Adam directo en el pecho, su cabeza y hombro por delante le dio la suficiente fuerza para lanzarlo fuera del techo. Adam logro aferrarse a la orilla del techo, respirando agitado y aturdido.

- ¡Bien hecho nena! ¡Vámonos de aquí! - Frank tomo la mano de Eunice para saltar del techo y correr hacia el hotel. - Tenemos que decirle a los demás lo que descubrimos. - Eunice afirmo sin decir nada y siguió a su esposo, sin soltar su cálida mano.

Los gritos de furia de Jane eran claros, no habría una segunda escapatoria.


Todos los edificios estaban en silencio y dentro del hotel donde nuestros monstruos favoritos se hospedaban no era la excepción. Cleo y Murray llegaron primero al complejo.

- Vamos linda, no seas así. - Murray le dijo suplicante, con los hombros caídos. - … - Cleo no le contesto y siguió caminando, deprimiendo a Murray aún más.

Ambos siguieron, pero antes de entrar, voltearon hacia atrás al escuchar rápidos pasos como si alguien corriera hacia ellos.

- ¿Wayne? - Murray sonrió al ver a su amigo acercarse rápido a ellos. - ¡Chicos! - Exclamo al ver que las gafas de Griffin venia con él.

Cleo los observo con cuidado al notar algo inusual en el hombro derecho de Murray.

- Murray… ¿eso es un humano? - Cleo le pregunto al hombre lobo que vio su hombro antes de afirmarle con su típica tranquilidad. - Si. - Cleo y Murray se vieron entre sí, confusos.

Murray abrió la boca para hacer sus preguntas, pero Griffin lo interrumpió.

- Primero entremos al hotel, ¿quieren? - Murray cerro la boca y afirmo.

Los cuatro entraron al hotel, había pocas luces de emergencia apenas iluminando el lugar. Griffin volteo a ver a todas direcciones, el silencio era total.

- Esto de verdad es muy extraño, ¿no lo creen? No he visto a nadie desde que hubo ese temblor y la luz se fue. - Dijo Griffin, su voz hizo eco en el lobby del hotel.

Cleo pensó en las palabras de Griffin, era muy cierto lo que el hombre invisible decía.

- Es cierto, cuanto ocurrió el apagón la gente se retiró a descansar. - Cleo se acercó a la recepción y coloco una mano en la mesa. - Pero no hay absolutamente nadie afuera, ni siquiera los que arreglen el problema de la luz. - Los monstruos se vieron entre sí.

La puerta detrás de ellos se activó y voltearon asustados solo para sonreír al ver a Eunice y a Frank.

- ¡Frank, hermano! - Exclamo Murray con una gran sonrisa. - Casi me da un ataque. - Dijo Griffin recuperándose del susto.

Frank le dio el paso a su esposa para entrar primero al lobby y después seguirle dentro, Eunice se acerco a ellos con prisa. Los vio, pero se preocupó al ver faltaban dos.

- ¿Dónde está Drac y la pulga? - Pregunto Eunice con las manos en la cederá. - Bueno, esa es una muy buena pregunta. - Dijo Wayne preocupado.

Eunice y Frank se vieron entre sí, y sin más decidieron ir a la habitación del matrimonio Frankenstein siendo de los más espaciosos junto con la de Drácula y Shani. Al entrar a las escaleras, todos alzaron la mirada para ver las largas escaleras que los esperaban.

- ¿Y en que piso dices que están? - Pregunto Murray.

Cleo volteo a verlos preocupada y Eunice coloco una mano en el rostro y respiro profundamente para calmar su temperamento.

- ¿En los últimos pisos? - Dijo Cleo.

Los monstruos la voltearon y sus ojos se abrieron de sobre manera para volver a ver las escaleras.

- ¡¿QUE?! - Frank, Griffin, Murray y Wayne alzaron las miradas a las infinitas escaleras.

Los cuatro tragaron saliva y sus cabezas cayeron en derrota.


A pocos metros del hotel, Francoeur saltaba con rapidez entre los edificios y las calles de la ciudad. En sus brazos tenía al mismísimo Conde que aun no extraña en sí, su mente no dejaba ir ese momento de sus pensamientos. Se repetía una y otra vez.

Dracula P.O.V.

Ella rrodeo sus brrazos en mi cuello, baje la mirrada y ahí estaba… viva… mirrandome con esa sonrrisa y su voz alegre me petrrifico.

- Al fin… - Sus suaves ojos grises vierron dirrecto a los míos. - Te encontré. - Sonrrio y cerre los ojos al sentirr algo abrrirrse dentrro de mí.

¿Purr?


El conde abrió de nuevo los ojos, despertando del shock emocional que ese momento le había provocado. Los ojos amarillentos con iris naranja de la enorme pulga mostraban preocupación y alivio al ver que su amigo nocturno reaccionaba. Francoeur dio un ultimo y poderoso salto para saltar del techo de un edificio hasta la cima del hotel donde ellos se hospedaban.

- ¿Dónde…? - Francoeur lo ayudo a colocarlo de pie, el conde vio a su alrededor y reconoció donde estaba. - ¿Cómo…? - Drácula abrió bien los ojos, no había sido un truco de su mente. - ¡¿Dónde está Shani?! - Francoeur lo sujeto del hombro al instante.

Francoeur había vuelto a su forma humana y solo sus iris naranjas permanecieron, le explico a Drácula lo que sucedió, también las indicaciones que Shani le había dado. El conde le presto toda su atención, Francoeur entendía perfectamente el habla humana pero no la hablaba, aun hablaba su idioma característico que era la de una pulga. Drácula comprendió, sus manos se hicieron puños los cuales apretó pues a pesar de tener el instinto de ir inmediatamente con ella, tenia que confiar en ella y que tomaría el control con la situación con aquella mujer que tenia la imagen de su difunta esposa. Algo que lo hacia enfurecer en rabia a la osadía de ese ser para hacerle eso a él, al príncipe de las tinieblas. ¿Pero quién era ese ser?

- Esta bien, Frrancoeurr. - Le respondió Drácula, haciendo sonreír a Francoeur aliviado. - Veamos si los demás han vuelto. - Los dos caminaron a la salida de emergencia de la azotea del hotel para entrar.

Bajaron por las escaleras hasta llegar al piso de su habitación, pero antes de entrar al pasillo de su habitación, un grupo de humanos subía las escaleras a ese mismo piso.

- ¡Drac! - El conde se detuvo en entrar por la puerta al pasillo y en poco unos grandes brazos lo rodearon, la voz era de su gran amigo azul. - ¡Frrank... ghh! - Francoeur vio esto con curiosidad. - Estas bien, hermano. - Dijo contento Frank al abrazar al conde contra él.

Los demás detrás de Frank se veían agotados por la larga subida por las escaleras, incluso un poco de sudor en sus cuerpos humanos. Pues seguían teniendo la fuerza de monstruos y tuvieron que correr para avanzar con mas prisa, pero la fatiga era obvia ahora.

- Oye Frank… - Jadeo cansado Wayne aun con el chico en su hombro. - Creo que Drac se está poniendo de tu mismo color de piel. - Jadeo de nuevo Wayne, Frank dejo ir a Drac que se estaba poniendo azul por la falta de oxígeno.

Francoeur palpo la espalda de Drácula que se agachó con las manos en sus rodillas, tomando de nuevo aire. Frank rio apenado y se disculpo mientras Drácula alzo la mirada viendo molesto a Frank. En minutos ya se encontraban dentro de la habitación de los Frankenstein que era igual que la de Drácula y Shani, en el sofá estaba el chico que Griffin y Wayne capturaron.

- ¿Quierres decirr que este chico es uno de ellos? - El hombre lobo y el hombre invisible afirmaron. - Es muy joven. - Pensó en voz alta el conde. - A nosotros nos atacó un humano en la playa. - Dijo Murray cruzando los brazos enojado, recordando ese hombre con enojo.

Eunice y Frank hablaron seguido de la momia.

- Nosotros nos encontramos a la doctora. - Griffin, Murray y Wayne suspiraron sorprendidos. - ¡¿Ella esta aquí!? - Preguntaron los tres al unísono. - Y también ese enorme monstruo. - Dijo Eunice cruzando los brazos, también enojada por lo ocurrido.

El conde frunció el ceño, esos individuos eran una peste y Drácula tomaría las medidas necesarias con aquellos que se atrevieron a atacar no solo su amado hogar, sino también a su familia. No dejaría que lo que le paso a su amada Martha les pasase a ellos.

- Ahh... - El quejido de dolor fue seguido por un siseo también de dolor. - ¿Qué paso? ¿Qué…? - Todos voltearon al sofá donde el chico los vio voltear a él.

El chico quedo petrificado y sudor frio apareció al miedo que lo inundo, su cuerpo tembló al no poder moverse para huir. Drácula se acercó a él lentamente, sus ojos les decía a sus amigos que no se interpusieran pues al acercarse al chico atado en el sofá, sus ojos azules brillaron mostrando su enojo.

- Sabes quienes somos, ¿no es así? - El chico afirmo a pesar del miedo que lo paralizaba en el lugar. - Entonces me dirrás lo que quierro saberr ¿cierrto? - El chico volvió a afirmar, esta vez con prisa.

El conde sonrió complacido, y finalmente mostrando sus colmillos.

- Ahorra dime… ¿Quiénes son ustedes? - Su voz era seria y profunda, sus ojos brillaron en color rojo al mostrar su enojo al joven que trago saliva y abrió la boca.

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He vuelto y esto terminara antes de la tercera entrega de Hotel Transylvania.

¿Quién es ese chico? ¿Quiénes son realmente los humanos que los siguen? ¿Qué pasa en la pelea de Shani contra la impostora?

¡Pronto, en el siguiente capítulo!

Cuídense y no olviden comentar, nos leemos pronto.

¡Gracias por leer!

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