Han pasado aproximadamente 6 años desde aquella visita, la chica actualmente tenía 11 años aproximadamente y conocía la situación más actual de todo lo que ocurría en las plantaciones, relaciones con las casas regentes, intentos de traiciones y relación con la actual reina.

—Buenos días señorita —Pronunció una de las mujeres que atendía a la niña.

Ella cubrió su rostro con sus sábanas —Aun es temprano para... —El celular sonó—. Okay, gracias...

La mucama rió y se acercó a ella para comenzar a ayudarla a vestirse, le era incómodo pero no podía negarse, después de todo ellas lo hacían para continuar adelante y tener más tiempo de vida, después de todo en ese lugar ninguna persona llegaba a viejo.

—Puedes retirarte, yo terminaré de vestirme sola —Pronunció aún adormilada.

Ella sólo asentó y camino en dirección a la puerta principal de la habitación, sin embargo se detuvo y giro a ver la joven —Bendiciones por su aniversario, señorita —Finalmente salió del cuarto.

—Gracias —Murmuró ya que la dama había salido y era más que imposible que escuchará su agradecimiento por ese pequeño gesto.

Tomó aquella falda a blanca que usaba constantemente, se la colocó y salió de su cuarto después de haber acomodado su pequeño desastre.

En el pasillo recibió las bendiciones y halagos por parte de los trabajadores de su hogar, aquellas bendiciones eran más que comunes ya que no sólo las recibía en ese día gracias su posición social en aquel hogar, si no pasaría desapercibida.

—Buenos días Emma —Pronunció el moreno de anteojos de mirada seria.

—Andrew, buen día, es extraño verte desde temprano por aquí, —Él hizo una pequeña reverencia— en especial sin tu traje de defensa y exploraciones...

—Hoy vine porqué su padre me lo ha solicitado —Introdujo su mano en una de las bolsas de sus pantalones, parecía buscar algo.

—He de imaginar que es otro asunto de Minerva...

El finalmente sacó una pequeña caja poliéster rojo —Es un pequeño presente por parte de mi familia.

Ella lo acepto sonriendo —Creí que tendrías la decencia de al menos cambiar el tema después de responder...

Él suspiro —No se con exactitud qué desea su padre.

Ella sonrió —Ya veo, gracias por el detalle, por cierto creí que vendrías a la cena en mi honor, después de todo eres mi padrino.

Oculto su sonrisa rascando su mejilla —El trabajo al parecer se extenderá un poco más de lo esperado.

La puerta se abrió finalmente permitiendo ver al albino mayor —Andrew pasa —Se acercó a la jovencita para revolver su cabello— En un rato te acompaño a desayunar.

Ella asentó y salió de aquella habitación dirigiéndose al cuarto de su tío, sabía que ese hombre seguramente tenía preparado para ella o bueno eso es lo que creía.

—¿Se puede?—Preguntó abriendo levemente la puerta.

El hombre ya estaba sentado en aquella silla de ruedas frente a la ventana, ver esas manos tan delgadas le causaban un poco de tristeza y lastima. Pero ¿qué podría hacer?, solo era una niña de 11 años que estaba aprendiendo lo que él más odiaba.

—Veo que ya te arreglaste—No recibió respuesta alguna por su parte por lo que suspiro caminando a la mesa en donde estaban las pastillas del hombre, vertió un poco de agua en uno de los vasos y camino a él—. ¿Recuerdas que día es hoy?

Él seguía mirando desde la ventana, estaba ignorando en totalidad a la chiquilla por lo que ella comprendió que no tenía ni la más mínima intención de interactuar con ella.

—¿Acaso fue mi culpa tu capricho?—Consiguió que la mirara.

—Claro que no Emma... Tu no tenías nada que ver en este asunto... —Finalmente el tomó los medicamentos que la chica le llevaba—. Eres mi única sobrina y podría decir que hasta mi hija...

—Por algo es que papá te prohibió tener hijos—Suspiro—. Pero como tu mismo has dicho, no tengo que involucrarme en ciertos asuntos.

La chica se puso de pie para salir de la habitación, pero el mayor giró a verla—Emma...

—¿Que ocurre tío?—Preguntó sin girar a verlo.

—Solo por hoy no haré alguna estupidez, es tu cumpleaños después de todo.

—Creí que lo habías olvidado...

—Jamás lo haría, feliz cumpleaños.

Ella giró para sonreírle y salir de la habitación, cuando salió se apoyo de la puerta suspirando—Aquí no hay "felices" cumpleaños...

Regreso al comedor en donde los mayordomos ya la esperaban para recibir sus ordenes. Los minutos transcurrieron mientras ella esperaba en el inmenso comedor, finalmente las puertas se abrieron y ambos hombres salieron, el moreno solo se despidió con la mirada mientras que el albino camino para ir en dirección a la joven que estaba esperándolo.

—Tardaron más de lo que creí...

—Disculpa cariño pero hay muchos asuntos los cuales tratar.

Las damas que ayudaban en la cocina salieron para ayudar a acomodar la mesa principal, ella solamente las miraba poner la inmensa cantidad de comida que nunca se acabaría y como siempre, sería arrojada a la basura como ocurría cada día.

—Los presidentes de las naciones externas confirmaron su participación en la gala de hoy, así que hay muchas posibilidades de que sus hijos asistan como cada año, ya sabes, tendremos que escuchar hipocresías por parte de cada uno de ellos y halagos innecesarios—Rió el hombre manteniendo su mirada en el platillo.

—El tío James me felicitó...

Él dirigió su mirada a la chica—¿Te dio algo?—Ella negó—. Ya veo, ¿y bien?

—Solo me dijo "feliz cumpleaños" y ya...

—¿Qué piensas?

Rasco levemente su nuca—Sería bueno que tan solo una vez estuviese presente en una de las galas, sería bueno para él, ¿no crees?

Peter sonrió—Tienes razón, en lo que va del año no ha intentado suicidarse de nueva cuenta, ¿que salga una vez, no le hará daño, verdad?

Ella asentó comenzando a desayunar, en momentos leves conversaban pero solo quedaban como uno que otro tema que se esfumaba en cuestión de segundos dejandolos con un ambiente silencioso que era más que curioso que no estuviera presente.

—¿Acabaste?

—Si, completamente...

Ambos se pusieron de pie y salieron de aquella sala, caminaron por el pasillo principal dirigiendose a la oficina del mayor.

—Padre, ¿que obtendré este año?—Él se sorprendió por las palabras de la chica—.

—¿Acaso hay algo en especial que desees?—Ella asentó haciendo que él sonriera— es raro que tu tengas un deseo en especial, dime que quieres.

—Padre, quiero tener un asistente de protección personal, justo como tu tienes a Andrew...

El hombre sonrió confundido pero solamente asentó—Bueno creo que tienes razón, ya estás en la edad adecuada para poder tener a alguien te cuide en estos instantes en especial por las situaciones de traición y...

—Pero quiero que sea alguien en especial.

Giró su mirada a la chica, ella tenía una expresión seria en su mirada llena de determinación—¿Acaso has salido a los entrenamientos y...

—No quiero que sea alguien normal, así no será interesante—Le interrumpió.

Él frunció el ceño por las palabras de la chica—¿Acaso quieres someter a alguien en especifico?

Asentó—Los humanos inferiores a nosotros son aburridos, pero se que el asunto se pondrá interesante si uso a alguien de más bajo nivel...

Por fin estaba entendiendo un poco de la petición de la chica—¿Has regresado a Grace Field?

Cerró las ventanas de par en par mientras se acercaba a encender las lámparas de aceite —No necesariamente—Giró mirandolo con una sonrisa llena de maldad.

—Emma Ratri, ¿qué estas planeando?

La chica junto sus manos—Algo muy importante padre, algo muy, pero muy importante—Su sonrisa se desvaneció cuando ella giró en dirección al ventanal—. Quiero a ese chico, creo que su código era "81194".

—¿Te refieres a Ray?

—¿Ray?—Sonrió— Si, quiero que Andrew lo preparé.

Peter sonrió—Es la primera vez que cumpliré un capricho tuyo... ¿Es todo?

Ella asentó mientras tomaba una de las hojas que había en el escritorio del mayor en el que estaban escritas cada una de las notas y códigos de los chicos pertenecientes a la plantación más importante de Grace Field House.

«Si, será divertido»