Un envió había sido anunciado, se trataba de una de la última pequeña de 6 años, finalmente su adopción había sido anunciada y todos esperaban con mucha emoción ese grandioso día para despedirla y desearle lo mejor en su nueva vida.
Por lo que el día continuó como cualquier otro, comieron, jugaron, estudiaron y continuaron sus labores comunes hasta que la noche había llegado.
—Oye Norman, apresurate, Conny ya está lista —Pronunció el azabache.
—Enseguida voy —Respondió acomodando su ropa que estaba un poco arrugada.
—Da la casualidad que hoy hace 6 años fuimos ahí —Murmuro riendo.
El chico a su lado golpeo su hombro —Callaté que nadie lo sabe...
Rió de nueva cuenta —Lo se señor perfecto.
Al llegar a la entrada principal todos realizaron la misma acción de cada determinado mes, esperando despedir a la pequeña que apartir de ese día dejaba el orfanato, las lágrimas se hicieron presentes en algunos niños ya que era una de las pequeñas más queridas en el lugar.
Finalmente cuando salieron la puerta sonó indicando que mamá había cerrado bien la puerta.
—Apurate Ray que tienes que ayudarnos a limpiar y...
La pequeña que acompañaba al albino noto al instante que él se detuvo —¿Qué pasa Norman?
—¡Conny olvidó a little berny! —Se acercó a la mesa en donde estaba—. ¿Se habrán ido ya?
—No lo sé...
Ray entró en la habitación —La luz en la entrada sigue encendida posiblemente aún siga a...
—¡Acompañame entonces! —Exclamó el albino tomando la mano del azabache.
—¡¿Eh?!
Ambos salieron lo más rápido posible en dirección al portón principal del lugar, había un silencio tan abrumador que era incómodo en ciertos aspectos.
—Si mamá nos ve seremos chicos muertos...
Norman colocó su mano en el hombro de Ray —Tranquilo, mejor eso a que Conny sufra por la falta de su amigo.
Él rodó los ojos sonriendo —Si tu lo dices...
Entraron para buscar con exactitud a la pequeña o la mayor pero no había rastro de ellos.
—Creo que sería conveniente que lo dejarás atrás del camión, quizá ahi lo vean —Señalo el azabache en dirección al camión.
El albino asentó y camino a la parte trasera del camión abriendo la cortina que tenía este, una vez hecho dijo salir un grito sordo dejando caer el peluche.
—Ray... V-Ven...
El azabache camino en su dirección y cuando se asomó por fin sus ojos se dilataron al instante de ver lo que había en el interior.
—Conny...
La puerta libero un chillido indicando que pronto sería abierta, no tenían tiempo suficiente para correr a la puerta por lo que el azabache tomó de la camisa al albino para correr en dirección al camión, el albino se agacho a recoger el peluche antes de dirigirse ahí.
—¿Tener que enviar a otro superior para asegurar el producto?, por favor...
—Eso ocurre porque algunos han tocado los productos importantes estas últimas semanas.
La voces de provenientes del lugar se escuchaban como las de personas normales por lo que no creyeron que fuese algo grave.
Se deslizaron por la parte inferior del camión para poder ver con exactitud a quiénes hablaban.
—Vaya delicia de niño~
Ambos se asomaron levemente cubriendo sus labios al notar a los seres de gran altura que estaban tomando el cuerpo de su hermana pequeña.
—¿Seguro que no puedo tomar sólo una pequeña parte?
—No idiota, recuerda que esta sólo es calidad premium para los nobles.
Norman miró a Ray sorprendido, él estaba atónito por las palabras de aquellos seres.
—Oi... ¿y mamá? —Murmuro levemente.
El azabache negó indicándole que guardará silencio.
—¿El gupna está listo, cierto?
—Por supuesto señor —Respondieron a la vez los primeros seres que vieron.
—Puede supervisar usted misma señorita.
Los zapatos aquella persona resonaron levemente —Dime Isabella, ¿en verdad estarán listos los chicos antes del tifari?
—Por supuesto, señorita.
Ambos chicos estaban sorprendidos al notar la presencia de la chica que vieron hace años y como su cuidadora mantenía contacto con ella hablando con tranquilidad.
—Suban al camión el producto.
—¿Señor huele eso?
Ambos chicos salieron lo más pronto posible de ahí tratando de no dejar rastro alguno.
El demonio que era el encargado de agacho debajo del camión para asegurarse de que no hubiese alguien.
—Vaya —Murmuró la joven observando como los chicos se las habían ingeniado para salir del lugar.
—Encontré esto...
Ambos chicos continuaban corriendo agitados por correr lo más rápido posible pero también por el choque de emociones que tenían en ese instante.
—No puede ser cierto...
El azabache miro al albino jadeando —Norman...
—Mamá no es... No... Ella es la mujer que tanto nos quiere... Y esa niña en el recipiente... ¡no era Conny!
El azabache mordió levemente su labios y se acercó al chico para abrazarlo —Perdón pero... Así es... —Trago saliva levemente.
Él solo trato de no romper en llanto por lo que regresaron lo más pronto posible al interior del orfanato.
—¿Como les fue? —Preguntó la chica de lentes.
Norman sonrió decaído —Acaban de irse...
Ray tomó el peluche —Lo dejaré en la oficina de mamá, puede que ella luego sepa que hacer...
—Qué lástima... No tarden despiertos más tiempo, si no mamá se dará cuenta.
—Tranquila Gilda, ve a dormir —Sonrió Norman.
La pequeña subió las escaleras pero los miró de reojo notando que algo sabían esos chicos.
Ambos subieron a su recámara quedándose en el suelo tratando de analizar todo lo que había ocurrido.
—Ray... ¿qué podemos hacer ahora?
Ray posicionó su mano en el hombro de Norman —Norman, hay que huir lo más rápido posible de aquí...
—¿Pero como?... Mamá está involucrada en esto y aún somos unos niños...
Ray sonrió levemente —Hay formas para poder salir vivos de aquí.
Norman reaccionó a sus palabras —Estrategias...
—Exacto...
Norman miró sus manos —Solo que... podemos irnos todos o sólo nosotros...
Ray suspiro —Lo mejor será que lo ideemos mañana, hay que descansar.
El se puso de pie siendo detenido por el agarre del albino —Ray... La vimos de nuevo...
Lo ayudó a ponerse de pie —Lo se... Pero, también es nuestro enemigo...
Él asentó y camino en dirección a su cama.
—Ese listón...
—Engargaté de averiguar quiénes fueron y cuando lo tengas, envialos —Ordenó el demonio encargado.
—Recibido...
—Recuerda Isabella, la reina estará más que satisfecha con tu trabajo —Pronunció la joven sonriendo.
