Disclamer. Todo es propiedad de Disney exceptuando claro mi laptop, mis ideas y personajes nuevos.

Capitulo 5. Sensaciones (parte 1)

La joven princesa abrió los ojos sobresaltada por la pesadilla de la noche anterior, poco a poco normalizando su respiración miro alrededor y recordó que se encontraba en la alcoba de sus padres. Se sentó abrazando sus rodillas, sorbiéndose la nariz, cuando un clic a su derecha llamo su atención. Su madre salía del baño dejando salir una floral fragancia tras de sí .Se acercó a ella con visible aflicción-¿Cómo te sientes?-le pregunto

-mucho mejor, gracias- le respondió con una pequeña sonrisa

-así me gusta- dándole un beso en la frente le sonrió-ahora arréglate que tu padre te tiene una sorpresa.

-así lo hare -y con los ánimos mejorados volvió a su alcoba donde pascal ya la estaba esperando.

-pascal, que alegría verte despierto!-le dijo apretándolo contra su pecho, haciendo que cambiara al color morado por unos instantes-jeje lo siento – lo tomo y lo deposito en su tocador.

Acaricio al pequeño en la cabeza y con un suspiro giro su atención a su guardarropa, lo abrió y estaba lleno de vestidos, zapatillas, listones, moños, joyas y claro su tiara.

-mira esto, es una habitación entera!-el reptil asintió en respuesta-mm, que me pondré? Se dijo pensativa mirando a su alrededor.

….

Después del desayuno...

Rapunzel bajaba las escaleras acompañada de pascal, su vestido verde se balanceaba con cada paso que daba y en su cabello lucía una flor lila que tomo de uno de los floreros del corredor.

-hoy será un gran día pascal, nos divertiremos mucho-le platicaba mientras bajaban los últimos peldaños de la escalera y sin darse cuenta se tropezó con la falda del vestido, ya que era más largo de lo que estaba acostumbrada, yéndose hacia adelante y soltando a su pequeño amigo en el acto.

-auch – se quejo sobándose la rodilla, olvidándose por unos instantes que Pascal había rebotado sobre el piso.

Como pudo llego hasta el-¿estas bien pascal? –le pregunto tomándolo en sus manos, a lo que el respondió sonriéndole y haciéndole un chirrido afirmativo.

-uff que susto por un momento creí que-hizo una pausa recordando aquel sueño-olvídalo-le dijo sacudiendo la cabeza, como si al mismo tiempo sacudiera esas imágenes en su mente.

-Se encuentra bien princesa?- se apresuró un sirviente a ayudarla a levantarse del piso.

-si estoy bien, no es nada, gracias- el joven asintió y se retiro

En realidad el golpe recayó en su rodilla izquierda y apenas viéndose sola se levantó la falda de su vestido y vio con curiosidad como su rodilla estaba raspada y sangrando, no es que antes no hubiese visto una herida, sin embargo ella nunca se había enfermado o lastimado gracias a su cabello mágico que por tantos años la mantuvo inmune.

-auch, y ahora qué hago?- le dijo a pascal que no supo que responder, se miró de nuevo y dijo-ya se solo debo cantar la...-se interrumpió a si misma al darse cuenta lo que iba a decir, ya no tenía cabello mágico-bien no debe ser tan difícil cierto?-su pequeño amigo le sonrió .Como su entendimiento le permitió limpio con cuidado su rodilla con un pañuelo –listo-se dijo triunfante.

-vamos pascal –y el camaleón se posó sobre su hombro.

-auch, me pica-exclamo pues debajo del vestido tenia crinolina y al hacer contacto con su rodilla la lastimaba.

-princesa el rey solicita su presencia en las caballerizas- le anuncio uno de los mayordomos

-si ya voy-levantando un poco el vestido aminorando así el dolor, corrió al lugar que le indicaron.

Ya en los jardines desacelero su paso y junto a pascal admiraba las bellas obras que hacían los jardineros con los árboles y las flores, tan absorta iba que no se dio cuenta en que momento su padre llego hasta ella.

-te gusta?-le pregunto el rey

-si todo es muy lindo

Después de unos minutos caminaba junto a su padre ya habiéndose olvidado del incidente aunque aún le punzaba. Escuchaba atentamente la historia que le contaba acerca de sus ancestros y las tradiciones del reino. Pascal escuchaba también desde su lugar favorito, el hombro de la joven.

-..Le llamamos "desfile del queso" y se lleva acabo anualmente sin falta, pero este será diferente ya que estarás con nosotros y es una buena oportunidad para que el pueblo entero te conozca antes de tu presentación oficial.

-¿presentación?- pregunto ella con algo de nervio

-claro, pero hablaremos de eso más tarde, ahora aprenderás a montar a caballo

-ya he cabalgado con maximus y según Eugene lo hago bastante bien-le comento con emoción

-no lo dudo, sin embargo debes aprender a cabalgar como una princesa, con elegancia, feminidad y porte no como un...bueno como decirlo –se lo pensó mucho antes de decirlo ya que su hija lo miraba esperando que no dijera lo que iba a decir-como lo hacen los hombres.

Ella asintió lentamente y lo siguió hasta donde estaba maximus listo para ser montado.

-hola max-le sonrió dulcemente y le acaricio el lomo-¿me extrañaste? Como has estado? Haz sido un gran líder verdad? si claro que si-le decía mientras lo acariciaba en el cuello

Y sin dar aviso a su padre ella tomo las riendas del caballo y recordando las instrucciones de Eugene logro equilibrarse sobre el, a lo que el caballo comenzó a dar vueltas contento.

-Rapunzel, no es así como se hace-le regano con suavidad-ahora dame las riendas-le dijo extendiéndole la mano, a lo que ella obedeció

-Bien ahora te explicare como se hace, debes mantener ambas piernas de lado izquierdo, con el pie del mismo lado dentro de un estribo y la pierna derecha sobre este soporte-le indico con la mano.

-suena muy incómodo, es mejor de esta manera-le dijo

-Lo sé pero es así como lo marca la tradición.

-bien- obedeció con un poco de mala gana y después de varios intentos logro equilibrarse sin sentirse tan incómoda como al principio. Con su padre llevando las riendas comenzaron a dar un paseo por los jardines del castillo. Pasaron varios minutos en silencio donde solo las pisadas de maximus y los sonidos de la naturaleza se escuchaban.

-y tendrá que ser siempre así-pregunto rompiendo el silencio

-solo cuando estés en publico

-oh-dijo con decepción- poso la mirada más allá del camino y se encontró con la de Eugene sonriéndole a la distancia no podía verle con mucho detalle pero estaba cargando un gran saco, más el contacto no duro mucho ya que un joven guardia apareció tras de él y lo apresuro a seguir su camino dándole un golpe sobre el saco con su alabarda.

-Eugene!- grito ella, su padre siguió la mirada de su hija y se dio cuenta el porqué de su grito.

-tranquila, solo está trabajando eso no le hará ningún mal

-No creo justo que lo traten de esa manera

-te aseguro que se le da el mismo trato que a los demás, hija-le respondió-ahora regresemos- y dio vuelta a las caballerizas.

Rapunzel quiso decirle que no era verdad , que solo se ensañaban con él por todas las veces que los había dejado en ridículo frente al pueblo, pero pensó que él se daría cuenta por sí mismo al ver lo que ella ve en el: un chico de noble corazón que solo necesitaba una oportunidad.

Su conversación no se extendió más allá de lo básico, la princesa aun no sentía esa confianza entre ambos y el rey sabía que tenía que darle tiempo para que se acostumbrase a llamarle padre.

Ya una vez fuera de las caballerizas…

-y cuando será el festival?- le pregunto

-en una semana exactamente-le respondió

-Espero estar lista-le dijo

-Lo estarás-dijo dándole un beso en la frente-ahora ve a tu recamara a descansar

-Así lo hare-le contesto dándole un beso en la mejilla

Comenzó a caminar de vuelta al castillo ya que el sol pronto se ocultaría, atravesó los jardines pero en vez de entrar por la puerta principal decidió entrar por la puerta trasera la que usaba la servidumbre, se le ocurrió que tal vez podría encontrarse por "casualidad" con Eugene.

-pero su alteza que hace aquí?- le hablo uno de los cocineros al verla

-solo quería conocer el castillo, por favor no le diga a mis padres, si?-le suplico con una sonrisa

El rechoncho cocinero acepto solo le advirtió que no debían verla o se meterían en problemas. La joven perdiéndose de la vista del cocinero avanzo su camino hasta los dormitorios de la servidumbre, él le había dicho que su cuarto estaba apartado en un rincón, así que se dispuso a buscar con la mirada y doblando la esquina vislumbro un cuartucho apenas visible por la poca luz que le llegaba. Toco la puerta varias veces pero nadie contesto y supuso que aún no había llegado así que se invitó sola .La madera crujió al abrirse la puerta, miro con tristeza como en las esquinas había telarañas y una cama de madera y un espejo adornaban el cuarto.

-Qué te parece si le damos una sorpresa, pascal-el reptil asintió. Saliendo de nuevo sin ser vista trajo consigo utensilios de limpieza, barrio y mapeo el piso, limpio las telarañas, pensó en darle vida a las paredes con sus pinturas pero sería un largo recorrido hasta su recamara y la podrian atrapar.

Termino su labor y decidió sentarse en la cama a esperarlo, se dio cuenta que era una cama muy diferente a la suya, no podía dar brinquitos en ella, sentía que si lo hacía se partiría en dos. Miro bajo de esta y era visible que ya se había roto alguna vez y solo pusieron cajas bajo de ella para que siguiera funcionando.

-esto es inhumano, no puede siquiera saltar sobre la cama!-decía esto cuando algo entre las cajas llamo su atención

-mira sus botas, pascal...parecen más cómodas que estos zapatos-le dijo y decidió ponérselas, se puso de pie para mirarse frente al espejo cuando recordó su olvidado dolor en la rodilla, ahí estaba de nuevo.

-Tu que dices eh –le hablo mirándose al espejo posando con las botas

-Yo digo que te ves hermosa-una figura en el espejo apareció junto a ella contestándole

-Eugene, llegaste!-corrió hacia el abrazándolo fuertemente, sollozando en su pecho "estas bien, estas vivo"-pensó

-wow preciosa porque lloras?-le dijo levantando su barbilla para mirarla a los ojos

-es que...te extrañe –le contesto hundiendo de nuevo su rostro en el

-pero de que hablas nos vimos ayer-ella no contesto-..O espera ya se estas en tus días cierto?

-Que? No- dijo riendo y separándose del abrazo- pascal y yo te estábamos esperando y decidimos limpiar un poco-hablo ya más calmada y limpiando sus lágrimas.

-te lo agradezco pero si tus padres se enteran que limpiaste mi cuarto se disgustaran bastante-le dijo mirando a su alrededor y sobándose la nuca

-no lo sabrán si no lo dices-le sonrió sentándose en su cama con pascal a su lado

-rapunzel que te paso?-le pregunto con preocupación al ver su rodilla ya que había olvidado bajarse la falda del vestido.

La chica bajo la mirada a su ahora sangrante rodilla –ah, esto no es nada por la mañana me caí pero estoy bien-le contesto cubriéndose, sintiendo un repentino rubor en su rostro. El joven se inclinó frente a ella – ¿puedo ver?-le pidió, ella dudo un poco pero acepto y se descubrió nuevamente.

Tomo con ambas manos su pierna para poder apreciarla mejor y tras unos segundos de escrutinio el chico carraspeo y se levantó sin mirarla para sacar de debajo de su cama una cajita-¿qué vas a hacer?-le pregunto temiendo que le fuera a doler.

- limpiare la herida, solo ardera un poco lo prometo-dicho esto se arrodillo de nuevo frente a ella y comenzó a limpiar la zona con pañuelos de tela que iba humedeciendo con forme los ocupara-auch, sabes yo nunca me había lastimado, supongo que mi cabello me curaba.

-como decían en el orfanato si no tenías raspadas las rodillas no tuviste infancia, así que no te sientas mal a todos alguna vez nos pasó. Un cálido cosquilleo la invadió al sentir sus dedos rozando su piel, era la primera vez que sentía algo así y eso la intrigaba, anteriormente se habían tomado de las manos, tocado su mejilla, incluso se habían besado un par de veces más sin embargo algo diferente en este contacto la ponía nerviosa y talvez a él le pasaba algo similar ya que pudo sentir un ligero temblor en sus manos al tocarla o quizás fuera su imaginación.

-claro-le sonrió tratando de pensar en otra cosa que no fuesen sus manos tocándola y haciéndola sentir cosas raras para ella.

Termino de limpiarle la rodilla y comenzó a vendársela para que la crinolina del vestido no siguiera lastimándola.

-gracias Eugene-le agradeció y cubrió su rodilla con sonrojo.

-de nada preciosa-se levantó para guardar sus cosas dándole la espalda.

Era la segunda vez que rapunzel posaba sus ojos en el trasero del muchacho, la primera vez fue en la torre cuando lo conoció y quería ocultarlo en el armario y en una de tantas caídas quedo con el trasero levantado algo que le pareció totalmente gracioso y de alguna manera adorable ,en aquel momento sintió la tentación de tocarlo más su miedo a que el terrible monstruo que pensaba que era despertara y la secuestrara para adueñarse de su cabello la detuvo pero ahora su verdadera tentación era dejar de verlo y sentir ganas de tocarlo. En esta ocasión le parecía muy atractivo, la forma redondeada que tenía, la silueta que le daba a su cuerpo y ahí venia de nuevo esa sensación para hacerla sentir bobamente extraña. Aparto la mirada antes de que él se diera cuenta y la tachara de rara por mirarlo de esa manera.

-¿me dejaría que lo tocara? para! rapunzel que diantres estás pensando? va a pensar que te has vuelto loca-pensó para sí sonriendo y sonrojándose

-¿estás bien rapunzel?-le hablo el chico enarcando una ceja volteando nuevamente frente a ella

-si estoy bien-dijo nerviosa pasando un mechón corto de cabello tras su oreja- a lo que él le arqueo una ceja dubitativo-aja

-Qué pasa?- le pregunto nerviosa

-algo tienes, has estado muy rara-ella negó con la cabeza riéndose- mira quien lo dice, toda la tarde de ayer te desapareciste

-bueno es que yo estaba...estoy trabajando, ya sabes en la guardia real-"rayos a ti no te puedo mentir"-pensó

Sabes ya tengo que irme- le dijo levantándose de su cama y avanzando a la puerta con pascal a su lado.

-bien sabes que cuentas conmigo verdad?-ella asintió –su sonrojo aumento al acercarse él y plantarle un casto beso en los labios- buenas noches

- hasta mañana –ya a punto de irse se giró jugueteando con sus dedos –espera... es que-tratando de sacar todo el valor posible-quiero pedirte algo pero...-dijo con el sonrojo aun en sus mejillas, en un principio con la mirada en sus pies haciendo círculos en el suelo.

-Soy todo oídos, pídeme lo que quieras-le dijo confiado recargándose en el dintel de la puerta.

-Pero debes prometer no burlarte-le apunto con el dedo

-tienes mi palabra-le aseguro llevándose la mano al pecho dramáticamente

- además es con fines totalmente educativos-'de donde saque eso?'-pensó

-¿educativos? Le dijo incrédulo" bueno a no ser que quiera una lección de "como dejar en ridículo a la guardia real" –pensó

-si ahora escucha, mira como sabrás yo nunca Salí de la torre y bueno-suspiro

-Rapunzel solo dilo, yo sería incapaz de burlarme

"Rapunzel basta! deja de balbucear"- escucho la voz de madre gothel en un rincón de su mente.

Viendo sinceridad en sus ojos castaños tomo valor de nueva cuenta.

- MEDEJARIASTOCARTE?- le soltó

Pasaron unos segundos que parecieron una eternidad en los que Eugene se quedó con los ojos como platos y la mandíbula caída no sabiendo que responder o si había escuchado mal o tal vez ella se refería a otra cosa y era el quien malinterpretaba sus palabras, cuando el shock inicial paso le pregunto tratando de no reírse-¿a qué te refieres con eso?-pero fallo míseramente ya que rapunzel había pasado de mirarlo con expectativa a hacer lo que para él era un adorable puchero pero era obvio que estaba enojada y avergonzada-Sabes que olvídalo!-le grito –¡y toma tus botas!- dándole con ellas en el pecho.

La muchacha salió de los dormitorios sollozando ya sin temor a ser vista por alguien, avanzo hasta las cocinas escuchando tras de sí los pasos de Eugene, en ese momento deseaba tomar uno de los sartenes de la cocina y sorrajarselo en la cabeza por bruto, ella solo quería una respuesta a lo que estaba sintiendo y que se estuviera riendo de su petición le dolió.

-Rapunzel, espera!- le escuchaba decir, así que apretó más el paso y usando un nuevo atajo que había descubierto hasta la biblioteca lo perdió de vista.

El joven la miro entrando por un pasadizo secreto y la hubiera seguido si no fuera porque alguien más había estado observando la curiosa escena.

-¿te imaginas que pasaría si los reyes se enteraran de esto?- le dijo una voz desde un rincón oscuro tras él, reconocería esa voz donde fuere, en los días que llevaba en el castillo se había ganado su total y profundo odio.

Rodando los ojos con fastidio se giró hacia él, estaba recargado en la pared comiendo una manzana sonriendo maliciosamente.- ¿y tú te imaginas el sonido de tu cráneo contra la pared?

-inténtalo y veremos quién pierde más!- para ese momento estaban frente a frente con los puños apretados, y si no fuese porque los demás empleados empezaron a circular por el área esto no hubiera acabado ahí.

….

Después de la cena…

Dieron las nueve de la noche y Rapunzel ya estaba en su recamara lidiando con sus doncellas que no la dejaban vestirse y desvestirse sola. Ella estaba acostumbrada a hacer las cosas por su cuenta y le era difícil.

-Que descanse su alteza-se despidieron ambas haciendo una reverencia.

Esa noche Rapunzel no tenía sueno por más que trataba de contar borreguitos y alejar los recuerdos de su pasada pesadilla no podía. Un sinfín de cosas pasaba por su cabeza en ese momento, se preguntaba si Eugene tendría sueños sobre ese día también? O solo a ella le pasaba? Que era eso que sintió cuando toco su pierna?. Harta de tantas interrogantes sin respuestas se levantó de la cama y salió de la habitación.

-seguro que a mis padres no les importara que duerma con ellos por hoy-pensó y se detuvo frente a la puerta escuchando sus voces desde dentro, antes de llamar a la puerta le pareció escuchar su nombre en la conversación y se detuvo.

-Debemos esperar un poco más antes de decírselo, será difícil convencerla tú mismo te has dado cuenta- dijo su madre

-Lo sé y no me agrada en lo absoluto-suspiro pesadamente- no sabes la tristeza que me da al ver que a sus dieciocho anos tenga comportamientos tan infantiles y no sepa comportarse como una señorita de su edad.

Escuchando esto último decidió regresar a su habitación no les daría más motivos para pensar eso, así que resolvió que el día de mañana trataría de comportarse como toda una princesa aunque primero habría que averiguar cómo hacerlo.

Continuara...

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