Disclaimer.Nada me pertenece
Capitulo 19. No pongas tus manos ahí
En el patito modosito los hombres se habían cansado ya de aconsejar al joven y decirle que peleara por su princesa. Pero el sólo repetía que ya no lo quería, qué estaría mejor con un príncipe que con el.
-Déjenme en paz-dijo aferrándose a la botella.
-¡Dame eso! ya es suficiente -decía Vladimir.
-¡No!-gruñó y le estampó un puñetazo en la cara. No le hizo gran daño al hombre pero fue suficiente para encender los ánimos y que todos comenzaran a propinar golpes por doquier .
Pronto los guardias del palacio llegaron a calmar la situación.
-¿Qué esta pasando aquí?-preguntó el capitán.
-El empezó – y señalaron al chico que ahora estaba en el suelo en posición fetal abrazado a la botella.
-Levántenlo-ordenó a sus hombres.
Al instante lo ayudaron a levantarse y se encaminaron a la cárcel de corona.
Oooo
Tras varios cubetazos de agua fría, el joven despertó ,sintiendo el agua correr por su cara, y sus manos arder ante las esposas que le aprisionaban.
-Sabes porque estas aquí,Fitzherbert? -cuestionó el capitán.
-No se, dígamelo usted, para que así me pueda marchar.
-Cuídame ese tonito, no permitiré que te burles de mi-en respuesta el joven resoplo y miro hacia otro lado dispuesto a no hablar. -¿Con que si,no?,bien tengo métodos para soltarte la lengua-dijo acercándosele peligrosamente.
-Capitán! -entro el rey-el hombre se cuadro frente a el-ya pude retirarse, yo me hare cargo.
Cuando el capitán se retiro dejándolos solos, vio como el rey acercaba una silla y se sentaba frente a el. Se aclaro la garganta para llamar la atención del chico quien evitaba mirarle.
-Fitzherbert -dijo con severidad -debemos hablar.
-Con todo respeto, no tenemos nada de que hablar.
-Créeme que esto no me hace mas feliz de lo que te hace a ti-suspiro -pero lo hago por mi hija, su felicidad es lo único que me importa, así que dime ¿Qué intenciones tienes con mi hija?
El joven lo miro incrédulo -Ella esta con ese principe,mis intenciones ya no importan.
-Veo que estas atrasado de noticias, la boda se canceló -el chico abrió los ojos en sorpresa, una esperanza nacía en su corazón.
-¿Cómo?
-Así es, el príncipe cancelo la boda, así que esto no ocasionará ningún problema de estado-se aclaro la garganta nuevamente -¿quieres casarte con mi hija?-el muchacho bajo la mirada y suspiro pesadamente.
El rey volvió a preguntar-¿quieres casarte con mi hija?
-Eso quería hasta que todo esto pasó-hizo una pausa-ella ya no confía en mi, dudo mucho que se quiera casar conmigo.
-Bueno, si no se lo preguntas no lo sabrás-dijo en tono amable-se levanto y se acerco al muchacho -Solo una cosa mas Fitzherbert, si lastimas a mi niña te las veras conmigo-el chico trago en seco y el monarca lo libero de las esposas-Puedes volver a tus ocupaciones diarias y respecto a mi hija espera a mañana para hablar con ella, si?-el asintió y salió en dirección al balcón de la princesa.
Oooo
La medianoche ya era y la princesa no podía conciliar el sueño .Daba vueltas en la cama sin poder dejar de pensar en los eventos de ese día. Se volteo una vez mas y vio a su pequeño amigo dormir como un bendito. En ese momento le envidiaba, deseaba poder dormir y reponer fuerzas para el día siguiente. Si su padre no conseguía nada ,ella saldría a buscarle, eso era seguro.
Cerro los ojos, se acomodo la almohada dispuesta a caer en brazos de Morfeo, cuando un ruido la alerto. Se levanto como un resorte y tomo su sartén, dirigiéndose a la puertilla del balcón. Desde su escondite escucho como alguien entraba. Estaba lista para atacar, cuándo la persona hablo.
-Rapunzel-hablo una voz masculina-ella abrió los ojos en sorpresa al oírle.
Pronto salió de su escondite y se abalanzó a los brazos del joven, dejando caer su sartén. El la recibió con una sonrisa.
-Eugene -dijo en un susurro contra su pecho-Perdóname -le pidió ahogando un sollozo.
El joven la tomo del mentón y le dijo-No hay nada que perdonar ,preciosa, no fue tu culpa…al contrario yo debo pedirte perdón-hizo una pausa, se soltó de su agarre y camino por la habitación, sentándose en la cama-yo no luche por ti, dejé que la boda siguiera su curso sin hacer nada-termino llevando sus manos a su rostro.
La princesa se sentó junto a el y le tomo de la mano obligándole a mirarla.-Los dos cometimos errores, Eugene, no debemos culparnos sino aprender de ellos-ambos se sonrieron cálidamente.
-Gracias por ser como eres, Rapunzel -dijo tocando su mejilla-Por cierto hay algo que quiero preguntarte-comenzó a hurgar en su alforja hasta encontrar lo que buscaba, ella lo miraba expectante-¿Te …te casarías conmigo?-pregunto visiblemente emocionado mientras abría la cajita que contenía un anillo con una esmeralda en el centro.
La chica sorprendida no sabia que decir-Eugene..yo…es hermoso…pero no puedo aceptar-respondió apenada viendo decepción en el -Lo lamento es solo que no estoy lista como para dar ese paso, ¿me entiendes?
El suspiro y guardo el anillo-No te preocupes, yo comprendo y esperare hasta que estés lista-apenas le sonrió
Ella le tomo de las manos y le miro-No quiero que te disgustes conmigo.
-Jamás podría disgustarme contigo, es solo que esperaba otra respuesta-cambio su cara de tristeza a una traviesa-y yo se que hará que cambies de parecer.
-¿a si?-dijo siguiéndole el juego
-aja-dijo acunando su rostro y capturando sus labios en un beso.
Ella le correspondió gustosa, no recordaba cuanto tiempo había pasado desde su ultimo beso y este le sabia a gloria. Deslizó sus dedos entre sus cabellos, profundizando así el beso. Ambos fueron inconscientes del momento en que sus cuerpos cayeron sobre la cama, ella podía sentir las manos del chico acariciando su espalda hasta su cintura. Esas caricias la estremecían y la hacían querer más. Así que decidió explorar un poco mas allá, deslizó su mano izquierda sobre su pecho, aventurándose bajo su camisa, palpando su abdomen bien definido.
El joven disfrutaba de sus caricias, pese a ser inexpertas, significaban mucho para el. La sentía tocar su pecho, mientras el la besaba con vehemencia y acariciaba su cintura conteniéndose de tocar mas de lo que desearia.Más las señales de alerta se encendieron cuando sintió las manos de la joven sobre su pantalón. Ahogo un gemido en sus labios, llamando su atención y separándose al fin. Se levanto presuroso tratando de que ella no viera cierto bulto en sus pantalones.
-¿Pasa algo ,Eugene?-pregunto inocente, sentándose en la cama
-Nada, preciosa ,ya es tarde y debes descansar-ella no muy convencida, se levanto y camino hacia el.
-Estas sudando-dijo tocando su frente-¿seguro que estas bien?-el asintió y para su buena suerte un estornudo le siguió.
-Ves?,es solo un resfriado, no es nada-contestó restándole importancia.
-Prométeme que te vas a cuidar-le pidió, se paro de puntillas y le beso en la mejilla.
-Te lo prometo, descansa
-descansa, Eugene
Con dificultad comenzó a descender por el balcón, debía tener cuidado de que no lo vieran en tan penosa situación.
Esa noche la joven princesa durmió con una sonrisa en los labios, como no lo hacia desde hace días.
N/a: Hola!
Kazie tailea:Gracias por tu review,creo que el capitulo responde tu pregunta,espero te siga gustando. Saludos.
Nos leemos!
