Disclaimer.Nada me pertenece

Capitulo 20. Siempre

Esa mañana de diciembre Rapunzel despertó de mejor humor que nunca. Se vistió y se alisto para sus clases del día.

-¡Pascal, Eugene regreso!-le informo a su amigo en cuanto este desperto.El pequeño se alegro al saberlo.

Después del desayuno se encamino hacia el patio principal del castillo para despedir al príncipe Arthur.

-Espero que esta no sea una despedida,principe.

-Nos volveremos a ver princesa-se despidió de ella besando su mano para luego subirse a su caballo.

Oooo

Mientras tanto en las caballerizas del reino, el joven Fitzherbert regresaba a sus labores diarias. Y ese día tenía como tarea limpiar el lugar y eso incluía para su mala suerte, echar en sacos el estiércol.

-Esto huele horrible-se quejaba con Maximus,quien era el responsable de cuidar que cumpliera con su trabajo. El caballo relincho de alegría.

-No puedo creer que un caballo me este supervisando-dijo tapándose la nariz, en un intento inútil de disminuir el hedor que emanaban los sacos.

Entre quejas y relinchos paso la mayor parte del día hasta que el joven comenzó a sentirse mas cansado de lo habitual. Se detuvo en su labor, pero se sentía aun peor, su visión comenzó a nublarse, su cabeza dolía y sus piernas temblablan,incapaces de sostenerle. Intento con todas sus fuerzas no desfallecer en medio del establo ,pero fue inutil,su cuerpo no aguanto mas.

-Max…max-dijo con voz debil,pero antes de que el equino pudiera pedir ayuda, el joven cayo inconsciente sobre una pila de estiercol.Relinchaba con todas sus fuerzas pero el no reaccionaba. Decidió entonces salir a buscar ayuda, galopaba lo mas rápido posible, más su marcha se detuvo al ver a una hermosa yegua amarilla que llegaba a los nuevos establos. Esta le guiño un ojo y el fue hacia ella olvidándose del chico.

Oooo

La princesa salía de su clase de historia, muy contenta con lo aprendido ese día. Pero pronto su alegría se desvanecería cuando Conli,uno de los guardias del palacio la intercepto.

-Su alteza, es mi deber informarle que el joven Fitzherbert esta en la enfermería gravemente enfermo.

Un dolor en su pecho se instalo y apenas le dio las gracias salió corriendo hacia la enfermería. Atravesó pasillos,puertas,salones hasta llegar a su destino.

Al entrar lo vio tendido en una cama,inconciente, y solo con sus pantalones puestos. Mientras las enfermeras lo cubrían de paños húmedos para bajarle la fiebre.

-¿Cómo esta, Eugene?-les preguntó

-Tiene neumonía,su alteza-le respondió una de ellas-ya se le han administrado todos los medicamentos, solo resta esperar que responda favorablemente.

Su corazón se contrajo en su pecho y un viejo temor apareció en su mente, ¿y si no mejoraba?,¿y si moría?,¿y si no pudiera decirle lo mucho que lo amaba? Las lágrimas amenazaban con salir, pero antes de ceder ante ellas, se controlo y dijo-Déjenos solos ,por favor.

-Como diga, alteza-y se retiraron cerrando la puerta tras de si.

Se acercó una silla y se sentó a su lado. Lo tomo de la mano y la apretó fuertemente.

-Tienes que luchar, Eugene-observaba su respiración acelerada, y su pecho subir y bajar violentamente.

Con cuidado toco su frente y efectivamente estaba ardiendo en fiebre, los paños ya estaban secos así que los mojo de nuevo y los coloco en su frente, el se estremeció al contacto.

-Eugene, ¿me escuchas?-pero no hubo respuesta.

Con manos temblorosas cambio los paños de su abdomen. Deteniéndose en el acto al verle cierta cicatriz a un costado. Los recuerdos volvieron a ella tan frescos y vividos como aquel día, madre Gothel,la daga ensangrentada y el indescriptible dolor que sintió al perder a la que por años creyó su madre y por supuesto al joven que poco a poco se había metido en su corazón, antes de que siquiera supiese lo que era el amor, el amor que puedes llegar a sentir por esa persona especial, esa persona que te complementa ,que te hace ser mejor persona.

No pudo contener mas las lágrimas y estas fluyeron por sus mejillas-No me dejes ,te lo suplico-sollozo y beso su frente. Poco a poco ella misma se fue calmando al ver que la respiración del chico se normalizaba.

Limpio sus lágrimas y con cierta duda acaricio la cicatriz del joven, era la segunda vez que le miraba sin camisa, solo que en esta ocasión podía mirarle mas a detalle sin tener que dar explicaciones .Deslizo sus dedos sobre su pecho, por sobre los paños ,sintiendo su calidez y una extraña sensación recorriéndola.

Más pronto se regaño a sí misma por actuar de esa manera-Controlate,Rapunzel,el esta enfermo-sacudió su cabeza, intentando cambiar de pensamientos. Mojo los paños otra vez y se los coloco deseando con todas sus fuerzas que despertara, para poder escuchar su voz de nuevo .

Después de un rato comenzó a quedarse dormida en la silla. Pero pronto sus ojos se abrieron de golpe al ver que el se movía en la cama.

-¿Estas bien?-pregunto pero el no respondía, se retorcía de un lado a otro con los ojos entreabiertos y con sudor en su frente.

-No…Ra…rapunzel-decia en su inconsciencia

Ella lo tomo de la mano y la puso en su mejilla-Estoy aquí, Eugene…Mirame,aquí estoy-dijo con esperanza de que reaccionara.

-Ra…Rapunzel-dijo apenas en un susurro, para luego cerrar los ojos.

-¿Eugene?-por un momento se alarmo pero al verlo respirar se tranquilizó. Continuo con su labor, cada cierto tiempo cambiaba los paños y ayudaba a las enfermeras a suministrarle el medicamento.

Cerca de la medianoche, su madre, entro al lugar alarmada por no encontrarla en su alcoba.

-Hija, ¿pero qué haces aquí?, debes descansar

-No madre, yo quiero estar aquí hasta que el despierte-sentenció decidida en su silla.

-Estará bien cuidado, no te debes preocupar-intento convencerla

-No me moveré de aquí, además el hizo lo mismo por mi,madre,no insistas por favor-la reina viendo decidida a su hija no objeto mas y se retiro a sus aposentos.

Pasadas las cuatro de la mañana el joven comenzó a abrir los ojos con dificultad, acostumbrándose a la oscuridad, ya que solo un candelabro iluminaba la estancia. Y ahí la vio dormida de manera incomoda en la silla. Tardó unos segundos en recordar lo ocurrido y comprender la situación.

-Rapunzel-le llamó en apenas un tono audible, pues su voz estaba ronca aun. Lo intento de nuevo pero un ataque de tos se lo impidió.

La joven princesa despertó en el acto, levantándose como un resorte, se sentó a su lado dándole unas palmaditas en la espalda, mientras el ataque de tos pasaba.

Cuando el episodio paso, estaba muy exhausto y la cabeza le daba vueltas.

-Rapunzel…¿Dónde…donde estoy?-

-shhh,tranquilo ,estas en la enfermería -dijo mientras lo ayudaba a acostarse.

-Pero yo debo regresar al trabajo-contesto intentando ponerse de pie

-¡Eugene Fitzherbert! -al momento el se detuvo y le miro-Tu no te mueves de aquí hasta que estés bien, ¿me oíste?-dijo sin derecho a replica, el obedeció y se acostó sin poner resistencia.

-Bien-tomo un frasquito que estaba sobre la mesa y se lo tendió-Tomatelo

El lo olfateo y pregunto ¿Qué es?, Huele horrible

-No te estoy preguntando, tómatelo-el le miro con ojos suplicantes.

-Ya me siento mejor, no es necesario-intento convencerla pero obviamente no funciono, ella enarco una ceja y sin previo aviso le quito el frasco de la mano y le vertió el contenido en su boca.

El tosió aun mas -Asqueroso-expreso limpiándose la boca.

-Si pero es por tu bien y debes tomarla.

-Como digas-dijo acomodándose en la cama.

Ella suspiro con una sonrisa y toco su frente, la fiebre había descendido favorablemente, aun así decidió cambiarle los paños, primero los de su frente y después los de su pecho. Al hacerlo no pudo evitar sonrojarse, al saberse bajo su mirada, esperaba que la tenue luz lo ocultara.

-¿Rapunzel?-dijo con una débil sonrisa.

-Dime, Eugene-dejo su labor a un lado y le miro.

-Si algo me llegase a pasar…si por alguna razón no salgo de esta yo…

-shhh,Te prohíbo que digas eso, te pondrás bien, lo se

-Solo respóndeme una cosa,preciosa,¿te casarías conmigo?-pregunto esperanzado

-Bueno, recupérate y veremos -le respondió con una sonrisa

-No es justo

Ella rio al verlo enojarse como un niño pequeño. Tomo un paño húmedo y se lo coloco en el pecho, el joven la tomo de la mano y la apretó contra el-Gracias, preciosa.

-De nada…sabes, tengo una noticia que te alegrara.

-La única noticia que me alegrara es saber que te casaras conmigo-dijo con una sonrisa traviesa.

-Buen intento, pero no- el escucho atento-el soldado Spengler fue suspendido de sus labores, así que no tendrás que verlo mas.

-Vaya, se lo tiene bien merecido-ella asintió.

El tosió de nuevo-Nunca pensé que me verías así.

-En las buenas y en las malas ¿no?-dijo con una sonrisa

Ya mas calmado, se recostó y los ojos comenzaron a pesarle de sueño -¿Rapunzel?

-¿Si?

-¿Estarás conmigo, cuando despierte?-dijo con los ojos mas cerrados que abiertos .

Ella le sonrió con dulzura y acaricio su cabello-Siempre .

Hola!

De nuevo yo, ya que dispongo de tiempo libre decidí actualizar, espero sea de su agrado.

Shinki S:Gracias que bueno que te gusto. Saludos.

Comentarios, tomatazos y sugerencias en el sensual botoncito de abajo.

Nos leemos!