"P.D: te odio"
Por Katou Yuu
Disclaimer: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino, este fic ha sido escrito sin fines de lucro.
Advertencias: Yullen, drama, Lavi de suicida.
A la mañana siguiente Lavi repitió su rutina infalible dejando las cartas en sus respectivos lugares.
Yuu había volteado para los lados con algo de mal genio y ya suspirando con resignación al no ver a nadie sospechoso tras la carta, volvió a guardarla para leerla luego. Allen en cambio estaba cada vez más nervioso, incluso se había sobresaltado al descubrir la carta en el cajón de su mesa.
Durante un descanso, salió como cohete hacia los baños y volvió mirando a todos lados. Cualquier chica que le hablaba le despertaba sospecha y aunque trataba de cubrir todo con su sonrisa, era obvio que quería saber quién era.
Por un momento pensó que Allen estaba entusiasmado con la idea y que comía ansias por conocer a la autora de las cartas, pero su amigo seguía sin comer y sin ofender a Kanda.
- ¿Qué tipo de chica crees que sea la que te manda las cartas? - dijo Lavi con curiosidad, quería saber qué opinaba de su hermoso alter ego femenino con habilidades románticas.
Allen se tensó. Iban camino a casa y apresuró el paso.
- no he pensado en ello - dijo Allen sonriendo de nuevo, sólo con la boca y no con los ojos.
- ¿No sospechas de nadie?
- No...
- Debe ser linda, ya nadie escribe cartas - agregó Lavi pero Allen sólo asintió - Jamás te lo había preguntado pero ¿Qué tipo de chicas te gusta? Has recibido muchas declaraciones, pero no aceptas nunca.
Allen apretó el tirante de su mochila, Lavi presintió que quizás había sido muy directo, pero no creía que debiera haber problema por una pregunta así, después de todo era lo más normal entre chicos.
- Y-Yo... - Alla tartamudeó.
- Vamos, no es tan grave, ya sabes, si te gustan del tipo: estudiosas, deportistas, con pechos grandes o pequeños - Lavi hizo el gesto con sus manos sobre su pecho, esto pareció poner a Allen más nervioso.
- L-lo siento Lavi, tengo algo que hacer - dijo Allen rápidamente mientras corría perdiéndose entre la gente.
¿Qué había sido eso? Allen claramente había huido de él y de su pregunta, será que el Allen no había encontrado su chica ideal? ¿el pobre ni siquiera habría besado a alguien? esto estaba mal! como su amigo tenía que llegar al fondo de este problema!
El fin de semana llegó dándole tiempo suficiente para lograr sus nuevas obras. Llegó a la conclusión que debía construir a sus personajes, era obvio que a Kanda y a Allen les gustarían chicas diferentes y por eso, debía pensar como una chica de su agrado para mantenerlos interesados.
No había antecedentes, no le había conocido novia a ninguno y aunque le decían a Lenalee que se veía linda (siempre se veía linda), era obvio que no era su tipo de chica.
Fue a la librería y compró algunas revistas de moda, de belleza y de aquellas donde se mostraba más carne, como el buen amigo que era, guiaría a Allen y Kanda por el sendero de los misterios femeninos hasta que encontraran a su chica ideal.
Como un predicador, llegó a la puerta de Allen, él sería mucho más fácil que Kanda.
Allen abrió esa mañana la puerta sin esperarse encontrar a Lavi del otro lado, más parecía que se había asustado. No explicaba su presencia en su morada.
- Buenos días Allen!
- Buenos días Lavi - Allen no terminó de saludarle cuando Lavi ya había llegado hasta la sala echándose en el sofá - Lavi, disculpa que lo pregunte, pero por qué has venido sin avisar? - preguntó Allen viéndolo muy cómodo y que también cargaba algunas compras.
- He venido a compartir tiempo de calidad con mi amigo, ¿o es que te molesto? - puso una carita de cachorro y sabía que Allen no le echaría de su casa.
- no... ¿quieres algo de comer? - Allen fue a la cocina.
En el ambiente se respiraba un delicioso aroma a pancakes recién hechos.
- no, el abuelo me hizo desayunar antes de salir, pero si tienes jugo, te lo acepto.
A Lavi el gustaba estar en casa de Allen (en realidad el gustaba ir a cualquier casa ajena), se respiraba un aroma de libertad e independencia, aunque no dejaba de sentirse inquieto por algunos detalles de la decoración, al parecer, al padre de Allen le gustaba la época victoriana, y el terror... y Tim Burton... tal vez. Pero siempre había comida.
Allen le entregó un vaso gigante de jugo. Esa era otra ventaja de la casa Walker, los platos, los vasos, incluso los cubiertos parecían más grandes. Agradeció a su amigo, este se sentó a su lado en el sofá y comenzó a comer su torre bañada en miel y moras. Sin duda, eran caseros, Allen no sabía cocinar muchas cosas, pero tenía el talento y las ganas, su amigo era un dechado de virtudes y seguro la chica que escogiera sería tan amable y dulce como él.
- ¿Quieres ver Netflix? Acaban de poner una serie de...
- No, hoy tengo planes mucho más interesantes - Lavi dejó su jugo y abrió la bolsa soltando la pila de revistas sobre la mesa de centro.
- ¿Vamos a hacernos mascarillas? - dijo Allen mirando la primera revista.
- Si quieres, sí... ¡claro que no! ¡Mujeres! - Lavi tomó las revistas y las señaló como si fuesen un campo de flores - Encontraremos a tu mujer ideal.
Allen quien bebía algo de jugo casi se ahoga al escuchar a Lavi decir eso. lavi tuvo que darle unos golpecitos en la espalda para que pudiera respirar con tranquilidad, se había manchado la camisa con el jugo de naranja, mala suerte la suya.
- Allen tampoco es para que te pongas así.
-M-me tomaste por sorpresa - dijo limpiándose con una servilleta algo avergonzado - ¿No deberías estar con Lenalee?
- Me estas cambiando el tema Allen! he venido aquí con una misión. Me ayudaste mucho con Lenalee así que es hora de devolver el favor.
-No es necesario.
- Insisto - dijo Lavi totalmente determinado y Allen quería huir en ese momento de su propia casa - No será tan malo - Lavi abrió la primera revista.
Allen comía y usaba como pretexto su boca llena para contestar con gruñidos y señas. Hasta el momento, no habían obtenido un resultado contundente. Lavi seguía mostrando chicas de todos tamaños y formas.
- Bueno... ¿qué actriz te gusta? - dijo perdiendo la paciencia después de que Allen rechazara a Mónica Bellucci diciendo que era mayor para él.
- Pues no lo había pensado... - dijo Allen tomando las revistas para adultos de Lavi y metiéndolas en la bolsa de nuevo.
- Esta, Jennifer Lawrence. Dime qué piensas cuando la ves - Lavi el mostró una fotografía.
- pienso en... fuego
- ¡oh si! ella es muy hot!
- en fuego... porque es la "chica en llamas" de los juegos del hambre.
- Vamos Allen, ¿qué más ves?
- Eso, ¿qué quieres que te diga? actúa bien.
- No es el tipo de respuesta que esperaba. ¿Qué opinas de Miley? quizás te gustan las chicas rudas y con personalidad fuerte - señaló una foto de Miley Cyrus en una alfombra roja.
- Lavi, podemos tener una pausa, esto ya es incómodo.
- Pero dije que no me rendiría.
- Pero todas esas son chicas inalcanzables sabes, no gano nada fantaseando con ellas.
- Oh! ¿entonces quieres hablar de alguna chica que conocemos? alguien de la escuela? - Allen rodó sus ojos sintiendo que había puesto la soga al cuello.
Suspiró pensando en una forma de sacarse a Lavi de encima.
- No, no hay nadie en al escuela, todas las chicas parecen iguales - dijo Allen tomando los platos para lavarlos - pero... si tengo que decir algo, para que tu alma descanse, diría que me gustaría alguien del tipo tranquilo...
- ¿sólo tranquila? ¿qué clase de personalidad es esa?
- bueno yo... quisiera a una persona... - Allen dudó un momento pensando en que Lavi se burlaría - determinada...
- Ajá - Lavi estaba emocionado escuchando
- romántica... - Allen comenzaba a ponerse rojo.
- Así que romántica - Lavi parecía tomar nota -¿qué más?.
- Amable y... bueno ya no sé qué más.
- Interesante - Lavi decía mientras sostenía su mentón con su mano - Entonces te gustan las chicas como... Lenalee! - lo señaló con un dedito acusador.
- Qué?! - Allen lo miró horrorizado.
- Dime Allen que no tienes un romance secreto con ella - Lavi comenzó a llorar.
- ¡¿C-claro que no, de donde sacas eso?! Lenalee es mi amiga, además es tu novia. ¿Realmente crees que sería tan desvergonzado como para hacer eso? - suspiró sintiendo un dolor de cabeza por venir.
- Lo siento, pero es que tu descripción... pero no te preocupes Allen te ayudaré a conseguir la chica de tus sueños - Allen entrecerró sus ojos.
- No es necesario. Además, no estoy buscando pareja, y no creo que nadie quiera acercarse a mi después de los problemas que tuve con ... ese idiota.
- ¿Por lo de Kanda? pues dicen que algunas chicas se sienten atraídas por los chicos malos.
- Lavi, basta.
- ¿O será que ya has encontrado a alguien? ¿por eso no estás buscando? últimamente Kanda y tu no se hablan, ni se miran.
- No lo menciones.
Allen fue a lavar los platos rogando que Lavi diera por terminada la búsqueda. Lo que menos necesitaba ahora eran problemas románticos, otra chica declarándose y otro pretexto para rechazarla en qué pensar.
- Sí, debe ser eso - Lavi persiguió a Allen hasta la cocina - tienes que darle una oportunidad, debes dejar las excusas. Aún me río de lo que le dijiste a Lou Fa ¿A qué chico le prohíben tener novia en esta época?
- Mi padre no quiere que me distraiga...
- ¿Y lo que le dijiste a la chica de primero? ¡Son excusas Allen! Le dijiste que estabas interesado en alguien y resulta que no te gusta nadie.
- Fue un... amor pasajero - a Allen casi se le cae el plato enjabonado.
- Pero es muy extraño. ¿Solo las estas evadiendo, en realidad ninguna de ellas te gustaba? ¿a qué clase de secta religiosa perteneces?!
- No es extraño, ya te dije que no estaba interesado en tener pareja en estos momentos, además soy católico, ya deja de imaginar cosas - Allen se mantuvo firme consiguiendo lavar todos los platos y dejarlos intactos y rechinantes de limpio.
Lavi se quedó callado, Allen había sido directo con su respuesta, pero aún no le terminaba de cuadrar del todo, si todos los chicos a su edad se morían por un tierno romance, bueno al menos había obtenido la información que requería para su investigación.
Se levantó del sofá recogiendo cuidadosamente sus cosas.
- Bueno, Allen fue una buena charla, pero debo seguir con mi camino hay mucho que hacer el día de hoy.
- ¿En serio ya te vas? - Allen le miró extrañado ya que por lo general Lavi era imposible de sacar de su casa cuando llegaba.
Lavi asintió con una sonrisa, pero no dijo a donde iría. Salió y se fue rumbo a casa de Kanda preguntándose si debería escoger un par de revistas sobre chicas asiáticas.
Kanda lo miró y trató de cerrare la puerta en la cara, al parecer el fin de semana había revivido su espíritu descortés. Gracias a su abuelo logró entrar a la casa y persiguió a su amigo hasta la habitación.
- ¿No deberías estar con Lenalee? Me partí la espalda para que quedaran juntos.
- ¡Soy un hombre independiente! ¡puedo ir por la vida sin mi novia! - Lavi se tiró en la cama de Kanda, era esponjosa, siempre estaba tendida y provocaba no levantarse nunca.
- ¿Hombre independiente? - Kanda se burló y se sentó en la silla de ruedas que tenía frente al escritorio.
- En realidad vengo a regresarte el favor que me hiciste
- Vas a pagar el dinero que te presté?
- no... pero vengo a hacer algo mejor! Te voy a ayudar... - Lavi se levantó y jaló a silla de Kanda hacia a cama - a encontrar tu tipo de chica - y dejó caer todas las revistas sobre la colcha.
Kanda lo miró con un tic en su ojo derecho mientras en la habitación un aura oscura comenzaba a envolverla por más luz que entrara por la ventana.
- V-vamos no pongas esa cara, quizás lo que necesitas es un bonito romance.
- Vete.
- Ya, ya - Lavi le dio unas palmaditas y lo obligó a sentarse en una silla.
Kanda tuvo que hacer uso de todo su autocontrol para no sacar a Lavi a patadas de su habitación, trató de calmarse, aunque se moría por hacer un estofado de conejo.
-Vamos a comenzar Yuu. ¿Qué es lo primero que ves de una chica? - preguntó leyendo directamente una pregunta de una de las revistas.
Kanda no respondió, Lavi sabía que era difícil hacerle hablar.
- sólo contesta me test y me voy ¿de acuerdo?
- no te creo - Kanda se cruzó de brazos esperando una mejor propuesta.
Lavi sabía cómo iba la cosa, a Kanda sólo se le podía tender trampas u ofrecerle un intercambio, de otra manera, jamás haría lo que deseabas porque sabía que lo deseabas.
- haré tu tarea de historia...- Kanda no se movió - y de literatura - dijo Lavi sintiendo que ofrecía demasiado - por dos semanas.
- ¿cómo decía la pregunta? - Kanda se relajó un poco, aunque parecía que no se tomaba en serio el test
Lavi aclaro su garganta - Que es lo primero que ves en una chica? -Miro atento a Kanda quien puso una mueva de resignación.
-Sus ojos.
-Oh! Que profundo, dicen que los ojos son la ventana del alma-Kanda ni se inmuto ante la pomposa explicación, pero la verdad era lo primero que tendía a ver de cualquier persona.
- Segunda pregunta, ¿tienes algún hobby?
-Tratar de hacer estofado de conejo acompañado de brotes de habas.
-Entonces ¿te gusta la cocina? -Kanda no respondió y Lavi decidido tomarlo como un "si".
Kanda aceptaba las preguntas de mala gana, pero no dejó de contestar ninguna. Odiaba hacer tarea.
- ¿Qué prefieres: pechos o trasero?
- Trasero - dijo sorprendiendo a Lavi con su inesperada sinceridad.
- creo que deberían incluir a las piernas, sin duda eso es lo mejor ¿has visto las piernas de Lenalee?
- no - dijo Kanda arrugando la frente, conocía a Lena desde el jardín de niños
- pues más te vale.
Lavi hizo los cálculos mientras Kanda miraba las revistas que había por toda la cama pensando en que si Komui viera la clase de cosas que compraba Lavi seguro le pondría un cinturón de castidad a Lenalee.
- tus resultados oscilan entre dos opciones: la primera dice que prefieres una chica amable, sociable y que comparta tus gustos en la cocina y en explorar nuevos lugares. La segunda dice que deseas a una chica intelectual, que tenga buena conversación y con la que puedas intercambiar puntos de vista, una chica con la que no siempre estés de acuerdo... - Lavi miró los resultados confundido - creo que pides demasiado.
Kanda encogió los hombros.
- tienes que decidirte, no puedes tener una chica que esté de acuerdo contigo pero que discuta porque no está de acuerdo contigo. Así nunca vas a encontrar una novia.
- no quiero una novia - dijo Kanda empujándose con las piernas para regresar al escritorio.
-¿Pero no te mueres por tener un tierno romance adolescente? - ataco y Kanda lo miro con desdén.
- Esas cosas no son de mi interés en este instante.
-Uff estas igual que Allen-Kanda miro con desprecio a Lavi al oír la mención del nombre del albino -No entiendo que pasa con los chicos de hoy en día-hablo como si fuera un anciano.
-No debería importarte, ya vete, respondí tu tonta encuesta -Kanda se levantó de la silla y fie a buscar algo a su mochila, Lavi pudo ver dos cuadernos que le eran entregados.
-Quiero mi tarea lista el lunes a primera hora.
Lavi los tomó de mala gana, pero al salir de la casa se sintió satisfecho, ahora podría crear a sus personajes y continuar con las cartas.
El lunes regresó a la escuela, hizo su rutina de cartero y volvió a su lugar de siempre para esperar las reacciones.
NOTAS: hagan sus apuestas para saber cuando Lavi meterà la pata xD
