"P.D: te odio"
Por Katou Yuu
Disclaimer: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino, este fic ha sido escrito sin fines de lucro.
Advertencias: Yullen, drama, Lavi de suicida como siempre.
Kanda tomó la carta y a guardó para después, Allen se mordió el labio al encontrar la suya, la leyó en el baño y regresó entregándosela a Lenalee, ella salió al baño y, supuso Lavi, también la leyó. Al final, su novia miró el salón como esperando ver una reacción, pero al final le hizo una sea a Allen meneando al cabeza y diciendo "No sé" con los labios.
Tenía que fingir demencia, Allen al menos no se había aventurado a preguntar a otros estudiantes sobre la posible identidad de su admiradora secreta.
Al menos con Yuu estaba seguro de que no trataría de investigar mucho al respecto. Le había entregado la tarea, una noche de sueño perdida, pero lo valía.
Lavi comenzaba a pensar que resultaba divertido ver sus reacciones, pero necesitaba más, que aquellos dos se involucraran en el juego.
Decidió despertar su curiosidad hablando de cosas que a sus amigos les gustaban.
"Te vi en el torneo de kendo, me pareció impresionante verte pelear... me recordaste las películas de Kurosawa... me gustan las películas de acción... ¿Has visto Kill Bill? pensé que tal vez te gustaría..."
"Asistí a la graduación del año pasado sólo para verte tocar el piano. No sé mucho de música, pero lo que tocas sin duda me llega al corazón... El otro día pasé por la pastelería "Leverrier" y vi una tarta de melocotón, sé que te gustan los dulces, así que me acordé de ti..."
Allen no pudo evitar sentirse atraído por aquellas palabras que describían una tarta de melocotón en su pastelería favorita. Lavi no solo había visto que el humor de Allen había mejorado, sino que no parecía tan afectado por la carta como días anteriores. Kanda parecía esforzarse más en su entrenamiento, sus compañeros del club no dejaban de hablar sobre ganar la nacionales ese año.
Todo resultaba bien, de no ser porque no lograba que Kanda y Allen intercambiaran palabra alguna, más bien, parecían algo aislados. Lavi pensó que debía ser más específico con su objetivo.
Tenía preparada una nueva carta, se dirigió al casillero de Kanda cuando encontró algo inesperado, una carta, una que no era suya, volteo a todos lados esperando alguna explicación divina, no estaba seguro si tomar ese sobre, nadie lo sabría, tomo a carta y dejo la suya en su lugar.
Corrió al baño, abrió la carta, entonces supo que no era la carta de alguna chica para Yuu Kanda, sino que Kanda había decidido de manera inesperada responder a sus mensajes.
"No quiero una novia. Sí he visto Kill Bil."
Decía la hoja de cuaderno. Se sorprendió al ver que Kanda había respondido con interés a una parte de su carta y eso sólo le dio más ánimos para seguir. A parecer, Kanda era un romántico. Sin embargo, no estaba pensando en los problemas que le traería obtener una respuesta. ¿Qué haría si Allen también respondía?
La siguiente carta que le dio a Kanda era una donde le aseguraba que ante todo quería conocerle, hablar de lo que le gustaba y hacerse amigos, también le sugirió que, si deseaba responder, él pusiera las cartas en el hueco del árbol del jardín. Puso algunas preguntas más y la dejó en el casillero.
A Allen lo alentó pidiéndole una respuesta y le pidió que al dejar entre dos libros en la biblioteca.
Había elegido esos sitios como puntos estratégicos para recibir las cartas. Si Kanda había respondido era probable que Allen también lo hiciera.
Kanda había sido directo al decir que no quería una novia, que chico! seguramente su altérelo estaría llorando, pero él se encargaría de hacerle ver a Kanda algo tan maravilloso como la "amistad", solo debía encontrar algo que conectara a estos dos chicos problemáticos. Esa noche no escribió cartas, le daría un descanso a mente creativa.
Al llegar al instituto se sintió algo extraño no hacer la rutina del cartero, pero trato de actuar como normalmente lo hacía. Vio a Allen llegar, estaba extrañado de no ver una carta bajo su mesa, de seguro Kanda también.
Tuvo que hacer acopio de todo su autocontrol, esperando que terminara el día para ir a los sitios marcados. Tuvo que mentirle a Lenalee sobre el porqué no podrían irse juntos, esperar a que gran parte de los estudiantes que rondaban esas zonas desaparecieran y recoger el delicioso botín.
Encontró una carta de Allen, sin embargo, nada de Kanda. Decidió darle tiempo, con él era mejor dejar que las cosas siguieran su curso. Allen había contestado una hoja entera. Le aseguraba que se sentía alagado por las cartas, que se notaba que era una persona agradable, pero en ese momento no podía tener una relación porque sus calificaciones habían bajado y su padre le exigía subirlas de inmediato, que no podía distraerse porque bajo su cuidado estaba su gato Tim, muy viejo y enfermo, en fin, una novia complicaría las cosas. Pero a pesar de las mentiras desalentadoras, Allen le proponía una amistad sincera. Podían seguir carteándose o si lo prefería, unirse a él y sus amigos en el almuerzo.
Era algo desalentador que Allen evadiera el "amor". Obviamente la posibilidad de "conocerse" estaba descartada y la de seguir carteándose era la indicada.
Decidió dejar por un momento de lado el asunto de Allen, lo que había escrito era material jugoso que podía utilizar. Tomó la hoja blanca y comenzó a escribir para Kanda.
"Quizás he sido muy descortez pidiéndote una respuesta, pero realmente me agradas. He estado algo feliz después de ver tu respuesta, no quiero que malinterpretes mis intenciones solo quiero que seamos amigos así que no te sientas presionado por corresponder mis sentimientos.
Se que debería estar enfocándome en mis estudios, mis padres han estado algo en desacuerdo con mis notas, pero creo que escribirte me hace sentir bien, después de todo cuando te veo siento algo de paz y me dan ganas de esforzarme."
Kanda no respondió. Lavi analizó la carta, no le encontraba fallas, pero cuando la comparó con la que había sido respondida, se dio cuenta que no preguntaba nada. Decidió hacer una prueba, haría preguntas dentro de la carta, como prueba de la interacción que quería tener con Kanda y si él respondía, tomaría ese camino.
De lado de Allen, las cosas iban bien. Había respondido puntualmente y con la usual cortesía respondía. Sin embargo, Lavi se dio cuenta que en algún momento se le agotarían las ideas, sin mencionar que ya había perdido el objetivo inicial de las cartas: Unir a sus amigos.
Mientras se cuestionaba el camino de su obra, se asomó por la ventana del salón. Kanda rondaba el árbol donde debía dejar su respuesta, se acercaba un segundo y luego se alejaba con prisa tan derecho como una regla.
En medio de la clase, Lavi salió como loco hacia el árbol y tomó la carta sin poder resistir un segundo más, casi vuela hacia atrás del gimnasio para leerla.
"No me gustan los dulces. Vamos a participar contra el Instituto San Agustín la próxima semana. Prefiero "Inglorious basterds", me parece que estás mal."
Algo era algo. Casi saltaba en un pie por su "victoria" al tener una respuesta de Kanda. Al termino de las clases fue a la biblioteca para recoger la respuesta de Allen,
Allen parecía que seguía atormentado por sus calificaciones.
Kanda leyó la carta frente a él, Esa persona parecía que seguía con ánimos para seguir respondiendo pese a sus respuestas cortas y sin mucho ánimo de seguir la conversación, pensaba que era algo molesto, ni sabia porque se había tomado la molestia de responderle a alguien que ni siquiera conocía porque ni se atrevía a firmar la carta.
"No sabes cuanto me gustaría ir a verte en el torneo, pero aún debo seguir estudiando el 0 de matemáticas hizo que mi padre pegara el grito al cielo y mi gato no se siente muy bien estos días.
Los dulces le ponen una sonrisa a cualquiera, pero supongo que no has encontrado el ideal para ti, cerca del instituto hay una pastelería muy buena, pastelería "Leverrier" ¿Has ido allí? hay postres de matcha que seguro te gustarían."
Los dulces no eran de su agrado, pero esa persona insistía en que encontraría su ideal, recordaba la maldita pastelería por las veces que había pasado por allí pero no se molestaba en detallarla siquiera.
"Mas te vale que valgan la pena, sino te dejaré la factura en la próxima carta que envíes"
Las cartas siguieron. Lavi seguía utilizando los detalles que Allen le enviaba y completaba sus cartas.
"No estaban tan buenos. Hay una tienda de dulces japoneses a dos calles de Leverrier... una vez que vayas ahí, no querrás volver a la otra."
Lavi transformó la nota de Kanda en:
"Descubrí una tienda de dulces japoneses a unas calles de Leverrier. En cuanto los probé, pensé en recomendarte el lugar porque, aunque hay postres de matcha en la pastelería, este lugar no tiene desperdicio."
Y Allen terminó pasándose por "Momo". Antes de salir, le pidió a Lenalee que lo acompañara en la excursión. Entraron con recelo porque el lugar estaba lleno de chicas pidiendo crepas al estilo japonés. Preguntaron al dependiente, un hombre con fuerte acento, qué les recomendaba para una primera vez y este sirvió unas bolas llamadas dango.
A penas las probó, y sintió que estaba en otro planeta. Eran demasiado buenas para ser verdad y sin duda debía agradecerle a su "amiga" anónima.
"No sé cómo no he estado enterado de la existencia de esa pastelería, pero creo que me he enamorado de los dangos. Realmente no sé cómo podría agradecerte."
Bien para Lavi eso sonaba muy tentador, la opción de agradecimiento, bien por Yuu que había hecho algo por la patria, no esperaba que lograra convencer a Allen de dejar su pastelería habitual.
Las cartas estaban resultando un modo de hacerlos convivir, bajo la estrecha supervisión de alguien imparcial. Contesto por su logro, se decidió a guiar a sus amigos. A partir de esa semana, las respuestas se volvieron más largas y Lavi le ponía cada vez menos de su cosecha.
En el receso, aprovechó que Kanda estaba en sus reuniones con el club de kendo para preguntarle a Allen sobre las cartas.
- Te veo más relajado - dijo Lavi cuando Allen se comió su tercer sándwich.
- si... en realidad no tenía de qué preocuparme, la chica de las cartas es buena persona.
- ¿En serio? - a Lavi casi se le sale una sonrisa, Allen ni imaginaba que la persona del otro lado era Kanda... con un poquito de arreglo.
- Podrías invitarla a almorzar - dijo Lenalee pensando por un momento que podría tener una nueva amiga.
- Lo hice, pero creo que es mejor así, no me gustaría que malinterpretara las cosas - Allen se golpeó el pecho para que pasara el bocado.
- Si te gusta, deberías darle una oportunidad - dijo Lenalee ofreciéndole una botella de agua.
- La cosa es que... no me gusta - dijo Allen tratando de salir de callejón donde Lenalee lo tenía.
- ¿Ya sabes quién es?
Allen negó con la cabeza y Lavi miraba la charla en suspenso.
Allen no tenía ningún pensamiento romántico hacia esa persona, pero veía como la amistad estaba floreciendo.
Kanda también estaba algo tranquilo. Lenalee saludó a Kanda al verle pasar despreocupadamente, este pasó de largo y Lenalee suspiró diciendo que lo mejor estaba ocupado con asuntos del club de kendo.
Allen solo desvió la mirada, a su parecer aparentaba desinterés.
- Pronto comenzara el torneo local- dijo Lenalee -Deberíamos ir - Allen se sobresaltó. Diciendo que quizás ese día tenía cosas que hacer en casa, aunque Lenalee ni había dicho fecha.
Kanda llegó con ellos a almorzar, días después, puso unos boletos sobre la mesa y se cruzó de brazos.
- ¿Nos estás invitando? - dijo Lenalee tomando un boleto y leyendo.
- Me dieron muchos - Kanda sacó otro montón de boletos de su bolsillo.
- awwww, Yuu quiere que lo veamos matar a los de San Agustín - dijo Lavi abrazando a Kanda.
- te puedo enseñar lo que les haré, si tanto lo deseas - dijo tomándolo de la corbata del uniforme - me voy - lo empujó y salió dirigiéndole una mirada a Allen.
Ni Lena ni Lavi podían interpretar esa mirada, creían que estaba buscando una provocación, un mal comentario de Allen, un pretexto para volver a pelear, pero no iba a obtener nada porque su némesis estaba poniendo toda su atención en devorar una orden de aros de cebolla.
- Bueno, ahí tienen - Lenalee repartió los boletos extra entre ellos - invitaré a un par de fans del club de kendo.
Allen recordó que a la chica de las cartas le gustaban los torneos deportivos, creyó que debía enviarle uno de los boletos que tenía, después de todo, no sabía si iría, ver a Kanda no le hacía mucha ilusión.
"Creo que sonará raro, pero necesito la opinión de alguien externo a mi circulo.
¿Qué harías si tienes que ir a un evento solo por obligación para ver a alguien que realmente no te agrada? es parte de mi grupo, creo que debes saber quién es aunque hace un tiempo hace como que si me evitara aunque yo tampoco he intentado acercarme después de que las cosas terminaran mal"
Casi podía leer esa carta con la voz de pesadez de Allen. Lavi rió.
" No creo que sea tan malo, podrías ver un lado diferente de esa persona"
"Creo que sonará raro, pero necesito la opinión de alguien externo a mi circulo.
¿Qué harías si tienes que ir a un evento solo por obligación para ver a alguien que realmente no te agrada? es parte de mi grupo, creo que debes saber quién es aunque hace un tiempo hace como que si me evitara aunque yo tampoco he intentado acercarme después de que las cosas terminaran mal"
Casi podía leer esa carta con la voz de pesadez de Allen. Lavi rió.
" No creo que sea tan malo, podrías ver un lado diferente de esa persona"
Allen tomó uno de los boletos y se lo puso en la carta con un mensaje que explicaba que le sobraban un par.
Lavi fue a recoger las respuestas y se encontró con que Allen le mandaba un boleto y Kanda también. ¿En serio Kanda quería que la niña de la carta fuera? Al parecer le gustaba ese tipo de atención, y la nota decía:
"Tengo muchos boletos. El sensei quiere que llevemos gente para que se note la presencia de nuestra escuela."
Lo pensó un momento y le envió un boleto a Allen de regreso diciendo:
"También tengo boletos, jaajaja quería invitarte. Tomaré tu boleto esperando que tu tomes el mío"
Allen les avisó que iría con ellos, después de todo, su amiga anónima tenía razón, no podía ser malo.
Lenalee parecía contenta de ver que Allen se había animado a ir. El torneo se llevaría a cabo el sábado en la mañana.
-¿No crees que es maravilloso que Allen haya decidido ir? -Lavi estaba emocionado.
-Si, quizás Allen pueda llevarse bien con Kanda.
-Esos dos están más calmados ahora, quizás hagan las pases-añadió esperanzado - Y quizás hasta se puedan conseguir una novia -Lenalee por alguna razón tosió - ¿Que dice Allen de la chica que le manda cartas?
-Pues nada, dice que sería una buena amiga.
- Ese es su problema, así nunca tendrá novia- Lena tosió de nuevo - ¿Tienes un resfriado? -Lavi trato de poner la mano en su frente para verificar.
-N-no. Pero creo que deberías dejar de presionar a Allen con eso-dijo algo incomoda.
- Está desperdiciando su juventud. ¿De verdad no te ha dicho si le gusta alguien?
Lenalee se encogió de hombros y luego se arrepintió. Conocía a su novio y sabía que si no obtenía una respuesta directa iba a indagar hasta encontrarla.
- No... no todos son tan decididos como tú - dijo ella y le besó la mejilla.
Siguieron caminando, pero Lavi la miraba de reojo. Lena sabía algo.
Se encontraron con Allen a las puertas de la escuela y entraron en el bullicio. Había muchos equipos de kendo preparándose.
Allen miraba a todos lados esperando descubrir a alguna chica que pudiera ser la de las cartas, pero e era imposible discernir porque muchas chicas lo miraban con interés y hablaban entre ellas.
Allen se sintió un poco más aliviado de ver a Lavi y Lenalee llegar. Entraron buscando un buen lugar en las gradas para ver los combates. Allen no esperaba que hubiera tantas chicas en el sitio, claro que solo pudo decirlo por la cantidad de chicos apuestos en el sitio. Rápidamente sacudió su cabeza. ¿Chicos apuestos? Kanda no debería entonces estar en esa lista, para nada!
-¿Ocurre algo Allen? Te ves nervioso- pregunto Lena y Allen rápidamente aseguro estar bien, iría al baño.
Se alejo del bullicio de los fanáticos y los preparativos, enjuago su cara en el lavamanos sintiéndose mejor.
Allen salio al pasillo un grupo de chicos en su uniforme paso frente a él haciéndole quedarse quieto para darles el paso era el uniforme de su escuela, pudo ver a Kanda que se detuvo frente a el mientras los demás avanzaban.
-¿Asi que decidiste venir?
Le sorprendió que le hablara, no habían cruzado palabra ni para pasarse servilletas en el almuerzo.
- Nos diste boletos ¿cierto?
No era su intención ser hostil, pero la forma en que Kanda lo miraba le hacía sentir que debía defenderse.
- era opcional - Kanda sonrió con suficiencia.
- tendrás que soportarlo, no me iré.
Sus miradas se retaron, estaban fijas y ninguno parecía ceder ante la lucha silenciosa. El sensei llamó a Kanda y este acudió de inmediato. No le molestaba la presencia del moyashi, incluso sentía que podría demostrarle cómo podría apalearlo si se daba la oportunidad.
Allen fue a las gradas con sus amigos y se sentó a observar la presentación previa a los combates. Sabía que Kanda lo molestaría por estar ahí, pero el ambiente festivo era mucho más grande que la incomodidad. Repasó el gimnasio con la mirada hasta que Lenalee le señaló a los chicos de San Agustín, estaban en una esquina con gente que llevaba la bandera de su escuela. Sus ojos repararon en un chico moreno y de cabello rizado , al sentir que era observado, volteó hacia Allen y le sonrió. Se hizo el desentendido y miró hacia otro lado.
Chicos de otras escuelas eran reprendidos por su sensei por pasearse con medio uniforme puesto mientras saludaban con descaro a algunas chicas en la tribuna. Allen no lo había notado hasta ese momento, pero el cuerpo de los kendokas era todo un tema.
- Hey... ¿ves algo que te guste? - dijo Lavi codeándolo
N-no se- dijo algo nervioso.
-Y-ya va a comenzarla ceremonia - dijo Lenalee rápidamente distrayendo la atención de Lavi que estaba completamente atento al evento, pero le parecía curioso el comportamiento de Allen, ese nerviosismo indicaba que había visto una chica que le gustara? Ya le preguntaría después.
La ceremonia de presentación fue corta, presentando a las escuelas que se batirían en duelo, gente que hacia la barra a las mismas. Allen pudo ver cierto entusiasmo en general, se sentía algo desubicado por no tener un megafono en la mano o una matraca, claro que tampoco se Moria por darle ánimos al tonto de Kanda.
El primer combate daría inicio, vio a uno de los chicos de su escuela pasar al frente ya completamente cubierto y empuñando la espada de bambú frente a su oponente, sintió algo de tensión al ver que el juez daba la señal de inicio.
La verdad es que no entendían cómo se contaban los puntos ni por qué gritaban y pujaban con los golpes y ataques. Lavi comentaba de vez en cuando y hacía sus predicciones, pero al final parecía que había lugares específicos para apalearse.
Los combates siguieron y varias escuelas quedaron descalificadas ante la suya y la anfitriona. Los golpes a veces eran elaborados, todos los presentes parecían entender lo que pasaba y lo vivían con la emoción de cualquier aficionado. Los gritos y porras se intensificaban cuando los equipos favoritos se enfrentaban, sin embargo, era claro que la situación se ponía difícil. El equipo de Kanda hacía muecas de decepción cuando alguien en su equipo recibía un golpe y al ver el resultado de empate entre los anfitriones y ellos pensaron que todo estaba perdido. Kanda se mantenía sereno y sólo negaba con la cabeza cuando creía que un movimiento estaba mal ejecutado o faltaba ofensiva.
Todo parecía que se decidiría en el siguiente combate vio al chico que recién había empatado disculparse, Kanda puso una mano en su hombro no supo leer sus labios para entender que había dicho, pero no le había arrancado la cabeza por el resultado al menos.
El juez anuncio a los dos últimos competidores para el combate decisivo, Allen pudo ver al chico que le había mirado terminar de alistarse, creía estar loco, pero él le había dirigido una mirada rápida y le había guiñado el ojo, estaba confundido si era con él o con alguien más sentado en la misma dirección, decidido actuar como si no hubiera visto nada aunque de seguro su cara se había puesto roja, su maldita piel lo delataría.
El encuentro comenzó y de inmediato se notó la fiereza de los contrincantes. Las shinais golpeaban por todos lados y se escuchaba la voz de Kanda con fuerza. Los de San Agustín estaban vueltos locos y le gritaban a su kendoka como locos. Así, Allen escuchó su nombre "Tyki". Kanda arremetía sin piedad, pero el otro esquivaba y le devolvía los ataques, las cosas estaban parejas, al parecer ambos tenían el mismo nivel.
Lenalee comenzó a gritar para animar a Kanda y Lavi no tardó en unirse. Allen quería gritar, como sus amigos y como el equipo de kendo, pero recordaba que era el estúpido Kanda y se volvía sentar.
El encuentro no parecía dejar ver una ventaja, los senseis parecían estar guardando a compostura y de ver en cuando se lanzaban miradas determinadas. La emoción del combate final llegó hasta Allen que comenzó a gritar con a multitud.
Kanda, en medio de su concentración, escuchó un "¡Animo, Bakanda!".
Kanda estaba tan concentrado en defenderse y buscar un punto para atacar a su oponente, el tipo no era alguien que podía subestimar, había estado a punto de asestarle un golpe que podría costarle mucho, no hacía caso de las barras de parte de la gente en las gradas o sus compañeros, para él era ruido molesto que tendia a desconcentrar a los participantes.
Tuvo que ceder unos pasos ante la habilidad de su oponente, iba con todo y no podía evitar estar contento de conseguir alguien a su nivel, pero también no podía dejarse llevar por la impresión y que le tomara por sorpresa, pudo ver como hizo un movimiento en un instante escapando de su campo visual, entonces lo escuchó.
"¡Animo, Bakanda!"
Terminó de reaccionar bloqueando el ataque de ese tipo, entonces sin que el lo esperara pudo asestar un golpe que aseguraba su victoria cuando el juez los detuvo, anunciando que el encuentro daba por terminado.
Kanda miró de reojo al Allen quien por alguna razon celebraba con Lavi y Lenalee su victoria. Estúpido moyashi, pensó. Se quitó la máscara viendo el rostro de su contrincante quien le extendía la mano como saludo.
Los equipos se saludaron. El tal Tyki parecía tan contento como él a pesar de haber perdido. La premiación se llevó a cabo y los vitores se volvieron un aplauso lleno de orgullo y fuerza. Kanda fue a los vestidores sonriendo por dentro, estaba seguro que había brindado una completa muestra de sus habilidades y estaba orgulloso de que diera sus frutos. Se preguntó si la autora de las cartas estaría entre las gradas, no estaba interesado en impresionarla más que como una fan y el combate lo valía. Mientras se quitaba la hakama, vio llegar a su oponente, este puso la cabeza bajo el grifo.
- me hiciste sudar - dijo cerrando la llave.
Kanda hizo un sonido y sonrió un poco.
- ¿son tus amigos? El pelirrojo, la chica y...
- ¿qué con ellos? - dijo pensando que tal vez tendría un enfrentamiento como en otras escuelas.
- nada, nada. Sólo quería que me presentaras al chico del cabello blanco, me pareció lindo, gritando y... Bueno, ya sabes.
- ¿el moyashi te gus...? - Kanda fue interrumpido.
- es difícil conocer gente aquí, es una escuela de monjas.
Kanda entrecerró sus ojos ladeando el rostro.
- Es un moyashi idiota, ve con él por tu cuenta - masculló.
- Ho! pero soy tímido, además estoy seguro que lo conoces, ¿no? gritó tu nombre de una manera muy graciosa. ¿Te molesta que le hable por alguna razón? - dijo Tyki con una sonrisa y Kanda sentía que quería terminar de apalear a ese tipo.
- Haz lo que quieras, ni que me importara - terminó de cambiarse para salir del baño siendo seguido por aquel chico, Kanda quería apresurar el paso y perderlo, pero el desgraciado lo seguía de cerca, y como si fuera una terrible obra del destino ahí estaban el conejo, Lenalee y... Allen .
- ¡Felicidades Kanda! - dijo Lenalee y Lavi muy emocionados. Vio a Allen que parecía algo nervioso como si tuviera algo que decirle, no necesitaba oír las palabras del moyashi, no! para nada. Decidió avanzar como si no le hubiera visto entonces Tyki saludó a sus "amigos"
- Es un placer conocerlos, lucían muy eufóricos desde las gradas.
- Claro, nuestro Yuu te estaba dando una paliza - dijo Lavi riendo
- Ya veremos el próximo año - dijo Tyki sonriéndole directamente a Allen.
Kanda miraba la ridícula interacción entre Allen y Tyki. Continuó haciendo preguntas y aprovechaba cualquier descuido para tomar del hombro al moyashi. Lenalee los miraba con picardía y Lavi trataba de seguir la conversación con una mirada que delataba que algo fuera de su comprensión estaba ocurriendo.
- iremos al karaoke en un rato, si quieren, podrían acompañarnos, festejaremos que la temporada de torneos terminó.
- ¿No sería extraño llevar a sus rivales? - dijo Allen sin moverse si quiera para respirar, Tyki tenía el brazo apoyado en sus hombros y les hablaba a centímetros.
- No si van conmigo.
- ¿Q-que? - Allen tartamudeó.
- ¿Pero eso estaria bien? - preguntó Lenalee algo extrañada.
- ¿Por qué no?
- Perdieron contra mi equipo - dijo Kanda cortante.
- ¿Pero no por eso hay que enemistarse, no crees chico? - dijo Tyki esperando que Allen dijera algo - Además tenemos pastel.
- ¿P-pastel? - sin esperárselo Tyki había dado en el punto débil de Allen. Kanda miró con desaprobación la duda en Allen, parecía que estaba a punto de ceder, sentía unas horribles ganas de decir algo, aunque sus labios parecían estar pegados con cola.
Lavi había analizado la cara de complicidad que tenía su novia, la insistencia de Tyki y ese brazo que parecía no apartarse de su amigo por más extraño que fuese que un desconocido se te colgara encima de esa forma y el sonrojo de Allen que era imposible de ocultar al ser tan blanco y la evidente incomodidad de Kanda por no poderse deshacer del chico moreno.
- En realidad pensábamos festejar la victoria de Kanda en otro lugar - dijo Lavi sonriendo exageradamente - cada equipo debe festejar sus victorias - tomo a Lenalee con un brazo y a Allen con el otro.
- Lástima... en fin, siempre son bienvenidos si se arrepienten, o pueden pasar por San Agustín y visitarnos cuando quieran - dijo sin apartar la mirada de Allen.
Comenzaron a caminar mientras Kanda le dirigía una mirada de fría a Tyki y Allen miraba atrás como si hubiese dejado algo.
- ¿En serio preparaste algo para festejar? - preguntó Lenalee en el oído de Lavi - claro que no, pero podemos ir a casa de Kanda y pedir pizza o algo... lo importante era salir de esa situación.
Atrás de ellos, caminaban Allen y Kanda sin mirarse. Allen seguía como tomate.
NOTAS: creo que este serà el ultimo capitulo del año xD me tendré que ir de viaje por las fiestas pero espero que disfruten el fic y el otro que voy actualizando a paso de tortuga ;)
