Leía una y otra vez la nota que él le regalo junto al ramo de rosas negras. Suspiraba ilusionada...Ben de verdad era alguien muy especial y ella lo despreció durante todo ese tiempo... años, en realidad. ¿Cómo no se había percatado antes?
Abrazarlo fue un acto impulsivo e impropio de cualquier Sith, cualquier miembro de su familia la habría disciplinado severamente por tal acto de debilidad... pero se sintió tan bien, que quería volver a hacerlo.
Se decepcionó tanto de que Ben no quisiera ocupar el puesto que le ofreció... pensó que quizás era un error porque, a fin de cuentas, quien fuera Comandante Militar debía seguir sus órdenes. Ella sería su superior. ¿Y si él quería ser su igual? ¿Y si por eso rechazó el puesto? Tenía tantas dudas en la cabeza... más aún en su corazón.
Tenía que conseguirlo, como fuera, lograría que Ben Solo Skywalker estuviera a su lado. Su abuelo tenía razón: él tenía mucho potencial... y curiosamente también era muy atractivo.
Sin embargo, para el Comandante Militar de la Resistencia los asuntos se estaban complicando. Pensó que, con aquel gesto amable, la Emperatriz dejaría de atacar planetas inocentes pero no lo hizo. Y cuando tuvo la oportunidad de preguntárselo en una de sus conexiones, su repuesta lo irritó aún más: " dejé a cargo de eso a Armitage Hux". ¿Acaso no había alguien menos idiota para colocar en ese cargo? "Tú no quisiste ser mi Comandante Militar"... Era curioso como recordaba esa última frase, estando ella resentida con él, como se le arrugaba de rabia su pequeña y perfecta nariz... por alguna extraña razón le hacía gracia ese gesto, le gustaba... como así también le gustó tenerla en sus brazos. ¿Por qué no se rendía de una buena vez? ¿Por qué seguía con planes destructivos que no eran suyos? ¿Por qué no le importaban las razones que le daba para desistir?
Vió por la ventana a sus amigos de la infancia entrenando. Ya eran todos adultos y maestros Jedi. Supuso que le haría bien ir y distraerse un rato.
- Pero miren a quién tenemos aquí - lo molestó Voe, apenas lo vio llegar
- Sigue burlándote ... eso no te ayudará a ganarme- le contestó con su sonrisa ladina
- Luke todavía llora tu renuncia, Ben. Dale aunque sea una sorpresa al anciano y entrena un padawan- le dijo Hennix, exagerando las reacciones de su Maestro
- No tengo la paciencia para eso ahora... y quizás nunca la tenga. ¿Vamos a entrenar o seguirán quejándose?- les reclamó Ben
- Ya escucharon al Señor Comandante- se burló Tai, siendo el primero en atacarlo.
Aunque pasaban los años, Ben disfrutaba entrenar con ellos. Y seguía riéndose de la frustración de Voe cada vez que le adivinaba sus movimientos. Los tres lo atacaban con una agilidad impresionante, pero por más que se esforzaban nunca lograban vencerlo, y ese día tampoco lo harían. Aún así, recibió un fuerte golpe en la espalda por parte de Hennix, sorprendiendo a ambos.
- O estoy mejorando o estás perdiendo tu toque- lo molestó Hennix
- Cállate, solo me distraje-
- Distraerte? Con qué?-
Ben tenía la mirada perdida en una dirección muy cerca de donde estaban... y Tai lo notó.
- Ella está aquí, verdad?- le preguntó Tai, en voz muy baja a Ben
Él asintió con su rostro, mientras miraba a su amigo. Tai sonrió con malicia.
- Qué importa cuál es la distracción?- dijo Tai a los demás- Esta es nuestra oportunidad de derrotarlo-
Ben miró a su amigo furioso. ¿De veras se aprovecharía de su incomodidad para vencerlo? Pero Tai seguía riéndose, mientras continuaba la pelea.
- Demuéstrale a tu novia todo lo que eres capaz- le dijo mientras peleaban lejos de los demás
- No seas ridículo, no es mi novia- refutó
- Yo creo que a ella le gustaría ese puesto- agregó, haciendo que su amigo se perturbara aún más. Entonces llegaron los otros dos a seguir con el ataque.
Tai lo conocía tan bien que sabía que los sentimientos lo traicionaban. Y ese era su problema, por eso no podía ser un Jedi: su corazón siempre gobernó más dentro de él que su mente. Sabía lo profundas que eran sus emociones hacia ella aunque él no se las dijera. Se sintió orgulloso de él cuando le contó lo firme de su posición frente a la tentadora oferta de la Emperatriz.
Y no dudaba en que él rechazaría algo así... lo que lo hacía dudar era en si rechazaría algo más comprometedor... un beso quizás. Confiaba en que la Emperatriz fuese lo suficientemente orgullosa como para evitar la iniciativa en ese tipo de cosas. Ben ya lo era. Orgulloso o tímido, daba igual, lo importante era que no lo hacía.
Rey lo miraba detenidamente, en cada movimiento... le agradeció a la Fuerza tener la oportunidad de verlo pelear en otro contexto. Era tan preciso para luchar, tan ágil, tan salvaje... lo vió respirar agitado cuando terminó con sus tres rivales en el suelo. Aquellos enormes brazos y espalda que sudaban la hacían sentir tan... Tuvo que bloquear su mente de inmediato, aunque el sonrojo de su cara la delataba. No tenía intenciones de que Ben se enterara de esas cosas. Se suponía que aprovecharía su próxima conexión para descubrir dónde se escondía la Resistencia, no en distracciones como esa.
Se concentró en buscar algún indicio en lo poco y nada que lograba ver del entorno de Ben. Ahí estaba él, secándose su sudor, con tan poca ropa puesta... Se concentró de nuevo, ahora sí que sí, tenía que enfocarse, si lo encontraba podría explicarle muy pronto aquel importante descubrimiento que cambiaría por completo sus vidas.
Ben...
Ben... estoy aquí
Se despertó ante el llamado pero aún estaba oscuro. Al parecer, era de madrugada. Pensó que estaba soñando así que se acomodó para volver a dormir.
Ben... estoy aqui... en D'Qar
Del susto se sentó de inmediato en la cama.
- Que... qué haces aquí? Cómo lo supiste?- le preguntó a la voz, sabiendo exactamente a quién le pertenecía
- De la misma forma en que descubriste antes mi ubicación. Vine por ti-
Ben se levantó y empezó a vestirse. No tenía idea de qué esperar de esa conversación.
- Te advierto que entre más tiempo pases aquí, menos tiempo te queda de vida- le dijo a través de su vínculo, mientras caminaba hacia ella, buscando su marca en la Fuerza- Luke o cualquier otro de aquí te va a descubrir-
- Vale la pena el riesgo-
Lejos, bastante lejos entre los enormes árboles y abundante vegetación, la encontró junto a su nave... y a 8 stromtrooper que yacían dormidos en el suelo.
-Los desmayé con la Fuerza para que no nos interrumpan- le dijo sonriente ella, cuando lo vió llegar
Las luces tenues de la nave era lo único que iluminaba donde estaban. Él aún estaba medio dormido, así que se frotó los ojos más de una vez. Aquel gesto le pareció sumamente tierno a la chica.
- Ben, vine aquí porque tengo que decirte algo muy importante-
- No sé cómo evadiste o anulaste mis radares, pero te juro que no volverá a pasar. Dime rápido lo que quieres. La amenaza de que vengan por ti es real- le volvió a advertir
- Yo... yo quiero que sepas... que... tú y yo --
- No hay un "tú y yo", Rey- la interrumpió - Ya te dije que no aceptaré tu oferta-
- Si sé, es otra cosa, escúchame - le solicitó, acercándose más a él, haciendo que el joven se pusiera nervioso- Tú y yo... somos una Díada en la Fuerza-.
- Una qué?-
- Díada... dos que son uno. Estamos conectados, la Fuerza nos une, Ben, por eso podemos vernos y comunicarnos a pesar de lo lejos que estemos-.
- De dónde sacaste eso?- preguntó sinceramente pero de inmediato se arrepintió - No! No me digas! No quiero saberlo! Si es otra estúpida manera de intentar que ceda a tu propuesta, te dire que es inútil -
- Es verdad! Lo leí en unos antiguos escritos. Acaso no crees que me intriga lo que nos sucede? Yo sé que a ti también... esa es la respuesta-
Rey le estaba hablando muy bajito y aún así la podía escuchar por lo cerca que estaba de él. Intentaba retroceder un poco pero ella lo seguía. De verdad estaba deseando que eso fuera un sueño y no la realidad. Chocó de espaldas con un árbol, ella seguía ahí... a centímetros de él. Tan pequeña a su lado, con ojos grandes y brillantes mirándolo anhelante por una respuesta a lo recién dicho. Pero él se quedó en silencio. Cada rasgo de su rostro le gustaba, su menuda silueta también... pero consideraba que aquella atracción era solo física, no había nada en su personalidad que en realidad le agradara... o sí?
- Ben, no lo entiendes? Estamos destinados a estar juntos... Somos iguales en poder, por eso yo... yo ahora prefiero que... gobernemos juntos-
Agradeció que fuera de noche, porque decir eso le costó más de lo que pensaba. Estaba muy sonrojada pero supuso que la oscuridad lo disimulaba bien. Pero él seguía sin decirle nada. Estaba ahí frente a ella, estático, con sus ojos llenos de asombro... aquel cabello azabache tan desordenado, que demostraba que ni se había visto en el espejo antes de ir por ella, tenía ganas de tocarlo y arreglárselo... se veía suave, igual que su rostro... y sus labios ahora se movían con frenesí, los miraba fijamente preguntándose qué se sentiría ser besada por ellos.
- Me estás escuchando?!!- le reclamó él, al notar su indiferencia, haciendo que ella despertara de sus pensamientos, mirándolo asustada
- Si!- mintió
- Qué acabo de decirte?!-
Guardó silencio, avergonzada. Se maldijo por haberse distraído en un momento como ese.
- Ni siquiera te importa mi opinión! Vete de aquí, Rey. Me da lo mismo lo que hayas averiguado. No me uniré a ti de esa forma. Ríndete de una vez y deja de inventar excusas para no hacerlo-
- Pero es verdad!- exclamó ella
- No me importa! Ahora largo de aquí. Yo me voy y te prometo que si Luke te encuentra, dejaré que haga su trabajo-
Se estaba dando la vuelta para irse cuando ella le tomó la mano sorpresivamente. No alcanzó a decirle nada cuando tuvo la visión, tan fugaz como un relámpago pero tan intensa como para que se le grabara de inmediato: se veía junto a ella, luchando contra El Imperio, Rey irradiaba Luz... ella lo estaba besando.
Soltó su mano de la pura impresión. Rey lo miraba aturdida: tuvo exactamente la misma visión, pero opuesta a la de él. Aún así, el beso final era el mismo. Ella estaba ahora convencida: Ben se uniría a ella y aceptaría su Oscuridad... la Resistencia no tenía otro destino que perder.
No se dijeron nada... Ben se fue, dejándola sola. No tuvo más alternativa que subirse a su nave e irse, no sin antes subir también a los stromtrooper que seguían inconcientes. Sabía que ya no quería hablar más con ella... al menos no más por esa noche.
- Ben, puedo pasar?
- Sí, papá. Solo estoy revisando los últimos detalles de la misión de mañana- le dijo, aún atento a los diagramas que aparecían en la pantalla
- Con la reunión de hoy yo creo que eso quedó más que claro- le comentó Han- Pero no vine a hablar contigo sobre eso. Hay otra cosa que me preocupa ahora-
- Qué ocurre?- preguntó angustiado, ya creía en otro ataque sorpresa del Imperio
- No pongas esa cara, no es un ataque. Acompáñame -
Entonces ambos se dirigieron a una sala más pequeña, a un costado de aquella gran sala donde se reunían todos a discutir los planes a seguir. Una vez los dos adentro, cerró la puerta.
- Aquí el que me preocupa, eres tú. Y no tengo que ser sensible a la Fuerza para saber que algo extraño le pasa a mi hijo- le dijo sinceramente
- No sé de qué hablas. Yo estoy bien-
- No me subestimes, Ben. Si supiera que estás bien no estariamos hablando de esto ahora. Sé que tú y Tai traman algo. Y ese niño sigue mintiendo tan mal como tú -
- No te molestes con Tai. Sólo ha intentado ayudarme, pero el problema no tiene que ver con él - terminó por decirle a su padre. No quería que Tai saliera perjudicado por su culpa.
- Sabes que considero que él es un excelente muchacho. Y me alegro que te ayude. Pero de verdad necesito ahora que me digas qué pasa, porque se vienen días difíciles, lo sabes, y necesito que estés centrado y con la mente lo suficientemente despejada para que tomes buenas decisiones. Tenemos gente a nuestro cargo, Ben. Lo que ordenamos o no en el momento involucra sus vidas-
Ben se sentó agobiado en una de las sillas, se tomaba la cabeza con las manos en símbolo de desesperación. Su padre tenía razón... no podía lidiar con todo.
- Es horrible, papá, no sé qué hacer- finalmente confesó
- Otra vez son las voces?- le preguntó Han, asustado
- No, eso se acabo cuando Luke mató al Emperador. Es otra cosa-
Han se sentó en otra silla frente a su hijo. Tocó con su mano su hombro para consolarlo. Ben levantó su rostro evidenciando lo atribulado que estaba. Sin embargo, a Han ese tipo de semblante no le parecía algo ajeno a lo conocido por él.
- Si no te conociera tan bien, juraría que tienes problemas con una mujer- comentó su padre, casi como una broma, pero los ojos de su hijo lo miraron con temor- Qué? Es eso?!- inquirió el hombre
- Pero... cómo? Estás leyendo mi mente?- se asustó aún más
- No! Estoy viendo tu cara! La misma cara que pongo cuando tengo problemas con tu madre. No, cuando tu madre tiene problemas conmigo, porque yo soy mucho más razonable que ella-
Ben ya no sabía qué decir, qué pensar... se sentía atrapado.
- Quién es?- preguntó su padre, pero él no le respondió - De acuerdo, no importa el nombre, pero cuéntame el problema porque sin esa información no te puedo ayudar-
Pero ¿qué le iba a decir? ¿Cuál era el problema en realidad?
"Papá, me gusta la Emperatriz y creo que yo también le gusto. Hace un tiempo fui a verla y le llevé un regalo. Me ofreció ser su Comandante pero no quise y ahora me está ofreciendo gobernar junto con ella. ¿Debería aceptar? O no? Y por qué me lo pide ahora si antes me odiaba? Tú crees que me quiera?"
Lo peor de todo es que sentía que decirle esas cosas era demasiado infantil... como si tuviera 15 años, aunque el transfondo fuera mucho más serio.
- Ben, sé que no eres de hablar este tipo de cosas, yo tampoco en realidad. Te criaste en guerra... decidiste unirte a esta lucha que se nos hizo eterna. De veras quiero que rehagas tu vida y formes una familia estable. Pero siento que ella no te hace feliz-
Que le dijera eso en verdad le dolió. En cierto modo tenía razón... no era feliz, pasaba angustiado la mayor parte del tiempo y ella no le ayudaba en eso tampoco. Rey le había traído más problemas a su vida. Él quería que ella se convirtiera en alguien mejor, no en lo que le enseñaron a ser casi por tradición familiar. En el fondo, seguían tan separados como antes que comenzaran sus conexiones.
- Nunca... nunca podremos estar juntos- suspiró, mientras recordaba la visión y aquel supuesto beso. Pero nada de lo que ella hacía ahora demostraba que aquello realmente iba a pasar.
Han ahora se sentó a su lado, con su brazo derecho abrazó a su hijo por la espalda, mientras el joven seguía con las manos rodeando su cabeza. Lo escuchó sollozar... entonces supo que el asunto era serio.
- Hijo, debes ser firme en lo que quieres y en lo que esperas de ella. Si la chica no quiere avanzar, si no te quiere como tú a ella, entonces debes elegir otro camino-
- Lamento no decírtelo, en serio. Pero es que Luke me mataría por esto... Mamá también. Y no quiero involucrarte- sollozaba aún
- Dale un ultimatum- le dijo seriamente a su hijo- A veces uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde-
Ben levantó la vista, mirando a su padre a los ojos.
- Lo harás?- le preguntó Han
- Si- susurró él
- Promételo -
- Lo prometo-
- Más te vale que lo hagas, Ben, esa niña ya nos ha causado muchos problemas- comentó ya poniéndose de pie
- Pero yo no dije que fuera ella-
Han le sonrió. A veces su hijo era muy iluso en esos asuntos.
- No me lo dijiste, lo supuse y ahora me lo acabas de confirmar. De veras elegiste a la mujer más complicada de todas-
- Yo... yo no elegí, solo pasó - se excusaba
- A estas alturas ya no importa el "cómo pasó" sino el "porqué insistes"-
Ben asintió. Sabía que no podía seguir así más tiempo.
- Ten en cuenta que ella no ha hecho nada para ser diferente a su abuelo. Tampoco puedo decir que es igual a él. Peor no es. Pero a veces dudo de lo que realmente quiere- agregó su padre
- Yo pienso lo mismo-
- Entonces ya sabes que hacer-
Ben se puso de pie. Sin duda le alivió bastante desahogarse. Llevaba meses desesperado con la situación. Al parecer no lo disimulaba tan bien como creía.
- Gracias, papá -
- No agradezcas, es mi deber. Igual le diremos a tu madre que te gusta una chica pero no cual, de acuerdo? Ella también quiere saber qué te pasa. Seguro se pondrá feliz de que por fin te interesas en alguien-
- Por qué mamá siempre me molesta con eso?- le preguntó, ya saliendo de la sala
- Porque quiere nietos- se rió al ver la piel sonrojada de su hijo- Pero no por eso te comportarás como estúpido. No dejes que el corazón te traicione, Ben. Mira que a tu madre no creo que le agrade un nieto con el apellido de "ella"-
Ben se sonrojó todavía más. Hizo solo un gesto de despedida antes de irse en la dirección contraria de su padre, mientras aún lo escuchaba reírse de su desgracia.
- Sabes que te quiero hijo, no me burlo de ti- lo escuchó decir a lo lejos
- Lo sé- le respondió
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