Notas de la Autora: Quiero agradecer nuevamente a mis betas por su ayuda con este capítulo.

También quiero agradecerles a todos los que me han dejado un comentario en el último capítulo. De verdad aprecio el tiempo que se toman para escribir así como su apoyo, primero por la historia y también por mis elecciones y vida personal. Estaba muy enojada por los comentarios homofóbicos que algunas personas dejaron, pero su odio no es nada comparado con el gran apoyo y comprensión que me han mostrado.

Me da mucho gusto que estén disfrutando de esta historia. Este nuevo capítulo en particular significa mucho para mí, ya que se relaciona directamente con el horroroso final que Kishimoto escribió (fue forzado a escribirlo por la Shonen Jump ¡apuesto por ello!) Así pues espero les agrade.

Notas del Traductor: bien ahora no hubo tanto tiempo de revisarlo y debo decir que estoy en clases y trabajo así que mi tiempo se ha reducido a nada XD. Pero bueno me invento una hora adicional al día violando cualquier existente de la física cuántica. En fin lamento la demora, el siguiente capitulo como pueden ver ya está aquí. Creo que es un capitulo muy, muy importante XD (ya si me preguntan todos lo son pero vamos que me gusta mucho este en especial) Los dejo sin chachara para que podáis leer sin problemas. Nos vemos en el siguiente capítulo.


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Capítulo 5

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Les tomó un total de nueve días alcanzar la frontera. Podrían haberlo hecho en seis, tal vez incluso 4 días a toda velocidad y sin descansos, pero en lugar de eso eligieron llevar un paso lento, deteniéndose frecuentemente para entrenar y comer, rentando alguna habitación para pasar la noche cuando había alguna aldea o pequeño pueblo en las cercanías.

No había motivos para apresurarse. Itachi necesitaría tiempo para hacer el viaje a la Aldea de la Piedra sí es que el Hokage la había contactado; esta vez sabían que ningún ninja de la Hoja los estaba siguiendo. Además Sasuke estaba al tanto de cuanto necesitaba Naruto socializar para poder desestresarse.

El idiota no había dicho nada, obviamente, pero era fácil ver que por mucho que Naruto platicara y sonriera como lo hacía cuando estaban solo ellos, sus ojos brillaban de una manera especial cada vez que un extraño era amable con él, que una anciana necesitaba ayuda con las bolsas de la compra o cuando la recepcionista, amablemente, le preguntaba sobre su día.

No era como si ésta gente hiciera feliz a Naruto. Sasuke sabía que él jugaba un rol mucho más importante que ellos. Pero sí pasar una noche en alguna aldea y hablarles a unos cuantos extraños le hacía feliz, no iba a reclamarle por ello. Ese idiota merecía algo de felicidad, y que, así como de bien cuidaba de las necesidades de todo el mundo, dios sabía lo patoso que era para cuidarse a sí mismo.

Sin embargo, una vez cruzaron la frontera que dividía al País de la Piedra del País de la Tierra, se volvió terriblemente obvio que no había ninguna población cercana donde pudieran pasar la noche. El lugar estaba desierto. El paisaje era yermo y basto y la temperatura, por mucho, más baja que antes. En más de un sentido al rubio le recordaba a Suna, la única diferencia tal vez era que les rodeaba un desierto cubierto de piedras en lugar de arena.

Una vez se concentraron, fueron capaces de sentir algunas señales chakras dispersas a través de esas tierras: uno o dos clanes deshonrados y más de algunos pocos ninjas rebeldes escondidos de las 5 grandes naciones en ese lugar abandonado. Al oeste también pudieron sentir unas trescientas y tantas señales de chakra pertenecientes a la aldea oculta: Ishigakure.

–Será mejor que evitemos ir ahí– dijo el pelinegro, con el ceño fruncido–. No quiero llamar la atención.

Ambos habían detenido el jutsu de transformación no hace mucho tiempo. Usando una figura mayor y una muy diferente apariencia, fue hasta ahora su mejor alternativa. Dos críos saludables viajando solos habrían acarreado muchas preguntas, alguien podría asociarlos con Konoha o identificarlos por sus descripciones si alguién de la hoja llegaba buscarles.

Además Naruto se sentía más cómodo en un cuerpo adulto, incluso si este era falso y diferente al original. En verdad no habían esperado que adaptarse a ser un niño nuevamente fuera tan difícil, pero lo era. Además, considerando la geografía y a los habitantes de La Piedra, también era la opción más prudente.

No sabían cuánto tiempo necesitarían esperar a Itachi, si es que aparecía, así que mientras tanto lo mejor para ellos era pasar desapercibidos, además ningún ninja renegado se sentiría amenazado por la presencia de dos niños. Lo peor sería ser atacados por alguien que los tomara como una presa fácil, aunque su presencia no podría levantar suspicacia ni alarma. Además ambos eran más que capaces de enfrentar fácilmente a cualquiera que viniera en su contra con malas intenciones.

–Si –el rubio admitió–. ¿Has estado alguna vez en Ishigakure?

Ambos estaban recostados en la tierra con un pequeño fuego ardiendo entre ellos. La luna brillaba en el cielo aunque las estrellas apenas aparecían.

–Una vez– recordó– Orochimaru me ordenó venir aquí para reclutar a una ninja renegada.

Había sido hace tanto…

–¿Por qué?– Naruto siempre era curioso en cuanto a aquellos tres años que estuvo fuera de Konoha, antes de que Akatsuki y Tobi hicieran todo entre ellos mucho más complicado.

–No lo sé. Ella era fuerte y la necesitaba para uno de sus experimentos

–Oh…– esta vez Naruto no preguntó qué tipo de experimento, o qué fue de ella después de eso y Sasuke estaba agradecido. En realidad él no lo sabía, porque se había asegurado de no preguntar. En aquel tiempo necesitaba demasiado el poder de Orochimaru para alcanzar sus metas y había elegido hacer cualquier misión que el Sannin le diera para volverse más fuerte, sin importarle las consecuencias.

Era verdad. Siempre se había negado a matar a alguien y Orochimaru lo conocía lo suficiente para no presionar sus límites, pero estaba al tanto de que sus acciones habían ayudado a traer dolor y muerte a otros. Sin embargo mientras Itachi estuviera vivo por ahí, no podía permitir que le importara. Estaba demasiado asustado y lleno de odio para creer otra cosa.

Incluso ahora, Sasuke apenas y podía permitirse arrepentirse de sus acciones y de las vidas perdidas como consecuencia de su proceder. Se arrepentía de aquellos que habían sido lastimados o asesinados o muerto en el fuego cruzado de su venganza, pero sólo era un pensamiento racional. Se lamentaba porque sabía el dolor de perder a alguien querido, y no se lo deseaba a nadie. Lo sentía porque muchos de ellos habían sido buenas personas, o al menos gente común que ignoraban muchas cosas y no merecían morir. Lo sentía porque reconocía todo esto como verdadero, racional, pero aún así no se sentía muy arrepentido.

Su corazón no estaba cargado de culpa o desesperación. Lo sentía, pero era como si sus emociones fueran opacas y sólo pudieran alcanzarlo de lejos. La verdad es que no sentía nada intenso por ellos: sus errores o la gente que había lastimado en general. Si le dieran la oportunidad los redimiría, confiaba en eso, pero no cambiaba el hecho de haber realizado cosas terribles en el pasado, y eso no le molestaba tanto como debería.

Algunas veces, Sasuke se preguntaba qué decía eso de él, o que diría Naruto si lo supiera.

– Estuve aquí una vez también...– el rubio platicaba alegremente, inconsciente del tumulto interno que su pregunta había desatado–. Vine aquí con HInata y Kiba, tratando de atrapar a un criminal antes de que otro cazarrecompensas lo hiciera y…

A pesar de la general ineptitud de Sasuke para sentir emociones de manera intensa como la gente normal hacía, no le eran completamente extrañas. La diferencia era que, en este caso, sus emociones fuertes solo eran reveladas a dos personas. Una era obviamente su hermano. El otro platicaba descuidadamente a unos pasos de él.

– ¿Por qué lo hiciste?– no pudo dejar de preguntar.

La pregunta había estado en la punta de su lengua por meses, desde la primera vez que Naruto le había presentado la idea. No había preguntado antes por miedo a que, al buscar la respuesta, hiciera cambiar de opinión al rubio, decidiendo que venir al pasado, abandonando todo y a todos los que amaba y conocía atrás era una terrible idea después de todo. Una vez aquí tampoco preguntó porque se sentía culpable y enojado de su propio egoísmo. No pudo quedarse callado por más tiempo.

Naruto paró de hablar, y volteo su cabeza en la arena, para mirarlo.

– ¿Pelear con el cazarrecompensas?– preguntó lentamente, aunque ya sabía a qué se refería Sasuke.

Sasuke no estaba de humor para juegos.

– ¿Por qué viniste aquí? ¿Cómo es siquiera que se te ocurrió la idea?— fue directo al punto.

–Ya sabes cómo…

–Sé cómo. Pregunto por qué.

Naruto suspiró profundamente y regresó su vista al cielo, donde las primeras estrellas habían empezado a iluminar la noche. Siempre supo que tarde o temprano Sasuke haría esa pregunta, y de hecho, había esperado que fuera antes. Pero ahora que el momento había llegado, se vió así mismo falto de palabras.

No quería decir demasiado. Lo último que Sasuke necesitaba era cargar con el peso de la verdadera naturaleza de sus sentimientos. Al mismo tiempo, merecía una respuesta honesta.

–Las cosas después de la guerra no fueron como yo esperaba, creo. Quiero decir, estabas finalmente en casa, Konoha estaba a salvo y había paz. Yo no era odiado y la gente me había reconocido.

–Hicieron algo más que reconocerte– resopló Sasuke sarcásticamente–. Tú sabes que ellos estaban listos para darte el sombrero del Hokage si hubieras seguido en esa dirección.

–Pues si– él ya lo sabía–. Y estaba feliz al principio. Pensé que tenía todo lo que quería.

– ¿Entonces qué cambió?

– ¿Alguna vez has tenido la sensación de que alguien te ve, pero no es a ti a quien está viendo?– Sasuke levantó una ceja; no se iba a dignar a dar una respuesta a eso. Naruto se sonrojó ligeramente, concediéndole la razón–. Si, bueno… podré no tener un hermano mayor, pero si tengo un padre famoso, y la gente nos vio pelear juntos contra Madara. Después de eso, de vuelta a la Aldea, algunas personas me miraban esperando verlo a él. Incluso mis amigos, sabes.

Eran solo cosas pequeñas, le había tomado a Naruto un largo tiempo darse cuenta de lo que estaba pasando. Un día podía estar compitiendo con Konohamaru para ver quién tenía el mejor Sexy no Jutsu, y alguien caminaba por ahí meneando la cabeza en desaprobación diciendo cosas como "Naruto tiene más responsabilidades ahora" o "No deberías desperdiciar su tiempo así".

Una ocasión, Chouji, Kiba y Sai lo llevaron a la taberna a celebrar seis meses del fin de la guerra. Sasuke y Kakashi estaban lejos en una misión y Sakura tenía turno en el hospital, así que solo habían sido ellos cuatro. Una noche de solteros, así la llamaron.

Habían estado bebiendo y divirtiéndose, tratando de olvidar por una noche las pérdidas que la guerra les había acarreado, y había una chica muy hermosa, mercader, quien se les había unido y en algún momento se sentó en el regazo de Naruto. La chica era sarcástica y divertida; su cabello era purpura, pero sus ojos era mucho muy negros, y no sabía quién era Naruto o de sus hazañas durante la guerra, pero había pensado que él era divertido y atractivo, y lo beso y Naruto la beso a ella en respuesta.

No significaba nada para ninguno de ellos, solo fue una noche de diversión, de relajamiento, y cercanía física, pero al siguiente día Naruto notó gran parte de los ojos de los ciudadanos siguiéndolo y muchos de ellos viéndolo con desaprobación. Le confundió al principio, ya que había pasado mucho tiempo que no lo vieran así, sino con admiración, luego sus oídos captaron pedazos de conversaciones… "una comerciante extranjera, no es ninja…. ya es mayor para saber lo que le conviene… el Cuarto Hokage ya estaba casado a su edad" supo entonces que de algún modo se habían enterado de sus actividades esa noche.

Preocupado por ello, pidió a Shikamaru y a Kakashi consejo, por separado, y ambos dijeron cosas similares. Era una figura pública ahora. Su comportamiento se reflejaba en los demás. No podía seguir comportándose descuidadamente como antes. La guerra le había hecho un héroe, por lo que era necesario mantener esa imagen ante los ojos de todos en la villa. Esa era la responsabilidad del Hokage, vivir para la gente a la que servía y nunca para sí mismo. "Por eso nunca quise ese puesto para mí", agregó Kakashi.

Nunca se preguntaron si eso era algo que Naruto quería hacer. Sólo lo dieron por hecho.

–Eso es estúpido– dijo Sasuke en desacuerdo con todos–. Tú no eres para nada como tu padre– no conoció a Minato por mucho tiempo, pero pelearon juntos en el campo de batalla y eso le permitió a Sasuke tener suficiente información para decir eso.

Naruto no se sintió ofendido por su franqueza. Incluso sonrió.

–No, no lo soy. Puedo lucir idéntico a él, pero creo que en carácter soy más parecido a madre– dijo orgullosamente. Después su rostro se tornó serio otra vez–. No cambia el hecho que de pronto ellos esperaban que yo fuera como él. Comportarme apropiadamente, dejar de hacer bromas...– casarse con una linda chica de buena familia, ser serio y estar ocupado y ser el modelo ideal para todos fue lo que no mencionó–. Además, tú eras infeliz– añadió–. Sé que trataste de esconderlo, pero podía verlo. Tal vez ya no odiabas la aldea, pero tampoco te importaba. Y no le agradabas a la gente, así que les regresabas el desagrado.

Eso había sido también un problema principal. A pesar de que Sasuke tuvo un rol de vital importancia para alcanzar la victoria durante la guerra, la mayoría de los aldeanos no habían olvidado su anterior traición y algunos llegaron a culparle incluso de la guerra misma. El hecho de que Madara y Tobi fueran Uchihas no había hecho más que empeorarlo.

Sin embargo, Sasuke era uno de los dos Ninjas más fuertes del mundo shinobi, y una herramienta muy útil para la aldea. Esa era la única razón por la que casi nadie rechazó su readmisión. Pero a la gente no le agradaba esa relación cercana con su Héroe, y estaban particularmente disgustados por el hecho de que compartieran apartamento.

Aunque ellos nunca le dijeron nada directamente a Naruto, sobre todo por temor de molestarlo, faltarle al respeto o hacerlo enojar. Konohamaru le había hecho saber que era lo que la gente estaba diciendo, y no era bueno.

Naruto sospechaba que la única razón por la que Shikamaru no le sugirió cambiar de compañero de apartamento, además del hecho de que Naruto jamás lo hubiera escuchado, fue que una vez Naruto comenzara su entrenamiento para ser Hokage, se había esperado que Naruto cambiara su residencia a la torre del Hokage de cualquier forma. Sin embargo mientras retrasaba esa decisión, la molestia de los ciudadanos iba aumentado.

Casi al final, Naruto temía que Sasuke dejase la aldea, no por sus propias razones, sino para hacer las cosas más fáciles para el rubio.

Como si leyera sus pensamientos, Sasuke habló.

–No me hubiera ido. O si lo hubiera hecho, hubiera regresado–. Naruto le creyó. Lo hacía, pero esa posibilidad aún le aterraba–. Y no todo era malo. Tenías amigos ahí. Sé que incluso los considerabas tu familia.

Tú eres más importante que ellos. Puedo seguir sin ellos. Pero a ti te necesito. Eso es lo que hubiera querido decir. Aunque era muy obvio, de otro modo no estaría aquí. Sasuke ya estaba al tanto de eso. No obstante Naruto no podía dejar salir esas palabras de su boca.

–Una vez tuve un sueño– dijo en su lugar–. Después de que tú y yo peleamos al final de la guerra. Sabes que estuvimos inconscientes por una semana.

Sasuke asintió. Por su puesto que lo recordaba. Lastimar a Naruto fue una de las pocas cosas de las que había llegado a arrepentirse verdaderamente en su corazón. Pero su amigo no lo miraba buscando arrepentimiento en sus ojos. Su mirada estaba fija en el horizonte cuando hablaba.

–Soñé toda una vida en la que yo me volvía Hokage. Tenía todo lo que pensé que quería. El mundo estaba en paz, tenía una familia, el respeto de la villa y te tenía a ti como amigo. Soñé años y años de esa vida… incluso creí que era real–. Naruto recordaba todo aquello demasiado bien. Los primeros años de felicidad, pensando que nada podría detenerlo, que lo tenía todo, y entonces… la cruda realidad lentamente le inundó.

– ¿Con quién te casaste?–. La pregunta tomó a Naruto por sorpresa.

– ¿Eh?– era la última pregunta que se hubiera esperado.

–Dijiste que en ese sueño tenías una familia. Así que ¿con quién te casaste?

¿Por qué le estaba preguntando acerca de eso?–. Hinata– él respondió honestamente, y giró su cabeza para observar a Sasuke y ver su reacción, tratando de entender su 'tren de pensamiento'. Pero Sasuke estaba echando una ojeada al cielo, y sus gestos estaban escondidos por las sombras de la noche.

¿Qué estaba pensando? Se preguntaba Naruto ¿Estaba feliz por él? ¿Desaprobaba su elección? ¿Estaba celoso? No románticamente, desde luego, sino por hacer a otra persona parte de su familia.

–Supongo que podrías haberlo hecho peor– admitió su amigo finalmente– ella siempre sintió algo por ti.

Su voz no sonaba molesta, por el contrario; era completamente fría y carente de sentimientos. Cualquier otro habría tomado esto por carencia de emociones debido a su usual comportamiento, pero Naruto conocía Sasuke demasiado bien para ver la diferencia. Este solo reprimía sus emociones a ese nivel cuando se volvían más intensas de lo que podía manejar, amenazando con sobrepasarle. Eso no pasaba muy seguido.

Esa certeza instaló un nudo en su estómago. Traía posibilidades a su mente que él no quería considerar. En lugar de eso, se concentró en el presente.

–Yo no era del todo feliz, Sasuke –confesó–. No puedo explicarlo. Sé que debía serlo, pero la mayor parte del tiempo sentía como si no pudiera respirar, y no había nada que pudiera hacer al respecto. Era un padre terrible. Dejé a mis hijos crecer preguntándose si su padre realmente los amaba. Fui huérfano el suficiente tiempo para saber cómo se siente eso, y aun así lo hice. Pasaba mis días haciendo papeleo y política a pesar de que lo odiaba. Y no…

No amaba a mi esposa, pensó. La amaba, sí, pero como a algo bello, precioso y frágil que había jurado proteger. Pero mi mundo no giraba alrededor de ella, mi pecho no dolía cuando la miraba y ella me sonreía, y si tenía que elegir a una persona para acompañarme en la otra vida no habría sido ella–. Simplemente no encajaba– dijo por fin.

Sasuke frunció sus cejas.

–Pero solo fue un sueño...–era más una afirmación que una pregunta.

–No creo que lo fuera– respondió crípticamente–. Se sintió demasiado real, como si hubiera vivido cada día de esa vida. Cuando desperté en la enfermería, una semana después de nuestra pelea, lloraba tan amargamente… Sakura pensó que todavía me dolía, pero solo estaba aliviado de ver que no había sido real, que no estaba atrapado en esa vida; que yo no era él, tan infeliz y distante, amargado y perdido– cerró sus ojos por un momento, tratando de alejar los recuerdos de ese frío universo.

–Por semanas me convencí a mí mismo de que solo había sido un sueño– recalcó– pero entonces, pequeñas cosas seguían pasando. La gente decía algo y yo lo recordaba. No puedo explicarlo– el rubio no pudo explicar el pavoroso sentimiento que embargaba su corazón cada vez que eso pasaba–. Y entonces Kurama pensó en ésta teoría…

No era un secreto que el mundo no era tan pequeño como muchas figuras religiosas creían. Había una realidad, esa en la que vivían, pero entonces había muchas más. Universos paralelos tal vez. Uno para cada decisión hecha. Naruto no sabía la teoría tras ello, o la explicación científica para esa existencia. Pero sabía que eran reales, porque había visitado dos de ellas.

La primera vez que viajó al pasado, fue cuando el cuarto Hokage seguía aún con vida. Excepto por unas cuantas cosas que no fueron como se suponía que fueran. Aún ahora, se preguntaba si aquel que visitó fue realmente el pasado o un universo paralelo fijado en un tiempo previo al suyo. La segunda vez fue a un universo donde su padre y su madre, así como la familia de Sasuke, seguían con vida, Naruto no había sido corrompido por el Kyuubi.

Para su sorpresa, Kurama estaba al tanto de esos incidentes y antes de que siguiera preocupándose por esos sueños, su amigo confesó que cabía la posibilidad de que fuera algo más real que un sueño. Había pasado en el pasado, especialmente cuando el rubio había agotado sus niveles de chakra, que había sido capaz de conectar de algún modo con un Kurama de un diferente universo y ver su vida a través de sus ojos.

Existía la posibilidad que, mientras estuvieron inconscientes en la enfermería, Naruto de hecho había visto su futuro en un universo paralelo a través de los ojos de Kurama. Lo que significaba que todo lo que había visto había sido real. Tal vez no para él, sino para otra versión de él mismo. Y existía la posibilidad que esa vida se volviera su realidad, dependiendo de las elecciones que hiciera en el futuro. Si emulaba las decisiones de su otro yo, la lógica dictaba que lo que vendría sería similar.

Por lo que sabía, era una habilidad que sólo Kurama poseía, como el más poderoso de los bijuu, y sólo podía acceder a ella cuando estaba al tope de su capacidad, lo que explicaba porque nunca pasó antes con Naruto. Una vez completo, el chakra de Kurama era tan inmenso que incluso los muros de otros universos no podían contenerlo con totalidad.

Después de escuchar a su amigo, Naruto dejó de preocuparse. Tenía una explicación para su sueño, y estaba seguro que no repetiría las elecciones que su otro yo había hecho. Se mantuvo alerta asegurándose que la victoria y su repentina fama no se le subieran a la cabeza; rechazó el nombramiento de Hokage cuando le fue ofrecido, diciendo que aún era demasiado joven y prefiriendo esperar unos cuantos años. Abogó por Tsunade cuando el viejo Daymio sugirió un retiro temprano para ella y nombró a Kakashi como su sucesor.

Pero sobre todo, se aseguró de decirle a Sasuke que él era su familia y que le necesitaba en su vida, o todo por lo que habían pasado habría sido para nada; que si quería abandonar la aldea no lo detendría, sino que le seguiría en cambio.

Era un poco embarazoso hablar tan francamente de sus sentimientos, pero para su sorpresa Sasuke nos e burló para nada. Solo le miró por un largo rato, tratando de hallar duda en sus ojos quizá, finalmente asintió una vez, diciendo que no tenía más familia ni ningún lugar al que quisiera ir, y que se quedaría por él, si lo necesitaba ahí.

Naruto estaba contento con eso, y por un largo tiempo, no pensó en su sueño otra vez. No hasta casi un año después, cuando un encuentro de entrenamiento contra Sasuke le había dejado exhausto dando lugar a otro sueño. Vió un universo diferente esta vez, un universo dónde Minato había llegado a tiempo para salvar a los miembros de su equipo, Kakashi y Rin estaban vivos, Obito seguía siendo Obito y Tobi no existió, y el clan Uchiha era nuevamente el más excepcional de la aldea.

En ese universo Sasuke había crecido rodeado por su familia y no le atemorizaba amar. No habían sombras oscuras en sus ojos, no había pesadillas que le despertaran por las noches. Era un Sasuke diferente, y aun así, en lo que importaba, era el mismo.

Cada vez que ese Sasuke miraba a Naruto, sus ojos brillaban con alegría. Cada vez que lo molestaba, sus labios se curvaban en una hermosa sonrisa. Cada vez que Naruto le hablaba, él le escuchaba. Cada vez que entraba en una habitación, sus ojos lo buscaban antes que a nadie, incluso a su querido hermano. Algunas veces se tomaban de las manos bajo la mesa. Y cuando él lo había besado…

Cuando ésta versión de Sasuke besó a Naruto, le había arrinconado en la cocina, sus familias estaban en la sala sólo a unos metros, actuaban como si fuera la cosa más normal del mundo, como si no fuera algo que necesitaran esconder, solo un pequeño ritual para ellos.

Su boca se sintió cálida contra la suya, su lengua juguetona. Detenía el rostro de Naruto con su mano, y el toque de sus dedos había sido suave y cariñoso. Lo besó dos veces, con la punta de su lengua lentamente acariciando la piel de sus labios, después de murmurar una promesa en su oído: "después".

Y entonces, antes que el beso terminara, Sasuke le miró con las mejillas rojas y una sonrisa burlona, y sus ojos estaban tan llenos de amor y alegría y confianza y pasión, que Naruto jamás había visto algo tan hermoso como Sasuke en ese momento.

Le beso otra vez, un rápido pico en sus labios, y su corazón saltó fuera de su pecho.

No era su primer beso. De hecho para ese punto de su vida Naruto había besado ya a mucha gente, y había hecho más que solo besar. Le gustaba el sexo. Le gustaba la textura de los pechos de una mujer en sus manos cuando los estrechaba y jugaba con ellos; amaba el calor y la dulce presión que sentía cuando deslizaba su polla en sus cuerpos, lentamente; adoraba los enloquecedores ruidos que sacaba de sus amantes cuando lamía sus vaginas, incluso aunque no disfrutara mucho ese sabor; y se volvía loco ante la visión de un hombre poderoso en sus rodillas felandolo, comiéndole la polla y disfrutandolo.

Pero ese sentimiento, ese sentimiento que quemó su pecho en ese momento, mirando a Sasuke, ese sentimiento que amenazaba con explotar y arrasar con el mundo, ese sentimiento… fue algo que jamás había sentido. En ese momento Naruto supo que estaba perdido, porque nunca sentiría tanto éxtasis y alegría otra vez, jamás sería capaz de olvidarlo tampoco. Su corazón sería prisionero de ese momento para siempre.

Conforme los días pasaron, después que su conciencia regresó a él y pudo volver a su vida, todo se sentía diferente. Lo que erróneamente confundió con felicidad, parecía ahora simple satisfacción. Las cosas que le molestaban ligeramente antes: los prejuicios de la aldea con Sasuke, las expectativas de la gente hacia él, la insistencia de Kakashi y Sakura para finalmente decidirse a tomar la posición del Hokage, el estímulo de Shikamaru para adoptar un comportamiento más serio… ahora le molestaban seriamente.

Naruto había probado como era la verdadera felicidad. Y a pesar de que sabía que su Sasuke estaba demasiado roto y traumatizado para alguna vez ser capaz de amarlo así, y aunque Naruto jamás le daría la pesada carga de sus nuevos sentimientos, tampoco podía dejar su deseo de verlo sonreír de la forma en que el otro Sasuke lo hacía, para ver cómo sus ojos iluminarse con la misma alegría otra vez. Todo valdría la pena solo por eso.

Pasados seis meses, después de una larga platica con Tsunade, Kurama y él habían comenzado a elaborar el jutsu que les permitiría a ellos tomar a sus otros yo de alguno de esos universos, uno donde Itachi siguiera con vida y dónde Sasuke tuviera la oportunidad de ser feliz y libre de la manera que no podría serlo en su vida actual.

–Estabas viendo a través de los ojos de Kurama. Era un universo, como este, pero diferente– adivinó Sasuke correctamente. No sabía nada de las experiencias de Naruto en el segundo universo, pero estaba al tanto de la habilidad de Kurama y de cómo las habían ocupado para realizar el jutsu que los trajo aquí.

–Si. Y me asustó. No quería terminar olvidándome a mí mismo para ser como mi padre, aunque lo amo. Quería hacer bromas, reír, salir de juerga, no tomar la vida tan seriamente, ir a misiones difíciles y entrenar contigo. Pero la gente seguía empujándome en una dirección diferente, incluso mis amigos.

–Ellos pensaban que ser Hokage era tu sueño– se sentía extraño defenderlos, cuando en realidad la mayoría de ellos no le agradaban, ni la influencia que tenían en Naruto. Pero le gustaba ser imparcial, y era una cosa fácil de hacer ahora que esa gente estaba literalmente a universos de distancia y completamente fuera de su alcance.

–Eran los sueños de un pequeño y solitario huérfano– le corrigió Naruto–. Y creo que me ceñí a ellos por un largo tiempo, aunque los sueños no siempre se realizan de la manera que esperamos.

Sasuke no refutó esta vez. Sabía eso mejor que nadie.

–Así que ¿Querías una salida?

–Supongo que así fue. No quería el tipo de vida que me estaban reservando, aunque siempre me sentía mal cuando no vivía según las expectativas de mis amigos. Odiaba decepcionarlos. Y luego abandonándolos… bueno, seguro los decepcione, pero es diferente. No tengo que estar ahí para verlo.

Fue cobarde, Naruto no podía negarlo. Y se sentía culpable por ello. Pero ellos no lo necesitaban. La aldea era fuerte y el mundo disfrutaba de la paz que usualmente sigue a una gran guerra. No duraría por siempre, era verdad, pero nada lo hace. Otras personas aparecerían en su momento para pelear contra la siguiente adversidad.

Sus amigos lo extrañarían, pero Konoha era más hogar de ellos de lo que lo era para él. Tenían a sus familias ahí, sus clanes, sus amigos. Les afligiría su ausencia pero con el tiempo aprenderían a aceptarla. Vivirían sus vidas y continuarían sin él. Podrían ser felices. Y Naruto tenía la bendición de las dos únicas personas que siempre habían cuidado de él sin deberle nada o esperar nada a cambio para facilitar su culpa.

Tsunade e Iruka habían querido que tomara las decisiones que le hicieran feliz, sin importar de donde viniera su felicidad o las cosas que tuviera que hacer para alcanzarla. Incluso si les tuviera que decir adiós para siempre.

–Nunca fuiste el mejor para decir que "no" a la gente. Pero eres aún peor para tomar un "no" como respuesta– reconoció Sasuke con una sonrisa afectada.

–Bueno, tú deberías saberlo– le pico el rubio como respuesta–. Además, tú eres muy bueno en eso.

Las llamas crepitaban suavemente en la pequeña hoguera que yacía entre ellos y era posible escuchar en la distancia el gorgojeo de los grillos y los cruijidos al caminar de pequeños reptiles e insectos. Por lo demás, sólo había silencio.

Naruto y Ssuke habían crecido acostumbrados a pasar las noches a pocos pasos uno del otro. Muchas veces en las últimas semanas, había compartido habitación, otras veces habían tenido que dormir en el suelo cuando aún estaban en el país del Fuego, o en las ramas de un árbol. Y aun así, se sentía como si esa noche un nuevo tipo de intimidad creciera entre ellos.

Y era bien recibida.

–Vine aquí porque no quería terminar como el hombre de mis sueños, solitario, amargado y triste. Y porqué estaba cansado de sentirme como prisionero de las expectativas de todos los demás– confesó el rubio después de un rato–. Pero además, lo hice por ti. Quería darte aunque fuera un poco de lo que los demás te habían arrebatado.

–No era infeliz– respondió Sasuke después de varios segundos de silencio.

–Tampoco eras feliz. Y fui egoísta, Sasuke, así que no tienes que sentirte culpable por esto. Quería darte esto porque sabía que verte feliz me haría feliz a .

– ¿Pero por qué?– ese era el meollo del asunto, la única cosa que Sasuke no había sido capaz de comprender. ¿Por qué su felicidad o la falta de ella serían tan importantes para alguien, incluso para alguien a quien obviamente le importaba? Nunca antes había sido así.

Para Naruto era difícil explicarlo. Estaba seguro que incluso si sus sentimientos por su amigo no se hubieran vuelto de naturaleza romántica, la respuesta para Sasuke no habría cambiado. La felicidad de Sasuke importaba porque simplemente lo hacía, no podía ser de otra manera. Siempre había sido así, y sería así por siempre.

Naruto nunca tuvo una familia, no realmente. ¿Pero no era esa la forma en la que las verdaderas familias se suponía debían ser unos con otros? Amándose unos a otros y siempre cuidándose, de cualquier cosa, no importaba que. Intentó poner esa certeza en palabras.

– ¿Podrías ser feliz si tuvieses a tu familia de vuelta, pero supieras que tu hermano sigue sufriendo?– preguntó aunque ya sabía la respuesta.

– Por supuesto que no. Pero eso es diferente– respondió rápidamente.

– ¿Lo es?–. Naruto no lo creía así.

–Él es mi hermano mayor. Lo amo.

–Pues no es tan diferente– admitió sin mirarle, y eso fue lo más cerca que había estado de confesar su amor por su mejor amigo.

Incluso si llegaba el día cuando se enamorará de alguien más, cuando creciera el deseo de compartir todo lo que él era, desde su cuerpo hasta sus sueños, de sus miedos a sus ideales, con otra persona, Naruto sabía que "esto" nunca cambiaría. Su amor por Sasuke era una constante, un elemento permanente en su vida. Le había ayudado a formarse y hacer el hombre que era; siempre sería parte de él.

Sin embargo, al tiempo que sus labios decían aquellas palabras su propio corazón se preparaba para el rechazo. Y le aterraba. Y aunque Naruto le había perdonado, no olvidaba la recalcitrante crueldad que Sasuke le había mostrado en el pasado, cuando no hacía más que escupir en su amistad y maldecir su nombre. Ahora sabía que le importaba a Sasuke, incluso si Sasuke no consideraba su lazo de la misma manera en que él lo hacía, también sabía que Sasuke no lo lastimaría a propósito esta vez. Pero aún si su miedo era irracional, Naruto lo temía igual.

Mientras los segundos de silencio crecieron más y más, sus palpitaciones se hacían pesadas. Estaba en verdad aterrado de escuchar su respuesta. Sin embargo, cuando Sasuke finalmente rompió el silencio, sus palabras no fueron nada de lo que se había esperado.

–Siempre supe que mi familia me amaba– dijo como un hecho, tomando completamente por sorpresa a Naruto. Sasuke nunca hablaba de su familia; sólo de Itachi, y no muy a menudo. Si Sasuke estaba hablando de ellos, quería decir algo importante. El rubio se forzó a sí mismo a dejar ir sus miedos para darle toda su atención.

–Mi madre y mi hermano se aseguraron de ello– continuó sin pausas; si lo hacía estaba seguro que no sería capaz de empezar otra vez–. Mi padre no lo demostraba como ellos, pero lo sabía. Algunas veces me preguntaba si yo le gustaba del todo, pero nunca dude de su amor. Pero la cosa es… que no importa que me amaran. Eso no los hacía pensar en mi primero.

Esta era una confesión muy difícil de hacer. Sasuke huyó de esa verdad por mucho tiempo, porque era horrible y dolorosa, y enfrentarla le hacía sentir solo y sin importancia. De cualquier forma, Naruto merecía saberlo. Se había ganado el derecho de hacerlo.

–Ninguno pensaba primero en mí, en mis sentimientos, en mi felicidad– la forma en la que pronunciaba esas palabras le haría a uno pensar que eran ajenos a él–. De verdad, creo que yo les importaba, pero nunca fuí… bueno otras cosas importaban más– por mucho que su madre le haya querido, por mucho que su hermano le amara, por mucho que las últimas palabras de su padre fueran sólo para él… Cuando llegaba el momento él no estaba en primer lugar.

–La Aldea fue primero, el clan era primero– relató. Pero Naruto… Naruto siempre había puesto primero a Sasuke. Desde que eran niños. Y no porque tuviera que hacerlo, sino por qué lo había elegido. Lo hizo libremente, no por obligación, sino por amor–. Lo que tú hiciste por mí...– y no sólo hablaba de darle de vuelta a su hermano, sino antes de eso. Desde el momento que desertó de la aldea y Naruto fue tras él. Nunca paró de seguirle, pero en algún punto Sasuke mismo desistió de sobrepasarlo. Era más feliz ahora caminado a su lado–...Jamás lo olvidaré– se comprometió, ya sin palabras.

Era tan poco en comparación con lo que quería decir, en comparación con lo que estaba sintiendo. Pero, no tenía palabras para describir las emociones que el amor incondicional de Naruto para con él le provocaban en el interior. Sintió humedad descender por su mejilla y, sorprendido, se percató que era una lágrima… Estaba llorando.

–Tu siempre serás mi prioridad número uno, Sasuke– juró Naruto solemnemente, igualmente consciente y asombrado de las profundas emociones que había despertado en su amigo.

Y esta vez Sasuke no trato de refutar sus palabras ni preguntar el porqué. Instintivamente ya lo sabía. Esta vez, cuando Naruto hizo su voto, Sasuke le creyó.

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N/A: Bueno ¿Qué piensan? Cómo dije éste capítulo es especial para mí. Cuando decidí escribir un fic de Naruto, después de ver los episodios especiales acerca de la vida de Itachi, sabía que él tenía que ser parte de esto, que Sasuke y él merecían otra oportunidad de ser hermanos. Sin embargo seguía muy decepcionada con el final, y quería que esto fuera en la línea canon porque, de otro modo, habría sido un AU y no un "fix-fic" (componer-ficción). Así que se me ocurrió esta idea.

En estas escenas de Naruto, son las primeras escenas que imaginaba para éste fic. Y, en realidad, estoy pensando en hacer un "sibling fic", establecido en éste universo cuando termine éste fic. ¿Qué les parece la idea?

Ahora hemos aprendido mucho de Sasuke, de su forma de ser, sus pensamientos y sus sentimientos internos. Creo que muchas veces los autores ignoran el trauma de Sasuke cuando lo escriben haciéndole enamorarse de Naruto y superar lo de Itachi y llevando una vida feliz. Esto no podría ser, ya que Sasuke está lastimado. Los niños que atraviesan todos esos traumas no pueden estar bien, ellos se curan y pueden alcanzar vidas normales, es verdad, pero eso es sólo porque aprenden a vivir con su trauma.

En ésta historia Sasuke será relativamente feliz, pero jamás será de la forma en que era cuando niño, o de la forma que sería de adulto si su familia hubiera vivido. Lo que significa que la manera en que él reacciona y siente por las demás personas no puede ser considerada como "normal". Y lo mismo para Naruto. Él está más acostumbrado que Sasuke, pero su niñez fue traumática y creo que esa es la razón del amor/obsesión que tiene por Sasuke en el cannon. Pero ¡oigan! Muchas relaciones saludables fallan en la vida real. Lo que funciona para unos para otros no. Y Sasuke y Naruto trabajan juntos, no tengo la menor duda.

Espero poder oír sus opiniones acerca de estos temas. También estoy pensando en hacer otras parejas. Creo que me gustaría hacer un KakaSaku, no sé porqué , pero siempre he pensado que los dos podrían llevarse bien. No serían personajes principales, me temo, pero ¿les gustaría verlos como pareja?

Y honestamente no puedo ver a Itachi con nadie más, al menos un largo, largo tiempo. Se odia a sí mismo demasiado para dejar alguna vez a alguién amarle.

En el siguiente capítulo aparecerá otro personaje para darle problemas a nuestra pareja favorita. ¿Alguien adivina quién es? Ah si, Itachi será introducido en dos o tres capítulos más y se volverá un personaje principal.

Bien, los amo a todos. Si disfrutaron éste capítulo por favor, tómense uno o dos minutos si tienen tiempo para dejarme saberlo. De verdad lo aprecio. Los reviews son lo que me inspira a seguir escribiendo. Los veo pronto. Mata ne!

N/T: Uffff al fin, albricias, dios me guarde y shalalala. Varias veces estuve a punto de tirar la toalla con ésto, es que el capítulo es largo como él solo y harto mucho muy profundo. Pero siento que ha valido la pena. La verdad siento que la historia es como pocas y por eso tanto esfuerzo. Como ya saben de antemano agradezco a Enigmatek que me ha echado la mano cuando me he visto todo liado. Gracias. Nos vemos en el siguiente cap. Les recuerdo que si dejan sus reviews por acá no dejo de hacerlos llegar a la autora aunque como ya había dicho ella habla español así que si queréis pasaros por su cuenta en f net pueden dejar su rvw por ahí también :P