Capítulo 2

*Punto de vista Samay y Tom*

Cuando Harry se desapareció del cementerio Samay se acercó a Tom y le dio un abrazo, el comenzó a llorar como un niño ya que sabe que el proceso para acercarse a Harry va a ser muy lento, aunque tenía la esperanza de que sí o sí él va a estar a su lado muy pronto, cuando se separaron comenzaron a hablar.

- May, ¿Crees que él va a hacer todo como tú le dijiste?

- Tom no lo sé, aunque siento que sí, ya que la mirada de ese niño es muy transparente, solo nos queda confiar en él. Otra cosa ¿Todos los tatuajes están brillando? – le pregunto ella casualmente, aunque se le notaba un poco ansiosa.

- Felizmente si, algunos con menos intensidad, pero, si, todos están brillando para alivio nuestro – contestó el soltando un suspiro de tranquilidad.

- Bien entonces voy a comenzar a localizar el lugar en el que se encuentra cada uno y averiguar si tienen o no sus collares, mientras tú ponte el glamour de Voldemort y comienza a llamar a tus seguidores, y aprovecha para averiguar si Lucius recuerda todo y tiene su collar, si no tiene el collar y lo notas extraño me avisas para yo indagar sobre que paso y poder buscar pistas. Recuerda no matar a las personas a lo loco, ni torturarlos por enojo, recuerda que a él no le gusta y te vas a meter en problemas y lo que menos queremos en estos momentos son problemas, ¿Entendiste?

Tom solo rodó los ojos con exasperación y le asintió de la gana para al final responder.

- Está bien, ahora ya vete porque mientras más rápido hagamos las cosas, más rápido estaremos todos juntos.

- Vale vale me voy, pero recuerda que tenemos un plan no la cagues – dicho esto se le salió una pequeña risa y le dio un guiñó para después desvanecerse en un remolino de color rojo.

*Vuelta con Harry *

Cuando Harry abre la puerta lo primero que ve es a una chica con cabello morado y sonrisa amable, detrás de ella avanzando y empujando a todos los demás estaba Ojoloco, también estaba un hombre de tez morena con túnica de auror y por último se percató que su padrino estaba con su forma de animago detrás de todos.

Apenas lo vio, el gran perro se tiró encima de él y comenzó a lamerle toda la cara con gran entusiasmo hasta que el momento fue roto por Ojoloco.

- Ya basta quítense y déjennos pasar para no llamar mucho a atención - y procedió a empujar a todos una vez más.

Una vez ya dentro de la casa comenzó a presentar a las dos personas que no conocía y a explicar que hacían ahí.

- Bueno niño estas personas que vez aquí son la joven auror Nymphadora Tonks y el auror Kingsley Shacklebolt.

Ambos se acercaron a Harry lo saludaron y dejaron que Ojoloco continúe su relato, mientras Sirius ya en su forma humana tenía a Harry entre sus brazos en un abrazo que nadie se atrevió a separar.

- Bueno Harry pensamos que sería buena idea que pasaras tus últimas semanas con tus amigos y con los que consideras tus familiares.

Sirius soltó un gruñido y apretó más a Harry contra su cuerpo como queriéndolo proteger y a Harry eso le pareció sospechoso.

- ¡Cállate, Sirius! Tú ni siquiera deberías haber venido - refutó Ojoloco.

- ¡No me vengas a callar, porque estoy en todo mi derecho de proteger y protestar por mi ahijado! - Contestó el con el mismo tono de voz.

- ¡Lo único que vas a lograr es que te vuelvan a encarcelar idiota!

- Ya cállense los dos que van a despertar y llamar la atención de todo el mundo - hablo Kingsley calmadamente, logrando así que después de intercambiar un par de miradas molestas ambos se callaron y Ojoloco prosiguió.

- Bueno muchacho que estás esperando apúrate y ve por tu baúl y todo lo que vayas a llevar, rápido que no tenemos todo el día.

Dicho esto Harry subió a su cuarto en compañía de su padrino que lo ayudó a guardar todas sus cosas sin decir ni una sola palabra solo con un silencio cómodo entre los dos, pero la suerte de Harry no podía haber sido tanta, apenas bajo al primer piso la puerta de la casa se abrió y por ahí comenzó a entrar su tío, Harry se quedó helado y comenzó a sudar frío, hasta se olvidó que habían magos mayores y capacitados en esa sala, quería correr y esconderse, ya que lo primero que vio su tío apenas entró fue a él y en sus ojos se vio la lujuria, asustado sabiendo lo que se venía salió corriendo hacia la alacena la que consideraba su lugar seguro, su tío al parecer tampoco se percató de las personas en aquella sala por lo que comenzó a acercarse a la alacena con paso cuidadoso y hablando cosas obscenas.

- Hay, pero mira quién es el primero en recibirme nada más y nada menos que la pequeña puta de la casa, ansioso de que llegara, acaso extrañabas lo que te hago que ni bien llego te apareces, sabes bien que no eres nada y mereces ser tratado así ahora no me hagas esperar más que ya he tenido demasiado tiempo sin tenerte y abre esa maldita puerta para comenzar el juego de siempre, que ya sé que te encanta.

Harry seguía adentro de su alacena temblando y llorando en forma de ovillo queriendo desaparecer de ahí.

Todos los que estaban en la sala, que estaban con un hechizo desilusionador que evitaba que sean vistos y sentidos, estaban en estado de shock al escuchar todo lo que ese señor había dicho, el primero en actuar fue Sirius que de un salto lo tumbó al suelo y comenzó a golpearlo, quería maldecirlo hasta matarlo por todo lo que había dicho y ya imaginaba lo que le había hecho a su pequeño ahijado, pero antes de que haga una locura, Kingsley se acercó y lo separó del hombre que se encontraba en el suelo desmayado y desangrado, Ojoloco le envío una maldición a largo plazo que consistía en que cada vez que intente tener sexo sienta como si le estuvieran lanzando un crucio que le afectaba principalmente cierta parte de su cuerpo, ya que era lo único que podía hacer en ese momento, porque no estaba en sus manos decidir que le iba a pasar a esa cosa que se decía ser una persona, mientras Kingsley seguía sujetando a Sirius este comenzó a llorar de impotencia por enterarse lo que le estaban haciendo a su pequeño ahijado y en las narices de Dumbledore, lo peor era que quien sabe desde que edad ese degenerado le habrá hecho todas esas atrocidades, Sirius solo se volteó para abrazar a Kingsley y soltarse a llorar con más fuerza, el por más que también estaba que quería maldecir a ese muggle decidió no hacer nada y solo ser un apoyo para Sirius y para el niño; por otro lado Tonks lo único que estaba haciendo era llorar sin hacer ningún ruido, lágrimas silenciosas salían de sus ojos y ella estaba en shock al imaginar todo lo que debía haber pasado el pequeño Harry, entonces cayó en cuenta que si ellos no hubieran llegado ese día el muggle seguiría abusando del niño y comenzó a llorar más pero se obligó a serenarse para poder sacar al pequeño de una vez, Sirius parece que pensó lo mismo porque se separó de Kingsley y se acercó a la alacena, tocó la puerta con cuidado pero lo único que escuchaba eran los sollozos de Harry, la puerta tenía un seguro por adentro por eso el muggle no la podía abrir pero Sirius procedió a realizar un Alohomora para abrir la puerta, la deslizó con cuidado y apenas se acercó a Harry este comenzó a hablar entre sollozos.

- Por favor, no, haré todo que me digan, no me estaba portando mal, también hice lo que me dijo y deje que Duddley tomara su lugar señor, me estaba portando bien, no me haga nada, se lo suplico, he sido un buen niño, si quiere me quedo en la alacena y no hago ruido, ni siquiera le voy a pedir comida voy a hacer como si no existo, pero déjeme al menos por hoy, por favor...

Sirius escuchaba todos los balbuceos de Harry en silencio y llorando, pero se dijo que tenía que ser fuerte y estar ahí para su cachorro, se acercó con mucho más cuidado todavía y le hablo lentamente.

- Cachorro, mírame soy yo, no te voy a hacer nada necesito que me escuches y te calmes, no hay nada de qué preocuparse todo está bajo control ya no vas a ver nunca más a ese tipo ni vas a volver a esta casa te lo juro, déjalo todo en mis manos, ahora ven ¿O acaso no quieres ver a Moony?, porque él está ansioso de verte, además te está preparando chocolate ¿No quieres chocolate cachorro?

Harry se tensó cuando escuchó que la puerta se abrió pero luego de escuchar la voz de su padrino comenzó a tranquilizarse y pensar que con el cerca nadie le podía hacer daño, así que lentamente comenzó a levantar la cabeza y logro ver la cara de su padrino con los ojos grises cristalizados no entendió porque así que lo dejó pasar se sentía en un sueño, luego escuchó que hablo de Moony y chocolate entonces asintió con la cabeza lentamente y se acercó a él para colgarse de su cuello como si fuera un niño pequeño, aún seguía un poco metido en sus pensamientos, estaba como ido por eso solo se dejó llevar por su padrino mientras escondía su rostro en el hueco de su cuello.

Las demás personas que se encontraban en la casa solo se dedicaron a observar el intercambio entre padrino y ahijado sin hacer ni un solo comentario, Sirius les dedico a todos una fría mirada y le metió una última patada al muggle que se estaba desangrando en el piso y subió para recoger todas las pertenencias que tenía Harry en esa habitación de Privet Drive, también saco los dibujos que habían en todo el pequeño espacio debajo de las escaleras, y procedió a arrullar a Harry como si fuese un bebé mientras los demás terminan de hacer, lo que sea que fueran a hacer con aquel despojo de persona y salió de la casa con un hechizo encima para que nadie lo pueda ver y con las cosas de Harry reducidas dentro de su bolsillo.

Mientras tanto Kingsley, Tonks y Ojoloco modificaron la memoria del hombre para que piense que lo habían asaltado camino a casa, pero no le curaron ningún golpe ni herida interior fueron al segundo piso para modificar la memoria de la esposa de este, para que piense que fueron a recoger a Harry en la mañana y salieron de aquella casa, esperando nunca volver.

Los cinco se aparecieron en la guarida de la orden del Fénix, aunque Sirius seguía cargando a un Harry dormido, entraron a la casa cada uno metido en sus pensamientos e ignorando a las demás personas que se encontraban en ese momento en la sala y que habían comenzado a hacerles preguntas, Sirius se fue directamente con su ahijado a su habitación, lo arropó le dio un beso en la frente y al alejarse se dio cuenta que algo brillaba en su pecho y le producía varios sentimientos algunos contradictorios pero a la vez reconfortantes, al acercase de nuevo para verlo bien vio un collar con su forma animaga que le pareció muy familiar así que decidió que cuando su ahijado este más relajado le preguntaría a que se debe tan curioso collar apagó las luces y se fue a la cocina en busca de Remus.

Apenes dio un paso cerca de la sala todos se le amontonaron para comenzar a hacerle preguntas, él les dio a todos una fría mirada que hizo que todas las personas, que se encontraban cerca de él hostigándolo, se callaran de golpe y dieran un paso hacia atrás entonces procedió a decirles.

- No quiero que nadie, escúchenme bien, NADIE, suba y moleste a Harry y cuando el baje por su propia cuenta eviten hacerle cualquier tipo de preguntas, en lo que a mí respecta no voy a decir una sola palabra y espero que las personas que estuvieron conmigo en ese lugar tomen la misma decisión que yo, ya que contar lo que pasó no nos corresponde ni tenemos derecho de estar divulgando eso; ahora ¿Alguien sabe dónde se encuentra Remus?

- Se encuentra en el patio de atrás dijo que te iba a esperar ahí mientras dejabas a Harry - contestó Molly.

- Gracias, buenas tardes con todos me voy a retirar y espero que les haya quedado claro.

Dicho esto, se fue donde lo estaba esperando Remus, lo vio sentado en el pasto con la cabeza pegada a la pared y las piernas recogidas, se veía serio demasiado para alguien como Remus, se acercó a él y comenzó a hablar.

- Hola Moony, ya estás mejor o sigues con esa sensación que me comentabas.

- Hola Padfood, si, es una sensación extraña antes la sentía, pero desde la final del torneo lo siento con más intensidad, es raro de describir, pero siento que me falta una parte de mí, se siente un vacío en el pecho que no lo puedes llenar con nada...

- Ahora que me lo explicas así, yo tengo la misma sensación, pero con un poco menos de intensidad, aunque hace un momento en el que estaba arropando al cachorro y me apoye por casualidad en un collar que traía en el pecho sentí nostalgia como si me estuviera olvidando de algo que es muy importante, fue muy raro, pero no me gusta esa sensación me produce mucha tristeza.

- ¿Cuándo tocaste de casualidad un collar de Harry? Pero si el nunca usa collares, habrá que preguntarle de dónde saco ese collar puede ser peligroso.

- Si cuando me acerque a darle un beso en la frente lo roce de casualidad y comenzó a brillar, aunque no parecía peligroso al contrario verlo brillar era reconfortante.

- Bueno, pero de todas maneras hay que preguntarle y examinarlo no podemos dejar que Harry se exponga a cualquier peligro.

Apenas dijo eso la expresión de Sirius se ensombreció, ya que recordó todo lo que había pasado horas antes, Remus se dio cuenta y le dijo con la mirada que comience a hablar porque él no se va a quedar quieto ni tranquilo hasta que no sepa que pasó con el cachorro, Sirius soltó un suspiro pesado y procedió a contarle todo lo que pasó, todo lo que dijo el cerdo de Vernon y principalmente lo que dijo Harry, mientras él iba relatando lo que pasó el rostro de Remus comenzó a tener varias expresiones como tristeza, sorpresa pero finalmente enojo esta era la que más predominaba ya que en sus ojos había una chispa que no se le había visto antes, una que haría temblar hasta al mago más poderoso, pero él es Remus así que logró controlar sus emociones antes de que se salgan de control, solo cuando Sirius vio que Remus se calmó siguió hablando.

- Le dije a Harry que tú le has preparado chocolate caliente, así que deberías ponerte a preparar chocolate para los tres, ya que cuando el despierte te lo va a pedir.

Compartieron una sonrisa cómplice y quitaron los hechizos de insonorización que habían colocado para poder hablar con privacidad, cuando entraron a la sala se sorprendieron al ver lo que sucedía ahí.