Capitulo 5. Volvimos
- Anna, ellos vinieron por ti; estarás bien de ahora en adelante, debes quedarte con Yoh él te cuidará.- ambas rubias lloraban.
- No, no me dejes.- habló con un tremendo dolor de garganta.- tengo miedo.- admitió dolorosamente. A Yoh se le escapó una lágrima, ella temía de él también. Los demás chicos veían la escena apenados pues Marion se veía cada vez peor. La chica ojiverde elevó un poco sus brazos y la abrazó.
- Estarás bien. Lo prometo.- dijo mientras lentamente se le escapaba el alma del cuerpo, cerbero comenzó a aullar con lamentación mientras recostaba su cuerpo cerca de la chica que yacía inerte en el piso. La sacerdotisa derramaba lágrimas sin control hasta que sintió emanar de su cabeza un fuerte dolor, llevó su mano hacia su vendaje y se percató que sangraba, su cabeza le pesaba tanto que fue suficiente para hacerla caer al piso desmayada.
El shaman castaño la tomó en sus brazos y la alejó del cuerpo de Marion, la puso en un lugar más cómodo para ella y cambió su vendaje. Los demás chicos se acercaron con un semblante bastante triste.
- ¿Qué haremos con el cuerpo de Marion?- preguntó con pesar Horo.
- Debemos darle sepultura, no podemos abandonarla aquí.- comentó Lyserg.
- Tal vez debamos esperar a que Anna despierte, ella tendrá alguna idea sobre dónde debe descansar su cuerpo.
- ¿estás loco Yoh? No sabemos cuándo va a despertar, no tenemos mucho tiempo que perder, nos alejamos lo más que pudimos pero Hao podría encontrarnos.- todos pusieron cara de seriedad ante este argumento de Ren, después de todo tenía razón.
- Por lo menos esperemos a que amanezca por favor. Para que Anna se recupere un poco, si no despierta para ese momento, lo decidiremos entre nosotros.- lo pensaron un momento y al final asintieron.
Manta cubrió el cuerpo de Marion por completo con una sábana y se retiró con sus amigos para descansar.
Armaron su pequeño campamento haciendo guardia uno por uno cada tres horas para vigilar cualquier acercamiento de Hao o de cualquiera de sus secuaces.
El castaño no durmió en toda la noche pues corroboraba que Anna estuviera bien pues había recostado parcialmente el cuerpo de Anna sobre sus piernas y la abrazaba con vehemencia.
Cuando comenzó a amanecer no se veían señales de que la rubia fuera a despertar por lo cual decidieron tomar acción.
- Bien, Lyserg ¿sabes de algún lugar por aquí que sea adecuado? Algo lindo donde ella… emmm pueda ya sabes, descansar eternamente.- cuestionó manta; todos miraron al peliverde, este recapacitó un poco y asintió.
- Morphin, guíanos; hay un pequeño manantial no muy lejos de aquí y está rodeado por vegetación, sólo conozco ese lugar por fotos pues normalmente la gente no llega a estos lugares.
- Bien, me parece correcto.- dijo Ren, prepárense para irnos.
Cerbero se acercó al cuerpo de Anna que yacía tendido sobre la arena, curiosamente comenzó a cavar un poco debajo de la chica.
- ¿qué haces cerbero?- el perrito sólo movió la colita y siguió con su trabajo hasta que cupo la mitad de su cuerpo debajo de ella, se dio la vuelta y metió sus patas traseras hasta que la rubia estaba prácticamente arriba de su espalda, una vez hecho esto el perro tomó su forma de enorme demonio y cargaba a su dueña sobre su espalda. El castaño sonrió.- eres un chico muy listo ¿cierto?- el perro que comenzaba a tomarle afecto al castaño movió la colita alegremente.- ¿puedo ir yo también sobre ti?- el perro se agachó un poco para que pudiera subir.- Manta ven tú también y Ryu, así irán los demás más cómodos sobre el lomo de Mic.- todos asintieron y abordaron respectivamente.
Comenzaron a seguir a Morphin a toda velocidad, había pasado aproximadamente media hora cuando entraron a un hermoso sendero lleno de vegetación, y diez minutos después delante de sus ojos apareció un hermoso ojo de agua con una bellísima cascada, lleno de flores y lo mejor, sin presencia de humanos, completamente deshabitado, virgen podría decirse.
Descendieron de los animales, el castaño colocó a su rubia debajo de un frondoso árbol, cerbero recuperó su forma de cachorro y se sentó junto a su dueña.
Se acercó a sus amigos, Horo quien cargaba el cuerpo de Marion la colocó en el suelo y se reunió con los demás.
- Este es el lugar perfecto.- opinó Ryu.
- sí, veamos en qué parte lo haremos.- dijo Horo. Los chicos miraron alrededor y decidieron hacerlo cerca de la cascada, donde crecían las flores más hermosas, Ren , Yoh y Horo cavaban hasta llegar aproximadamente dos metros de profundidad.
Por su parte Manta descansaba junto a Anna y Lyserg, Chocolove y Ryu buscaban unas cuantas piedras para adornar su tumba.
Una vez que terminaron su trabajo se reunieron y formaron un círculo, Lyserg tomó el cuerpo de Marion y antes de colocarla en su lugar Yoh lo detuvo por un momento.
- espera…- el castaño se acercó y la descubrió un poco, la imagen era de verdad triste. Él tomó una de las coletas de la chica y quitó uno de sus listones negros, lo guardó en su bolsillo y volvió a cubrirla. Bajó la mirada y tristemente dijo.- Es hora.- volteó a ver el árbol dónde su rubia yacía inconsciente, triste de que no se podría despedir de su amiga.
La colocaron dentro de su tumba y comenzaron a llenarla, en cuanto terminaron trazaron una cruz con las piedras más lindas que encontraron, Ryu quién sacó una flor desde las raíces la plantó justo en medio de la cruz para que esta pudiera crecer y dar más flores.
- Emmm… ¿alguien quiere decir algo?- preguntó Manto después de varios minutos incómodos de silencio.
- Debe ser rápido, tenemos que irnos.- dijo Ren. El castaño asintió y habló.
- Marion, gracias por cuidar de Anna por todo este tiempo, te prometo que toda mi vida pelearé por su bienestar, y jamás olvidaremos todo lo que hiciste; fuiste una gran persona. Vengaré tu muerte, lo juro.
- Yoh.- habló quedamente Lyserg poniendo una mano en su hombro.- es hora de irnos.- el castaño asintió y todos abordaron las criaturas hasta llegar a la mansión del peliverde donde estarían el resto del día, se instalaron en sus respectivas habitaciones hasta que el castaño buscó al peliverde.
- Lyserg, ¿tienes algún médico de confianza? Necesito que revisen la herida de Anna.
- Emmmm, tengo un amigo que es enfermero, es el único que conozco que sé que no nos interrogará el porqué de la situación de Anna, tal vez eso sea suficiente para el viaje a Japón.
- Bien, por favor llámalo.- dijo con seriedad.
Pasaron unas cuantas horas en las que descansaron con tranquilidad, en esos momentos la rubia era atendida por el amigo de Lyserg.
- Ella está bien.- sonrió cálidamente.- sus signos vitales son fuertes.
- entonces ¿Por qué no despierta?- interrogó preocupado el shaman.
- aparentemente está agotada, es todo lo que te puedo decir, no parece ser algo grave, sólo está inconsciente porque duerme muy profundamente. Y la herida la tiene mareada, pueden moverla y trasladarla a Japón ya la mediqué pero es de suma importancia que la lleves a un hospital para una revisión a profundidad en cuanto se instalen en su casa.- el castaño sonrió tranquilamente.-
- muchas gracias.- bajaron, los chicos se despidieron del médico y pasaron a cenar pues el sol había caído y el día había volado.- creo que lo mejor sería que nos vayamos esta misma noche, quiero estar en la pensión y llevar a Anna con Fausto, me urge que le hagan un chequeo completo.
- son las 11:00 pm aquí en Inglaterra, en Japón deben ser aproximadamente las 7:00 am, si nos vamos después de la cena en el avión privado de mi compañía llegaremos a Japón y estaremos en casa aproximadamente a las 8:00 pm.- habló Ren con toda confianza, todos lo miraron y asintieron estando de acuerdo, felices de volver a casa y tratar de llevar una vida normal.
~~~ Izumo 7:00 am~~~
- Tamao.- habló con calma una anciana que salía de su mansión siguiendo a la chica de pelo rosa quien caminaba bastante emocionada hacia un taxi que aguardaba en él portón, las cuales a su vez eran seguidas por varias mujeres que cargaban bastantes maletas.
- ¿sí abuela?- habló con su típica voz dulce pero con un toque de sarcasmo que se iba marcando año con año.
- ¿Estás segura de que Yoh regresa a Funbari esta tarde?
- Sí abuela lo vi en mi tablilla.
- ¿y la lectura fue correcta? Sé que te elegí como futura sucesora de esta familia pero aún no confío en tus habilidades, no eres lo más diestra, pero no tuve opción… no quiero ir a la ciudad a perder mi tiempo y que Yoh no regrese, se fue hace muy poco y siempre tarda bastantes meses en esos viajes; ¿sabes algo más? ¿Viste algo de Anna?
- Ya basta abuela que poca fe me tienes, yo lo único que vi es que Yoh vuelve hoy, nada más, lo más seguro es que por fin se haya resignado de encontrarla… así que posiblemente ya de su brazo a torcer y podamos casarnos lo más pronto posible. Recuerda que es de suma importancia que traigamos herederos a esta familia abue… ya que también vi que el torneo no tardará mucho en reanudarse y tendremos más oportunidades si tenemos a varios Asakuras en combate.- Kino guardó silencio… esa niña era tan diferente a Anna, era bastante extraño pues a ella no le había desarrollado el mismo afecto que le tuvo a la itako, pero no podía sembrar sus esperanzas en nadie más, aunque Anna apareciera de seguro no sería lo mismo, tal vez ni siquiera tendría las mismas habilidades y capacidades, debía resignarse a ver a Tamao como la nueva heredera de la familia.
- Bien… entonces vayamos a Funbari a poner en su lugar a ese niñito, la boda debe realizarse lo antes posible.- Tamao sonrió encantada, por fin sus sueños se realizarían y sus metas se concretarían, la victoria le sabía tan bien y lo mejor es que no tuvo que pelear la batalla contra Anna.
~~~ Inglaterra 12:00 am~~~
Los chicos abordaban el avión privado de Ren, no cabía duda de que llegarían rápidamente, pero por la diferencia de horario sería ya de noche en Japón como si perdieran un día completo, más eso no importaba, anhelaban llegar a casa.
Como lo previo Ren, el avió aterrizó en el aeropuerto a las 9:00 pm, bajaron y salieron por una puerta escondida para que la gente no se percatara del estado inconsciente de la rubia, fuera del aeropuerto ya los esperaba una limosina de la empresa oyamada que los llevaría a todos a la pensión, estaban a nada de un descanso tranquilo y una relajada noche de suelo o eso era lo que pensaban.
A Tamao se le aceleró el corazón, escuchó perfectamente como el auto se detenía fuera de la pensión, salió corriendo a toda velocidad, tras ella la inesperada visita de su mejor amiga Pirika que al igual que ella esperaba pero por su adorado hermano a quien no había visto en mucho tiempo, igual una alta y peliverde mujer que esperaba ansiosa por Ren, un hombre rubio y sombrío que ya sospechaba el porqué del regreso prematuro de sus amigos y finalmente a paso más lento la anciana que le venía con la terrible noticia a su nieto.
Pero todos sus planes se vinieron abajo cuando se percató del lúgubre silencio que se apoderó del lugar.
Los chicos bajaron de la limusina poco a poco, entraron al jardín uno por uno, Manta, Lyserg, Ren, Choco, Horo, Ryu y finalmente el heredero de los Asakura con un rostro marcado de preocupación y cargando en sus brazos a la rubia.
- ¿Qué está pasando? ¿Por qué todos se quedan callados? Ordeno que se me dé una explicación.- para la anciana era todo muy extraño pues deberían estar todos alegres de reunirse; el castaño sabía que no reconocía la presencia de Anna así como él no podía hacerlo cuando estaba en el castillo.
Tamao se puso pálida, Pirika se acercó y le tomó la mano para darle fuerza a su amiga; no podía ser… por más que imploró por tanto años no se pudo deshacer de esa perra, ahí frente a ella se encontraba la maldita rubia que por tantos años le había quitado su anhelo de vivir con el amor de su vida. Pero esto no se quedaría así… haría lo que tendría que hacer, pero Yoh se iba a casar con ella.
- Esa rubia se va a largar de aquí, no se quedará mucho tiempo en mi casa.- susurró para sí misma.- Yoh es mío.
CONTINUARÁ…
Sé que es corto, pero lo necesitaba para poder desarrollar la historia de vuelta en Japón, agradezco mucho sus comentarios positivos y espero estén disfrutando este fic tanto como yo... por favor dejen más mensajitos que eso me motiva a seguir .
