Emily: Hola –dijo con una cálida sonrisa en su rostro – tú debes ser Stella ¿no es así?

Quede sorprendida por aquella mujer de edad promedio, era castaña clara ojos color miel entre oscuros y claros, una piel morena claro; tenía el cabello amarrado en una cola de caballo, vestía de una falda un poco arriba de sus rodillas color café, una blusa de manga larga color blanca. Tenía lentes pero lo que me sorprendía es de que su sonrisa se parece a la de mi madre.

Emily: Siéntate querida –dijo sonriéndome

Sacudí mi cabeza, cerré la puerta; di unos pasos pequeños y tome asiento en una de las sillas que tenía en su oficina enfrente de mi estaba una computadora, unos papeles y un teléfono.

Emily: ¿Cómo estas Stella? –dijo mirándome recargando ligeramente sus brazos sobre el escritorio

Bien –dije tranquila -¿Por qué estoy aquí?

Emily: Porque cada vez que llega un nuevo alumno o alumna debo conocerlos y más si son de último año –dijo tranquila

Yo ya estuve aquí –dije aburrida rodando mis ojos

Emily: Pero después estuviste 7 meses a Inglaterra –dijo sonriéndome – y después volviste

¿Cómo sabe eso? –dije mirándola sorprendida

Emily: Me llego que una chica joven y linda está de vuelta en esta escuela –dijo soltando una pequeña risa

Vaya las noticias llegan rápido –dije suspirando - ¿y bien?

Emily: Platícame de ti Stella-dijo recargándose en su silla

¿Para qué quieres saber de mí? –dije confundida levantando una ceja cruzándome de brazos

Emily: Quiero conocerte –dijo con una sonrisa cálida

Tengo 18 años –dije seria – vivo con mis tíos y mis primos

Emily: ¿A que se dedican tus tíos? –dijo tranquila

Mi tío Frank es dueño de una empresa de publicidad y mi tía Julie es una gran pastelera de hecho tiene varias sucursales en Londres y es muy famosa –dije encogiéndome de hombros

Emily: ¿Y tus padres?-dijo confundida

Mi padre es dueño de la empresa bancaria más grande de Atlanta y del país y mi madre murió –dije con un nudo en mi garganta, no quería hablar más

Me puse de rápidamente de la silla y camine en dirección hacia la puerta de la oficina.

Lo siento pero ya terminamos de hablar con permiso –dije sin mirar, saliendo – fue un gusto

Salí de la oficina y camine hacia los pasillos de la escuela ¿Por qué tengo hablar de mis padres? No me gusta hablar de eso, de hecho lo detesto tanto de hablar de este tema. Antes de entrar a mi salón di un gran suspiro, una vez ya más calmada toque la puerta y entre.

Ya en clases me divertía con Austin, no podía dejar de reír por sus tonterías que hacía en clase. El maestro a veces a causa de nuestras grandes carcajadas nos regañaba y nos callábamos pero en segundos nos volvíamos a reír muy silenciosamente. Era muy divertido aguantar nuestras risas en los libros pero era imposible el maestro se enojaba pero no podía hacer nada.

Termino la clase del profesor y era hora del almuerzo, Austin y yo salimos del salón pero unas manos sujetaron mi cintura haciendo que diera un pequeño susto iba a reclamar pero cuando note que era Zack sonriéndome tímidamente me calme.

Zack: Lamento asustarte linda –dijo sonriéndome

Tranquilo –dije sonriendo un poco

Austin: Ya te iba a golpear viejo –dijo comenzando a reír

Zack: Bien es hora de ir a comer linda –dijo tomando mi mano

Caminábamos los dos hablando con nuestras manos entrelazadas, por alguna razón no me gustaba pero debía afrontarme que ya no estaré con Brandon ahora en adelante después de lo que ocurrió en aquella fiesta.

Al llegar en la cafetería todas las miradas estaban puestas sobre nosotras, ni Zack ni yo les prestamos atención, caminamos hacia una mesa reservada por Max, Orlando. Nos sentamos los tres, habíamos pedido nuestro almuerzo pero Zack decidió ir por el mío y el de él; mientras él fue por nuestra comida Austin, Orlando, Max y yo hablamos tranquilamente acerca de un próximo partido que habrá en la escuela y quieren los chicos que asista y los apoye.

Al llegar Zack dejo mi comida frente mío en la mesa y me dio un beso en mi frente por el gesto le agradecí estábamos por comer cuando llego Roy con Nex con sus comidas en las manos y todos decidimos comer juntos, reíamos y a veces entre los chicos se aventaban la comida cuando algunos hacían comentarios del otro; sentía una mirada en mi pero ya no quise prestarle atención y continúe divirtiéndome con los chicos y con Zack.

Al término del almuerzo caminábamos hacia la salida de la cafetería pero Austin les hablo a dos chicas de primer año y se entretuvo hablando con ellas y continúe mi camino con Zack, Roy se había ido a su clase con Nex mientras que Max y Orlando tenían que ir a hablar con el entrenador acerca del próximo juego. Al llegar al salón, me senté en mi lugar y saque de mi bolso una libreta, comencé a haciendo dibujos de flores de cerezo que son mis favoritas cuando viaje con mis padres a Japón cuando era pequeña. Al llegar nuestra maestra de biología comenzó la clase, durante el transcurso anotaba lo que escribía en el pizarrón y otra cosa que pedía de tarea para su clase.

Ya estaba por terminar la clase cuando unos toques interrumpió su clase, abrió la maestra y nos topamos todos del grupo que había dos hombres muy trajeados con lentes color negro, al parecer estaban buscando a alguien por lo que estábamos viendo hasta que uno de ellos hablo.

X: ¿Aquí se encuentra la señorita Stella? –dijo buscando entre todos

Soy yo –dije tranquila levantando mi mano

X: Su padre nos ha pedido que la escoltemos señorita –dijo el otro mirándome tranquilo

Había sonado el timbre cuando di un suspiro solo a mi padre se le ocurre hacer este tipo de cosas ¿Por qué no solo espero la hora de la salida? Empecé a guardar mis cosas, mientras guardaba mis cosas escuchaba murmuros de los demás; al guardar mis cosas camine hacia la puerta pero uno de los guardaespaldas me extendió su mano para que le diera mi bolso. Se lo entregue y el otro hombre abrió paso, pero al salir casi toda las escuela me miraba sorprendida.

Los dos hombres despejaban para que yo caminara entre los pasillos, mientras caminaba le mande un mensaje a Roy que llegaría tarde y que le dijera a mis tíos que estaré con mi padre. Al estar frente de la escuela una camioneta color blanca me estaba esperando y otros dos hombres estaban esperándome, me di la media vuelta y me pude fijar que había otra camioneta color blanca atrás igual esperando a que entrara. Di un suspiro cerrando mis ojos al abrirlos en segundos me subí en la camioneta y dio marcha al lugar donde me vería con mi padre ¿Qué le diré cuando lo vea? Es la pregunta que me estaba haciendo durante el camino ¿Por qué ahora? Después de varios meses no se ha preguntado que tiene una hija y ahora lo hace.

Después de una hora de camino llegamos al frente de un restaurante súper lujoso que no todos podían entrar el lugar se llama "Mic Fire" es un restaurante famoso de Atlanta por su exquisita comida internacional, lo que la gente del mundo les gusta de este lugar es de que ofrece comida de todo el mundo y eso es lo que lo ha hecho famoso. Uno de los hombres que venía en la camioneta conmigo me abrió la puerta y yo solo me limite a bajar y le agradecí con un asentimiento de cabeza.

Un recepcionista me pregunto si tenía una reservación pero le negué y le dije que me estaban esperando pregunto el nombre de esa persona porque nadie entra como quiere a este lugar, le di el nombre de mi padre y de inmediato me encamino emocionado donde se encontraba mi padre esperándome; al estar dentro del restaurante pude notar a mucha gente que es millonaria y tiene demasiado poder, el lugar que ofrece es entre clásico y moderno a la vez, de un color rojo intenso en las paredes mientras que en el techo había calendados por cualquier lado. Mesas decoradas color dorado y tenían figuras de diamantes.

Entre miradas me encontré con mi padre tranquilo en una mesa del centro del lugar bebiendo vino tinto proveniente de chile, algo nerviosa camine en dirección hacia él. El me miro y me sonrió algo que me sorprendió y sentí felicidad de que lo haya hecho.

Radius: Hola hija –dijo sonriéndome

Hola –dije sorprendida mirándolo

Radius: ¿No le darás un abrazo a tu padre? –dijo haciendo un leve puchero poniéndose de pie

Claro –dije sin comprender todavía

Mi padre camino unos pequeños pasos y extendió su brazos para darme un gran abrazo lleno de amor algo que jamás había hecho desde que murió mi madre, sentía miles de emociones; felicidad, triste e enojo pero no diré nada hasta que él lo diga. Yo solo le correspondí a su abrazo me sentía feliz después de un tiempo, duramos unos minutos cuando nos separamos como todo buen caballero que es mi padre me ofreció sentarme. Lo hice y el igual se sentó frente a mi tenía una sonrisa muy cálida ¿será que haya cambiado durante estos meses? No lo sabía pero en estos momentos se siente cómodo y relajante.

Un mesero nos ofreció la carta y me pregunto qué quería de tomar estaba a punto de hablar pero fui interrumpida por mi padre.

Radius: Una limonada de limón mineral por favor –dijo sonriendo al mesero

El mesero asintió y se fue mientras nosotros escogíamos nuestra comida, ¿Cómo es posible que sepa que amo las limonadas minerales? Quede sorprendida mirando a mi padre pero él me devolvía la sonrisa.

Radius: ¿Creías que se me había olvidado? –dijo sonriendo subiendo sus cejas

Pues si –dije sorprendida asintiendo mi cabeza

Radius: Puede que no sepa muchas cosas pero desde niña amabas las limonadas naturales Stella –dijo tranquilo cerrando la carta dejándola en la mesa - ¿Cómo has estado?

Bien –dije igual dejando la carta sobre la mesa - ¿y tú?

Radius: ¿Cómo es Londres?- dijo sonriéndome - ¿hay muchas tiendas de moda no es verdad?

¿Cómo sabes que estuve en Londres? –dije sorprendida mirándolo

Radius: Se que desde que te fuiste de la casa aquella vez pensaste que no tenia comunicación contigo pero –dijo dando un ligero suspiro – pero estaba al pendiente de ti

Ya entiendo –dije en tono bajo desviando mi mirada

Radius: Escucha Stella –dijo tomando mis manos – quiero pedirte una disculpa por todo lo que paso

¿Por qué ahora pides una disculpa? –dije volteando a verlo seriamente - ¿sabes lo que sentí?

Radius: Lo sé hija –dijo culpable con la mirada triste – se que cometí el grande error de mi vida

¿Y cuál fue? –dije incrédula mirándolo

Radius: El haber perdido el tiempo con mi única hija –dijo triste – lo lamento Stella enserio perdón sé que no tendré tu perdón así de fácil pero déjame demostrarte lo mucho que estoy arrepentido

¿Cómo se que no me defraudaras? –dije con hilo de voz

Radius: Porque sé que tu madre me estaría ahorcando en estos momentos –dijo soltando una pequeña risa

Y lo haría con mucho gusto sabes –dije riendo un poco

Radius: ¿Entonces qué dices hija? –dijo sonriéndome -¿me perdonas?

Está bien te perdono –dije sonriéndole cálidamente

Dicho eso durante la hora de la comida hablamos lo que había pasado en estos meses, el me había dicho que estaba saliendo con una mujer y que esa mujer tiene una hija pero que a veces se comporta peor que yo pero la única diferencia entre ella y yo es de que yo soy su única princesa, también le conté que cuando estaba en Londres me hice una gran amiga que es Musa y que mejore demasiado en mis calificaciones pero algo que no le he contado es de que ya no estoy con Brandon. Era algo que no quería contarle hasta que se el momento indicado.

Al termino de la comida, mi padre me llevo hacia el departamento pero durante el camino catábamos canciones de Bruno Mars era divertido escuchar a mi padre cantar de una manera muy divertida pero cuando llegamos a la entrada del edificio le di un fuerte abrazo y salí. El se despidió con la mano mientras yo entraba; al llegar al departamento no estaban ninguna persona incluso Roy ni Yuri estaban y eso era raro pero no les preste mucha atención y subí hacia mi habitación.

Al llegar a mi habitación me recosté en mi cama ¿Quién diría que ahora tendré una mejor relación con mi padre? Pero fui interrumpida por mi teléfono que me estaba llamando y era Zack diciéndome que si podíamos salir a comer un helado, y le dije que si solo tome un abrigo y me arregle mi cabello en lo que venía por mí.

Radius

X: ¿Entonces tu hija y tú ya tienen una buena relación? –dijo tranquilo mirándome

Es lo que estoy haciendo –dije tranquilo mirándolo

X: Recuerda el trato Radius –dijo serio – ella se debe casar con el

Y lo hará créeme-dije tranquilo dejando mi vaso de licor