Capítulo 4 – Ella trabaja duro para ganarse el sueldo
Bella había trabajado sin descanso para preparar su clase para la noche de vuelta al colegio. Quería que todo estuviera perfecto para los padres. Pasó casi todo su descanso para comer preparando sobres para que los padres pudieran llevar el trabajo de los alumnos a casa. Después decoró la clase, lo mejor que pudo, sin arruinar el elemento sorpresa a sus alumnos y sus padres la noche del evento. Todo esto, más sus responsabilidad cotidianas, la estaba agotando.
Bella deseo muchísimo darle al botón de retraso de la alarma del despertador por la mañana, con lo que se sintió identificada con Anthony cuando esté se arrastro dentro de la clase tarde esa mañana, con aspecto de estar cansado y poco preparado para el día.
"Anthony, ¿Tienes un papel para mi de la oficina?" Bella se paró al lado de su pupitre ayudando a Sierra con el ejercicio de lectura que la clase estaba haciendo.
Anthony alzó el trozo de papel azul, el papel de los retrasos, antes de recuperar su posición en la silla con la cabeza apoyada en la mesa.
"Anthony, cariño, ¿estás bien?" Bella se acercó a él y le susurró suavemente. Cuando Anthony dijo que no estaba bien, Bella empezó a hacer suaves círculos en su espalda con una mano mientras que con la otra le tocaba el cuello, la frente y las mejillas buscando fiebre.
Como no tenía fiebre, Bella dedujo que probablemente no habría tomado un desayuno decente. Pero cuando preguntó, Anthony le dijo que no se sentía bien y que había vomitado por la noche. Bella inmediatamente le mando a la enfermería, de donde le mandaron de vuelta minutos después, que le mandaron de vuelta porque no tenía fiebre.
En el recreo, Bella agradeció los pocos minutos que tenía para ella misma y así poder tomar un café que le diera algo de energía. Sin embargo, cuando salio por la puerta de la clase, se encontró a Anthony fuera, llorando y con mal aspecto.
"Vamos dentro, cariño," Bella le ofreció su mano. Él la cogió rápidamente y cuando llegaron a la mesa de Bella, y ella se sentó para poder observarle mejor, él se subió a su regazo sin pedir premiso.
Bella cogió el teléfono de su mesa y llamo a la oficina.
"Vivian, ¿Puedes llamar al padre de Anthony Cullen? No se encuentra bien y aunque no tiene fiebre, no tiene buen aspecto. Debería irse a casa" pidió Bella.
"Vale, pero sabes que su padre no tiene porque venir si no tiene fiebre, ¿verdad?," le recordó Vivian.
"Si, lo sé, pero por lo menos deberíamos decírselo. Yo querría saber que mi hijo esta enfermo."
Vivian se echó a reír. "Bella, estoy segura de que el querido papá sabe que Anthony está enfermo. Cuando le mandaste para acá era más que evidente. Y también es evidente que ha tomado demasiad medicina que podría sangra con sabor a chicle. Pero llamaré y ya te digo lo que dice su padre."
"Gracias," Bella asintió mientras hablaba por teléfono. Tan pronto como colgó, volvió a mecer a Anthony. Se agarró a ella, presionando su cara contra su pecho y cerrando los ojos, como si estuviera descansado por primera vez después de meses.
El recreo hacía mucho que había terminado cuando Vivian llamó a Bella para hacerle saber que no había podido localizar al padre de Anthony. Bella luchó por prestar atención a los demás niños, pero sus ojos volvían una y otra vez a Anthony mientras este estaba sentado, abatido y sin hacer nada.
El día avanzó más o menos de la misma manera, Bella dejaba a Anthony dentro de la clase en los recreos y en la hora de la comida, intento calmarle y consolarle en un intento de hacerle sentir mejor. Cuando el día terminó, Bella revisó su lista de tareas que se había hecho y se dio cuenta de que no había hecho casi nada de lo que tenía planeado para la lección del día. Tendría que salir más tarde para ponerse al día.
Así que cuando la asistente del servio de cuidado extraescolar asomo la cabeza por la puerta de la clase de Bella a las 5:40 p.m., Bella aún seguía allí, trabajando sin parar.
"¡Bella, ayuda!" Regina imitó a una damisela en apuros. "He intentado una y otra vez llamar al padre de Anthony pero no contesta y esta noche, precisamente no me puedo quedar un poco más. Mi hija tiene un recital de ballet."
Bella levantó la vista para ver a Anthony de pie al lado de Regina, y sabía que su presencia era una carga.
"No hay problema. Estoy cansada de hacer esto de todas formas," Bella dejó el papel que estaba recortando, sus sonrientes ojos fijos en Anthony. "¿Que dices, Anthony? ¿Quieres ir a jugar a algo conmigo en la clase de cuidado extraescolar?"
Anthony asintió débilmente y Bella frunció el ceño al observar el color de su piel.
"¿Esta caliente?" preguntó Bella.
Regina pasó una mano sobre su frente y asintió. "Si. Y ya sabes que no podemos darle nada sin una nota de su médico."
El corazón de Bella se partió en mil pedazos al mirar a Anthony a los ojos. Se notaba la tristeza y la miseria en ellos.
"Vamos a llevarte a que descanses un poco," dijo mientras le cogía en brazos y le llevaba al aula de cuidado extraescolar.
Sentó a Anthony durante un momento en una de las mesas mientras le preparaba una cama improvisada con unas esterillas y algunas mantas de la zona de limpieza. Dobló una y la colocó de almohada antes de llamar a Anthony para que se acercara y se tumbara. Él lo hizo inmediatamente y cerró los ojos claramente enfermo.
Mientras Anthony descansaba, Bella continuó intentando localizar a su padre, pero no había nada que hacer. El teléfono de la casa sonaba sin parar sin ni siquiera un contestador. Y como no había ningún otro familiar cercano al que llamar en la tarjeta de contactos de emergencia, Bella se planteó si debía o no llamar a los Servicios Sociales.
Durante su formación, Bella había aprendido sobre los signos obvios de negligencia y abuso, pero el caso de Anthony no era en principio ni una cosa ni la otra. Según su archivo, su madre había muerto recientemente. Basándose en eso, su padre estaba, casi seguro, sufriendo algún tipo de duelo o dolor. Con toda seguridad ella no podía esperar que el Sr. Cullen hiciera todo perfecto después de tal dificultad.
El hecho de que Anthony estuviera en la guardería tampoco ayudaba a Bella en la búsqueda de datos. Si tuviera archivos anteriores o patrones de comportamiento que analizar, sabría si se trataba de un acontecimiento aislado o si el Sr. Cullen era realmente un padre realmente agotado. Como no tenía nada en lo que basarse, y sin ninguna información más, se decantaba por lo segundo.
Anthony tosió y se retorció un poco, llamando momentáneamente la atención de Bella de sus pensamientos silenciosos sobre su situación familiar. Estaba apunto de acercarse a él y ver si estaría más a gusto en su regazo cuando la puerta se abrió y un hombre con aspecto de tener prisa entro a toda velocidad.
Primero pensó que sería un miembro del servicio de vigilancia, porque llevaba un uniforme similar: camisa azul marina y pantalones de algodón oscuros. Pero cuando sus ojos inmediatamente buscaron a Anthony y le encontraron, Bella supo que debía ser el padre de Anthony. Y luego le llamo, confirmándolo.
Bella estaba ansiosa por conocer finalmente a este hombre y de poder ver cual era su situación antes de decirle algo sobre carencia de esfuerzo a la hora de descubrir cuales eran las necesidades de su hijo.
"¿Sr. Cullen?" preguntó mientras se interpuso en su camino. "Bien, finalmente llegó. El colegio le ha estado llamando todo el día." Estaba a punto de decirle que Anthony no se encontraba bien y que tenía fiebre, pero el Sr. Cullen la cortó.
"Si. ¿Llego tarde?"
Si su tono no hubiese sido tan indiferente, Bella quizás hubiese captado el rico y suave tono de su voz... o el hecho de que su aspecto juvenil y facciones duras le hacían un claro candidato como modelo de la portada de GQ.
Sin Embargo, este era el hombre que había dejado un teléfono de contacto incorrecto, y que había (casi seguro) enviado a su hijo enfermo al colegio a propósito y ahora llegaba media hora tarde a buscarle. ¡Al diablo si era atractivo!
"De hecho, si. El colegio solo ofrece cuidado extraescolar hasta las cinco y media. Después de eso hay un sobre cargo de cinco dólares por cada minuto que llega tarde." La voz de Bella se quebró ligeramente al comunicarle la información. El Sr. Cullen parecía que estaba a punto de explotar. Aún así, Bella uso su tiempo, sin compensación adicional, cuidando de su hijo cuando podría haber estado preparando su clase para la noche de vuelta al colegio.
"Ha llegado treinta minutos tarde, así que serán 150 dólares." Bella añadió. Inmediatamente después de que estas palabras dejaran su boca, Bella se arrepintió de haberlas dicho.
Bella disparó sus ojos a la puerta asegurándose tener una salida, porque tan pronto como la vena de la frente del Sr. Cullen empezó a palpitar y su mandíbula empezó a tensarse y destensarse. Bella supo que él iba a explotar.
Y como esperaba, lo hizo. Lo que no esperaba, sin embargo, es que la fuera a insultar como profesora.
Aunque se hizo claro mientras el Sr. Cullen despotricaba, que no tenía ni idea de que él estaba de hecho hablando con la profesora de la guardería. De no ser así, él probablemente no hubiese intervenido.
"Primero la profesora de mi hijo es una arpía y me manda estas jodidas cartas de cosas que ni siquiera tienen sentido. Si van a cobrar este dineral a la gente, deberían contratar maestros decentes. La profesora de la guardería es una zorra delirante que ha perdido todo el contacto con la realidad."
¿Una arpía? ¿Zorra delirante?
Bella estaba a punto de detenerle y hacerle saber que la "arpía" de la que hablaba estaba de pie frente a él. Y además, si iba a llamarle zorra, iba a encargarse de que tuviera un motivo.
Pero cuando abrió la boca para decirle lo que pensaba, él le soltó:
"¡Solo porque enseña a mi hijo, no tiene derecho a hablarme a mi como si fuera uno de sus alumnos!"
Bella detuvo instantáneamente su refutación verbal mientras su mente se apresuraba por recordar que había escrito en su carta que el hubiese podía interpretar tan condescendiente. Pensó en lo que recordó haber escrito:
Querido Sr. Cullen,
Anthony me ha llamado la atención en varias ocasiones, la razón,
no ha desayunado antes de llegar al colegio.
Quizás esto se deba al hecho de que usted tiene la impresión de que
el colegio empieza antes de lo que en realidad lo hace.
Resta recordarle que Anthony no tiene que estar en el colegio
hasta la 9AM. Puede dejarle a partir de las 8:15AM, pero la escuela tiene
una política en contra de llegar antes de esa hora, ya que no tenemos
suficiente personal para supervisarle a esa hora.
Espero que esta información resuelva la problema de que Anthony este
en el colegio desatendido tan temprano por la mañana, y les permita a
los dos disfrutar de un satisfactorio y saludable desayuno juntos.
Comprendo que a algunos niños no les apetece comer mucho
por las mañana. Por esta razón, le aconsejo que le guarde
a su hijo un tentempié saludable para ayudarle a aguantar hasta la hora
del almuerzo. También, si prefiere no preparar una comida casera, el coste de
la comida en el colegio es de $2.50.
Por favor no dude en contactarme si tiene cualquier pregunta o asunto
relacionado con este problema.
Sinceramente,
Señorita Swan
¿Era presuntuoso de su parte sugerir que desayunaran juntos por la mañana? ¿O quizás estuvo fuera de lugar incluir el coste de la comida en el colegio?
En toda su deliberación de lo que podría decirle para ofenderle, Bella perdió su oportunidad de decirle algo en absoluto. En un visto y no visto, él cogió a Anthony y se dirigió a la puerta.
En un estado de estupefacción y frustrada, Bella se sentó en una de las sillas de tamaño infantil y lloró.
Le llevo unos pocos minutos recobrarse, pero condujo por la pequeña ciudad para encontrase con Rosalie, no podía dejar de pensar en lo que el Sr. Mr. Cullen le había dicho. Y cuanto más lo pensaba, más se enfadaba.
Como se atrevía a insinuar que se estaba beneficiando a expensas de los desafortunados. Trabajaba tan duro como cualquier otro, y si comparaba honestamente su sueldo con las horas que trabajaba, seguro que era la empleada peor pagada del planeta.
"Que le jodan," murmuro mientras entraba en el parking y comprobaba su reflejo en el espejo retrovisor.
Trato de recobrar la compostura mental y físicamente antes de ir al restaurante y encarar a su amiga, pero era inevitable, Rosalie se daría cuenta de que algo iba mal.
"Bueno ya era hora," Rosalie protestó cuando vio a bella dirigirse hacía ella. "Creí que ibas a dejarme plantada."
Bella se encogió de hombros. "Casi lo hago. Hice un favor a una de las asistentes del colegio porque uno de los padres llegaba tarde y ella tenía que ir a otro sitio. Estaba tan cansada después de un día tan largo, pero me di cuenta de que no tenía nada en la nevera y no me apetecía hacer la compra, así que decidí reunirme contigo al final."
"Vaya, gracias. Esta bien saber que soy una prioridad tan importante en tu..." Rosalie se detuvo al mitad de la frase y se inclino hacía delante para ver mejor a Bella. "Has estado llorando. ¿Por qué estabas llorando?"
"Por nada," insistió Bella, moviendo su cabeza para enfatizar su afirmación. "Solo es que he estado empleando un montón de horas intentando preparándome para la noche de la vuelta al colegio y estoy cansada; así que todo parece más difícil de lo que realmente es."
"¿Pero ha pasado algo?" Rosalie preguntó sospechando.
"Solo un padre enfadado. Nada fuera de lo normal cuando trabajas en un colegio. Ya he solucionado asuntos similares en el pasado y estoy segura de que podré solucionarlo en el futuro. Es solo que... tengo demasiadas cosas en la cabeza ahora," explicó Bella. No quería entrar en detalles de cuanto le había afectado el arrebato del Sr. Cullen. Para empezar, se avergonzaba de que le hubiera afectado tanto y además, temía echarse a llorar de nuevo si lo contaba.
"Bella, trabajas demasiado duro, y viniendo de mi, eso es que es demasiado," Rosalie sonrió.
Bella simplemente asintió estando de acuerdo con ella. Rosalie trabajaba a todas horas, pero incluso ella sabía cuando decir hasta donde llegar y tomarse algo de tiempo para ella.
"Es solo porque es mi primer año. Estoy segura de que las cosas se relajaran en cuanto encuentre mi ritmo personal," explico Bella.
Sin embargo, Rosalie no se lo acababa de creer. "No, pero eso no es todo. Simplemente no sabes como divertirte," insistió. "¿Cuando fue la última vez que saliste con amigos?"
"Creía que eso era lo que estábamos haciendo ahora," Bella frunció el ceño.
"Amigos, Bella, en plural. Y preferentemente del sexo opuesto... hablando de sexo…"
"¡Rosalie, por favor!" Bella levantó una mano y miro a su alrededor para ver si alguien lo había oído.
"¿En serio, Bella? ¿No estas ni un poco interesada en conocer a alguien?"
Bella pensó en eso durante un minuto. "No me... opongo a la idea de conocer a alguien, es que no tengo ganas de ponerme a hacer esfuerzo ahora mismo. Y además es verdad lo que dicen: Nunca, jamás, encuentras a alguien cuando estas buscando. Así que no quiero buscar. ¿Tiene sentido?"
"Si. Pero no buscar es totalmente distinto a negarse cualquier oportunidad," Rosalie puso los ojos en blanco. "Escucha, le prometí a Emmett que iría a esta barbacoa guión fiesta que sus amigos van a celebrar. Ven conmigo."
Bella la miro escéptica. "No sé... parece que será... escandaloso. Me despedí de ese tipo de fiestas cuando me gradué en la universidad."
"No es así para nada. Emmett dijo que es la fiesta de bienvenida del hijo de un amigo o algo así. Pero probablemente sea una escusa para juntarse y liberarse del ajetreó de una larga semana. Vamos, ven conmigo. En realidad no conozco a los amigos de Emmett, así que estará bien tener a alguien con quien hablar."
Bella dejó escapar un suspiro mientras consideraba la invitación. El pensamiento de salir y socializarse con otros adultos sonaba bien...
"¿Cuando es?" preguntó Bella.
"El próximo sábado," Rosalie dijo con esperanzas.
Bella movió su cabeza de lado a lado mientras sopesaba mentalmente los pros y los contras de ir a una fiesta a la que no había sido invitada por el anfitrión. Pero si iba a haber mucha gente, nadie realmente se daría cuenta de su presencia... y la noche de vuelta al colegio ya habría sido así que no tenía que preocuparse por eso...
"Está bien. Iré." Bella aceptó. Odiaba haber sido reacia al aceptar la invitación, pero había algo que la inquietaba. Pero aparcó los nervios por salir de su zona de confort e intento disfrutar del resto de su cena, aparcando todos los pensamientos de padres enfadados y preparativos de fiestas.
¿Bueno, pues ya se han "conocido"? Al menos Bella sabe quien es él aunque Edward no sabe quien es Bella... ¿como pensáis que se va quedar cuando lo descubra?
