¡Hola!

Siento no haber subido esto tan rápido como de costumbre... pero aquí está... miradlo por el lado bueno así la siguiente actualización no tardará tanto (claro que ya sabéis que no depende al 100% de mi)

No me enrollo más...


Capítulo 9 – Ojos Hambrientos

Bella intentó no pensar en la acción ilegal que había cometido haciéndose pasar por una figura de la ley. Pero su fechoría no dejaba de escurrirse entre sus pensamientos. Le atormento todo el fin de semana y el lunes amaneció con los raros rayos del sol.

"Voy a ir al infierno," le susurró a su reflejo mientras se preparaba para ir a trabajar.

Pero cuando vio a Anthony entrar en la clase más tarde esa mañana, sintió justificado lo que había hecho.

Y mucho más cuando revisó su buzón de voz después de comer:

"Bella, soy Edward. Tengo que pedirte un favor enorme. Acabo de recibir una llamada de la compañía eléctrica y necesitan que vaya después del trabajo para solucionar unas cosas. Es imposible que me de tiempo a recoger a Anthony y ir a la otra punta de la ciudad antes de que cierren. ¿Sería posible que le llevaras a tu casa contigo y que yo le recoja allí? Se que es raro que te lo pida, pero como te he dicho, lo tengo que solucionar. ¿Me puedes llamar y decirme si puedes o no?"

Mientras su clase aun estaba entrando del recreo de la comida, Bella marcó el número de móvil de Edward.

"¿Edward?" pregunto, aunque sabía que era él cuando contestó.

"¿Si?" parecía distraído y receloso en la respuesta. Bella supo que él se esperaba lo peor.

"Anthony esta bien," se apresuró a decirle. "Y desde luego que puedo llevarle a casa conmigo. Sin embargo, había pensado ir a hacer la compra hoy después de clase. ¿Te importa que le lleve conmigo?"

"No, claro que no. No hay problema," Edward habló rápidamente. "Tu dirección esta en el listado que me diste, ¿no? ¿Park Side Place?"

"Si. Apartamento 104, en la planta baja."

"Vale... uh… estaré allí tan rápido como pueda."

"Claro, pero no hay prisa. Estaremos bien."

Bella pudo ir la maquinaría de fondo y supo que había interrumpido a Edward en el trabajo. Rápidamente se despidió de él y dejo que siguiera con sus tareas.

Bella aún tenía su mente perdida en sus tareas para después del colegio cuando fue a la oficina a recoger su correo durante el último recreo del día. Cuando pasó por la mesa de la secretaría, pudo oír parte de la conversación entre Vivian y la asistente del programa de cuidad de después de las clases, Regina.

"Cuando acepte este trabajo, me dijeron que sería raro que tuviera que quedarme hasta las 5:30 p.m., pero Anthony Cullen se queda hasta esa hora cada día. Estuvo muy bien la semana pasada cuando no se quedo ni un día. Llegue a casa a tiempo para hacer la cena, ayudar a mis hijos con los deberes y lavar los platos. Ahora Rod llega a casa antes que yo y esta enfadado para cuando llego," protestó Regina.

Bella se indignó inmediatamente por el tono que usaba. ¡Qué desconsiderado por parte de Anthony por el hecho de necesitar que ella hiciera el trabajo por el que había sido contratada! Bella no pudo evitar poner los ojos en blanco por el atrevimiento de la queja.

"Anthony va a ir a casa conmigo hoy, así que no tendrás que preocuparte por terminar un día de trabajo de forma honesta," dijo Bella. Aunque sonreía su comentario dejaba claro su intención de seriedad.

"No digo que sea una carga," Regina parecía molesta por las palabras de Bella. "Es que tengo muchas otras cosas que hacer y estaría bien poder irme antes de las 5:30 un par de tardes a la semana, ¿sabes?"

Bella estaba a punto de responder que no sabía como podría quejarse por completar su jornada laboral, queriendo trabajar solo parte de ella, pero Vivian la interrumpió antes de que pudiera.

"¿Por qué te llevas a Anthony a tu casa, Bella?" pregunto la siempre cotilla secretaria.

"Oh, solo le hago un favor a su padre," Bella contestó mientras colocaba su correo.

"¿En serio?" Vivian levanto las cejas e intercambio una sospechosa mirada con Regina. Regina parecía haberse recuperado de la reprimenda de Bella y ahora estaba interesada en el posible cotilleo.

Bella se dio cuenta del doble sentido que sugería el tono de Vivian. "Si en serio. Es amigo mío, y solo le estoy ayudando." mientras decía la respuesta, Bella se pregunto si "amigo" era una descripción correcta. Después de todo, apenas conocía a Edward.

"Mm-hmm," Vivian sonrió con picardía.

"¡¿Qué?" Bella preguntó, irritada por la insinuación.

"Oh, vamos, Bella. No me digas que no te has dado cuenta de lo "lamible" que es ese hombre," Vivian sonrió.

"¿"Lamible"? Ni siquiera se que cualidades son necesarias para etiquetar alguien de esa manera, y aunque lo supiera, no creo que describiera a alguien de esa manera," declaró Bella.

"¿No crees que es mono entonces?" Regina preguntó.

"¿Quien, Edward?" Bella dijo evasivamente. "Bueno… osea… no es poco atractivo."

"Esa es la afirmación del año. Es un caramelo para la vista," Vivian se estremeció por el énfasis.

Bella miró a las dos mujeres y negó con la cabeza. "Es mejor que vuelva a mi clase antes de que me impliquéis en un juicio por acoso sexual."

Vivian y Regina implacablemente y entre risas le gritaron a Bella, "No intentes actuar como si no pensases que esta bueno. No le harías ningún favor sino lo estuviera."

Bella no se molestó en responder, pero sus palabras no encajaban con ella. Por supuesto ella quería asegurarse de que se hacían cargo de Anthony y no quería que se quedara solo en el programa de cuidado extraescolar, especialmente con una trabajadora que no quería estar ahí. ¿Pero se había involucrado por algo más? ¿Ofrecería la misma hospitalidad a todos sus alumnos?

Negó su cabeza por la insolencia de su duda. Por supuesto que ella actuaría de la misma manera con cualquier alumno que estuviera en la exacta situación que Anthony. Esto no era por Edward. Aunque si Bella era honesta, tenía que admitir que la angustia en su voz cada vez que hablaba con él le llegaba al corazón. Y la expresión en sus ojos cuando dejó de lado su orgullo y pidió ayuda...

"Es compasión, no atracción," Bella dijo en voz alta como si estuviera defendiéndose a si misma.

Pero por si acaso algún espectador se llevaba una impresión errónea, Bella se aseguro de no llamar la atención mientras ella y Anthony caminaban hacía su camioneta en el aparcamiento de personal cuando acabó el colegio.

"¿Tienes una silla para el coche en el coche de tu papá, Anthony?"

Anthony asintió mientras miraba la camioneta de Bella. "¿Esta es tu camioneta?"

"Si, esta es," Bella dijo orgullosa de su camioneta Toyota Tundra blanca del 2007 que sus padres y abuelos le había regalado como regalo sorpresa por graduarse.

"¿Tienes una silla para mi?" preguntó Anthony.

Bella suspiró mientras se apoyaba en la camioneta. No tenía un asiento infantil para Anthony, lo que significaba que tendría que ir a la clase de cuidado extraescolar y usar uno de los asientos infantiles que se habían quedado sin reclamar. Era demasiado como para pasar desapercibida.

Cuando Regina vio a Bella y Anthony entrar en el aula, una sonrisa arrogante apareció en su cara mientras que calculaba el escenario.

"¿Hay algún asiento infantil de sobra aquí?" preguntó Bella, aunque sabía que si. No quería tener otra conversación con Regina sobre el padre de Anthony, pero también sabía que grosero sería si simplemente entrara sin decir nada.

Regina señaló el armario que contenía lo que necesitaba, pero no se movió de donde estaba sentada con tres alumnos de primer grado y uno de quinto.

Bella cogió lo que necesitaba rápidamente y ella y Anthony se marcharon tan rápido como pudieron.

"La Sr. Regina es mala," Anthony dijo mientras él y Bella volvían a su vehículo.

"¿Por qué dices eso?" preguntó Bella.

"Siempre me grita y nunca me deja jugar con los bloques de construcciones. Dice que tardo mucho en recogerlos."

Bella puso los ojos en blanco mientras Anthony hablaba. Sabía que el decía la verdad porque sonaba exactamente como algo que Regina diría.

"Lo siento, Anthony," ofreció Bella. Lo dijo porque presentía que Anthony no había escuchado esa declaración, junto con 'Te quiero', lo suficiente desde que su vida se había puesto patas arriba.

Una vez llegaron al supermercado, Bella se dio cuenta que Anthony arrastraba los pies, y le ofreció a llevarle en el carro, lo cual acepto de muy buena gana.

"Me gustan los macarrones con queso," Anthony dijo cuando los vio en la estantería del pasillo en el que estaban.

Bella se dio cuenta que Anthony debía estar hambriento. Se había tomado más de la mitad de su almuerzo en el tentempié de la mañana y para el almuerzo todo lo que quedaba era un sándwich. Bella no había estado pendiente de su nutrición... pero se había dado cuenta.

"¿Te gustan los macarrones con queso y salchichas?" Bella se acercó a él y le susurró.

"¡Son mis favoritos!" exclamó Anthony.

"Mi mama solía cortar mis salchichas y cocinarlas dentro de los macarrones con queso…" tan pronto como Bella dijo esas palabras, se dio cuenta del error que había realizado. ¿Como reaccionaría Anthony al recordarle que él ya no tenía una madre?

"Mi mama también hace eso," dijo Anthony.

Bella se dio cuenta de que se refería a su madre en tiempo presente, y se preguntó si Anthony realmente entendía que su madre ya no iba a volver.

"Quizás puedes decirle a tu papá que es tu favorito y así te los puede hacer," sugirió Bella.

La cara de Anthony se entristeció. "Dijo que no sabe cocinar." Y después la sonrisa que había estado presente casi toda la tarde reapareció en la cara de Anthony. "A lo mejor le puedes enseñar."

"Uhh…" Bella dudo. "Si…a lo mejor."

Eso pareció aplacar a Anthony por el resto del tiempo que caminaron por los pasillos de arriba abajo, recolectando la comida de Bella, eso y el hecho de que Bella puso dos paquetes de salchichas y no solo uno, y dos cajas de macarrones con queso en el carro.

La mala suerte de Bella por encontrar la línea más corta, pero la mas lenta en el supermercado tubo un efecto completo ese día, y ella y Anthony esperaron lo que parecieron horas para pagar. Para pasar el rato, Bella le contó a Anthony acertijos e historias que le mantuvieron riéndose el tiempo que esperaban.

"Es adorable."

Bella se giró para ver a una mujer de mediana edad con el pelo color caramelo y ojos amables sonriendo radiantemente hacia Anthony.

"Estoy de acuerdo con usted," dijo Bella mientras movía su dedo por el costado de Anthony para hacerle cosquillas. Su risa estaba llena de carcajadas y risillas.

"Se parece a mi hijo cuando tenía su edad. ¿Tiene unos cinco años, verdad?"

"Si," Bella contestó, preguntándose si estaba bien que ella le diera tanta información a un extraño. Pero la mujer ni siquiera parecía que le estuviera prestando atención. Parecía perdida en sus recuerdos de hacía mucho tiempo.

"Tan guapo…" la mujer murmuró, con los ojos otra vez en Anthony.

Anthony golpeo suavemente el brazo de Bella y la salvó de tener que pensar una forma de terminar con la extraña conversación con la mujer extraña.

"Me dejan tomar eso," Anthony dijo, señalando un paquete de M&M's.

Bella sonrió su atrevimiento, cogió el paquete de caramelos. "Para después de cenar," le dijo.

La promesa del premio tuvo a Anthony nervioso todo el camino de vuelta a su casa, y una vez entraron en el apartamento de Bella, se aseguro de saber exactamente donde los puso ella cuando vacío las bolsas del supermercado.

"¿Quieres ver una película mientras hago la cena?" preguntó.

Anthony se encogió de hombros. Estaba fijándose en sus paredes, mirando las fotos y el mobiliario de arriba abajo. Caminó hacía el baño y se paró a medio paso cuando vio su despacho que también le servía a Bella para dormir cuando sus padres venía de visita.

"¡Tienes una cama azul!" Anthony se giró y la miro sonriente. "Yo tenía una cama azul en mi casa vieja."

Bella camino detrás de él para ver que hablaba del edredón azul que adornaba la pequeña cama que hacía de sofá en estos momentos.

Era la segunda referencia que Anthony había hecho de su vida anterior a Forks y Bella se preguntó si sería porque se sentía a gusto con ella y quería hablar, o si simplemente quería hacerle saber que su cama le recordaba a la suya.

"Creo que el azul es tu color favorito. ¿Verdad?" Bella decidió que probablemente era lo último, pero si Anthony quería hablar sobre algo, no se lo iba a impedir.

"¿Es azul tu color favorito?" Anthony quiso saber.

"Me gustan todos los colores. Unos días me gusta el rojo, y otros días me gusta el azul. Hoy me gusta el azul."

"A mi también me gustan todos los colores," decidió Anthony.

La Televisión no parecía mantener el interés de Anthony. En lugar de es eso, se sentó en una silla en la pequeña cocina y observó con desenfrenado interés como Bella echaba los macarrones con queso y las salchichas en una bandeja para hornear. Entonces parecía incapaz de quitar los ojos del horno mientras Bella metía la bandeja dentro. Incluso los juegos, cuentos y bromas que Bella usaba para entretenerle mientras la comida se preparaba no le enganchaban a Anthony por completo. Sus ojos continuaban mirando hacía el horno cada pocos minutos. Nunca dijo nada, pero Bella podía asegurar que tenía hambre.

Y cuando finalmente puso el plato de comida caliente delante de él, lo devoró.

"¿Quieres más?" Bella preguntó cuando terminó de comer en tiempo record.

Anthony asintió, tajantemente, que si quería.

Bella se sentó en silencio y observó como comía. Después de todo el tiempo que pasaba preparando comida para uno, era agradable cocinar y ver a alguien disfrutar lo que había hecho. Y desde luego parecía disfrutarlo.

"Voy a lavarme las manos," Anthony levantó la evidencia de que necesitaba agua y jabón. Sus dedos estaban llenos de aceite por la mantequilla de los macarrones y la grasa de las salchichas.

"Lavaje las manos, y yo lavaré los platos," Bella le dio un golpecito en la nariz mientras se levantaba de la mesa.

Anthony se rió mientras daba pequeñas pisadas por el corto pasillo. Bella esperó para estar segura de que él era capaz de abrir el agua, y cuando hoy el chorro caer en el lavabo de cerámica, empezó a llenar el lavavajillas y enjuagar las cacerolas y sartenes.

Bella estaba a medio guardar las sobras para que Anthony las llevara a casa cuando fue consciente de que ya no le oía en el baño. Como cualquier otra persona en su posición de estar cuidando al hijo de otra persona por primera vez, Bella empezó a pensar en todas las cosas que podrían haber ido mal en el espacio corto de tiempo entre que Anthony había dejado de hacer ruido y cuando ella se había dado cuenta.

Tan rápido como flash, Bella se apresuró hacía el baño, para encontrarlo a oscuras y vacío. Volvió sobre sus pasos a la sala de estar, pensando que quizás él había decidido leer alguno de los varios libros que Bella había sacado para él, pero cuando camino hacía el sofá, vio que los libros seguían en la mesa sin haber sido tocados.

"¿Anthony?" Bella le llamó. Nunca le había dado la impresión de que fuera el tipo de niño que se fuera a dedicar a jugar al escondite sin avisar, pero quizás tenía ganas de jugar ahora que tenía el estómago lleno.

Cuando no contestó su llamada, Bella empezó a caminar de puntillas por su apartamento, echando un vistazo por la puerta de su habitación y en el baño una vez más. Estaba apunto de rendirse y dejarse llevar por el pánico cuando miro en su despacho.

Las pequeñas zapatillas estaban alineadas en el suelo contra la cama y su dueño estaba echó un ovillo en mitad del edredón azul, profundamente dormido.

Bella no pudo evitar el suspiro de felicidad que escapó de sus labios; no por encontrar al niño, sino por encontrarlo en tal estado de paz.

Observó como dormía durante unos segundos antes de retirarse a la sala de estar a corregir fichas. Por suerte, en la guardería, poner notas consistía en poner pegatinas y caritas sonrientes en trabajos de pintar y hacer trazos. Edward llegó veinte minutas después cuando acababa de completar la segunda pilas de trabajos de arte.

"Lo siento. Tarde muchísimo en llegar hasta aquí," Edward se disculpó cuando Bella abrió la puerta.

"No te preocupes. Anthony no fue una carga," Bella hablo en tono bajo. Cuando vio que Edward parecía desconcertado por sus susurros añadió, "Anthony se quedó dormido hace unos minutos." Bella guió a Edward donde estaba el niño durmiendo. "Fue a lavarse las manos y lo siguiente que sé, es que esta profundamente dormido."

"Si hace eso." Edward asintió. "Esta jugando o mirando un libro o cualquier cosa, y después le miro y esta dormido."

Bella miró hacía arriba para sonreír a Edward y se dio cuenta de lo cerca que estaban el uno del otro. Lo suficientemente cerca como para poder ligeramente el olor de la cazadora de cuero, ligeramente empapaba por la ligera llovizna de la noche. Lo suficientemente cerca como para ver la sobra de barba a lo largo de su barbilla, un poco más oscura que los rebeldes mechones color ámbar de su cabeza. Lo suficientemente cerca como para darse cuenta que sus ojos se alineaban a la perfección con un pecho que no parecía descuidado o dejado.

Las palabras y miradas cargadas de indirectas de Regina y Vivian eligieron ese exacto momento para reaparecer en la mente de Bella. ¿Tendrían razón? ¿Inconscientemente me he fijado de que Edward estaba… bien?

Y entonces bella se dio cuenta de que ninguno de los dos estaba diciendo una palabra. And then it registered with Bella that neither of them was saying a word. Incómoda, se apartó y se dirigió a la cocina. Edward la siguió.

"Aprecio de verdad que hallas cuidado de él. Te lo pagaré…"

"No seas ridículo," Bella le interrumpió.

"Bueno no quiero que pienses que me estoy aprovechando de ti."

"No lo hago. Y fue divertido tener compañía esta tarde, así que debería agradecértelo yo a ti," Bella dijo mientras cogía una bolsa de papel de debajo del fregadero y la llenaba con los recipientes de plásticos llenos de las sobras de los macarrones. Se la ofreció a Edward y el miró dentro antes de aceptarla.

"¿Qué es esto?" pregunto él.

"La cena."

"Oh, no tenías porque…" Edward no se molestó en terminar la frase cuando vio como le miraba Bella. Por supuesto que tenía que darle de cenar. Y claramente lo había hecho de buena gana.

"Hay bastante, si quieres mimar al niño de cinco años de tu interior," Bella sonrió. "No puedes equivocarte con los macarrones con queso y salchichas."

Edward sonrió de nuevo y Bella se pregunto por qué no lo hacía más a menudo. Era obviamente uno de sus puntos fuertes.

"Bueno… eh… mejor voy a despertar a…" Edward tartamudeo.

"Si. Vale. Bueno… me alegro de que hayas solucionado todo… ¿no? ¿Hiciste todo lo que necesitabas hacer?" Bella preguntó.

'Oh, si. Lo hice. Fue genial. Gracias de nuevo, me has ayudado mucho hoy."

Bella le hizo una seña con la mano y sonrió aceptando la bolsa de papel para que Edward pudiese liberar sus manos para coger a Anthony. Ella recogió la mochila de Anthony y las zapatillas y siguió a Edward hasta el coche.

"Que pases buena noche. Conduce con cuidado," dijo Bella una vez que Edward había terminado de colocar a Anthony en el coche. La constante llovizna era lo suficientemente disuasoria como para decir nada más y Bella volvió dentro de su cálido y seco apartamento.

Tan pronto como entró de nuevo en la cocina, sus ojos fueron directos a la bolsa sin abrir de M&M's de Anthony. Por la forma en que Anthony había codiciado los caramelos, Bella estaba segura de que Edward no podría dejar de oír hablar sobre ellos si los dejaba aquí. Bella cogió los caramelos de la encimera y corrió afuera.

Llegó a la ventana de Edward a tiempo para verle meter un puñado de macarrones en la boca.

Se sorprendió cuando Bella golpeó suavemente la ventanilla.

Avergonzado bajo la ventanilla, y Bella fingió no darse cuenta del pequeño trozo de pasta que estaba pegado en su labio inferior.

"Anthony olvidó sus M&M's," Bella rápidamente se los dio por la ventanilla.

Edward los aceptó y después señaló al asiento del copiloto donde las sobras de la cena de Anthony estaban colocadas. "Supongo que no quería negárselos al niño de cinco años de mi interior después de todo," él sonrió.

Bella rió. "Que pases buena noche," dijo de nuevo antes de correr fuera de la lluvia.

Aún seguí sonriendo minutos después por la pequeña interacción que había compartido con Edward. Hablaban muy poco, pero después de cada encuentro, Bella acababa sintiendo que cada vez le conocía un poco más. Es casi como si hubiesen empezado una amistad en mitad del protocolo, saltándose todos los rituales iniciales. No hubo presentaciones iniciales u obligados saludos. En lugar de eso, la particular y tumultuosa situación que él tenía la habían metido de lleno en su vida, y aunque no se parecía nada a cualquier otra situación que ella se había dejado experimentar antes, no se arrepentía por haberse involucrado por el momento.

Sin embargo, Alice casi hace que Bella reconsiderada ese idea cuando llamó casi a las nueve esa noche.

"¿Qué es lo que has hecho?" Alice dijo con una musiquilla en su voz.

"¿A qué te refieres con, 'Que he hecho'? No he hecho nada," dijo Bella, sinceramente sin tener ni idea de lo que estaba hablando Alice.

"Todo lo que se es que un día me estas preguntando por la electricidad de Edward y un par de día después… ¡violá! Problema resuelto. ¿Pura coincidencia? Yo creo que no."

"¿A Edward le han devuelto la electricidad?" Bella pregunto inocentemente.

"Ni lo intentes," Alice se echó a reír. "Le llamamos hace un par de horas para ver si iba a venir aquí a cenar y nos dijo que acababa de volver de la compañía eléctrica y que ya tenía electricidad… También dijo que cuidaste de Anthony por él."

"Solo le recogí del colegio."

"Le llevaste a tu casa."

"Bueno ¿donde se supone que tenía que llevarle? Edward no estaba en casa."

"Hey, no te pongas a la defensiva conmigo. Creo que lo que hiciste... sea lo que sea... fue increíble." dijo Alice. "Quiero decir, tiene que ser una persona con un corazón muy grande la que pague un deposito de alguien al que acaba de conocer."

"Yo no pague ningún deposito," dijo Bella.

"Ah-ha! Pero hiciste algo. Venga. Suéltalo."

"No es para tanto, Alice. A penas hice una llamada en nombre de Edward si podían cancelar su depósito. Quizás les recordé que Edward pago un deposito inicial cuando contrato el servicio y como ya no tenía retrasos en el pago más que ese nuevo deposito, podían haber cogido el importe de la deuda del deposito inicial en lugar de hacerle pagar un deposito adicional" explicó Bella.

"Wow," Alice estaba impresionada. "¿Como sabías eso?"

"No lo sabía," Bella rió. "En realidad, lo vi en la televisión judicial una vez, pero no tenía ni idea de que iba a funcionar."

"¿Pero como conseguiste que hablaran contigo sobre la cuenta de Edward? Yo nunca consigo hablar sobre nuestra factura con ellos porque nuestra cuenta está a nombre de Jasper."

"Bueno… a lo mejor… me hice pasar por un bufete."

"No," Alice ahogó un grito antes de romper a reír.

"Lo hice, y ni se te ocurra contárselo a nadie."

"Puedes estar segura de que no lo haré, porque si Edward lo descubre… si… definitivamente me aseguraré de que nadie se entere. Ni siquiera Rosalie."

"Gracias," Bella susurró.

Pero no se sentía demasiado como una Buen Samaritano. ¿Que pasaría si Edward lo descubría?


Bueno pues ya sabéis la autora subirá el próximo capítulo el miércoles-jueves y voy a intentar tenerlo lo antes posible traducido.

Ahora bien:

Bella se da cuenta de que se siente atraída hacía Edward... ¡por fin!

Edward comiéndose los macarrones, yo casi me muero de la risa... xDDD

Y la mujer del supermercado ¿quien creéis que es? ¿Esme o quizás Elizabeth (Mansen)? ¡Dios! ¡Que intriga!

Y si se entera Edward de lo de la compañía eléctrica ¿Qué pasará...? porque seguro que se entera... madre mía...

¡Besos!