Capítulo 10 – Con o sin ti

Edward apoyo la cabeza en sus puños en un intento de conseguir unos pocos segundos de sueño durante su corto descanso para comer. Pero Emmett y Jasper tenía otros planes. Con un estruendo ensordecedor se apresuraron en los asientos libres de la mesa Edward y empezaron a organizar los planes para el fin de semana.

"¿Tío, te acuerdas cuando hablábamos para quedar y salir a buscar algún lío?" preguntó Emmett. "Esos si que eran buenos tiempos."

Jasper miró a Emmett. "¿No van las cosas bien con Rosalie?"

"No es eso," Emmett negó con la cabeza para dar más énfasis. "Las cosas con Rose van bien. Solo hablo de... ya sabes... cuando la posibilidad de conocer a alguien estaba presente. ¿Ya sabes? Era excitante."

"Yo no lo recuerdo así," Jasper frunció el ceño.

"Eso es porque no ha salido con nadie más que con Alice desde que repartías periódicos en octavo," murmuró Emmett.

"Solo parece genial si recuerdas las cosas buenas," dejo caer Edward. "Créeme no todo son cosas divertidos y juegos."

"¿Época de sequía?" enfatizó Jasper.

Edward estaba a punto de contestar cuando Emmett intervino.

"Oh, hey, eso me recuerda que vi a Vicki el otro día. Quiso saber si estabas viendo a alguien," dijo.

"Ugh," Edward hizo una mueca.

"No estaba tan mal," dijo Emmett, pero su cara reveló que incluso él no se creía sus propias palabras.

"En realidad," Edward se detuvo para mirar un momento a sus amigos. "Pensaba pedirle salir a Bella."

"¿A la profesora?" preguntó Emmett.

"¿En serio?" Jasper se inclinó hacía delante. "Supongo que lo veía venir."

"No es que pueda decir que hemos estado saliendo, pero hemos pasado algún tiempo juntos y ella ha sido... muy amable," explicó Edward.

"¿Porque te ayuda con el niño?" preguntó Emmett. "Porque si esa es la única razón por la que le vas a pedir salir se va a dar cuenta."

"La razón por la que le voy a pedir salir es porque si no lo hago no creo que llegue a pasar ningún rato con ella sin Anthony," Edward se defendió. "Y porque creo que es... atractiva." Edward lucho contra la necesidad de describir a Bella como sexy. No parecía apropiado hablar de la profesora de su hijo de esa manera.

"Es mona, supongo," Emmett reflexionó. "Pero la verdad no me he fijado en ella realmente. Solo la he visto un par de veces."

"Bueno, la veras esta noche. Viene a la Noche de Pizza," Jasper sonrió. "Alice la invitó."

La Noche de Pizza se suponía que era algo que Jasper y Alice hacían semanalmente con sus amigos. Pero el tiempo, presupuesto y cansancio normalmente lo convertían en una actividad que realizaban una vez al mes. Como los jueves tenía la mejor programación, se sentaban juntos y veían la TV, comían pizza y hablaban de lo felices que estaban de que el día siguiente era viernes.

El único requisito era que cada persona o pareja llevara una pizza para compartir con los demás.

"No me lo puedo permitir," murmuró Edward.

"Yo te cubro," ofreció Jasper." Después le dio un codazo a Emmett. "Em, puedes traer una pizza extra, ¿no?"

"¿Por qué tenemos que llevar los dos una? ¿Si ya vas a comprar tu una extra, por qué tengo que hacerlo yo también?" protestó Emmett.

"Vale. Si prometes solo comerte tres trozos no tienes que traer una pizza extra," dijo Japser.

Emmett hizo un mohín antes de rendirse. "Vale. Llevaré otra. Pero compraré una barata, solo de queso."

Edward escuchó a sus amigos bromear y sabía que intentaban que no se sintiera como una carga, pero era exactamente lo que estaban haciendo.

"No pasa nada. No creo que vaya a ir esta noche de todas formas. A Anthony no le sienta bien acostarse tarde. Además le prometí enseñarle jugar al fútbol," dijo Edward.

"¿Le vas a meter en un equipo?" Emmett parecía verdaderamente interesado por primera vez desde que empezó la conversación.

"¿Estas de broma?" Edward rió. "Anthony es el niño más descoordinado que hayas conocido. Lo hederó de su madre. Dos pies izquierdos."

Jasper y Emmett intercambiaron miradas. Edward nunca hablaba de Jessica o de la relación que tubo con ella y no estaban seguros de que protocolo seguir ahora que Edward la había mencionado.

Dejándoselo a Emmett siendo típico en él hablar primero y pensar después.

"Eso es nuevo. Osea, ¿ver cosas de él que te recuerden a ella, sabiendo que ella... bueno ya sabes... ya no esta?" preguntó Emmett.

Edward jugó con una pequeña presilla que alguien había olvidado en la mesa. "Es raro…pero en realidad no siento nada hacía Jessica. Creo que todas mis emociones se están contradiciendo unas a otras. Me refiero a que cuando descubrí por primera vez lo de Anthony, estaba molesto porque ella ni siquiera me había dicho que tenía un hijo. Y después estaba triste porque ella... ya sabes... había muerto. Después hay días que siento un tremendo respeto hacía ella porque hizo todo esto sola y yo soy incapaz. A penas puedo con ello y Anthony esta en el colegio la mitad del día. ¿Os imagináis como debía ser cuando era un bebé? Si lo hubiese tenido entonces, se que no podría haberlo hecho de ninguna manera."

"Haces lo que tienes que hacer," dijo Emmett.

"Si, y no seas tan duro contigo mismo. ¿No vivía ella con sus padres? Estoy seguro de que la ayudaban," Jasper le recordó a Edward.

"Y eso es lo que necesitas tú," Emmett intervino. "Ayuda."

Edward sabía que sus amigos tenían razón, pero la ayuda de la que ellos hablaban no era fácil de conseguir. En primer lugar, no tenía dinero para pagar a alguien para que cuidara de Anthony. Además no quería dejar a Anthony con cualquiera. Y llevaría algo de tiempo encontrar, conocer y confiar en alguien, tiempo que él no tenía. Necesitaba ayuda ahora.

Es tarde, después de prometer a Jasper que aparecería en la Noche de Pizza, Edward se dirigió al colegio a recoger a Anthony. Mientras caminaba hacía el aula de cuidado extraescolar, no pudo evitar mirar hacía la clase de Bella. Las luces estaban apagadas y estaba a oscuras. Se había ido ya.

Bien. Quizás ya estaba de camino a casa de Jasper y Alice.

El pensamiento creo una sonrisa en la cara de Edward, y cuando entró en la habitación llena de muebles para recoger a su hijo, parecía que le daba igual el resto del mundo.

Anthony salto hacía Edward cargando su balón de futbol. "La Srta. Swan ha dicho que vendrá a mi partido el sábado," dijo contento.

"¿Tu partido?" Edward frunció el ceño mientras cogía el balón de los brazos de Anthony y espero a que se pusiera el abrigo.

"Si. Dijiste que íbamos a jugar en el parque el sábado," Anthony le dijo a su padre.

"Anthony, dije que te iba a enseñar a jugar al futbol en el parque el sábado. No es un partido de futbol. No va a haber más jugadores. Solo estaremos tu y yo, pequeño." le dijo Edward.

Anthony miró a Edward como si este hubiese repetido, al pie de la letra, exactamente lo que Anthony había dicho. "Claro. La Srta. Swan dijo que vendría a verme."

"¿Simplemente lo dijo, o le pediste que fuera a ver tu partido de futbol?" preguntó Edward.

"Le pedí que viniera a ver mi partido de futbol."

"Eso es. Y te acabo de decir, no es un partido. Solo te voy a enseñar a jugar."

La cara de Anthony se entristeció mientras miraba a Edward. "¿Entonces no puede venir?"

"No hay nada que ella pueda venir a ver Anthony. Ella no te entendió bien, ¿vale? Ella creyó que la estabas invitando a ver un partido, entre dos equipos. Pero no estás en un equipo. Todavía no." Edward le explico mientras caminaban al coche.

"Oh," respondió Anthony.

Para cuando aparcaron al lado de la acera frente la casa de Jasper, Anthony parecía haber olvidado el percance del partido de futbol. Sin embargo, tan pronto como vio la furgoneta de Bella en la entrada, Edward casi no pudo abrirle la puerta lo suficientemente rápido para que saliese.

"¡Srta. Swan!" Anthony abrió la puerta principal y corrió dentro para buscarla y decirle que él estaba allí.

Edward camino lentamente hacía la casa y sonrió disculpándose con Alice por entrada descortés de su hijo.

"Aw, está tan emocionado," Alice le dijo.

En secreto, Edward estaba tan interesado en ver a Bella como Anthony. Era como si cada vez que tenían una conversación, le ayudara a descubrir algo. Esta noche esperaba llegar a conocerla a ella un poco mejor.

Cuando entró en la sala de estar, Edward se paró de golpe frente a lo que tenía ante él.

Bella estaba de pie en in lado de la habitación, hablando dulcemente con Rosalie sobre algo que a él no le importaba. Y llevaba unos vaqueros que parecía que estaban hechos exclusivamente para ella. Acentuaban cada curva y ángulo de su parte inferior perfectamente.

Estaba increíble.

Jasper pilló a Edward mirando fijamente y le hizo una seña con las cejas antes de ladear la cabeza en la dirección donde estaba ella, animando a Edward a hacer lo que los dos sabían que él quería hacer.

Edward metió las manos en sus bolsillos y sonrió. Luego. Le pediría salir luego, cuando pudiera hacerlo sin público. Pero estaba decidido a pedirle salir.

"Vamos chicas. Venid a ayudarme a la cocina," Alice llamó a Bella y Rosalie. Todos sabían que era para poder hablar entre ellas y que no había en realidad nada que hacer.

Edward miro a los ojos a Bella mientras pasaba a su lado y ella sonrió.

"Hola," dijo ella.

"Hey," Edward hizo un gesto con la cabeza. Se dio cuenta de que llevaba un camisa con cuello en forma de 'V' y hizo todo lo que pudo para no mirar hacía lo que le esperaba al final de la 'V'.

Edward también se dio cuenta que Anthony estaba entusiasmado siguiendo a Bella a la cocina.

"Hey, ¿a donde crees que vas?" Edward pregunto juguetonamente mientras retenía a Anthony sujetándole por los hombros.

Anthony se encogió de hombros.

"¿Por qué no vas a lavarte las manos? Estamos a punto de cenar," le dijo Edward. Anthony asintió y corrió hacía el baño.

"¿Tío, has oído que la planta esta ofreciendo horas extras? ¿De qué va eso? ¿Primero despiden a doce tíos y después ofrecen hacer horas extras?" Dijo Emmett en su atronadora voz.

"¿Como te has enterado de eso?" preguntó Jasper.

"¿Lo sabías y no dices nada?" contestó Emmett.

"Ya sabes que no puedo deciros todo lo que sé," declaró Jasper. Luego miró hacía Edward. "¿Tú lo habías oído?"

"No," Edward se sentó. "Pero una jornada y media estaría bien, ¿Quien lo va a hacer?"

"Yo me apunto a esa mierda," dijo Emmett.

"En realidad, no puedes," le dijo Jasper. "No sabes utilizar el torno. Hay solo unos cinco tíos que saben hacerlo." De nuevo los ojos de Jasper se encontraron con los de Edward. Edward era uno de esos cinco. También era el candidato principal. Pero Jasper conocía sus limitaciones.

"¿De cuantas horas extras estamos hablando?" preguntó Edward.

"En realidad no son horas extras, es más equivalente a una jornada completa. Y tiene una paga compensatoria por el horario," Jasper explicó vagamente. "Son tres días de doce horas."

"¿Tres días de doce horas?" Emmett alzó la voz. "Van a pagar más a un cabrón por trabajar menos? ¿Estás de coña?"

"¿Has trabajado alguna vez doce horas seguidas, Emmett?" preguntó Edward. "No es exactamente un paseo por el parque."

"¿Aun así son cuatro días libres? Daría mi riñón izquierdo a cambio de cuatro días libres," expresó Emmett.

"Suena bien," asintió Edward. "¿Que horario es?"

"De seis de la mañana hasta las seis de la tarde," Jasper parecía triste mientras contestaba. Solo alguien que no tuviera responsabilidades relacionadas con niños podría aceptar un turno como ese.

Edward dejo escapar un silbido. Quería ese turno. Lo quería de verdad, pero también sabía que no había manera de hacerlo con Anthony.

"¿Supongo que no hay forma de hacerlo durante el fin de semana?" dijo Edward medio en broma medio en serio.

"No," negó con la cabeza Jasper.

Edward se echó para atrás en la silla y momentáneamente fantaseo con lo fácil que sería su vida si pudiese coger ese horario de tres días y llevar a casa algo más de dinero. Su mente dio vueltas a las opciones que tenía con Anthony, y entonces se dio cuenta que no había visto a Anthony salir del baño después de lavarse las manos.

Sin decir nada, Edward se levantó y se asomó por el pasillo para ver si el baño seguía ocupado. No lo estaba.

Edward estaba a punto de comprobar las habitaciones por si Anthony se había despistado, pero las voces de la cocina le distrajeron.

"Bella, él es genial," Edward escucho decir a Rosalie. "Tiene un apartamento en Seattle desde el que puedes ver la Space Needle."

"Vaya cosas. Puedes ver la Space Needle desde un montón de sitios en Seattle," Alice no sonaba impresionada.

Edward oyó a Bella reír.

"Y cuando tenemos alguna comida de negocios, siempre le decimos que conduzca él porque tiene un coche genial. Es un Infinity, y os juro, que cuando vas en él, es como si estuvieras flotando en el aire. Si alcanzo mis objetivos de venta, me voy a comprar uno," Rosalie divagó.

"Vale, Derek tiene un apartamento increíble y un coche increíble, ¿pero como es él?" quiso saber Alice.

"Es mono," dijo Rosalie algo rápido.

"¿Mono como un cachorro de bulldog o mono como si estuviese totalmente cañón si perdiese 15 kilos?" preguntó Alice.

"No esta gordo, ni calvo, ni lleno de granos. Por Dios, Alice, ¿Qué clase de persona te crees que soy?" protestó Rosalie.

"Vale, parad las dos es suficiente. Alice, estoy segura de que Derek no se parece a Shrek, y Rosalie, ya he accedido a salir con él así que ya puedes dejar de leerme la cartilla," dijo Bella.

Edward se sintió por los suelos al oír esas palabras escapar de la boca de Bella. Él llegaba demasiado tarde. Había esperado demasiado y ahora ella iba a salir con otro hombre. Un hombre, del que no pudo evitar darse cuenta, se las había apañado para impresionar incluso a Rosalie, y eso era toda una hazaña, teniendo en cuenta las cosas que Emmett decía sobre ella.

Edward escuchó a Bella reír de nuevo. Y luego escucho la risa de un niño.

Sin molestarse en ocultarse por más tiempo, Edward avanzó hasta la puerta y miro directamente en la cocina. Alice estaba contando platos de papel, Rosalie enviaba un mensaje por el móvil y Bella estaba sentada en la mesa con Anthony en su regazo haciéndole cosquillas de forma intermitente.

Al saber que Bella había estado sentada ahí, sujetando a si hijo mientras hablaba sobre otro hombre le sentó mal a Edward. A pesar de lo ilógico que era, se sentía traicionado.

"Anthony, ven aquí," ordenó Edward rotundamente.

"La Srta. Swan dijo que puede venir a verme jugar al futbol incluso si soy solo yo," dijo Anthony felizmente.

"Anthony, te dije que te lavaras las manos," dijo Edward severamente.

"Lo hice," le dijo Anthony.

"Entonces ven aquí," Edward señaló al suelo al lado de donde el estaba. Se dio cuenta de que Bella le estaba mirando inquisitivamente, como si le estuviera preguntado cual era su problema.

Anthony lentamente se bajó del regazo de Bella y despacio camino hasta Edward.

"En realidad, Edward," Alice se giró para mirarle a la cara, "Acabo de limpiar la alfombra del salón, esperaba que pudiésemos comer en la mesa… ¿te parece bien?"

"Si. Solo tengo que hablar con él," Edward señaló a Anthony y le guió fuera de la habitación.

"Edward," la voz de Bella sonó como música cuando dijo su nombre, "si tenía algo especial planeado para ti y Anthony en el parque, no iré. Parecía importante para él, así que dije que iría. No pensé... siento no habértelo consultado antes."

Cuando Edward miro a Bella a los ojos. Inmediatamente supo que ella lo sabía. Ella veía a través de él como si fuese transparente, veía su angustia personal. Y no solo tenía que darle la razón, tenía que admitirlo él mismo: proyectar su propia frustración sobre Anthony e indirectamente sobre Bella, le convertía en el padre más patético de la historia.

"No, está bien," dijo Edward. "No quería que pensases que iba a ser un gran partido con equipos y gente animando... solo es él... y yo." Edward miró a Bella algo más de tiempo del que pretendía. "Si, eso no te supone un problema, se que realmente le gustaría que estuvieras allí."

"entonces allí estaré," Bella sonrió a Anthony.

Edward sacó a Anthony de la cocina bajo el pretesto de tener que decirle algo importante. Pero cuando Edward miro a los grandes ojos, llenos de preguntas, de Anthony, sabía que lo único que debía decirle era 'Lo siento'. Pero sabía que Anthony no entendería porque se estaba disculpando, Edward se agachó hasta quedar al nivel de los ojos de su hijo y le recordó a Anthony que recordase que siempre tenía que decirle donde estaba.

"Te mandé al baño a lavarte las manos y lo siguiente que sé es que estas en la cocina. Necesito saber donde estas, Anthony. ¿Vale?" preguntó Edward.

Anthony asintió.

"No pasa nada. Solo quiero que me digas lo que estas haciendo, ¿vale?"

Anthony miró detrás de Edward al mismo tiempo que Edward sintió la presencia de alguien más. Se levantó y se giró para ver que Bella estaba de tras de él, con sus ojos puestos en Anthony.

"Anthony, Alice te ha puesto un plato especial en la mesa. ¿Quieres ir a verlo?" preguntó Bella.

Anthony asintió y miro a Edward pidiéndole permiso. Edward mostró que estaba de acuerdo, y después suspiró. Después de unos momentos de silencio pudo oír a Anthony y Alice hablando del plato con animales del zoo; también pudo oír a Bella cambiar el peso de un pie a otro detrás de él.

"¿Va todo bien, Edward?" preguntó ella.

"Si. Bien. ¿Por?" él se giró y mostró una sonrisa falsa.

"No lo sé. Parecías... realmente agotado hace un momento."

"Oh…si. No podía encontrar a Anthony. Le mandé lavarse las manos y no volvió..."

"Oh," Bella asintió. Le miraba como si esperara que él le digese algo más, pero no sabía que más decir.

Permanecieron ahí mirándose el uno al otro incómodamente hasta que Jasper y Emmett aparecieron de camino a la cocina. Edward se dio cuenta de que Jasper tenía una estrafalaria sonrisa en la cara e instantáneamente Edward supo lo que él pensaba que estaba pasando.

"No iré el sábado si no quieres que vaya," susurró Bella.

"Bella, esta bien. De verdad. Ven. Anthony quiere que este allí," dijo Edward. Y hasta hace unos minutos, Edward también quería.

Al principio, Edward pensó que iba a ser un rollo comer en la mesa en lugar de al lado de la televisión, pero tenía que admitir que no estaba tan mal. Pudo ver a sus amigos y a sus parejas y también pudo conocer un poco a Bella. Su lista de atributos aumentaba: era amable, cariñosa, lista, guapa y muy divertida. Oh, y desde luego sabía como llevar unos vaqueros.

No paso mucho tiempo antes de que Emmett sacara el tema de las horas extras y Jasper le regañó porque no era algo de conocimiento público.

"¿Y a quien se lo vamos a contar?" preguntó Rosalie. "Nadie a quien yo conozca le va a importar mucho quien va hacer unas cuantas horas extras en el aserradero."

"Va a servir de ayuda a algunas personas," Alice fugazmente miro a Edward antes de preguntarle a Jasper si él reunía los requisitos.

"Es solo para la gente de la planta. No para la administración," contestó Jasper.

"Necesariamente las horas extras no tienen porque ser buenas," dijo Bella.

"¿No tienen porque ser buenas?" Jasper la miro como si estuviera loca. "Perdona, soy el recaudador. ¿Nos conocemos?"

Bella se echo a reír por su descaro pero añadió, "No, ya sé que la gente necesita pagar las facturas, pero las horas extras realmente quitan tiempo para pasar con la familia, tiempo de descanso y el dinero extra que ganas se va básicamente con los impuestos."

"Bueno, normalmente, me inclinaría a estar de acuerdo contigo," Jasper cedió, "pero en realidad no son horas extras. Son tres días de doce horas de trabajo en los que el empleado tendrá un sueldo completo más una paga compensatoria."

"Vaya," Bella parecía impresionada. Ella miró a Edward. "¿Lo vas a hacer?"

"No puedo," dijo Edward. "Empieza a las seis de la mañana y acaba a las seis de la tarde. A menos que quiera recibir más cartas mordaces de la profesora de mi hijo o más cheques de ciento cincuenta dólares por cuidado extraescolar, no soy un candidato."

Edward supo que había sobrepasado sus límites cuando Bella dejó de masticar y bajó la mirada. Pretendió hacer que se colocaba la servilleta en su regazo mientras tragaba la comida.

Alice se dio cuenta de la tensión entre Edward y Bella y fue la primera en romper el silencio.

"Solo son tres días a la semana. ¿No puedes dejarle un poco antes con la señora que lo lleva al colegio ahora y que después le lleve a su casa? Le podrías recoger allí," sugirió Alice.

"Ella no puede," los dos Edward y Bella dijeron a la vez.

"Además, tendría que dejar a Anthony a las cinco y media de la mañana. Solo un loco accedería a algo así."

"Me alegra tanto no tener hijos," dijo Rosalie mientras cogía un trozo más de pizza.

"¡Rosalie!" Bella la miro severamente.

"¿Qué?" preguntó Rosalie mientras mordía un trozo de pizza.

Edward vio como Bella miraba de Rosalie a Anthony y después de nuevo a Rosalie, advirtiéndole con los ojos a ella.

"Oh. Perdón," murmuró Rosalie.

Bella levantó la mano y tocó la mano de Anthony y le preguntó si quería más pizza. Él sonrió y levantó su plato para que le pusieran más.

Edward observó el intercambió entre Bella y Anthony. Ella era tan natural dándose cuenta de lo que necesitaba. Edward ni siquiera se había dado cuenta que Anthony no tenía más comida en el plato.

La conversación en la mesa se fue apagando rápidamente y Bella ayudó a Alice a limpiar la mesa antes de anunciar que se marchaba. Le dijo adiós a Anthony, pero solo miró a Edward mientras se marchaba.

Tan pronto como ella se había ido, Edward quiso irse también. Ya no estaba de humor para interactuar con sus amigos.

"Me voy a ir," Edward les dijo a Jasper y Emmett mientras se dejaban caer sobre el sofá y empezaban a pasar los canales de la televisión.

"¿Que pasó?" Jasper preguntó susurrando, incluso aunque Rosalie y Alice no podían oírles por el jaleo que estaban haciendo en la cocina.

"Si, o te ha dicho que no o te ha dicho que si y después se ha vuelto tímida, porque si que estaba callada," observó Emmett.

"En realidad, no se lo pedí," dijo Edward de forma casual encogiéndose de hombros. "Descubrí que ya esta viendo a alguien."

"Oh," Jasper dijo torpemente.

"De todas formas, tengo que ir a casa y acostar a Anthony. Así que... nos vemos chicos."

Mientras Edward salía, Jasper se levantó y le siguió a la puerta principal.

"Hey, Edward, no quería decir nada ahí dentro, pero solo una advertencia," Jasper miro sobre su hombro para asegurarse que Edward y él estaba solos, "Pete te va a ofrecer el nuevo turno mañana. No se lo rechaces sin tomarte al menos el fin de semana para pensártelo."

"Jasper, sabes que no puedo hacerlo," Edward se estresó. "¿Como podría?"

"No lo sé, pero al menos lo tienes que intentar. Es exactamente el respiro que necesitas. Tienes que pensártelo bien e intentarlo," Jasper insistió. "Llama a Vicki. Al menos tienes una historia con ella. No tienes que empezar desde cero."

Edward miró hacia donde estaba Anthony cogiendo silenciosamente piedras en el pequeño patio delantero. Un recordatorio de una cosa más que no podía darle a su hijo: un patio delantero, o trasero por defecto.

Jasper tenía razón. Edward necesitaba al menos intentarlo.

En casa, Anthony subió a la cama de Edward después de una ducha rápida. Anthony no había dormido en el sofá desde la noche que Edward le ofreció dormir con él, y mientras le mantuviese de hablar sobre Gus, Edward no vio necesario hacer ningún cambio.

Hasta que Anthony se durmió Edward no se permitió pensar realmente en el cambio de turno del que le había hablado Jasper. Las cosas se veían completamente distintas sabiendo que el puesto era suyo si lo quería. Ahora lo quería desesperadamente.

Edward exhaló profundamente y se sentó en la cama apoyando sus codos en las rodillas y su barbilla en sus manos. Casi podía oír las palabras de su madre mientras le decía a un Edward de doce años que a veces los adultos tenían que hacer cosas que no les gustaban; que eso era un signo de madurez.

Se sentó unos momentos más en silencio antes de coger su teléfono y buscó el número que solía conocer de memoria.

"Hola, ¿Vicki? Hola. Si, soy Edward….Si, ha pasado mucho tiempo, ¿verdad? Si…bueno, eh, ¿como estas?"


Bueno, bueno, bueno... en fin... yo me he quedado con la boca abierta, este tío es tonto... esperemos que el sábado en el parque lo hablen, porque no se vosotros pero yo ya veo una pelea en el horizonte, porque mira que es bruto Edward cuando quiere, ¿eh?. ¿Y cuando hay tensión sexual entre dos personas que no lo admiten que pasa? que discuten jejejeje

Gracias Rosalie, de verdad ¿Alguien más odia a Derek y Vicki ya directamente? Decir que si aunque sea solo para que yo no me sienta mal...

Anthony como siempre adorable...

Nota: La 'Space Needle' o 'Aguja Espacial' es la famosa torre que hay en Seattle, poned en Google "Seattle Space Needle" y podréis ver fotos, la reconoceréis enseguida.