Capítulo 11 - Debería quedarme o irme

"Vale, quizás podemos hacerlo el viernes por la noche... espera, creo que Emmett ha invitado a alguien a ver el partido del viernes... y el sábado… hmmm…bueno, incluso podríamos salir durante la semana. Osea, ¿solo es una cena, no? El jueves también podría ser…"

"Rosalie, ¿me necesitas en serio para esta conversación?" Bella preguntó exasperada.

Después de comer Bella había recibido un mensaje de Rosalie donde le decía que tenía que hablar con ella de algo urgente. Bella esperó a llamar hasta el último recreo del día, para descubrir que Rosalie intentaba liarla con uno de sus compañeros de trabajo.

Hace unas pocas semanas Derek había visto las fotos que pasaban en el protector de pantalla del ordenador de Rosalie y había expresado interés en Bella cuando vio una foto de ella aparecer en el monitor. Rosalie había intentado que se vieran desde entonces.

"Oh, vamos, Bella. No puedes dejar esto pasar. Es como un sueño hecho realidad," insistió Rosalie.

"Dices eso de cada tío con el que quieres que salga," dijo Bella secamente. "No entiendo porque no me oyes. No quiero salir con nadie. Estoy realmente bien como estoy ahora y quiero disfrutarlo durante un tiempo. Cuando sienta inquietud por salir con alguien, te lo diré."

"¿Sabes cuando vas a sentir esa inquietud para empezar a salir? Cuando no haya nadie lo suficientemente bueno en un radio de 100.000 metros. En serio, Bella, el romance se basa en las oportunidades. Tienes que agarrarlo mientras puedas. Si te sientas a esperar al momento y escenarios perfectos, vas a estar sola el resto de tu vida."

Bella suspiró. "No dramatices. No voy a estar sola siempre, pero voy a colgarte porque tengo que hacerme cargo de un grupo de niños de cinco años."

"Bueno, te veré esta noche, ¿verdad? ¿Te llamó Alice para lo de la Noche de Pizza?" Rosalie preguntó.

"Oh…cierto. La Noche de Pizza." Bella estaba poco entusiasmada con la idea de salir una noche en entre semana. "¿Cuanto suele durar?"

"Un par de horas. Lo hacemos mucho. Es divertido."

"¿Y tengo que llevar una pizza?"

"Si. La que te apetezca. Nos gusta la variedad."

"No quiero ir de sujetavelas. Sois todo parejas," protestó Bella.

"No es en ese rollo. Además, Edward y su hijo estarán allí," dijo Rosalie.

"¿Edward estará allí?" preguntó Bella; después, dándose cuenta como su pregunta podría entenderse de forma equivocada, rápidamente añadió, "Oh, bueno con Anthony allí hará que no sea tan 'en pareja'".

"Exacto. Pero si te preocupa ser la sujetavelas, podría invitar a Derek. Esta en la ciudad todo el mes."

"Adiós, Rosalie," Bella dijo rápidamente y colgó su teléfono.

Mientras Bella observó como Anthony entraba en la clase con el resto de los niños, se cuestionó el reciente descubierto nerviosismo en su interior antes la posibilidad de ir a la casa de Alice y Jasper a tomar pizza esa noche.

Seguro que es porque estoy contenta de que ver a Anthony tomar una comida caliente. Edward no sabe cocinar, y todo eso.

Pero más tarde esa noche, mientras estaba parada delante de su armario intentando encontrar el conjunto perfecto que ponerse, tubo que admitirse a si misma que su timidez no tenía que ver para nada con Anthony.

"¿Qué mujer no quiere que se le considere atractiva?" se justificó mientras se ponía unos vaqueros que rara vez se ponía. En una infrecuente salida de compras por la ciudad, una vendedora le había asegurado que se le veía "simplemente increíble" en esa tela vaquera color índigo.

Una blusa con un dibujo floral dio el último toque al conjunto, pero mientras Bella daba un sorbo a su café con hielo antes de salir de su apartamento se manchó la blusa y tuvo que ponerse un jersey con cuello en forma de 'v' de punto.

Bella tuvo que minimizar su interés en su ropa y validar que su nerviosismo porque Edward y Anthony iban a estar en la noche de pizza, pero mientras pretendía no buscar el coche de de Edward cuando aparcó en la entrada de la residencia Brandon-Whitlock, silenciosamente evaluaba si había sido o no honesta cuando habló con Rosalie por teléfono.

¿Realmente le gustaba estar sola, o era una excusa para hacer que su actual relación o la falta de la misma, era aceptable?

Bella inmediatamente se quitó el pensamiento de la cabeza. Salir con alguien no estaba en sus planes por el momento. Finalmente había empezado su carera, iré importante centrarse en eso ahora mismo y no verse atrapada en líos amorosos.

Momentos después, cuando estaba parada en el porche estirándose la ropa mientras sujetaba la pizza con una mano, se dijo a si misma quería estar presentable ante todos los que iban a estar presente, y no solo para alguien en particular.

Bella suavizó los pliegues de sus vaqueros mientras se estiraba en el porche. Mientras que su mano permanecía suspendida en el aire lista para llamar, Bella oyó voces fluir desde el interior. Dudó si interrumpir la conversación, y se arrepintió de eso el resto de la noche.

"¿Vicki?" Alice chilló "¡Oh dime que no ha vuelto con ella!"

"¿Por qué sería tan horrible? Por lo que recuerdo, ella te gustaba."

"No me gustaba. Solo pensé que Edward podría estar peor... en aquel momento," Alice explicó. "Pero ahora… bueno, creo que él estaría mejor con otra persona."

La risa de Jasper voló por el aire. "Apuesto a que crees saber algo que yo no sé."

"¿Que quieres decir? ¿Qué sabes?"

"¿Qué sabes ?"

¿Vicki? ¿Quién es Vicki, y más importante, quién es para Edward?

Bella trago con fuerza mientras interrumpía su conversación llamando firmemente la superficie de madera. Estaba un poco conmovida no solo por las palabras que había oído, también por la forma en que le hacían sentir.

"¡Bella!" Alice abrió la puerta más de lo necesario al abrirla para saludar a Bella. "Justo a tiempo."

"¿Seguro que no he llegado muy pronto? No he visto más coches," Bella señaló hacia la calle tras ella.

"Oh, llegaran. Edward tiene que recoger a Anthony del colegio y Emmett y Rosalie nunca llegan a la hora a nada," balbuceó Alice.

"Hola, Bella," dijo Jasper, hizo un movimiento con la cabeza recordando que se habían visto antes. Se apoyó sobre la repisa y la miró, como si estuviera haciendo una comparación mental.

"Bueno…" Bella dejo su pizza en una encimera cercana antes de girarse hacia Alice. "¿A cuanta gente esperas? No recuerdo cuanta gente dijiste que venía normalmente."

"Solo unos pocos. Seis mas o menos," Alice respondió vagamente.

Bella se acerco a Alice y bajo la voz, "¿Se suponía que debía traer a alguien?"

"¡No!" ambos Alice y Jasper exclamaron al unísono. Entonces Bella se dio cuenta que Jasper se había acercado para oír lo que ella decía.

Así que, sin parejas. ¿Significa eso que no habrá una Vicki? Bella intentó deshacerse del sentimiento de insuficiencia que sentía hacía una mujer a la que ni siquiera conocía.

En lugar de centrarse en ella misma y los ambiguos sentimientos, Bella volcó su atención en Alice y la confusa historia que estaba contando de dos de sus compañeros de trabajo liados en un romance tórrido. Sin embargo, lo de "él-dijo", "ella-dijo" estaba empezando a ser demasiado, y justo cuando Bella iba a admitir que no se estaba enterando de lo que hablaba Alice, Rosalie y Emmett llegaron.

"Es la última vez que voy a Pacific Pizza," Rosalie protestó mientras se quitaba el abrigo. "Cada vez que voy allí, tienen a un cerebro de mosquito a medio entrenar detrás del mostrador que no diferencia ni su culo de un agujero en el suelo. He tenido que esperar por lo menos media hora a que hicieran la pizza bien."

"Rosalie, no era culpa del chico que tu hayas cambiado de opinión un millón de veces. Le confundiste. Que diablos, ni siquiera yo sabía que pizza estabas pidiendo," dijo Emmett poniendo los ojos en blanco.

Rosalie pareció decepcionada durante una porción de segundo hasta que sus ojos repararon en Bella. Entonces se alegró y atravesó la cocina y agarró a Bella por el antebrazo.

"Tengo que enseñarte algo," dijo nerviosa mientras la arrastraba hacía la sala de estar.

Cuando Rosalie sintió estar lo suficientemente lejos de los ojos y oídos entrometidos, sacó un papel de su bolso y se lo dio a Bella.

"¿Qué es esto?" Bella preguntó mientras desdoblaba el folio de papel.

"Es una copia de un email de Derek. Léelo," explicó Rosalie.

Bella miró a Rosalie con escepticismo por un momento antes de que sus ojos miraran el email con poco interés.

"Rose, cual es el objetivo de esto," preguntó Bella después de un pequeño silencio, "trata de cuotas de ventas y reuniones sobre propiedades inmobiliarias."

"Lee la post-data," Rosalie dijo con una gran sonrisa.

"¿Por qué no me has dicho eso desde el primer momento?" Bella puso los ojos de en blanco mientras volvía la mirada hacía el final de la página:

¿Ha accedido la Preciosa Bella a salir conmigo ya?

Había que admitir, que sus palabras de halago le sentaron bien a Bella, sin embargo aún iba a decirle a Rosalie que no estaba interesada.

Pero entonces unas pequeñas manos la abrazaron justo por encima de sus rodillas y la fuerte voz de Edward llenó el aire.

Y en un rápido instante un solo pensamiento pasó por la mente de Bella.

¿Le pertenece esto a Vicki?

El pulso de Bella se aceleró y se le secó la boca mientras contemplaba la perdida de algo que nunca había tenido.

"Bella, solo… sal con él. Aunque solo sea para distraerte de tu ajetreada vida semanal. Por ti. Diviértete un poco," sugirió Rosalie.

La idea de una distracción de repente sonaba apetecible, pero no por la misma razón que sugería Rosalie.

"A lo mejor," Bella dijo despacio mientras evitaba mirar a Edward.

"Di que si a una primera cita. Puede decir a lo mejor a una segunda cita," dijo Rosalie. "Lo digo en serio, Bella. Te arrepentirás si pasas de este tío. Confía en mi, lo sé todo sobre estas cosas."

Bella miró hacia Anthony mientras consideraba lo que Rosalie la estaba animando a hacer. Anthony se acurrucó contra Bella mientras ella suavemente le acariciaba la espalda.

"Voy a ser el único en mi partido de fútbol en el parque. ¿Podrás venir de todas formas?" le preguntó Anthony. "Me van a enseñando a jugar."

"¿Te van a enseñar a jugar? Wow, suena divertido, Anthony," Bella respondió con la voz que reservaba a sus alumnos.

"¿Puedes venir a verme?" preguntó Anthony de nuevo.

"¿Cuando?" preguntó Bella.

"El Sábado."

"Me encantaría ir a verte aprender a jugar al fútbol. Gracias por invitarme."

Bella miró hacía Rosalie que la miraba como si fuera la persona más boba del planeta.

"¿Qué?" le preguntó Bella.

"¿No tienes nada mejor que hacer que ir a verle dar patadas a un balón por ahí? ¿Hablas en serio?"

"Rosalie," Bella bajó la voz para que Anthony no pudiera oírlo, "ten un poco de compasión. Conoces su situación."

"También sé que no deberías dejar que él se haga tan dependiente. ¿Qué va a pasar cuando su querido papá empiece a tener citas?" preguntó Rosalie.

"¿Te refieres a Vicki?" Bella no llenó la palabra intencionadamente de veneno verbal y esperó que Rosalie no lo hubiese notado.

"Oh dios, ¿así que es cierto? Emmett mencionó algo el otro día cuando se la encontró. No estaba prestando demasiada atención."

Bella sintió una punzada de tristeza mientras movía sus manos por el pelo de Anthony. "¿Es simpática?" susurró. Mientras era simpática, sería más fácil de aceptar.

¿Aceptar?

Para Anthony. Sería más fácil de aceptar el concepto de una mujer extraña si era simpática con Anthony… y Edward.

Sorprendentemente, Rosalie la escuchó. "No tengo ni idea. En realidad no la conozco. De todas formas, esta cosa del futbol, enfatiza lo que estaba diciendo. Necesitas salir, Bella, en lugar de gastar un tiempo valioso en hacer cosas que no te benefician en absoluto."

"Si accedo a una cita con el tal Derek, ¿me dejarás en paz en relación con lo del fútbol?" Bella puso los ojos en blanco.

"¡Si!" Rosalie dio una palmada encantada.

Alice se asomó desde la cocina al oír el grito y les ordenó a las dos mujeres que fueran a la cocina, no para ayudar, sino para ser incluida en los cotilleos.

Cuando Bella se giró hacía la zona del comedor, finalmente permitió que sus ojos repararan en Edward. Si él no la hubiese estado mirando en ese momento se hubiese permitido evaluarle más a conciencia.

"Hola" Bella forzó una sonrisa casual mientras pasaba al lado de Edward, pero en todo lo que podía pensar era en la mujer desconocida que había atrapado su corazón. ¿En qué tipo de mujer se fijaba Edward Cullen?

"Hey," contesto él.

La atención que le prestó a ella fue fugaz, ya que inmediatamente el se fijó en su hijo y le detuvo de seguirla a ella hasta la cocina. Bella se preguntó si esto tenía algo que ver con lo que Rosalie había mencionado. Ahora que había una mujer en su vida, ¿intentaba Edward poner algunos límites a Anthony? ¿Debía ver a Bella solo como una profesora y no como una amiga? Si era así, quizás debiera reconsiderar la invitación que había aceptado al "entrenamiento de futbol".

Pero minutos después, Anthony entro en la cocina y Bella se preguntó si simplemente se estaba imaginando las cosas.

Mientras Anthony se subía a su regazo, Bella ignoró la cuestionable mirada que le estaba echando Rosalie, así como la desafiante conversación que ella y Alice parecían mantener en relación con su vida amorosa.

Era mucho más interesante el juego de "calienta-manos" con el que ella y Anthony se entretenían. Cada vez que Anthony golpeaba las manos de Bella, que a veces le dejaba conseguir y otras no, el dejaba escapara una carcajada gloriosa. Era una agradable distracción de la conversación "ojo-por-ojo" que Alice y Rosalie tenían, pero al final Bella sintió que tenía que intervenir o sus amigas acabarían discutiendo por su culpa.

"Vale, parad las dos es suficiente. Alice, estoy segura de que Derek no se parece a Shrek, y Rosalie, ya he accedido a salir con él así que ya puedes dejar de leerme la cartilla," dijo Bella, aunque no había estado prestando atención a los atributos de Derek que Rosalie decía una y otra vez.

Bella pudo liarse en una ronda más de "calienta-manos" antes de que Edward apareciera y le ordenara a Anthony que se bajara de su regazo y saliera de la cocina.

"La Srta. Swan dijo que puede venir a verme jugar al futbol incluso si soy solo yo," Anthony le dijo a su padre en un tono alegre.

En lugar de responder a las palabras de Anthony, Edward, casi severamente, insistió a Anthony para que se le acercara. Estaba más que claro que él quería que se alejara de Bella, y cuando Bella intentó hacer contacto visual con evaluar su estado de ánimo, él no lo mantuvo.

Quizás Rosalie tenía razón. Quizás estaba fuera de lugar haber accedido a ir al parque. Después de todo, Anthony es solo un niño y no es su decisión su Bella podía ir o no, sin importar lo mucho que el quisiese que ella fuera.

"Edward, "si tenía algo especial planeado para ti y Anthony en el parque, no iré. Parecía importante para él, así que dije que iría," incluso cuando las palabras salieron de la boca de Bella, lo inapropiado de la aceptación de la invitación era aparente. Y mientras se disculpaba, se dio cuenta que estaba poniendo a Edward en una posición muy incómoda. Ahora Anthony sería testigo de como su padre le iba a decir que no podía ir, a pesar de los deseos de su hijo.

Pero Edward dijo lo contrario, diciendo que si Anthony la quería allí, entonces debía hacerlo.

Aún así seguía actuando de forma rara y evitó mirarla durante un largo periodo de tiempo. Incluso cuando se le acercó, a solas, momentos después, se negó a bajar la guardia, y reiteró que todo estaba bien.

Y después simplemente se marchó de su lado y fue a unirse al resto a la mesa.

"Esto es por Anthony," Bella se recordó en silencio. Cualquier cosa que fuera mal con Edward tendría que permanecer siendo problema de Edward hasta que el decidiese compartirlo con ella.

Era un sentimiento que tubo que recordarse a si misma cuando intento arrastrarla a una discusión durante la cena. Intentó de forma casual hablar con el sobre una posibilidad de trabajo cuando el revivió un viejo insulto refiriéndose a la carta que ella le escribió al principio del curso, una vuelta a tras a un tiempo en el que no estaba en términos amistosos.

Un insulto en respuesta estuvo en la punta de la lengua de Bella, pero se contuvo. Según su punto de vista, no había echo nada para merecer el comportamiento de Edward y no iba a darle ningún motivo para justificaras.

Aunque intento ignorar saña, entristecía a Bella en muchos a niveles. Creía que ella y Edward habían hecho mucho progreso desde las mencionadas cartas, le consideraba un amigo y creía que él la veía a ella así también; que ella era alguien a quien el confiaba su hijo tanto dentro como fuera del colegio.

Pero mientras Edward se sentaba entre sus amigos discutiendo su necesidad de ayuda con el cuidado del niño para poder aceptar una oferta muy beneficiosa de trabajo, quedo más que claro que Bella ni siquiera era una opción a considerar.

El ambiente se tensó y Bella sintió que era por su culpa. Y seguro que todos pudieron sentir la tensión que emanaba de Edward hacia ella. Tras unas pocas interacciones con Anthony, se ocupó de limpiar la mesa, agradeció a los anfitriones y entonces rápidamente se despidió.

"Esto no tiene que ver con. Es por Anthony," Bella repitió el mantra en su cabeza mientras se subía en su furgoneta, queriendo ignorar el hecho de que Edward ni la había mirado, ni tampoco se había ofrecido a acompañarla para despedirse.

Se recordó a si misma mientras se metía en la cama, aun muy despierta, preguntándose por el comportamiento de Edward, y la desconocida Vicki.

Volvió a hacerlo, el sábado, cuando llegaba al parque, justo después de las doce, para ver a padre e hijo enzarzados en un juego en medio campo.

Cuando Anthony vio a Bella sentada en un banco cercano, dejó lo que estaba haciendo y animosamente la saludo con las dos manos. Bella se aseguro de hacer bien claro que le devolvía el saludo.

Edward miró, pero ni hablo... o saludó.

Después de unos minutos de observar a Edward y Anthony jugar, Bella tenía que admitir que de cualquier forma lo que estaba haciendo era un poco raro.

"¿Qué estoy haciendo aquí?" se preguntó en voz alta. Miró el reloj y si preguntó cuanto tiempo sería necesario que pasara antes de irse sin herir los sentimientos de Anthony. No es que no quisiera verle ganar confianza en sus habilidades, o verle intimar con un padre al que apenas conocía, simplemente no se sentía como si fuera de su privilegio. Cuando vio que Edward se agachaba para instruir a Anthony a su misma altura, Bella miró para otro lado para otorgarles su propio momento especial.

Pero Anthony tenía una idea totalmente diferente.

"¡Señorita Swan! ¡Señorita Swan!" la llamó.

Bella miró para ver que el la estaba llamando con la mano. Miró a Edward para ver si cuales eran sus sentimientos hacia ella uniéndose a ellos, pero parecía indiferente mirando a Anthony.

Muy a su pesar, Bella se levantó y camino hasta la zona de hierba.

"Señorita Swan, ¿puedes ser el portero?" preguntó Anthony.

"Claro," contestó Bella. "¿Que quieres que haga?"

"Solo ponte ahí y bloquea el balón," Edward contestó por Anthony mirando al suelo mientras señalaba hacía el área delimitada por tiza en el final del campo.

"Entendido," Bella respondió sonriente, en un intento de hacerle ver a Edward que fuera lo que fuese que pasó el jueves por la noche era agua pasada para ella.

Edward no dio signos de darse cuenta de la bandera blanca que levantaba Bella. En lugar de eso, él y Anthony se alejaron unos cuantos metros para que Edward pudiera explicarle a su hijo como dirigir el balón lentamente hacia Bella, el portero.

Estaban muy lejos, y Bella apenas pudo fijarse las palabras de Edward mientras ayudaba a Anthony a distinguir entre su pie derecho y su izquierdo. Ella miró durante un momento, examinando sus uñas y dándose cuenta de que necesitaba una manicura. De repente la bola venía zumbando hacia ella a mucha velocidad y la cogió justo antes de que fuera a darle en la cara.

"¡Aw, Señorita Swan! ¡Se supone que no la tienes que parar! ¡Quiero meter un gol!" protestó Anthony.

"Bueno yo quiero conservar mi nariz, jovencito," le dijo Bella. "Si no la hubiese parado, podrías haberme arrancado la cabeza. ¡Que buen pateardor eres!"

Anthony sonrió por la brillante evaluación de sus habilidades. "Quizás marque gol esta vez."

"Vale, intentémoslo de nuevo," dijo Bella mientras le devolvía la pelota.

Por suerte, Anthony no metió el pie por completo por debajo del balón, así que al darla, rodó lentamente en dirección a Bella. Giró lentamente por debajo de las sus piernas y ella exageradamente se doblo para mirar como la bala pasaba por debajo de ella. Después dio una voltereta lentamente y cayó sentada en el suelo.

"Creo que has marcado un gol, Anthony," Bella sonrió.

Anthony se hecho a reír por el espectáculo que ella había montado. "¡Eres muy graciosa, Señorita Swan!" Luego se giró hacía su padre y anunció su puntuación. "¡He metido un gol!"

"Lo he visto," dijo Edward, se apreciaba que lo estaba disfrutando un poco en su cara. "Aunque los métodos de nuestro portero son bastante cuestionables."

"Hey, me entré durante los recreos de primaria como todos los mejores," dijo Bella orgullosa de si misma.

Edward rió entonces, y Bella se sintió victoriosa en su habilidad para hacerle reír.

Se miraron el uno al otro extrañados por un momento antes de que Edward le ofreciera su mano a Bella para ayudarla a levantarse.

Anthony se aburrió de los adultos que tenía delante de él y del futbol bastante rápido. "Me voy a jugar a los columpios," dijo.

"¿Ya? ¿Se acabó el futbol?" preguntó Bella. No habían pasado ni veinte minutos.

"Ya marqué un gol. He ganado," Anthony se encogió de hombros. No espero a que Bella o Edward dijeran nada más antes de dirigirse hacia los columpios y subirse en uno.

Bella se rió de ella misma mientras se limpiaba la parte trasera de sus vaqueros por donde había caído al suelo.

"a puesto a que todo esto te ha parecido un perdida de tu tiempo," murmuró Edward. "Es más inquieto que una pulga."

"Él esta bien," Bella dijo suavemente. "Era importante para él que le viera intentarlo, por eso he venido."

Edward la miró de reojo, como si pensase que lo que él había dicho justificara su reacción, pero no dijo nada. Simplemente permaneció de pie a su lado en silencio mientras los dos observaban como Anthony movía las piernas para impulsarse en el columpio.

Bella miró hacia Edward por el rabillo del ojo; su mirada estaba perdida hacía el frente y su postura revelaba su malestar. El la camiseta de manga larga de deporte que llevaba se ajustaba a su torso, y cuando su pecho se elevó, Bella anticipó que iba a hablar, pero solo suspiró y no ofreció nada más.

"Oh esto es ridículo," dijo finalmente Bella, terminando el silencio.

"¿El qué?" pregunto él, mirándola, con una ceja elevada mientras preguntaba.

"Esto," Bella hizo un gesto entre ellos. "Nosotros. ¿Estamos peleado por algo?"

"No," Edward dijo indignado. Su discomformidad era aparente.

"¿Bueno entonces que pasa?" preguntó Bella. "¿Por qué estas siendo tan... distante?"

Edward se encogió de hombros.

Por lo menos no lo niega.

"¿He hecho o dicho algo que te molestara? Porque si es así, lo siento."

"No, no has hecho nada," dijo Edward mientras vigilaba a Anthony que estaba dándose la vuelta en el columpio. "Es que... tengo demasiadas cosas en la cabeza."

"¿Trabajo?"

"Entre otros."

Bella simplemente asintió y no presionó. Estaba en su derecho de mantener sus asuntos privados. Pero si quería a alguien con quien hablar, quería que supiese que ella esta disponible.

"Ese turno que mencionó Jasper sonaba muy bien," remarcó.

Edward suspiró por lo bajo. "Claro que si."

"Sabes que si necesitas ayuda con Anthony me lo puedes pedir."

Edward la miró entonces, su primera mirada directa de la tarde. Parecía estar realmente sorprendido e interesado en la oferta. Pero tan pronto como la emoción llego a su cara se desintegró.

Negó con la cabeza y pateó la tierra suelta del suelo. "Intentó hacer funcionar algo con una amiga, así que... si funciona quizás acepte el cambio de turno."

"Eso sería genial," dijo Bella. "Suena como una gran oportunidad. Espero que realmente funcione."

"Si," dijo Edward lentamente. Volvía a no mirarla de nuevo.

Cansada de intentar descubrir al misterioso y melancólico hombre que tenía al lado, Bella llamó a Anthony y le saludo con la mano cuando miro hacia ella.

"Me tengo que ir. ¡Gracias por dejarme verte jugar al fútbol!" le dijo ella.

Anthony abandonó el columpio y corrió rápidamente hacía Bella.

"¿Te vas?" preguntó he con tono de decepción.

"Nosotros también deberíamos marcharnos," interrumpió Edward. "Tenemos unas cosas que tenemos que hacer hoy."

"Suena a que tienes un día muy ocupado," Bella le dijo a Anthony antes de hacerle cosquillas.

"Si. Vamos a..." miró hacía Edward, "¿A donde íbamos?"

"Vamos a cenar a casa de una amiga," le contestó Edward.

Era la segunda vez que Edward mencionaba a su escurridiza amiga, y la forma en que lo decía hacía que Bella supiera que no hablaba simplemente de cualquier amiga. Hablaba de Vicki.

Después de todo, irse del parque equivalía a dar por finalizado otra de las cosas de la lista de cosas que hacer del día para Bella. Sintió el logro de habré terminado algo que dijo que iba a hacer, pero la larga lista de trabajo por hacer nublaba lo que había completado. Y aunque habían hecho algo de progreso en el campo de futbol, Edward seguía retraído, y Bella sabía que tenía que ver con ella. Hasta que no tuviese una explicación razonable de porque él tenía esos cambios de humor con ella, Bella le estaba consideran como "un tema a parte" en su lista de tareas.

Pero dejando las listas de tareas simbólicas a un lado; Bella tenía una lista real en la que centrarse. La única distracción que Bella había planeado para el fin de semana terminaba en el momento que dejó el parque temprano esa tarde. Después de eso, tenía que hacer todas las actividades que no tenía tiempo a hacer durante la semana: la compra, pagar las facturas, limpiar la casa y revisar el correo.

Mientras que lo emails eran una forma entretenida de comunicarse con los amigos y familia que estaban lejos, era en parte un deber para Bella. Su madre insistía en inundarle la bandeja de entrada con cadenas que amenazaban con mala suerte de por vida si no la reenviaba a infinitas personas más una. Y después, en mitad de todas las chorradas, su madre le mandaba un email real, seguido de dos mails mas protestando porque Bella no había respondido al primero.

Mientras Bella borró los seis primeros mails de su madre, arriesgándose con la mala suerte, se dio cuenta de una dirección desconocida y vio que en la línea de asunto decía: "Rosalie Dijo Que No Te Importaría".

Después de clikear sobre el mail. Bella vio que era un corto y simple mensaje de Derek:

Hola Bella.

Después de nuestra reunión de ventas, Rosalie se me acercó en el la sala de descanso y me dijo que mencionaste estar abierta a la posibilidad de ir a ver un película o tomar algo alguna vez.

Por favor perdona mi atrevimiento al mandarte este email, pero Rosalie iba a hacerlo en mi nombre, y le pedí que me diera tu dirección. Saltándose lo intermediarios, ya sabes

¿Quizás podemos hablar por teléfono y planear algo para el futuro cercano? Estaré en la ciudad lo que queda de mes. Si estas interesada en quedar, ¿quizás me puedas mandar tu número de teléfono?

Espero tener noticias tuyas pronto.

Derek K.

Después de leer el mail dos veces más, Bella no podía decidir si estaba irritada con Rosalie o agradecida por poner en marcha el asunto con Derek. Era a la vez fascinante y daba miedo, estar al borde de algo nuevo. Aún así, Bella deseo poder sentirse más entusiasmada hacía la idea de conocer a este hombre. Pero cada vez que intentaba imaginarse como sería Derek, su mente seguía mostrando pelo de color de mermelada fresca, ojos del verde de los bosques de Washington y una mandíbula que desafiaba el trabajo del Monte Rushmore. Seguí imaginándose a…

"Alguien que no esta disponible," verbalizó regañándose a si misma.

Y esa fue toda la motivación que necesito para dar a responder y contestar con los siete dígitos, más el prefijo de Forks.

Tan pronto como presiono sobre "enviar", Bella se sintió entre la descarga de adrenalina y un ataque de ansiedad. Hacía mucho que se había sumergido a ciegas en el mundo de las citas que no recordaba si lo que sentía era normal.

Consideró coger el teléfono y llamar a Rosalie, pero se lo pensó mejor. La idea de oír la excitada charla de Rosalie sobre el hecho de que Derek le había mandado un email no sonaba en absoluto apetecible para Bella. Y Alice había dejado claro como se sentía hacia toda la situación de Derek. No había porque llamarla a ella para llevarlo al extremo.

Bella seguía mirando su bandeja de entrada cuando sonó su teléfono como una hora antes de la que tenía pensado irse a la cama.

"Wow, no ha perdido el tiempo para nada," Bella dijo en alto. Tomo dos bocanadas de aire para calmar los nervios y controlar su voz antes de descolgar el teléfono y contestar en su tono más profesional.

"¿Hola?"

"¿Bella?"

Le llevó una milésima de segundo darse cuenta de que no era la voz de una extraño.

"¿Edward?"

"Si... ¿es muy tarde para llamar?" preguntó nervioso. "supongo que puedo llamarte mañana. Es qué... no sabía si estabas ocupada..."

"No, ¿Qué tal?" preguntó Bella. Los latidos de su corazón no había reparado en que no tenía nada por lo que estar ya nerviosa. Estaba segura que los estridentes latidos se oían por la línea telefónica.

"Mmm... vale... sabes lo que dijiste antes en el parque... ¿lo de ayudarme con Anthony?"

"Si."

"¿Lo decías en serio?"

"Por supuesto."

"Porque quizás te necesite para eso."

"¿Quizás lo necesites? Vaya, Edward. Realmente sabes como hacer que una chica se sienta como último recurso."

Se suponía que debía sonar gracioso. Bella siempre usaba el humor cuando no sabía como expresar sus sentimientos de forma que no crearan una discusión.

Pero Edward no se reía.

"Bella... creo... que me estas malentendiendo," Edward dijo poco después. "No es que no fueras mi primera opción... y créeme que desde luego eras la de Anthony. Es qué…"

"¿Qué?" preguntó Bellas cuando él finalizo abruptamente sin mostrar planes de terminar lo que pensaba.

"No quiero que todo lo que quiero de ti es... este tipo de cosas."

"Si me sintiera así, no me hubiese ofrecido. Además, los amigos se ayudan entre ellos."

"¿Eso es lo que somos?"

"Mete el dedo en la llaga, eso es."

"No, no digo que no te considere una amiga," Edward se apresuró a decir. "Es qué... no quiero que Anthony se meta en medio de otras... relaciones."

"Oh," Bella respiro bruscamente antes de soltar el aire lentamente. "¿Estamos hablando de Vicki?"

Cuando él contestó, Bella casi detecto el desconcierto en la voz de Edward. "¿Como sabes lo de Vicki?"

Así que era cierta. Había una Vicki. De alguna forma toda la preparación mental que Bella había hecho para este momento no cambió nada. ¿Qué era ese persistente dolor en el fondo de su garganta? ¿En lo profundo de su pecho?

"Mm, se lo oí decir a Alice la otra noche," dijo Bella. "Da igual, ¿ha resultado que no puede hacerlo?"

"No," Edward dijo bajo. "Y por supuesto Anthony te conoce mejor. Pero... bueno... ya sabes."

"Si, lo sé." Bella reflexionó el significado de las palabras de Edward y lo que estaba diciendo sin llegar a decirlo: Vicki tenía un papel en su vida que era precedente a su relación con Bella y la relación de Bella con Anthony. "¿Era ese el problema, entonces, en la noche de la pizza?"

"Bueno... en parte. Tengo que considerar a tus... otros... amigos, también. Se que tienes tu vida, Bella. Y lo último que quiero es crearte problemas porque me estés ayudando."

"¿Qué problema podría causar Anthony? Por favor, si es un ángel."

"Si estas segura de que que no te molestará, entonces se que Anthony estará más que encantado de pasar un tiempo extra contigo."

"Estoy segura. ¿Y supongo que esto puede calificarme de loca teniendo en cuenta que vas a dejar a Anthony en mi casa a las cinco y media de la mañana?" Bella rió. Volvió a usar el humor. No necesitaba desesperadamente en ese momento.

Esta vez Edward también rió. "Tienes que dejar de tomarte tan enserio lo que digo."

"No puedo evitarlo," Pensó Bella.

"De todas formas, técnicamente no he conseguido el trabajo todavía, pero Jasper esta casi seguro de que es para mi," dijo Edward.

"Eso tiene que hacer que te sientas genial."

"Si, en efecto."

"Bueno tan pronto como sea oficial, tenemos que salir a celebrarlo." Tan pronto como las palabras salieron de su boca, Bella se dio cuenta de lo que había dicho y se apresuró a corregirlas. "Um…con Vicki y los demás. Podemos salir todos."

"Uh…si. Suena bien."

Comenzó un silencio incómodo.

"Vale... pues dímelo tan pronto como sepas los detalles y planearemos un horario," Bella dijo para terminar la conversación telefónica.

"Genial."

"¿Y Edward?"

"¿Si?"

"Por última vez, ¡mi carta no era mordaz!"

Su risa acabó con el momento incómodo e hizo que se calmara el dolor en su pecho. "Bien. Me retracto del comentario de la carta mordaz."

"Gracias."

"No... Bella, gracias a ti. De verdad. Significa mucho para mi."

Después de colgar el teléfono, Bella se recordó de nuevo que esto era por Anthony. Podría descansar tranquila sabiendo que estaría a salvo y feliz con alguien que se preocupaba por él. ¿Entonces porque se sentía como una victoria a medias? ¿Y por qué no podía dejar de pensar en Edward?


*Sujetavelas - Es la expresión que usamos en España para referirse a la una persona soltera que sale a comer/cenar o de fiesta con una pareja (o varias). Creo que en muchos sitios de Sudamérica se dice "ir de violinista" o "aguántavelas"