Capítulo 15 - Devoradora de hombres

Bella levantó la cabeza y observó la forma en retirada de Edward Cullen cuando salió del restaurante. Las únicas dos personas que parecía darse cuenta de que ella lo observaba eran Vicki y Derek. Y cuando Bella hizo un movimiento para levantarse de su asiento, también lo hizo Vicki.

"¿Me dejas... un minuto?" Preguntó Bella levantando un dedo para indicar visualmente su petición.

"¿No crees que ya has hecho suficiente?" Vicki entrecerró los ojos mientras miraba a Bella.

Bella apenas podía ocultar el suspiro de irritación que dio antes de caminar rápidamente hacia el exterior detrás de Edward. Lo encontró rápidamente en el lateral del edificio.

"Edward, deja que me explique", suplicó.

La única respuesta de Edward fue mirarla antes de volverse y dejarla donde estaba.

"Edward," Bella corrió para ponerse al su altura. "Háblame. Vamos, " le tiró de la manga.

El forcejeó hasta que su brazo quedó libre, se negaba a mirarla.

Y de pronto él había vuelto. Ese hombre al que Bella había conocido al comienzo del año escolar, el que estaba tan lleno de ira y orgullo. El Sr. Cullen.

"No entiendo porque estás tan enfadado conmigo," comenzó Bella. "solo intentaba ayudar."

"¿Acaso te pedí que me ayudarás?" Edward le echo en cara. "¡No soy tu obra de caridad, Bella!"

"Ya lo sé, Edward." Intentó usar el tono de su voz para calmarle. Quizás hubiese funcionado de no ser porque Vicki apareció en ese preciso momento.

Verla incendió a Bella, y de pronto se vio tan agitada e irritada como Edward.

"Hey, ¿estás bien?" Vicki se acercó a Edward y le rodeó la cintura con el brazo. Luego hizo una mueca en dirección a Bella. "¿Que has hecho?"

"No es asunto tuyo, Vicki," le dijo Bella.

"Lo que le pase a Edward, me importa, así que si tú..."

"Vicki," Edward la calló. "Sólo... déjalo."

Desafortunadamente para Bella, el resto de su fiesta salió del restaurante y el conductor de la limusina apareció momentos después.

"Okay, eso ha sido demasiado fuerte para mi," Dijo Rosalie mientras caminaba hacia Bella. "¿Cual es su problema?" preguntó refiriéndose a Edward.

"No tengo ni idea," murmuró Bella mientras miraba a Edward. "Y no puedo deshacerme de su perrito faldero para averiguarlo"

"Simplemente está celosa," dijo Rosalie de Vicki. "¿Por qué cree que tú te rebajarías tanto como para estar interesada en Edward…?"

"¿Qué tiene Edward qué es tan malo, Rosalie?"

"Nada," Rosalie abrió mucho los ojos a causa de la confrontación.

Entonces Bella se dio cuenta de que Derek estaba al lado de Rosalie. Miraba entre las dos mujeres y después por encima del hombro de Bella hacia Edward. Cuando volvió a mirar a Bella, tenía una expresión de perplejidad en la cara.

"Vamonos todos a casa," dijo Jasper mientras abría la puerta de la limusina. Alice había superado la fase de estar exuberante a causa del alcohol y ahora se estaba agarrando a Jasper como si sus huesos se hubiesen vuelto de gelatina.

"Estoy cansada, Jas," murmuró en la contra la solapa de su chaqueta.

Bella miró a Alice irritada. Ahora que había provocado su propio Chernobyl, ahora era dócil y silenciosa.

Edward fue el primero en entrar en el vehículo que les estaba esperando, y cuando Bella intentó entrar tras él, Vicki se escurrió como pudo delante de ella y entró antes. Por suerte, Bella se sentó frente a él. Golpeó suavemente su rodilla mientras se sentaba.

"Edward, en serio no te puedes enfadar conmigo. Solo intentaba haceros a ti y a Anthony un favor. él tenía miedo a la oscuridad," añadió Bella.

Cuando dijo la última frase, Edward movió los ojos hacia ella. iPor fin, reacciona!

"Me encanta como sientes la necesidad de decirle cosas sobre su propio hijo," dijo Vicki poniendo los ojos en blanco.

"Me encanta como sientes la necesidad de impartir tú falta de conocimiento por los poco méritos," le contestó secamente Bella.

A Vicki le llevó un momento darse cuenta de que Bella de hecho la había insultado, pero tan pronto como las palabras tocaron fondo, su cara se llenó de odio e ira. Pero cuando abrió la boca, Rosalie la calló inmediatamente.

"Obviamente esto no te incumbe y no esta haciendo otra cosa que ponerte en ridículo cada vez que intentas incluirte. Además, Edward está siendo un autentico burro también, así que hacéis buena pareja esta noche." Entonces Rosalie le hizo a Bella un gesto con los ojos, recordándole que Derek estaba a su lado y que él era el hombre en el que debería centrar su atención.

Edward murmuró un 'Vete a la mierda' a Rosalie antes de girarse a mirar por la ventanilla.

Era obvio que Bella no iba a conseguir nada de él esa noche, y aunque no fue tan franca al respecto como Rosalie, estaba segura de que ella también comenzaría a quedar como un idiota si persistía mucho más tiempo. Así que se mantuvo en silencio durante el resto del viaje, y por suerte, Vicki también lo hizo.

Los únicos sonidos en el camino a casa fueron la voz de Rosalie mezclada con la de Derek mientras hablaban de objetivos de ventas, beneficios e incentivos. Después de cinco minutos, Bella dejó de tratar de parecer interesada y cinco minutos después, dejaron de intentar de incluirla en la conversación. Frente a ellos, Alice dormía apoyada en el hombro de Jasper y Jasper y Emmett intercambiaban miradas cuando Rosalie se reía de una de las bromas estúpidas de Derek.

Una vez que llegaron de nuevo a la residencia de Alice y Jasper, todos salieron de la limusina, aún sin sus bromas habituales. Bella dudo en seguir Derek a su coche, en primer lugar para esperar a Edward, ya que fue el último en salir del vehículo.

"Esto ... hazme saber si cambias de opinión acerca del lunes," dijo. Bella no esperó una respuesta o acuse de recibo, pero mientras se alejaba, escuchó a Vicki preguntar a Edward acerca de su lo que ella había dicho.

"¿Qué pasa el lunes?" quiso saber Vicki.

"Va a llevar y recoger a Anthony de la escuela mientras estoy en el trabajo," Edward respondió en un tono bajo.

"Pero es su maestra."

"¿Y?"

"¿Y no es un conflicto de intereses o algo así?"

"No."

"Pues debería."

Bella hizo una mueca a causa de la forma en la que la voz de Vicki ralló contra sus tímpanos. Quería responder a Vicki, pero sabía que no sería apropiado. Después de todo estaría haciendo lo mismo por lo que había estado acusando a Vicki antes: entrometerse.

En lugar de eso miró hacia a Derek, que la estaba esperando junto a la puerta abierta del lado del copiloto. Ella le sonrió mientras se deslizó en el coche que ya estaba con la calefacción puesta y le dio las gracias al cerrar la puerta, aislándola.

"Así que ..." Derek comenzó y se detuvo mientras conducía por la carretera hacia el apartamento de Bella. "Esta noche ha sido... interesante."

"Si que lo fue..." Bella ofreció una risa ahogada.

"Tiene que ser difícil", dijo Derek, dándole a Bella tiempo para completar el resto de su pensamiento.

"¿El qué?" Preguntó.

"Hacer una salida en grupo con tu ex."

"¿Quién es tú ex?" preguntó Bella.

"No yo. Me refiero a ti."

Inmediatamente Bella supo que Derek hablaba sobre Edward.

"Edward no es mi ex. Solo es un amigo," le informó.

Pero Derek se limitó a sonreír, sin estar convencido. "Bella, tengo muchos amigas y no miró a ninguna de ellas de la forma en que él te estaba mirando a ti. Y creo que su cita se dio cuenta. "

"Ugh," Bella puso los ojos en blanco al oír la mención de Vicki. "Te puedo asegurar que Edward no tiene sentimientos hacía mí. A excepción de los que están relacionados con estar enfurecido. "

"Sí, me di cuenta de que te las apañaste para que hacerle sentir... enfurecido", se rió Derek. "¿De qué iba eso?"

"Bueno, le ayudé con algo y aparentemente no quería que mi ayuda." Bella se volvió hacia Derek, su voz ligeramente levantada una octava. "En realidad no tiene ningún sentido. Quiero decir, somos amigos, ¿verdad? Así que ¿por qué le molesta tanto que le ayudara a salir de un atasco? "

"Porque él es un hombre. Y nosotros, los hombres somos criaturas orgullosas. No nos gusta que ciertas mujeres aparezcan y nos hagan sentir inferiores."

"¿Cierta mujer?" Bella alzó las cejas por la expresión. Sonaba arcaica y, francamente, le dio una razón más para que no le gustara Derek.

Hasta que aclaró su comentario.

"También conocidas como las mujeres con las que preferiríamos ser más que solo amigos."

Bella abrió la boca para discutir la observación de Derek, pero rápidamente la cerró. Si bien la existencia de Vicki, sin duda, casi mató el asunto relacionado con las afecciones de Edward, Bella se dio cuenta de que, si era honesta, tendría que admitir que tenía sentimientos hacia Edward. Sin embargo, estaba sentada con Derek.

"Mira", dijo Derek, una vez que habían llegado al apartamento de Bella. "Creo que eres una mujer muy interesante y hermosa y me encantaría salir de nuevo contigo. Pero... sería negligente si no admitiera que estas un poco distraída ahora."

Bella asintió. "Tengo algunas... cosas que resolver," aceptó.

Derek sonrió y le pidió que le llamara una vez que hubiese resuelto sus problemas. Bella asintió y sonrió, pero internamente no tenía intención de ponerse en contacto con Derek en el plano romántico. Independientemente de lo que él sentía por ella, ella sabía que no había conexión amorosa. Después de todo, la conversación más larga que había tenido con él en toda la noche había sido sobre Edward.

Sin embargo, eso no impidió que se quedara pensando en lo que Derek había dicho acerca de Edward. ¿Era más que un ego magullado lo que estaba alimentando el furor de Edward?

Su reacción había dejado a Bella descolocada. Mientras que estaba claro que Alice había sido horrible y muy poco oportuna, no estaba de acuerdo en que ella misma hubiese hecho nada para merecer la ira de Edward. Le había ayudado. ¿Por qué era tan malo?

Y entonces las duras palabras de Vicki al respecto de que Bella se involucrara, una cosa era que esa alma en pena metiera la nariz donde no le correspondía, ¿pero por qué lo tenía que aguantar Edward?

"De acuerdo, la hizo callar," dijo Bella en voz alta en su salón vacío. Pero no había sido suficiente. Ella quería más que tenerle de su lado.

Quería algo que le aseguraba que ella significaba más para él que Vicki.

Eso es. Ya lo había dicho, incluso aunque no fuera en voz alta.

Bella se acercó a su teléfono y se quedó mirando el atronador cero rojo que indicaba que no tenía mensajes. Cogió el teléfono con la intención de llamar a Edward y luego inmediatamente le puso de nuevo sobre el receptor. Si llamaba a Edward y contestaba Vicki, la imagen de lo que estaban haciendo en el apartamento de Edward, por la noche, mientras que Anthony estaba con una niñera, definitivamente mantendría a Bella despierta el resto de la noche.

En su lugar se sometió a un maratón de películas realmente malas del canal Lifetime antes de quedarse dormida en el sofá. El sueño inquieto e irregular trajo consigo una pesadilla muy vívida. En ella, esperó una eternidad para ser seleccionada como participante en la raza humana, si la seleccionaban, podría llegar a vivir su vida, pero se quedó al margen como espectador, nunca la elegían para participar y vivir realmente .

Se despertó unas horas más tarde inquieta y tan cansada como estaba antes de quedarse dormida.

A pesar de lo tarde que era, Bella se metió en la ducha intentando librar su cuerpo de la inmundicia de su sueño. Luego se puso un pijama limpio y se metió bajo el edredón de la cama, donde permaneció hasta el sonido de la lluvia de la mañana la sacó de las sábanas.

No fue hasta más tarde durante la tarde cuando Bella oyó el pitido de su teléfono móvil, indicando que tenía un mensaje.

Le sorprendió que era de Edward.

Llevaré a Anthony a las 5.30 de la mañana. Dime si eso es un problema.

Antes de responder, Bella se dio cuenta de que en el mensaje, Edward, no se estaba expresando con sus palabras.

En primer lugar, había mandado un mensaje porque no quería una conversación a dos bandas. Le estaba dando una vía de escape para retirar su oferta, pero él no quería hablar con ella. Por lo tanto, también le estaba haciendo saber que todavía estaba enojado con ella.

En segundo lugar, estaba dejando claro que su comunicación era sobre Anthony y Anthony solamente. Lo más probable es que él no quería hablar de otra cosa.

Saber que Edward aún le permitía cuidar a Anthony mientras trabajaba alivió a Bella que no se había dado cuenta aún de que esa era la fuente de la mayor parte de su reprimida ansiedad. Había creído que todo tenía que ver con la aversión repentina de Edward hacía ella, pero la noticia de la inminente llegada de Anthony le hizo sentir mucho mejor.

A pesar de que todavía estaba dolida porque Edward estaba muy enfadado por su amistoso gesto. Ella sabía que Edward estaba esperando una respuesta, y se preguntó si debía simplemente actuar como si todo fuera bien, o si debía insistir en que debían sacarlo todo y solucionar las cosas.

Estaba rebuscando en su frigorífico tratando de decidir cómo responder a Edward, cuando se dio cuenta que no tenia ninguno de los ingredientes de los tacos que pensaba hacer para la cena la noche siguiente. Entonces recordó que Edward había pagado por los ingredientes de la comida. Ella sonrió cuando el mensaje perfecto se materializó en su mente.

Encantada de cuidar de Anthony por la mañana. Por cierto, ¿puedes traer los ingredientes para los tacos? Los dejé con tu compra. Recuerdas, la cena para el lunes - También estás invitado.

Bella no recibió respuesta de Edward esa noche, pero muy temprano a la mañana siguiente, Antonio estaba en su puerta con una mochila nueva, una bolsa para la comida y una bolsa de plástico con todo lo que se necesita para hacer unos tacos.

"¡Mira!¡Es de Superman!" Anthony dijo emocionado mientras sujetaba su tartera para que Bella la viese.

"¡Vaya, Anthony! Es una tartera genial. ¿Te has acordado de ponerle tu nombre?" preguntó Bella.

"Él lo puso," Anthony señaló con su pulgar detrás de él hacia Edward.

Bella levantó la mirada un poco incómoda hacia Edward, pero el no le estaba mirando. Tenía los ojos puestos en su hijo.

"¿Tienes todo lo que necesitas, Anthony?" preguntó Edward.

"Uh-huh," respondió Anthony, distraído por la televisión en la que Bella había puesto los dibujos animados de la mañana.

"Uh, Edward…" empezó Bella.

"Tengo que irme," Edward miró su reloj. "Salgo a las seis, así que vendré lo antes que pueda."

"Vale, pero iba a preguntarte si Anthony suele estar levantado a estas horas," comentó Bella. Leyó alto y claro las señales de Edward, él no quería hablar del fiasco de la factura de la electricidad.

"Bueno…no, pero tengo que estar en el trabajo…" Edward parecía confundido por la pregunta.

"Porque puedes traerle en pijama. Si quieres que duerma un par de horas más, puedo prepararle para el colegio por la mañana," ofreció Bella.

Por un momento parecía que Edward a aceptar su oferta, pero luego, como si se acordaba de algo, él movió la cabeza.

"No, puedo hacerlo yo. Él está bien," hizo un gesto de despedida con la mano. "Te veo luego." Y antes de que él cerrara la puerta, Bella le pudo oír murmurar un suave "Gracias".

Anthony volvió a dormirse, y dos horas más tarde, cuando salían hacia la escuela, Bella estaba preocupada por si el haber interrumpido sus horas de sueño le tuviesen de mal humor y agitado. Pero Anthony estaba de muy buen humor mientras subía en la parte trasera de la camioneta de Bella.

"Le voy a enseñar a Taylor mi nueva tartera," dijo.

"Apuesto que le encantará. ¿La tartera de Taylor es de Superman?" preguntó Bella.

"No. La suya es de Transformers. No quería una como la suya," explicó Anthony.

Bella asintió mientras se revisaba su cinturón de seguridad. "¿Te lo pasaste bien durmiendo en casa de Taylor el sábado?" Tan pronto como las palabras salieron de su boca Bella se arrepintió de ellas. Sonaba como si estuviera intentando sacar a Anthony información, y si le repite su pregunta a su padre, era muy probable que Edward lo viera de esa manera también.

"No dormí en casa de Taylor. Su madre me dio una almohada pero no la usé. Fui a dormir a casa."

Bella miró a Anthony al darse cuenta de la forma en que cuidadosamente redactaba sus respuestas. Era evidente se esforzaba mucho en no referirse a Edward como 'papá'. Era algo que probablemente debería estudiarse, y Bella se preguntaba si Edward era consciente de ello. Por supuesto, ella no se lo iba a decir. Sus días de ayuda no solicitada habían terminado.

Pero aparte de sus declaraciones cuidadosamente elaboradas, Bella no se había olvidado de lo que realmente Anthony había dicho. Y mientras caminaba hacia el lado del conductor de la camioneta, podría haber tropezado en una piedra perdida, podría haber tropezado en una grieta en la carretera o podría haber estado tratando de ocultar la pequeña danza feliz tras la revelación de que Edward no pasó la noche en casa de Vicki.

Sin embargo, la sensación de euforia duró poco. Más tarde esa tarde, Edward dejó claro que no aceptaba la invitación de la cena de Bella. Llegó con una bolsa del McDonald's y un Happy Meal para Anthony.

"Te dije que iba a hacer tacos," Bella señaló al Happy Meal. "Ya ha comido."

Edward se encogió de hombros, pero no la miró. "No sabía si solo eran para ti."

"Edward, te dije que estaba haciendo la cena para vosotros dos. Tu compraste los ingredientes," Bella le recordó.

"Bueno, paré de camino. No pasa nada."

Bella miro a Edward, severamente, y aguantó las ganas de llamarle capullo, pero Anthony estaba allí y no quería que él oyera el insulto.

"Bueno... supongo que te veré mañana," dijo Bella rompiendo finalmente el silencio.

Anthony le dio a Bella un pequeño abrazo y se alegró cuando ella le dijo que le vería a la mañana siguiente.

Después de que se marcharan, Bella fue a su cocina para limpiar y guardar la porción adicional de tacos que había hecho para Edward. Mientras guardaba la carne y las verduras en recipientes separados, sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas y sabía que en cualquier momento se vendría abajo.

Y entonces lo hizo.

Estaba parada frente a su horno y lloró por lo rápido que su amistad con Edward se estaba convirtiendo en algo inexistente. Todo porque ella estaba tratando de ayudarle y de demostrarle que la vida no en contra suya. ¡Qué ironía!

Una llamada en la puerta interrumpió su momento de desesperación y Bella rápidamente secó sus lágrimas antes de abrir la puerta.

"Anthony olvidó su tartera," dijo Edward frente a ella.

No queriendo que él viera que había estado llorando, Bella mantuvo con los ojos bajos, mientras asintió y se retiró a la sala de estar, donde encontró la tartera de Superman de Anthony en el sofá.

"Aquí tienes," dijo suavemente mientras le ofrecía el artículo a Edward.

Él dudó al aceptarla y Bella le miró para verle observándola con curiosidad. Pero cuando los ojos verdes se encontraron con los marrones, los muros que había creado Edward volvieron a alzarse.

"Anthony está en el coche así que... te veo mañana."

Bella antes de cerrar la puerta tras la figura que se marchaba.

"Edward, esto es ridículo," dijo un poco más alto que un susurro. "Necesitamos hablar." Estaba segura que las palabras hubiesen causado efecto si simplemente pudiera decírselas a la cara.

Las lágrimas que derramó Bella fueron catárticas, sin embargo, cumplieron su propósito y no volvieron a aparecer más esa noche o al día siguiente. Cuando Anthony apareció a la mañana siguiente, todavía en pijama, Bella se sintió preparado para afrontar el día y a Edward.

Sin embargo, él no le dio oportunidad.

Edward envió a Anthony a la puerta y hizo una huida rápida tan pronto ella abrió la puerta. Al principio estoy hizo que se sintiera mal por él, hasta que se dio cuenta de que eran quince minutos más tarde que él día anterior. Tenía prisa.

Pero no tenía prisa por la tarde cuando recogió a Anthony. Y aún así no aceptó quedarse a cenar.

El Miércoles, Bella ya había terminado con Edward y su actitud, y empezó a ignorarle, tal y como él la ignoraba a ella. Se despidió de Anthony y solo se dirigió a Edward en lo absolutamente necesario.

A cambio, Edward fue cordial pero breve. Nunca se quedó mucho tiempo y parecía ansioso por poner distancia entre él y Bella.

Fue la clave que necesitaba para finalmente asegurarse a sí misma que Derek se había equivocado acerca de lo que había dicho sobre de Edward. Edward definitivamente no quería que fueran más que amigos. Porque, aunque Bella podía ser tan fría y distante como Edward, ella no tuvo consuelo haciéndolo.

Pero parecía que a Edward si. Mientras Bella se sentía aplastada por el peso de su discusión, Edward parecía prosperar con sus interacciones limitadas.

Por lo tanto, aunque a Bella le encantaba de tener a Anthony con ella por las mañanas y las tardes, el jueves trajo consigo la paz de no tener que empezar su día preguntándose qué estado de ánimo iba a tener Edward cuando ella abriese la puerta.

El viernes fue aún mejor, porque por encima de ser una mañana libre-del-capullo-de-Edward, era el final de la semana y Bella acababa de recibir una de sus series favoritas en DVD en el correo. También se las había apañado para evitar con éxito un discusión con Rosalie sobre lo maleducada que había sido con Derek (tampoco se había molestado en llamarle) y su madre no la estaba presionando para ir a casa en Acción de Gracias. Todo eso eran pequeñas bendiciones, pero vale aceptaría lo que fuera.

Armada con la decisión de no centrarse mucho en Edward y donde se encontraba con él, Bella se dispuso a empezar su viernes con grandes esperanzas y la promesa de un buen fin de semana.

Por supuesto esa decisión duro solo tanto como tardo en ver que Anthony no había llegado al colegio tras el timbre de la mañana.

"Puede faltar como cualquier otro estudiante, Bella" se recordó en silencio a si misma. Pero eso no evito que se preguntara y que mirara hacia su sitio cada pocos minutos.

Se dio cuenta entonces de que se acercaba a un territorio peligroso en lo que se trataba de Anthony. Se sentía un sentimiento de pertenencia en su vida, cuando en realidad no tenía ninguno.

Un hecho que fue nuevamente reiterado veinte minutos más tarde, cuando Anthony apareció... con Vicki.

"Lo siento. Una mañana dura, "Vicki farfulló una disculpa poco sincera. "Nos levantamos tarde."

Ugh. Nos... que te jodan a ti también, Edward.

Bella ignoró a Vicki lo mejor que pudo mientras llevaba a Anthony a su sitio. Le echó un vistazo para asegurarse de que todo estaba en orden y después se reprendió a si misma al darse cuenta de lo que estaba haciendo.

No era la única persona que podía cuidar de Anthony y cuanto antes lo aceptara mejor, porque por lo que parecía, Vicki no iba a irse a ningún lado en el futuro cercano.

En lugar de eso, Bella debía centrarse en ser la profesora Anthony mientras estaba en el aula y su acompañante, cocinera y cuidadora tres mañanas y tardes a la semana fuera de ellas. Cuanto más pronto se diera cuenta de que eso era todo lo que era, más feliz sería.

Tubo una charla consigo misma que siguió durante todo el día y de nuevo cuando Vicki apareció a recoger Anthony de la escuela por la tarde.

La distracción fue la táctica de la noche. Así que Bella se puso el chándal más cómodo que tenía, sujeto su pelo en coleta, se preparó un tentempié y puso el hizo una merienda y puso el primero de muchos DVDs en su reproductor.

Acababa de sentarse con su cuenco de palomitas de maíz cuando su teléfono sonó. Miró el reloj y vio que eran casi las nueve de la noche. Eran o bien Rosalie o su madre, ya que eran las únicas personas que la llamaban tan tarde.

Bella miró al teléfono que sonaba. Estaba segura de que era Rosalie, y por tanto no estaba de humor para contestar. Bella había estado evitando clandestinamente a Rosalie desde la noche del sábado. Había pasado una semana y hasta ahora solo se había enfrentado a dos correos electrónicos, uno en forma de investigación y otro mordaz. Esperaba que en cualquier momento Rosalie apareciera en su puerta y la demandara saber por qué Bella no estaba tan enamorado de Derek como Rosalie parecía estar. Pero hasta entonces, una llamada telefónica probablemente disminuiría el golpe.

"¿Hola?" contestó Bella, preparándose para lo que se tenía que enfrentar

"¿Eres Bella?"

Definitivamente no era Rosalie.

"Si… ¿Quién es?" preguntó Bella.

"Soy Vicki," dijo en una rabieta. "Mira, tengo un problema. Anthony está aquí y algo anda mal con él. Me... esta asustando. Pensé, que ya que eres su profesora, podrías saber algo más... además tú número era el único en la lista de emergencia ".

La mente de Bella se apresuró en ponerse al día con lo que le había dicho. Anthony estaba con Vicki. Vicki estaba asustada por algo que Anthony estaba haciendo.

"¿Donde está Edward?" preguntó Bella.

"Esta fuera de la ciudad en un jodido entrenamiento o algo así," Vicki sonaba frenética.

"Vale, ¿donde está Anthony?¿Qué está haciendo?" Bella se movía rápidamente por su salón como si tuviera un plan.

"Esta sentado en la bañera. No me habla ni me mira. Lo único que dice es 'Gus'. ¿Qué demonios es eso?" Vicki sonaba casi histérica.

"¿Ha pasado algo?" preguntó Bella.

"¡No necesito esta mierda!" gritó Vicki. "Podría estar trabajando haciendo horas extras, ¡pero no! Estoy atrapada aquí con este niño psicópata que aún necesita pañales!

"¿Quieres que vaya a por él?" Bella intentó no sonar demasiado ansiosa. Estaba segura de que si Vicki supiese cuanto deseaba Bella en realidad ir a por Anthony, no se lo iba a permitir. Después de todo, Edward le había confiado a Anthony a Vicki no a ella.

"Bueno, Edward cree que él está conmigo... Creía que quizás tu sabrías algo sobre él que le sacara de lo que está haciendo ahora," dijo Vicki.

"Oh. Bueno ... no sé qué decirte, Vicki, "dijo Bella mientras dejaba a un lado su desprecio por la mujer en el otro extremo de la línea de teléfono e intentó darle un enfoque diferente. "Si realmente necesitas las horas extras, yo podría explicárselo a Edward. Quiero decir, estoy segura de que lo entendería. Los tiempos son duros y las horas extras difíciles de encontrar."

"Si que lo son," Vicki estuvo de acuerdo. "Vale… si quieres venir a por él, llamaré a mi cliente y le haré saber que voy a ir."

"Estaré allí tan rápido como pueda. Todo lo que necesito es tu dirección," dijo Bella.

Mientras se apresuraba a salir por la puerta, no se paró a pensar en el hecho de que ella una vez más estaba "ayudando" a Edward sin su permiso. Todo lo que sabía era que Anthony tenía algún tipo de problema y no iba a estar tranquila hasta saber que él estaba bien.

Las indicaciones que le había dado Vicki a Bella fueron bastante fáciles de seguir y en menos de veinte minutos, Bella había encontrado el dúplex. En la oscuridad de la noche apenas pudo distinguir los números en los paneles o el sedán blanco estacionado en el garaje abierto.

El pánico se apoderó de Bella cuando corrió hacia la puerta y golpeó en ella para avisar de que había llegado.

"¡No golpees tan fuerte la puerta! Joder, creí que eras la policía o algo así," dijo Vicki cuando abrió la puerta.

"¿Has llamado a la policía?" preguntó Bella, temiendo que Anthony estuviera peor de lo que imaginaba.

"No," Vicki la miro como si estuviera loca. "Está ahí," dijo señalando hacia el baño.

Bella se apresuró por el pasillo y tan pronto como puso sus ojos sobre Anthony, sabía que había algo más en toda la historia de lo que Vicki la estaba contando.

Aunque Anthony estaba en la bañera, no se estaba bañando. Simplemente estaba sentado en la bañera vacía con su pijama. Tenía la cara llena de lágrimas secas y cuando Bella se acercó a él, vio que su cuerpo involuntariamente se estremeció con sollozos secos.

"¿Anthony?" Bella dijo su nombre suavemente.

Como siguió mirando a la pared fijamente, Bella se asustó aún más. Se agachó a su lado y colocó una mano en su espalda. Él se sobresaltó levemente.

"Anthony, soy yo... Bel... la Srta. Swan. Esperaba poder llevarte a mi casa. ¿Te parece bien?¿Quieres venir conmigo?" Continuó acariciando su espalda con pequeños círculos, esperando que reaccionara.

Él lentamente asintió.

El alivio llenó de energía a Bella y la puso en acción se dispuso a coger a Anthony para sacarle de la bañera.

"Ten cuidado. Está mojado," dijo Vicki desde la puerta del baño. Había ido a ver si Bella tenía más éxito con Anthony que ella.

¿Mojado?

Bella miró la parte delantera del pijama con estampado de motos de Anthony y se dio cuenta de que estaba ligeramente más oscuro a la altura de la entrepierna.

"¿Le has hecho sentarse en la bañera por qué tubo un accidente?" Bella se giró y miró a Vicki sin poder creerlo.

"Oye, ya es muy mayor para hacerse pis encima. Quizás si se sienta ahí un rato se dará cuenta de como llegar a tiempo al baño la próxima vez," dijo Vicki con aire de desprecio.

Si no salgo de aquí, voy a pegarle una paliza a esta zorra hasta dejarla en coma.

"¿Donde está su ropa?" preguntó Bella mientras inhalaba y exhalaba por la nariz. Sabía que mientras no sacara a Anthony de casa de Vicki, Vicki estaba en control y podía cancelar el 'rescate' en cualquier momento. No le haría ningún bien a Anthony si Bella perdía los nervios.

Vicki desapareció y reapareció con la mochila de Anthony. "Eso es todo. Edward solo tenía un día de entrenamiento, así que no empacó mucho."

Bella rápidamente cambio la ropa mojada de Anthony por algo seco y le saco de la casa de Vicki tan rápido como pudo.

Ni siquiera se despidieron.

Anthony aún no le decía mucho a Bella, independientemente de todos los temas de conversación que intentó sacar.

"Quiero a Gus," contestó a cada una de las preguntas. Incluso cuando Bella le preguntó donde estaba Gus, Anthony apenas pudo decir que le quería.

En casa, Bella la promesa de Bella de un chocolate y baño caliente calló en oídos sordos. Bella puso el pijama de Anthony en la lavadora antes de prepara el agua para el baño de Anthony. Todo el tiempo estuvo haciendo cosas alrededor de él, y Anthony se quedó de pie contra la puerta principal y Bella temía que intentara escaparse por ella.

Pero Anthony permaneció estoico e inmóvil.

"Vamos Anthony. Vamos a meterte en la bañera."

Continuó como ausente cuando Bella lo condujo hacia el baño, pero en cuanto empezó a quitarle la ropa para meterlo en la bañera, Anthony comenzaron a gritar y llorar.

"!No me pegues!¡No me pegues!" gritó.

"Anthony, cálmate," Bella intentó consolarle. "Por supuesto que no voy a pegarte. ¡Nunca te pegaría!"

Aún con eso Anthony intentó ocultar su parte trasera a ella y se resistió a meterse en la bañera.

"Si no quieres darte un baño, no tienes que hacerlo, pero tengo que lavarte las piernas donde tuviste el accidente. Si no te va a picar," explicó Bella.

"No quiero bañarme," lloró Anthony.

"Vale," Bella estuvo de acuerdo. "Ven aquí cariño," le abrió los brazos Anthony y él se dejo caer en ellos.

Con tanta indiferencia como pudo, Bella le preguntó a Anthony por su rabieta.

"¿Te pegó Vicki, Anthony?"

Él asintió.

Al tener su parte de abajo desnuda hacía ella, Bella vacilantemente miró hacía abajo con miedo de lo haría si veía marcas de cualquier tipo en su cuerpo.

Por suerte, no las había.

"¿Sabes por qué te pegó?"

En lugar de contestar, Anthony empezó a llorar aún más fuerte y Bella abandonó la línea de preguntas e intentó aguantar sus propias lágrimas mientras le sujetó hasta que se calmó.

"Anthony, voy a ir a por una toalla para limpiarte abajo, ¿de acuerdo? Vuelvo enseguida," dijo Bella dulcemente mientras salía rápidamente fuera del baño.

Regresó justo cuando Anthony se estaba metiendo en el agua caliente con burbujas, una señal de que se sentía seguro, una vez más

Después de su baño, Bella vistió a Anthony con una camiseta limpia y un ropa interior antes de envolverlo en una manta caliente mientras esperaban a que se secara su pijama.

"¿Te gusta el cacao, Anthony?" Preguntó Bella.

El negó con la cabeza.

"¿Quieres ver una película?"

De nuevo, un silencios no.

Cuando Bella preguntó a Anthony si estaba cansado, este reiteró que quería Gus.

En otras palabras, Anthony quería a su madre y a su abuela.

Porque no sabía qué hacer, Bella sujetó a Anthony en su regazo, y el puso la manta más fuerte a su alrededor.

"Sabes, recuerdo que pensé que Gus era genial cuando lo llevaste a la escuela para "mostrar y contar", Bella empezó, con la esperanza de no estar cometiendo un error monumental alentando a Anthony para hablar de Gus. "Y me encanta el nombre de Gus. ¿Cómo se te ocurrió un nombre como ese? "

Cuando su pregunta se encontró con el aire muerto, Bella abrió la boca para hablar sobre el color único de Gus.

"Me gusta el nombre de Gus." la pequeña voz de Anthony, cortó de Bella.

¿Y dijiste que nació en ... ¿dónde estaba la otra vez? "

"La ciudad de las Abuelas".

"La ciudad de las Abuelas. Parece un sitio agradable. Nunca he estado.?"

Anthony asintió.

"¿Por qué me gustaría?"

"Porque es divertido. Y la Abuela vive allí y me da cookies todo el rato."

"¿Y sabes por qué te da cookies todo el rato?"

Anthony negó con la cabeza.

"Porque eres un niño muy bueno y porque te quiere muchísimo." Bella esperaba que sus palabras no fueran solo de apoyo, también que deshicieran alguna de las horribles cosas que le había dicho Vicki.

"Ya no me quiere," suspiró Anthony. "Se ha ido."

"¿Puedo decirte algo acerca de las abuelas?" Bella no esperó la autorización antes de continuar. "Las Abuelas quieren con un amor tan grande que permanece mucho tiempo después de que se han ido. Eso sirve para las mamás y los papás también. "

"¿Pero como me pueden querer si se han ido?"

Bella era muy consciente de que Anthony ya no estaba utilizando a Gus como un escudo para esconderse detrás. Estaba preguntando por su madre y su abuela por sí mismo.

Y su corazón estaba pendiente de su respuesta.

"¿Qué clase de cosas especiales hacías con tu mamá y tu abuela?" Bella preguntó después de pensarlo por un momento.

"Um… leíamos libros, contestó Anthony.

"¿Teníais un libro favorito?"

"Los siete conejitos", Anthony se rió cuando dijo el título.

Bella se entristeció porque no se sabía esa historia.

"¿Qué más? ¿Qué hacíais además de leer libros? "

"Um... hacer galletas, ir a nadar y cantar canciones".

"¿Qué canciones cantabais?"

"You Are My Sunshine. Es mi canción favorita."

"Ya me acuerdo," dijo Bella mientras pasaba su mano por su alborotado pelo. "Y te acuerdas porque tu madre y tu abuela hicieron unos recuerdos geniales para ti. Recuerdos es lo que hacemos con la gente que significa mucho para nosotros, para que sepan cuanto les queremos, y lo que nos quieren, incluso cuando se han ido."

Anthony estaba tan callado que Bella creyó que se había quedado dormido. Le abrazo más fuerte y le meció suavemente, cantando suavemente su canción favorita y preguntándose como reaccionaría si le acostaba en la habitación de invitados.

"Él no dijo adiós," Anthony dijo monótonamente unos minutos después.

Su voz sorprendió a Bella. "¿Quién no se despidió?"

"Él."

"¿Quién es él?" presionó Bella, sabiendo por completo a quien se refería Anthony.

"Papá."

"¿papá?"

Anthony asintió.

"¿Por qué no le llamas Papi, Anthony?"

"Porque nunca me dijo que lo hiciera."

La respuesta era tan simple, y a la vez tan confusa.

Bella continuó meciendo a Anthony en sus brazos, pensó en las muchas cosas que había aprendido de él, y cuánto más le quedaba por saber... y lo mucho que él necesitaba saber.

Sin embargo, ninguna de esa información podría provenir de Bella. Ella había aprendido, muy temerariamente, gracias a Edward, que ya era hora de que aprendiese cual era su lugar, cuando morderse la lengua y dejar que Anthony oyese las cosas de la persona que más necesitaba.

Aún así, eso no impidió que Bella le hiciera saber a Edward una o dos cosas acerca de cómo se sentía. Así que cuando Anthony por fin se quedó dormido profundamente, Bella lo trasladó a la "cama azul" antes coger su teléfono del bolso y enviarle un mensaje a Edward. La angustia que sentía por Anthony se trasformó en ira cuando envió el mensaje a Edward sin tener en cuenta cómo se lo tomaría él:

Edward, a causa de una serie de extrañas circunstancias, Anthony está conmigo ahora mismo. Esta bien. Simplemente avisarte que tengas cuidado conmigo cuando le recojas. Tengo casi decidido patearte el culo.

-La zorra delirante