Los personajes de Inuyasha pertenecen a Takahashi Rumiko, yo solo los tomó prestados para poder dar forma a la trama la cual si me pertenece. Todo sin lucro y solo con el afán de entretener.

Este fic participa en la campaña: "Fickers unidas para llevar el canon hasta la cima", de la página "Estrellas de la Biblioteca Prohibida".


Desde que la vio supo que ella era la adecuada para su tío, ahora solo tenía que juntarlos. ¿Qué importaba que ella fuese una sirena y el un humano?


Mi Sirena Favorita.

Descubriéndola.

La pequeña niña de cuatro años y medio, ojos miel y cabello castaño, estaba tan feliz, su papá le dejó invitar a sus compañeros de salón a "OdySea Aquarium", para celebrar el fin de curso. Iba de un lado a otro con sus amigas, veían los peces de colores, pasaron por el túnel de tiburones y al final, verían un show nuevo, su papá había conseguido sirenas y eso la emocionaba. Porque si, él era el dueño de aquel asombroso acuario.

Veía nadar a los pingüinos cuando por el reflejo del vidrio, vio algo que no le gustó, cruzó sus bracitos y fue directo a intervenir.

Estaba cansado, tenía hambre, quería llegar al final del recorrido para poder comer algo, pero de solo ver a Ranko tan feliz, sabía que valía la pena. Se sentó en una de las bancas sin perderla de vista, esa pequeña era su responsabilidad, no podía dejar que algo malo le pasara a la niña de sus ojos.

—Soy Yuki, madre de Sato— escuchó hablar a una mujer—. Ranko es una niña muy encantadora— dijo al sentarse junto a él.

—Lo es, por su mamá.

—¡Oh! ¿Por qué no vino ella?

—No puede estar caminando tanto, por el nuevo bebé.

—Le agradezco que invitara a todo el salón, usted es un padre muy generoso— decía al poner una mano en la pierna de él, ese hombre era encantador y muy guapo, su espalda ancha, sus ojos miel y su voz, le hacían estremecer.

—Espere yo…— le quitó la mano con tacto.

—¡Te encontré!— dijo Ranko al jalarle del brazo.

—¿Todo bien?— a la niña no parecía gustarle algo.

—Ya son las doce, debemos llamar a mi mamá o se preocupará.

—Es verdad, vamos a llamarle— tomó de la mano a Ranko, que miraba con disgusto a la mujer—. Hasta luego— se despidió de la mujer por cortesía.

Ranko observaba fascinada el estanque de las sirenas, había siete sirenas nadando, dando vueltas y saludándolas, pero hubo una que llamó más su atención. A su parecer era la más hermosa, su cabello negro con naranja, tenía una pequeña coleta y era adornado con caracolas y estrellas de mar, su cola era asombrosa, verde con naranja que parecía brillar, era mágico verla. La vio acercarse y agitó su manita para saludarla, aquella sirena le devolvió el saludo y luego, con un giro se alejó.

El show terminó y les dijeron que podían tomarse fotos con las sirenas. La pequeña fue corriendo a formarse, debía tener una foto con ella.

—¡Eres asombrosa!— dijo al estar finalmente frente a ella.

—Muchas gracias.

—Tu broche es muy bonito, ¿Quién te lo dio?

—Yo lo hice, sabes algo, es tuyo— se lo quitó para dárselo, en la semana que llevaba trabajando en ese lugar no había visto otra niña con esos ojos tan lindos llenos de ilusión.

—¡Lo voy a cuidar siempre!

La foto fue tomada y debió irse para darle lugar a otra niña, mientras se alejaba no podía evitar pensar que seguro a su tío le gustaría ella, volteo de nuevo y al verla sonreír lo confirmó, era perfecta para él, que importaba que ella fuese una sirena, luego arreglarían eso.

Por el espejo retrovisor del coche vio bostezar a Ranko, debía estar muy cansada y no la culpaba, él también quería llegar a casa y dormir.

—Gracias por traerme.

—Sabes que lo hago con gusto.

—Quiero ver a la sirena de nuevo— tenía que volver y poner en marcha su plan.

—Tal vez otro día puedas, ya estás de vacaciones.

—Sí, vendré de nuevo…— dijo antes de quedarse dormida.

Antes de arrancar el coche y salir del estacionamiento, su celular sonó y vio el nuevo mensaje "¿Ya van de regreso?", suspiró y mejor llamó, no quería que su cabeza rodase.


15/01/2019

Sé que tengo pendientes, sé que esperan cosas en otras historias, pero en verdad esto no me dejaba dormir. Solo espero que les guste, el inicio es corto, pero es para que se den una idea. Pronto volveré a los estudios y tengo una semana para adelantar lo más que pueda.

Nos seguimos leyendo, amor y paz.