A Rough Start
Capítulo 29 – Pelea de Chicas Esta Noche
Bella parecía un guppy* mientras abría y cerraba la boca sucesivamente. Edward estaba de pie ante ella, expectante, pero ella simplemente no podía detener el bucle de indecisión que pasaba por su mente.
Al principio había sido firme en su decisión de no decirle a Edward lo que le había dicho su madre. Creía que era imperativo que cuando Edward se enterase de la verdad sobre su infancia, su madre debía ser quién estuviera frente a él para proporcionar todos los detalles.
Sin embargo, Edward, en todo su obstinado esplendor, había demostrado que si Bella no le decía lo que Esme le había dicho lo más probable sería que él nunca lo averiguase. Así que, por eso, ella estaba sentada en el sofá de Edward tragándose su condena y esperando a que él regresara de arropar a Anthony esa noche.
Cuando Edward volvió a la planta de abajo, se sentó al lado de Bella con las manos entrelazadas colgando entre las rodillas.
"No me lo vas a decir, ¿verdad?" preguntó con los ojos clavados en la alfombra bajo sus pies.
"Te lo diré," Bella se detuvo cuando vio la expresión de asombro en la cara de Edward. "Pero me gustaría que aceptaras una cosa."
"No voy a llamarla, Bella."
"Edward" Bella echó las manos en alto, exasperada. "Habrá cosas que no entenderás y en lugar de dejarlas de lado, o pedirme que trate de explicarlas, creo que al menos deberías estar abierto a dejar que ella te aclare las cosas."
"Vale," cedió Edward. "Estaré abiertoa eso." No estaba aceptando llamar a su madre, pero Bella sabía que era lo mejor que iba a obtener de él.
"Está bien, bueno... no sé por dónde empezar. ¿Por qué no me dices que dijo Leisel que te molestó tanto?" sugirió Bella.
"Dijo que la condena de mis padres causó la separación, o algo así. Pero mis padres no fueron declarados culpables de nada en realidad... ¿verdad?"
Edward parecía muy optimista, pero sobre qué, Bella no estaba segura. ¿Quería estar equivocado o quería estar en lo cierto?
"Edward, ¿alguna vez has oído hablar de la Ley de Adopción y Familias Seguras?" Cuando Edward indicó que no, Bella continuó. "Es una ley que, básicamente, emancipa a los niños de sus padres una vez que han estado en el sistema de acogida durante más de quince meses." Bella sentía como si estuviese contando la historia a medias, pero su mente estaba buscando la forma de derribar todas las defensas de Edward frente a lo que iba a decirle antes de que tuviese incluso la oportunidad de formarlas.
"Tu madre dice que en realidad nunca fueron a juicio," dijo.
"Eso no es cierto," interrumpió Edward. "Recuerdo estar sentado en la sala del tribunal con el juez y el oficial de policía con el uniforme marrón..."
"Esa fue una vista. Estaban presentando los hechos y pruebas con el fin de nombrar a un culpable. Y como resultado de esa vista, tus padres fueron acusados de homicidio en tercer grado, abandono y negligencia."
"Eso es mentira," dijo Edward, pero no sonó como si él se lo creyese.
"Eso es lo que tu madre me dijo, Edward," Bella le recordó. Él se echó atrás bajo su mirada, y Bella continuó. "Afortunadamente, el cargo de homicidio en tercer grado no se estableció, pero durante el tiempo que se tardé en revocar ese y los demás cargos, estuviste tanto tiempo en el sistema de acogida que ellos terminaron con los derechos parentales de tus padres. Tus padres no tuvieron elección."
"Eso no tiene ningún sentido," protestó Edward.
Bella siguió hablando. Ella sabía que no había mejor defensa que los hechos de la situación, tal como ella los conocía.
"Una vez que estuviste bajo la tutela del estado, tus padres fueron excluidos de recibir cualquier información sobre ti. Y entonces te sacaron del estado." Era algo sobre lo que Bella no le había oído hablar, por lo que le preguntó." ¿A qué estado te llevaron?"
"Oregón," respondió Edward con suavidad.
Bella se echó hacia atrás contra el respaldo del sofá y observó de cerca a Edward. "¿Como a Anthony?"
Edward sacudió la cabeza. "Estuve justo al otro lado de la frontera y no me quedé allí mucho tiempo. Unas semanas, tal vez."
Bella podía decir que, aunque Edward no estaba tomando la información con los brazos abiertos, estaba escuchando, y hasta ahora, no había sido capaz de encontrar grandes lagunas en la explicación de Esme.
"Así que se supone que me tengo que creer que durante todo el tiempo estuve pudriéndome en esa jaula de casa donde me metieron, mis padres estaban ¿qué, encerrados?" preguntó.
Bella se encogió de hombros. "No sé; no le pregunté. Pero si sé que se necesita mucho tiempo para que un caso llegue, de hecho, a juicio. ¿Tal vez estuvieron en algún tipo de arresto domiciliario o algo mientras esperaban?" Bella sugirió. "Ves, por esto quería que se lo preguntaras tu mismo a tu madre. Te surgirán todas estas preguntas que no puedo responder."
"Solo quiero saber que te dijo. Eso es todo. No tienes que rellenar los espacios en blanco," le dijo Edward.
Y eso exactamente hizo Bella. Durante los siguientes cuarenta minutos, se sentó junto a Edward y le contó exactamente lo que Esme le había dicho, parando solo cuando Edward necesitó que ella repitiera algo, o cuando simplemente necesitaba un momento para asimilarlo todo.
"Mi padre," Edward dijo suavemente después de un largo periodo de silencio, "¿está loco?"
"No está loco," dijo Bella, recordando lo que Esme había dicho de su marido. "Simplemente no ha hablado en más de una década... bueno, no hasta que te vio el otro día. Tu madre dijo que nunca había hablado de sobre ti de esa manera. No me acuerdo el término que utilizó, pero dijo que ni la terapia, medicamentos o las súplicas tienen efecto sobre él. Simplemente no habla."
Durante todo el tiempo que Bella había estado aferrándose a los pedacitos de información sobre el pasado de Edward, se había imaginado como reaccionaría Edward una vez que él descubriese lo que ella sabía. Se había imaginado que a él le superarían la emoción, rompiendo en llanto al saber que no había sido rechazado voluntariamente por sus padres. Se había imaginado que él correría hasta su madre en una reunión monumental, dándole la bienvenida a su vida y aferrándose a la oportunidad de recuperar el tiempo perdido.
Por supuesto, siendo realista, sabía que el Edward que ella había llegado a conocer y amar no era el tipo de hombre que mostraba dramáticas reacciones emocionales, pero esperaba algo más allá que el hombre complaciente que estaba sentado frente a ella.
"¿Edward?" se inclinó para mirarle a los ojos bajos que él tenía entornados. "¿Está abrumado?"
"¿Huh?" se estremeció él, como sacudiendo un mal pensamiento. "Uh, no. No, sólo estoy escuchando..."
"¿Quieres hablar de ello?"
Bella se sintió deslumbrado inmediatamente por la encantadora media sonrisa ladeada que le ofreció Edward. "¿No es eso lo que hemos estado haciendo durante casi una hora?"
"Edward, ya sabes lo que quería decir," Bella le dio un manotazo juguetón.
Dejó escapar una carcajada sincera. "No, estoy bien."
Acababa de descubrir que todo lo que sabía de su infancia no era cierto y ¿estaba bien?
"¿Estás seguro?" Preguntó Bella mientras ponía su mano sobre su muslo.
"Sí". Edward se puso de pie, deshaciéndose de la mano de Bella que le tocaba eficazmente. "Vaya, esto agotado."
Lo observó con atención, tratando de descifrar si realmente estaba cansado o si simplemente quería distanciarse de ella.
Cuando le preguntó si quería que se quedara, y él respondió, "No te preocupes. Te veré por la mañana," Bella supo que él necesitaba algo de tiempo a solas para procesar las cosas a su manera.
Y a ella le parecía perfecto.
Así que a la mañana siguiente, cuando él dejó a Anthony a las cinco y cuarto de la mañana, antes de que su último día de trabajo antes de las vacaciones comenzara oficialmente, Bella le saludó sin rencores.
"Llevaré a Anthony de compras con Alice y Rosalie hoy a Port Angeles. Te llamaré si vamos a llegar tarde," dijo Bella después de que Edward la saludara con un beso.
Edward asintió con la cabeza pero no hizo ninguna indicación de tener problema alguno.
"Bueno, mañana por la mañana saldremos temprano, ¿verdad?" Preguntó Bella, en busca de una señal de cómo se sentía Edward esa mañana.
"Sí. Sólo necesito echarme un poco después de mi turno y luego ¿me paso a por ti?" Edward preguntó.
"Oh... vale," respondió Bella, preguntándose por qué no quería que se quedara por noche.
"¿Está bien?" preguntó, aparentemente leyendo su mente.
Bella se apresuró para ocultar su decepción por pasar la noche sin Edward, en lugar de eso se obligó a concentrarse en el tiempo que tendrían juntos durante su próximo viaje a Oregón.
"Sí, es genial," dijo.
Edward se inclinó para recibir un último beso, y la abrazó, pellizcándole en el trasero al hacerlo.
Bella estaba feliz de ver el regreso de su lado juguetón, y por lo tanto, se aseguró de no hacer mención de lo que habían hablado la noche anterior para que no catapultarle de nuevo a un estado de humor más amargo. En lugar de eso, centró su atención en Anthony, teniéndole descansado, alimentado y vestido antes de que Alice y Rosalie aparecieran unas horas más tarde para salir rápidamente a Port Angeles.
"¿Tienes que ir al baño?" Alice le preguntó Anthony cuando ella, Bella y Rosalie estaban listas para partir.
"Ya he ido," dijo Anthony frunciendo el ceño por la pregunta hacía algo que para él era una cuestión personal.
"Oh. Bien. Bueno, ¿necesitas snacks o... algo?" Alice miró a Bella para obtener ayuda.
"Estamos listos," se limitó a decir Bella. "Vamos".
Sin embargo, Bella se dio cuenta de que el carácter cariñoso fuera de lugar de Alice no terminó enla puerta. Unavez estuvieron sentados de forma segura en el coche, Alice se preocupó de la colocación del asiento infantil, del cinturón de seguridad y de si la exposición de rayos ultravioleta sería o no excesiva a través de la ventanilla trasera.
"Te lo juro, si no te relajas, voy a abrir la puerta y me voy a tirar del coche en marcha," le dijo Rosalie.
"Bueno, perdóname por preocuparme por la seguridad del niño," susurró Alice.
Tras el sonido de las palabras de Alice, Rosalie se echó hacia atrás y soltó una carcajada ruidosa. Cuando vio lo dolida que parecía Alice por su risa, ella ofreció una especie de disculpa. "Lo siento Alice, pero ¿no fuiste tú quién le clavó el imperdible del chupete en la piel al bebé de la prima de Jasper?"
"¡Su madre dijo que se lo pusiera a ella para que no se cayese! ¿Cómo iba yo a saber que no era a la piel?" Preguntó Alice con frustración.
"¿Cómo se supone que debías saberlo...?" Bella dejó escapar un resoplido nervioso. "¿En serio, Alice? ¿Lo clavaste en la piel del bebé?"
Rosalie y Bella se rieron, y esperaban que su amiga se uniese también. Sin duda, Alicia podía ver lo absurdo que era no saber que prender un alfiler a la delicada piel de un bebé sin duda iba a doler. Pero en lugar de ver el humor en la situación después de haber ocurrido, Alice se echó a llorar. De hecho, comenzó a llorar tan fuerte que se detuvo en el arcén de la carretera y se inclinó para apoyar la cabeza en el volante mientras sollozaba.
Rosalie se giró desde el asiento delantero y se volvió a mirar a Bella, que estaba sentada en la parte trasera con Anthony.
"¿Alice?" Bella preguntó en voz baja. Tal vez ella no se había recuperado aún de la idea de haber hecho llorar a un bebé. ¿Quizás era demasiado pronto para hacer chistes sobre el asunto?
"Tienes razón," dijo Alice en voz baja. "Soy terrible con los niños."
"No he dicho que fueras terrible," dijo Rosalie mientras le daba un suave codazo a Alice en el brazo en un gesto que daba a entender que intentaba alegrar a su amiga. "Sólo... un poco superficial en el departamento del conocimiento. Y sabes que yo no estoy siendo crítica, Alice. Creo que le compré a Anthony juguetes para perro en lugar de juguetes para niños, cuando lo conocí. No soy mejor."
Alice sacudió la cabeza con insistencia, negándose a aceptar el sentimiento de Rosalie. "No. Tienes razón. Es verdad. Voy a ser madre horrible," exclamó.
"No, no lo serás," dijo Bella mientras se inclinó hacia delante para acariciar a Alice en el hombro.
"Si, lo seré," se lamentó Alice. "Le dije a Jasper que no puedo hacerlo. ¡Se lo dije!"
Rosalie y Bella intercambiaron una mirada curiosa, hasta que finalmente Alicia les aclaró el asunto.
"Estoy embarazada," anunció sin entusiasmo.
Rosalie ahogó un grito en shock mientras que Bella chilló de alegría. "Es genial, Alice. ¡Felicidades!" Bella elogió.
"¿En serio?" Rosalía se quedó estupefacta.
Alice asintió mientras se limpiabala nariz. Antesde que Alice se ofreciera a contar la historia de cómo se enteró, Rosalie la convenció para que le dejara conducir, con el fin de dar a Alice el tiempo de hablar sin tratar de concentrarse en la carretera.
"Hace unos tres meses," comenzó a Alice mientras Rosalie maniobraba de vuelta a la autopista, "empecé a sentirme muy cansada todo el tiempo. Me refiero cansada de verdad. Luego vino lo que Jasper llama "Las llantinas". Simplemente no podía dejar de llorar. Cada pequeña cosa que él hacía o decía, una cascada de lágrimas," Alice señaló su rostro. "En fin, después de tener el retraso, me hice el test y ¡violà! Embarazada."
"¿Está Jasper contento?" preguntó Bella, radiante.
Alice se encogió de hombros. "Él dice que si, pero creo que él está tan asustado como yo. De vez en cuando lo he encontrado sentado frente al televisor viendo esos programas sobre partos en el Discovery Channel. Se le ve tan horrorizado como me siento yo."
"¿Así que no estás contenta con esto?" Bella frunció el ceño. Tenía dudas de cómo respondería Alice a la pregunta con Anthony en el coche.
"Si, Si que lo estoy. Quiero decir que cuando pienso en este pequeño bulto que es parte de Jasper y parte mía, es increíble. Pero entonces, cuando pienso en todo lo que va a cambiar... No sé... Siento como no hay manera en la tierra para sentirse preparado para esto."
"Pero, esperar," dijo Rosalía de repente. "¿Estás embarazada de tres meses?" le echó una mirada al abdomen de Alice cuando la carretera estaba despejada.
"Todo lo que leía decía que no se debe decir a nadie hasta que hayas completado el primer trimestre, y eso es lo que hice. He leído todo lo que he podía alcanzar con mis manos y todavía me siento como si no supiese nada. Es tan abrumador," se quejó Alice.
"¿Pero no es eso lo divertido del viaje?" Preguntó Bella. "Esa es la aventura de ser padres."
"Eso es lo que dice una mujer sin hijos," murmuró Rosalie.
Antes de que Bella pudiera protestar, Alice miró por encima del asiento a Anthony, que estaba mirando a las mujeres que le rodeaban con gran interés.
"Estoy tratando de aprender todo lo que puedo, pero Edward es la única persona que conozco con hijos. O sea, está la gente del trabajo, pero en realidad no les conozco. Y ya sabéis cómo actúa la gente con la gente que no conoce, todo falsedad y mierdas. Todo el mundo quiere que piensen que son la mamá del año. Nadie te cuanta sobre los días que alimentaron a sus niños con cereales en el desayuno, la comida y la cena, o cuando les pusieron la ropa interior del revés a sus hijos porque no tenían tiempo para lavar la ropa," dijo Alice.
"Vale... eso es asqueroso," Rosalie hizo una mueca.
"A mí me gusta cenar cereales," añadió Anthony. Y luego miró confundido cuando todas las mujeres a su alrededor se echaron a reír.
Una vez que el secreto de Alice estaba al descubierto, el ambiente en el interior del coche se volvió mucho más ligero. Alice recitó su alegría por poder comer lo que quisiera en las fiestas y tener una excusa para coger peso y cómo podría usar las Navidades y su baby shower* para obtener los elementos necesarios para la nueva adición a su familia.
"¿Cómo es que no has conseguido un árbol de Navidad todavía?" Rosalie preguntó a Bella con recelo mientras la miraba por el espejo retrovisor.
Bella se encogió de hombros. "Mi apartamento es muy pequeño y el que elegí encajan bien en la casa de Edward. No he visto necesario conseguir otro."
"Wow. Todo suena... realmente serio entre vosotros dos," destacó Rosalie.
"¿Por qué? ¿Por qué compartimos un árbol de Navidad? Tal vez sólo queremos compartir los gastos," dijo Bella, pero la sonrisa que se marcó en su cara daba a entender que Rosalie tal vez estaba en lo cierto.
"Oye, si piensas que tu apartamento es pequeño, puede que te interese saber que mi vecina de enfrente dijo que ella va a poner en venta su casa después de primeras de año. Se va a vivir a la Florida con su hermana," dijo Alice.
"Ni te molestes. He intentado que Bella compre una casa desde que la conozco y no lo hará," dijo Rosalie con amargura.
"No dije que nunca lo haría. Simplemente no lo haría por el simple hecho de hacerlo. Pero me gusta mucho el vecindario donde vive Alice, y hay incentivos muy buenos para primeros compradores para profesores..." Bella pensó en voz alta.
"¿Estás de coña?" Rosalie golpeó el volante. "Justo cuando dejo de trabajar en la inmobiliaria, ¿decides comprar una casa?"
"Ya te dije que me gustaba ese barrio, y además, nadie dijo que tenías que mudarte. Esa fue tu decisión." Bella se echó el pelo sobre el hombro.
Sorprendentemente, Rosalie no tuvo una respuesta inmediata a esas palabras. Entonces, antes de encender la radio, se lamentó sigilosamente "Creo que acabo de tener ese momento en el que te das cuenta que todos tus amigos han crecido y seguido adelante y te dejan atrás."
"Eso no es cierto," sostuvo Alice, tocando el brazo de su amiga con empatía.
"Si que lo es." Ahora era el turno de Rosalie a ser insistente. "Vas a ser madre de alguien y Bella, para todos los efectos, ya lo es. Trabajáis y estáis haciendo grandes progresos en vuestras vidas y yo voy hacia atrás."
Bella quería ser más alentadora con Rosalie, pero estaba distraída con lo que su amiga había dicho sobre ella siendo la madre de alguien, o más específicamente, la madre de Anthony. A pesar de que lo amaba más de lo que nunca pensó que podría amar a un niño que no era su propia carne y sangre, nunca había sido su intención tomar el lugar de su madre, y sobre todo no tan pronto tras la pérdida de su linaje. Le aterraba que Anthony pensara que eso era lo que ella estaba haciendo; que ella estaba tratando de llenar un lugar que él aún no estaba listo para ver ocupado.
De repente se preguntó si su decisión de unirse al viaje a Oregón era una buena idea.
Afortunadamente, el ajetreo y el bullicio de la multitud y sus compras navideñas fueron suficientes para, temporalmente aparcar todas las inseguridades y dudas de Bella al respecto. Tenía que ser estricta y estar concentrada, si iba a seguir el ritmo de Anthony, que no dejaba de echar a correr cada vez que veía algo nuevo y emocionante.
"Ese niño necesita una correa," dijo Alice, y luego inmediatamente se cubrió la boca con horror. "Eso es un mal movimiento materno, ¿no?"
"No, si eso significa hacer una diferencia entre perder a tu hijo y mantenerlo a salvo," respondió Rosalie. "Incluso yo sé eso."
Bella no estaba de acuerdo, pero mantuvo sus comentarios para sí misma. En su lugar, regañó a Anthony y le dijo que le diera la mano en todo momento y después le prometió recompensarle llevándolo a la tienda de juguetes si era capaz de cumplir esa condición.
Eso parecía funcionar muy bien.
Anthony estaba feliz pasando de figura de acción a figura de acción, cuando miró más allá de Bella y se quedó congelado. Preocupada, Bella miró por encima del hombro para ver qué había dejado a Anthony de piedra. Todo lo que vio fue a Alice tratando de convencer a Rosalie para le comprara un regalo para su bebé por adelantado.
"¿Qué pasa, pequeño?" Bella tocó ligeramente a Anthony en el brazo.
Sus ojos se anclaron a los de ella frenéticamente y rápidamente voló a su lado y levantó las manos para que Bella lo tomara en brazos.
Anthony era sin duda el más pequeño en su clase de la guardería, y en toda la escuela, pero aún así ya era un niño de cinco años, y por lo tanto era la persona más ligera para llevar. Pero por los temblores de su cuerpo, Bella podía ver que no era el momento para decírselo.
"¿Qué pasa?" preguntó ella en lugar de eso mientras lo levantaba en brazos.
"Quiero ir a casa," dijo con su pequeña voz, ahogada sobre su hombro.
Para entonces, Alice y Rosalie vieron a Bella luchando para mantener sujeto a Anthony y se acercaron a ver que pasaba.
"¿Se he hecho daño?" Preguntó Alice.
"No sé," dijo Bella, perpleja. "Estaba ahí de pie mirando los juguetes y después, de repente, corrió hasta aquí pidiendo que le cogiese"
"Está temblando," observó Rosalie cuando puso una mano sobre su espalda.
Bella sabía lo que ocurriría después y de inmediato comenzó a moverse hacia la salida. "Anthony, creo que deberíamos ir al baño, ¿vale? Nos bebimos esa botella de agua en el coche, así que probablemente sea hora de ir."
Mientras llegaba a la zona de salida, parecía que había una mucho jaleo en las cajas registradoras y Bella tuvo que permanecer quieta por un momento mientras esperaba para que se hiciera un hueco para poder salir.
De repente, alguien la golpeó con fuerza desde atrás, tan fuertemente, que de hecho, estuvo a punto de dejar caer a Anthony.
"¡Perdón!" Bella exclamó mientras se volvía para hacer frente a la persona impaciente.
Y entonces, de golpe, todo tenía sentido, porque allí, detrás de ella estaba Vicki.
"Sí, pídeme perdón," dijo Vicki sarcásticamente. "Estás en medio."
Anthony comenzó a inquietarse y armar alboroto diciendo que quería ir a casa mientras se agarraba con más fuerza al cuello de Bella.
"Veo todavía te dejas la espalda trabajando para Edward," dijo Vicki con rencor indicando con la cabeza hacia Anthony.
"Perra, mejor alégrate de que tenga las manos ocupadas," Bella le dijo, casi asfixiada por lo fuerte quela abrazaba Anthony. Tratóde dejarle en el suelo, pero sólo consiguió que el se agarrarse con más fuerza.
Un profundo silencio cayó sobre la tienda mientras los clientes se alejaban de lo que parecía una pelea a punto de estallar. Vicki había tiempo suficiente para burlarse de la casi amenaza de Bella antes de que un gerente de la tienda se acercara y con firmeza les obligaba a abandonarla tienda. Y, por supuesto, ya que Anthony estaba aferrado a Bella mientras ella caminaba en la misma dirección que Vicki, a Anthony casi le da un ataque de pánico. Afortunadamente, había logrado permanecer seco por el momento.
"Cariño," dijo Bella, una vez que finalmente fue capaz de hacer separar a Anthony de ella, "Estas bien. No voy a dejarla que se acerque a ti, ¿de acuerdo? No va a hacerte daño."
Pero entonces Bella alzó vista y vio, que en realidad, Vicki tuvo la audacia de estar de pie cerca de ellos. Cuando vio que Bella miraba hacia ella, se acercó otra vez de forma amenazante.
"Sólo quiero que sepas que esa pequeña treta que hiciste llamando a la familia de mi cliente y diciéndoles que estaba abusando de su madre casi me cuesta mi trabajo. Por suerte fui capaz de convencerlos de que se trataba de las divagaciones de una arpía amargada y celosa tratando de culparme por los problemas de un niño retrasado."
La cabeza de Vicki se giró hacia atrás por la fuerza de un puño al conectar con su boca.
Bella miró su puño y abrió y cerró la mano un par de veces mientras probaba los músculos, casi sintiendo la fuerza con la que había dominado a Vicki. Había querido pegar a Vicki durante mucho tiempo; incluso lo había hasta soñado.
Sólo, que no había sido ella.
Bella miró a su izquierda para ver Rosalie estaba a su lado sacudiendo la mano por el dolor del contacto.
"¿Qué estás haciendo?" Bella le chistó.
"Lo que tú no puedes," respondió Rosalie."¿De verdad quieres que ella pueda acusarte de pelearte frente a uno de tus alumnos?"
Antes de que Bella pudiera responder, Vicki había recuperado el equilibrio y echó a correr hacia ella, como si ella no se hubiese dado aun cuenta de que era Rosalie la que la había asaltado, y no Bella. Rosalie intercedió de nuevo y agarró a Vicki por el pelo. Vicki lanzó sus garras al aire sin alcanzarla, pero consiguió hacerse con la camisa de Rosalie y romperla, consiguiendo que colgase de forma bastante reveladora.
"¿Qué hago?" Alice le preguntó Bella. "No puedo separarlas. ¡Estoy embarazada!"
"Saca a Anthony de aquí," dijo Bella mientras se remangaba las mangas. Tenía que conseguir al menos darle un golpe a Vicki. Tenía que hacerlo, por Anthony.
"Bella, no vamos a hacer lo que creo que vas a hacer, ¿verdad?" Alice preguntó con cautela.
"¿Qué? ¿Dejar que Rosalie peleé mis batallas por mí? Claro que no," dijo Bella mientras se adelantaba.
Alice la agarró con fuerza y señaló a Anthony que estaba agachado cerca de una gran maceta con una planta, tapándose los ojos con las manos. "¿Qué es más importante?"
Una mirada a Anthony y Bella no necesitaba nada más convincente. Rápidamente se acercó a él y lo abrazó con fuerza.
"Estás bien, Anthony. Sssh... Estoy aquí," le consoló.
Pero Anthony no estaba llorando. Estaba observando como llegaba la seguridad del centro comercial y separan a las dos mujeres enfrentadas.
De pronto todo pareció cambiar a cámara lenta. Bella evitó que Anthony escuchase y viese como Rosalie recolocaba su blusa y Vicki escupiera un diente ensangrentado antes de ser esposada y llevado fuera por dos agentes uniformados.
La gente comenzó a señalar a Bella y Alice y en poco tiempo, fueron citadas en la estación de seguridad del centro comercial e interrogadas sobre lo que había pasado. Bella se alegró al descubrir que algunos de los clientes de la tienda de juguetes habían corroborado su historia sobre cómo Vicki la había empujado a propósito cuando Bella le daba la espalda.
Por desgracia, Rosalie no tuvo tanta suerte. Aunque no había mercancía arruinada durante el transcurso de la pelea, estaba bastante claro que Vicki tenía toda la intención de presentar cargos contra Rosalie. Gritando una y otra vez Vicki mantuvo que Rosalie no debería haberse involucrado, que el asunto era entre ella y Bella.
Y por esa razón, cuatro horas más tarde, cuando dos miembros dela Patrulla Estatalde Washington se presentaron en el porche delantero de Bella, realmente nadie se sorprendió. Ya que Rosalie ya no tenía una residencia propia debido a su inminente traslado, había dado la dirección de Bella como si fuera su propio apartamento. Y era exactamente dónde estaba cuando la policía fue a buscarla.
Bella se devanó los sesos tratando de averiguar la mejor manera de ayudar a Rosalie, que no parecía afectada por el hecho de que el reciente giro de los acontecimientos probablemente se significaba que no podía salir de la zona, por lo tanto no podría comenzar en su nuevo puesto de trabajo.
"No creo que ella realmente quiera ir," dijo Alice más tarde, después de Rosalie se marchase.
"No creerás que saboteó su trabajo a propósito, ¿verdad?" Bella se preguntó.
"No, pero a veces nuestro subconsciente tiene una manera de vencer sobre nuestras acciones, supongo," Alice se encogió de hombros.
Alice profusamente se disculpó por no poder quedarse. Dijo que tenía que ir a casa para preparar la cena de Jasper, y hacer lo que ella llamó su "primera cena", pero momentos después de que ella se marchara, Edward llamó y alertó a Bella de que Alice había estado haciendo algo así.
"Parece que has tenido un día ocupado," dijo Edward cuando llamó pocos minutos después de que terminara su turno.
"Se podría decir, si" dijo Bella, suponiendo que él había escuchado los diversos mensajes que le había dejado en su teléfono desde que la policía se llevó a Rosalie. "Me siento como una mierda. No hice nada."
"¿Y qué podías hacer, nena? Si te hubiese pasado algo a ti las consecuencias habrían sido mucho peores para ti que para Rosalie."
"¿Cómo puedes decir eso? Rosalie está en la cárcel porque golpeó a Vicki sin provocación, pero había testigos que podían testificar que Vicki me empujó, empezó ella."
"Bueno, pero ella lo inició. Rosalie les dijo a los policías que intervino porque tú llevabas a Anthony y que Vicki actuaba como si fuera a ir para él también. No creo que los cargos se sostengan."
"Me gustaría poder hablar con Rosalie. Necesito saber que está bien. No puedo marcharme mañana la ciudad sin saberlo, y no ha llamado," dijo Bella desesperadamente.
"Bueno...," Edward dudó, "Le dije a Emmett que iría con él hasta Port Angeles esta noche a pagar la fianza."
"¿Emmett va a pagar la fianza de Rosalie?" Bella no podía creer lo que oía.
"Alice le llamó llorando diciendo que no sabía qué hacer. Emmett trató de actuar como si no le importaba, pero cuando Rosalie le llamó una hora más tarde, cedió y dijo que la recogiera," explicó Edward.
"¿Cuánto es la fianza?"
"Quinientos."
"Vale. Creo que debería pagar al menos la mitad."
"¡De ninguna manera! Nadie le dijo a Rosalie que actuara de esa manera delante de un montón de testigos. Podría haber utilizado la cabeza como hice yo y denunciarla a quien la contrató, pero no, Rosalie tenía que hacerse el Rambo y patearle el culo. Ese su maldita culpa. Que pague sus doscientos cincuenta. Yo pagaré el resto."
"¿Edward?"
"Con mucho gusto voy a pagar doscientos cincuenta por el puñetazo en la boca que le de dio Rosalie por defenderte a ti y a Anthony. Pero por quinientos, me gustaría haberlo visto," se rió Edward.
La conversación se vio interrumpida cuando Edward llegó a su coche, pero no quería ir a Port Angeles sin antes pasar un poco de tiempo con Anthony y Bella, y quedó en encontrarse con Emmett en el apartamento de Bella y acordaron salir desde allí.
"Va a estar muy cansado," le dijo Bella a Edward más tarde, cuando él estaba de pie frente a ella en su cocina. Le pasó los dedos por el pelo y le besó en los labios. "No estarás de vuelta hasta media noche, incluso más tarde".
Edward asintió de acuerdo con ella. "¿Te importa si salimos un poco más tarde mañana hacia Oregón?"
"Podemos, o puedo conducir a la primera etapa del viaje," ofreció Bella.
Emmett entró por la puerta principal y dominó sobre la respuesta de Edward.
"Una pelea de putas en el 360*, ¿eh?" Emmett resonó desde la entrada.
Bella puso los ojos en blanco. "Si te refieres a que Vicki es una puta y que Rosalie le dio una paliza, entonces sí, hubo una pelea de putas."
Emmett se rió. "Bueno cuéntame que pasó. Alice estuvo llorando y esas cosas y no podía entender lo que estaba diciendo."
Así que Bella contó toda la historia desde cuando Vicki accidentalmente la golpeó a propósito hasta que la policía llamó a su puerta y se llevaron a Rosalie de nuevo a la jurisdicción del delito.
Emmett dejó escapar un silbido cuando Bella terminó su relato. "Perras locas." Y por supuesto lo dijo justo al tiempo que Anthony aparecía después de su siesta dela tarde. Afortunadamente, el niño no era consciente de lo que estaba oyendo.
"¡Hola, Papi!" la cara de Anthony se iluminó cuando vio a su padre apoyado contra la pared de la entrada.
Bella vio cómo Edward se inclinaba para que Anthony pudiera escalar por él.
"Hey, colega," saludó a su hijo. "He oído que has tenido un día que dio miedo."
Anthony asintió. "Rosalie le rompió un diente a Vicki," susurró.
"Sí, siento que tuvieras que ver eso, pero recuerdas que te dije que Vicki nunca te haría daño, y no lo hizo, ¿verdad?" preguntó Edward.
Anthony sacudió vigorosamente la cabeza.
"Eso es porque tienes un montón de gente a tu alrededor, que nunca permitirá que eso suceda, ¿de acuerdo?," dijo Edward.
Bella suspiró con nostalgia mientras observaba la escena que se desplegaba ante sus ojos. ¿Cómo podía Edward poner en duda que era un buen padre?
"Voy a dar una vuelta con Emmett un rato. ¿Quieres quedarte aquí con Bella?" Edward preguntó. Miró a Bella y sus ojos, se veía lo que su boca no había dicho. Visualmente disculpándose por no preguntar si Anthony podría quedarse antes.
"Quiero ir contigo," declaró Anthony, totalmente preparado para hacer pucheros.
"No puedes, amigo. Esta vez no."
"Pero, Papá, casi no te vi hoy."
"Puede ir con nosotros. No tiene colegio mañana," saltó Emmett.
Edward juró en voz baja mientras se volvió y miró sobre su hombro a Emmett. "No llevaré a mi hijo a pagar la fianza para sacar a alguien de la c-á-r-c-e-l," deletreó la última palabra.
"No tenéis ni siquiera que entrar. Puedes dejarme y dar una vuelta a la manzana y recogernos," sugirió Emmett.
Edward miró a Bella buscando su aprobación, y aunque nunca en un millón de años habría pensado que ella sugeriría tal excursión para un niño pequeño, no podía negarle al pequeño tiempo con su padre, sobre todo cuando ya se había perdido tanto antes.
"Si os quedáis en el coche..." Bella encogió los hombros.
Edward miró hacia el techo. "Esto es digno de Jerry Springer," dijo antes de decirle a Anthony que fuera a ponerse los zapatos. "Te lo juro, si alguno de ustedes me dice alguna mierda sobre esto más adelante..."
"Hoy todo ha sido digno de Jerry Springer. ¿Qué más da una cosa más?" reprendió Emmett.
Edward estaba a punto de cambiar de opinión basándose en el comentario de Emmett, pero Bella tiró de él y le dio un beso en la boca. "Sólo quiere estar con su Papá," dijo en voz baja.
"O le llevas y le muestras que estás ahí para él cuando expresa lo mucho que te necesita y le muestras lo que ese estar allí para un amigo," señaló a Bella "o puedes quedarte en casa con él, pero si lo dejas detrás..."
"Le destrozaré," terminó Edward.
Anthony rápidamente reapareció con sus zapatos desatados y cada uno en el pie equivocado. "¡Estoy listo!" anunció.
"Vamos," Emmett llevó a Anthony por la puerta principal y hacia el coche de Edward. "Demos a estos tortolitos un minuto."
"¿Qué es un tortolito?" Fue la última cosa que Bella y Edward oyeron antes de que Emmett y Anthony desaparecieran tras la puerta cerrada.
"Siento salir así, corriendo, pero tengo que ir," dijo Edward.
"Sí, así es," coincidió Bella. "Rosalie hizo una gran cosa por Anthony hoy, aunque probablemente habría sido mejor si él no hubiese estado allí para presenciarlo."
"Sabes que me vuele loco tener que llevarlo a la cárcel".
"Pues no le lleves a la cárcel, llévale al lado de la cárcel," dijo Bella sonriendo. "En lo que a Anthony respecta, sólo va a dar un paseo en coche con su padre." Bella inclinó ligeramente la cabeza mientras envolvía sus brazos alrededor del cuello de Edward. "Su maravilloso e increíble padre."
"Sabe que yo no sabría la mitad de lo que hago si no fuera por ti, ¿verdad?" Edward preguntó mientras sostenía cerca de Bella. "Estoy tan contento de que vengas con nosotros a Oregón." Edward miró a los ojos de Bella por un largo rato, como si fuera a decir algo más. Finalmente sonrió y le susurró: "Te quiero".
"yo también te quiero," contestó Bella mientras se acurrucaba contra él. "Y estaré con todo empacado y listo para pasar toda la semana contigo a partir de mañana."
Edward negó mientras se inclinaba para un beso. "A partir de esta noche. Llegaré a casa en unas pocas horas. Usa tu llave."
Notas de la Traductora:
-Un Guppy es un tipo de pez.
-Un baby shower es un fiesta que se hace en Estados Unidos (y otros países) cuyo objetivo es ayudar a los padres que esperan o acaban de tener un bebé. A la fiesta se acude y se hace un regalo para el bebé, como ropa, biberones, juguetes... tradicionalmente solo acuden a la fiesta la futura madre y sus amigas y mujeres de su familia tanto propia como política.
-360 es el prefijo de Port Angeles, WA.
-Jerry Springer es el presentador de un programa (The Jerry Springer Show) al que la gente va a resolver sus problemas. La mayoría de las veces acaban discutiendo en el plató.
