Los personajes de Inuyasha pertenecen a Takahashi Rumiko, yo solo los tomó prestados para poder dar forma a la trama la cual si me pertenece. Todo sin lucro y solo con el afán de entretener.
Este fic participa en la campaña: "Fickers unidas para llevar el canon hasta la cima", de la página "Estrellas de la Biblioteca Prohibida".
Mi Sirena Favorita
Extra. Disfraz
Sesshoumaru había salido hace una semana a California por asuntos del acuario y prometió volver para el sábado siguiente. No podía romper esa promesa, era el cumpleaños de Ranko, cumplía cinco años y nunca se perdería el cumpleaños de su hija.
Cuando Ranko les dijo a sus padres que quería una fiesta de sirenas, no les sorprendió, lo que si lo hizo, fue que quisiera la fiesta en casa, creían que la pediría en el acuario, el apartamento era grande pero no tanto como para una fiesta infantil ¿Dónde iban a poner la piñata?, así que optaron por hacerla en casa de Touga e Izayoi.
Rin terminaba de acomodar los cupcakes en la mesa de postres e Inuyasha le ayudaba a instalar la piñata en el patio. Daba gracias que su cuñado llegase temprano a ayudarla, Ryusei durmiese tranquilamente en su cuna, y Touga e Izayoi llevasen a Ranko a desayunar. De no ser así, estaba segura que jamás hubiese terminado de adornar.
¡¿Por qué no contrató un servicio de fiestas?!, se preguntó al por poco dejar caer sobre los cupcakes los macarons. La respuesta, en su terquedad y ego de madre quiso hacerlo ella, no creyó que fuese tanto trabajo.
—Rin, terminé, ¿Algo más?
—No ha llamado, ¿Verdad?— que Sesshoumaru no llegase la ponía de nervios.
—No, pero ya debe venir en camino, él dijo que estaría aquí, tranquila.
—Ahora no avisó que ya venía, solo dijo que su vuelo salía en la noche y terminando su reunión volvería.
—¿Le llamaste a Jaken?
—Su celular no está en área de cobertura.
—Intentaré localizarlo, pero si se lo prometió a Ranko debe estar aquí hoy— dijo para tranquilizar a Rin.
—Es verdad, por cierto ¿Tienes su disfraz? ¿Cuándo llega Kagome?
—Ya lo tengo— tomó del sillón la bolsa que contenía el disfraz—. Solo espero le guste, Kag me ayudó a elegirlo y terminando la junta de profesores vine para acá.
—Creo que solo falta terminar los bocadillos y colgar la tira de cumpleaños, ¿Podrías encargarte? Voy a ver a Ryusei— llevaba dos horas sin hacer ruido.
—Claro.
—¡Mamá! Volvimos— se escuchó el grito desde la entrada— ¿Ya llegó papá?— Ranko no tardó en aparecer seguida de Touga e Izayoi.
—Está en camino, mira lo que tú tío trajo para ti— le mostró el disfraz de sirena en un intento por distraer a su hija y no preguntase más por Sesshoumaru.
—¡Me encanta! ¿Ya puedo ponérmelo?
—Vamos a tu cuarto y…— por el radio de bebé se escuchó el llanto de Ryusei, ya decía Rin que había durado mucho tranquilo.
—Yo voy, siempre es un placer cuidar de Ryusei, ojalá alguien me diese un bebé que consentir— Izayoi le dirigió una mirada a Inuyasha.
—No creo que pase, papá ya está grande para eso— sonrió con burla y fue a la cocina.
—¡Inuyasha!, no te hagas el gracioso.
—Vayamos por Ryusei, sabes que ese muchacho va a evitar el tema— dijo Touga a su esposa al guiarla escaleras arriba.
Izayoi suspiró, entendía que por ahora Inuyasha no quisiera un hijo, pero podría decirle algo como "Te daré nietos, pero no ahora" o "Los tendrás, lo prometo". Era tan desconsiderado con ella.
...
Rin le mostraba a Ranko el disfraz antes de probárselo, tenía una peluca roja, un par de balerinas con lentejuelas semejando escamas, un leotardo con escamas de colores y una falda de gasa violeta, simple pero bonito.
—Llegué.
—¡Papá!— apenas Ranko escuchó la voz de su padre corrió a recibirlo a la entrada—. Tardaste mucho— reclamó al abrazarlo de una pierna.
—Lo siento, pero debía pasar por algo— de un guardatraje negro sacó un disfraz de sirena.
Este disfraz era más detallado que el comprado por Inuyasha, se notaba que era de una marca oficial. Este aunque se notaba que el diseño era de sirena, semejaba a un vestido de gala, la falda era de tul turquesa brillante, el tutu verde tenía textura de escamas, un lazo naranja rodeaba la cintura y venía con una diadema hecha de conchas.
—¿Otro? ¡Genial!
Sesshoumaru miró confundido a Rin, él recordaba que cuando Ranko lo pidió, él había dicho que se lo compraría.
—Sessh, fuiste a tu viaje y no me dijiste que lo comprarías y…
—No lo iba a olvidar, no debiste comprarlo.
—En realidad, fue Inuyasha.
—Quiero ir a probármelos, ¡Vamos mamá!— la tomó de la mano y la jaló hacia las escaleras e ir a un cuarto.
—Vayan— alentó Sesshoumaru.
Luego de verlas ir a la planta alta, entró a la sala y vio a Inuyasha colgando una tira de letras que formaban "Feliz Cumpleaños Ranko", aunque por ahora solo tenía 11 letras.
—¿Quieres dejar de hacer eso?
—Llegaste, ya casi término— estaba a mitad de letras.
—Yo lo hago.
—No hay problema, ya termino.
—Te dije que yo lo hago— demandó.
—Inu, baja— pidió ahora la voz de una chica.
—Kagome, llegaste.
—¿Me ayudas con algo? Por favor.
—Claro— Inuyasha siguió a su novia a la cocina—. No entiendo ahora qué le pasa— dijo una vez en la cocina.
—Se notaba molesto, lo mejor era que le obedecieras, tal vez le fue mal en su viaje.
—Puede ser, ¿En qué necesitas mi ayuda?
—En nada, solo lo hice para que vinieras y no pelearan.
—Chica astuta, ¿Me ayudas con los bocadillos?
—Por supuesto, no queremos que te comas todo, trae el pan y yo saco las cosas del refrigerador— si recordaba bien las ideas de Rin, tenían que ser emparedados de cuernitos semejando cangrejos.
Inuyasha tomaba de la alacena la bolsa de cuernitos, cuando sintió que lo sujetaban de una pierna.
—Volví y te atrape— Ranko le miraba divertida—. ¿Qué hacías?
—Tomando el pan para los bocadillos— le sonrió.
—¿Dónde está tía Kag? Yo la escuché.
—¿Tan pronto preguntas por mi?— Ranko no la había visto porque la puerta del refrigerador la ocultó—. Perdón por llegar tarde— se suponía llegaría más temprano pero su junta se alargó.
—No importa, ya estás aquí.
—Ya te pusiste tu disfraz, te queda muy bien— elogió Kagome.
—Si, este es más cómodo— giró para mostrarlo, había decidido ponerse de momento el que le regalo su tío, al menos un rato, aún no se decidía a cuál disfraz usar por completo.
Kagome le vio confundida, luego miró a Inuyasha quien se encogió de hombros, tampoco sabía qué quería decir con que ese era más cómodo.
—Ranko, tu padre está en la sala poniendo los adornos, deberías ir a verlo— Inuyasha no debió sugerirlo dos veces, de inmediato la niña corrió a la sala.
—Debemos apurarnos con los bocadillos, corta los cuernitos a la mitad, así— le mostró—. Me los pasas y yo haré los cangrejos.
—Si conseguí el molde para hacer taiyaki y compré lo que me pediste.
—¡Genial! A los niños les va a encantar— esperaba que a Ranko le gustase esa sorpresa, Inuyasha le había dicho que le gustaba comer eso y fue que tuvo aquella idea de prepararlos.
—Deja de comértelos— era el tercer cangrejo que se comía Inuyasha.
—Ya tengo hambre.
—Come una fruta— le pasó una pera.
—Uno más, por favor, apenas desayuné café y un pan para llegar temprano— Kagome roló los ojos.
—Uno más y ya— le pasó otro cuernito-cangrejo.
—Gracias— le dio un beso en mejilla y siguió cortando más pan.
Kagome e Inuyasha ya habían comenzando a hacer los taiyaki, mientras ella cocinaba las judías dulces, Inuyasha batía la mezcla. La chica sonrió al verlo batir con energía, lo había puesto hacerlo con un batidor tipo globo, esperaba que con eso se distrajera y no pensara en comer más de los bocadillos.
Escucharon la puerta de la cocina abrirse y supieron que quién había entrado era Ranko por la canción que iba tarareando.
—Cuidado— dijo Inuyasha cuando Ranko chocó contra él, se notaba que aquel día estaba muy hiperactiva.
—¡Aaaah, perdí el estilo!
—No quieras lanzarme por la ventana— bromeó.
—Solo porque es mi cumpleaños no lo haré, ¿Qué haces?— se alzó de puntitas para ver en la barra.
—Algo que Kagome me pidió.
Ranko se subió a la silla y vio la comida de la barra, todo se veía realmente rico. Tomó una mini pizza en forma de estrella y se la comió, luego vio las salchipulpos y comió dos, cuando estaba por tomar una tercera salchicha Inuyasha la cargó.
—¡No, se quiere comer todo, corran!— la había alejado de la comida para que no siguiese comiendo.
—No más cafeína, ¿Eh?— dijo Ranko, su tío era tan gracioso.
—Te conoce bien— río Kagome.
—Ranko, alguien te busca—anunció Rin.
—¿Dónde está la niña más linda del mundo?— Kimi se dejó ver.
—¡Aquí!— Inuyasha bajó a su sobrina para que fuese con su abuela.
—Te he traído algo especial— le dio una bolsa de regalo.
—¡Gracias!— gritó con emoción al ver su obsequio.
—Solo lo mejor para mi nieta.
—¡Que nadie se mueva! Tengo un dragón y no tengo miedo a utilizarlo— su abuela le había dado un peluche de dragón blanco con ojos morados.
—¿Eso de donde es?— preguntó Inuyasha, la frase se le hizo conocida.
—¡Deshonor!, ¡Deshonor sobre toda tu familia! ¡Deshonrado tú!, ¡Deshonrada tu vaca!
—¿Qué?— en verdad que no lo recordaba, hasta que Kagome lo murmuró—. ¡Ya recordé! La película del ogro.
—¡Si!
—¿Qué es todo eso?— preguntó Sesshoumaru, quien había entrado a la cocina en el momento que su madre le dio a Ranko su obsequio.
—Inuyasha y Ranko ven películas infantiles, luego juegan a decirse los diálogos y adivinarlos— explicó Rin.
—¿Desde cuando?— Ranko nunca le pedía a él ver películas juntos.
—Hace tiempo.
—Mi nieta es una artista— Kimi admiraba los dibujos de Ranko que había en la pared de la cocina.
—Eso es de cuando mi tío fue a mi clase.
—En clase invitaron a un familiar a hablar de su trabajo e Inuyasha fue— explicó Rin—. No pongas esa cara, estabas de viaje— dijo al ver que Sesshoumaru había arrugado el ceño ligeramente.
—También iremos a los estudios de televisión de SHIKON TV y él dijo que iba conmigo, nunca he ido a un estudio de televisión, será divertido.
—¿Él irá con ella?
—Iría yo, pero está tan emociona, además vuelvo al trabajo y Ryusei necesita su tiempo de lactancia, sabes que no acepta la fórmula.
—No me habías dicho.
—¿Del trabajo?, si te dije.
—La salida de Ranko— comenzaba a sentirse excluido de la vida de su hija.
—Surgió en la semana.
—Ranko, tu abuelo ya… Hola Kimi ¿Cómo has estado?
—Excelente, ¿Izayoi?
—Con Ryusei, luego podrías subir a verlo, seguro esta más grande comparado a la última vez que lo viste, ya gatea y quiere explorar todo.
—Entonces que bueno que le compré este casco— le mostró un protector craneal de bebé.
—Ya venden estas cosas, interesante, así no le pasa lo mismo que a Sesshoumaru— dicho esto, Kimi y Touga rieron.
—¿Para qué buscabas a tu nieta?— les interrumpió Sesshoumaru, no iba a dejar que contasen anécdotas vergonzosas de él, cuando fue culpa de ellos que se cayese de la cama.
—¡Cierto!, ya armé tu tienda de campaña, la puse en la sala de té— abrió la puerta para que la fuese a ver.
Ranko salió corriendo y fue seguida de su abuelo, padre y tío.
—¡Mira tío!, se ve mejor que en la caja.
—¿Tú se la compraste?— preguntó Sesshoumaru a su hermano.
—Si, luego de la escuela fuimos por helado, la vio en una tienda y le gustó para jugar con Ryusei, tiene dibujos de piratas y…
—Es suficiente, ¿podrías tener tu propia hija y dejar a la mía en paz?
Inuyasha estaba completamente confundido, ¿De qué estaba hablando? ¿Ahora por qué le reclamaba?
—¡No!— gritó Ranko con gran fuerza—. Yo quiero ser la única niña, no puedes tener una niña ¡No puedes!— miraba con ojos llorosos a su tío.
—Ranko…
—¡Promételo!— le interrumpió.
—Ven aquí— Rin cargó a su hija, en cuanto la escuchó gritar fue a ver qué le pasaba.
—Mamá.
—Vamos al cuarto.
Sesshoumaru hizo el intento de seguir a Rin, pero Touga le impidió el paso.
—Ustedes dos vengan a mi estudio, tenemos que hablar.
—¿Ahora qué hice yo?— Inuyasha estaba descolocado, apenas lograba entender lo que estaba pasando.
—Obedece Inuyasha.
Touga cerró la puerta de su estudio una vez sus dos hijos entraron, fue a sentarse en su silla y los observó. Sesshoumaru seguía tan estoico e Inuyasha pasaba la mirada de uno a otro, claramente seguía sin entender el problema, así que decidió sentarse en una de las dos sillas frente al escritorio.
—Será mejor que se comporten o los encerrare aquí y no estarán en la fiesta.
—¿Me pueden decir qué hice?
—Ya te lo dije— dijo Sesshoumaru con tono cortante.
—Sesshoumaru, tu hermano solo quiere consentir a su sobrina.
—¿Es por los obsequios?— finalmente comenzaba a entender—. ¿Estás celoso?
—No digas tonterías.
—Yo nunca… Si me ofrezco a hacer algunas cosas es porque sueles estar ocupado y ella en verdad quiere ir, nunca he querido ocupar tu lugar, si hay algo que quieras no haga, solo dímelo.
—¿Estás de acuerdo con eso Sesshoumaru?— preguntó Touga al ver que su hijo mayor no respondía.
—Es obvio que es lo quiere— dijo Inuyasha—. Bien, así será— se levantó y se paró frente a su hermano—. Pero tu eres quien le va a decir, no pienso lastimarla de nuevo— sentenció y se dirigió a la puerta—. Algo más— dijo antes de salir—. ¿Puedo quedarme o quieres que me vaya?
—Puedes quedarte— Inuyasha asintió y salió del estudio.
—¿No estas siendo duro con él?— Touga no esperaba una respuesta, aún así preguntó—. Ve con Ranko, se le veía muy triste.
...
Rin estaba con Ranko en la antigua habitación de Inuyasha, intentaba calmar a su hija y al mismo tiempo se reprendía por no haber previsto aquella situación. Había notado molesto a Sesshoumaru por lo del disfraz pero no creyó que fuese para tanto y cuando supo lo del viaje a la televisora, fue un foco rojo, pero ella lo pasó de largo. En su defensa, los dos hermanos ya se llevaban mejor, ¡Hasta habían salido juntos de compras y a comer!
—Quiero ser la única niña, si tío Inu tiene una niña ya no me va a querer.
—Él te va a seguir queriendo, recuerda que no puede elegir tener niña o niño, siempre es una sorpresa, como con tu hermanito— le dio un beso en la frente—. Tenías miedo que te dejáramos de querer por él y no fue así.
—¿Papá y tío Inu se van a pelear de nuevo?
—Claro que no, tu abuelo ya los regañó.
—¿Por qué papá se enojó con tío Inu? ¿Fue mi culpa?
—No cielo, para nada— le limpió las lágrimas—. No estes triste, hay que arreglarte, tus amigos llegarán pronto.
—No, me voy a poner la ropa que el abuelo me dió— se quitó la falda y la acomodó en la cama.
—¿Por qué?
—Quiero usar los dos, pero si me pongo el de tío Inu, papá se pondrá triste y si uso el de papá, tío Inu lo estará— explicó preocupada e intentando quitarse el leotardo.
—Podrías combinarlos y ninguno se pondrá triste.
—¿Segura?— Rin sonrió y asintió—. Quiero esto y esto.
—¿La peluca?
—Si.
...
Sesshoumaru veía a su hija en el patio, vestía el disfraz que él le trajo, cuando la vio con el que le dio Inuyasha pensó que a su hija no le había gustado el elegido por él. Algunos de sus compañeros de escuela ya habían llegado y jugaban en el inflable, pero ella permanecía sentada con aquel amigo pelirrojo, comiendo.
—¿Ya te calmaste?— Rin lo miro fijamente, definitivamente su esposo se encontraba mejor—. Ya no quería usar ningún disfraz.
—¿Por qué?
—Es obvio, no quería ponerte triste, claro que se puso primero el de Inuyasha pero fue porque es más ligero y puede andar mejor— hizo una breve pausa antes de continuar—. Debes entender que ella te ama, adora que seas su padre, que le leas cuentos y pasar tiempo contigo, pero cuando ve alguna película con Inuyasha, ellos hacen bromas, algo que tu…
—Algo que no hago.
—Tu hermano jamás intentaría quitarte el amor de tu hija, es imposible.
—Perdón por actuar así.
—A mi no es a quien debes darle disculpas.
—Más tarde hablo con Ranko.
—Está bien que lo hagas, pero también deberías hacerlo con Inuyasha, le da cosas de buena fe y supongo que en parte como agradecimiento por presentarle a Kagome.
—Se puso la peluca.
—Es una interesante historia, la usó para verse como él— refiriéndose a Shippou—. En la escuela le hacen burla por el color de cabello y tu hija quiere hacerle sentir bien, ¿Estas celoso también por eso?— preguntó sorprendida al escucharlo soltar aire.
—Tonterías.
Rin rió, le jaló del brazo y una vez que él se inclinó, le besó la mejilla.
...
Sesshoumaru entró a la cocina por un vaso de agua y encontró a Inuyasha comiendo, nada raro, después de todos esos años ya se había acostumbrado a que su hermano comiese como si no hubiera mañana.
—Eres importante para ella— Inuyasha alzó la mirada, dejando de un lado sus plato con pizzas-estrella.
—Y ella lo es para mí.
—Cuando tengas una hija, deberás saber cómo darle la noticia, la malcrías y consientes mucho.
—¿Por qué todos dan por hecho que ya tendré algún hijo?
—No digo que sea pronto, pero lo harás, solo es cuestión de ver la manera boba que observas a tu novia cuando está con alguno de sus alumnos o carga a Ryusei— Inuyasha desvío la mirada—. ¿Lo vas a negar?
—No, pero puede pasar cuando Ranko ya esté por terminar la primaria y se le va a pasar, tendrá otros intereses y ya no va a querer todo esto, será una niña grande.
—¿En verdad piensas tardar tanto?
—¡No lo sé!, ahora solo pienso en no joderla con Kagome.
—¿Siguen vivos?— preguntó Rin al entrar a la cocina—. Pronto romperemos la piñata y luego cortaremos el pastel.
—Ya vamos— dijo Sesshoumaru.
—Iré por Kagome.
Inuyasha fue hasta su antigua habitación, allí era donde Kagome estaba cuidando a Ryusei. Al pequeño no le estaba gustando estar rodeado de muchos desconocidos y se estaban turnando para estar con él. Al entrar vio a Kagome caminando por la habitación arrullando a Ryusei en brazos.
—Kag, ya van a…— la chica le cayó.
—Logre dormirlo.
—Van a romper la piñata.
—Ve, si lo dejo solo llorará de nuevo por el ruido, los veo desde aquí— se sentó en la cama.
—También puedo quedarme.
—Ranko te va a buscar, ve.
—¿Segura?
—Claro, ya le dije a Rin y estuvo de acuerdo.
—Está bastante entretenida, no lo notará— dijo al verla desde la ventana, Ranko jugaba en el patio y le daba a Shippou el palo para golpear la piñata—. Bajamos a la hora del pastel.
—¿Ya todo bien con tu hermano?— el chico asintió con la cabeza.
—¿Tu quieres tener hijos?— preguntó al sentarse junto a ella.
—¿A qué viene esa pregunta?
—Quiero saber.
—Eso depende, ¿Tú serías el padre?
—Obviamente yo lo sería, ¿Quién mas?— dijo en tono ofendido.
—Entonces si— se rió y se recargó en el hombro del chico—. Pero no ahora, no llevo mucho en mi trabajo, debemos ahorrar y… me gusta como van las cosas entre nosotros.
—Igual a mí.
Si, definitivamente un su futuro estaría ese bebé.
19/08/2020
Tenía pensando subir capítulo de otra de las historias que tengo pendiente. Pero cómo se llegaron a los 200 mensajes es esta. Bueno, decidí actualizar primero.
…
Taiyaki: el pan relleno en forma de pescado.
