Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto. La historia tampoco me pertenece, esta pertenece a AnnaDax y fue beteada por Aika Yami.
xxx
Hinata abrió los ojos y observó la oscuridad. Sentía una sensación de hormigueo en la punta de sus dedos e inmediatamente reconoció qué era:
Su chakra.
La chica cerró los ojos y activó su Byakugan. Observó a la distancia, viendo claramente lo que estaba pasado fuera de la cueva en la que se habían refugiado. Los campos nevados estaban en calma tras la tormenta de la pasada noche. Miró a su alrededor. Quienquiera que hubiera ido tras ellos, hubiera tenido que buscar refugio por la noche. Ellos estaban a salvo. Al menos, por ahora.
—¿Qué crees que estás haciendo? —Dejó de sentir la calidez que el brazo de Sasuke cuando este dejó de rodearla bajo el abrigo. De repente, la Hyuuga se dio cuenta de toda la situación, y su rostro se tornó rojo. Saltó, agarrando la prenda para cubrirse con ella y miró al hombre, quien claramente estaba mirando directamente a su Kekkei Genkai activado. Sasuke tembló cuando el frío lo envolvió y miró a la chica ante él con enfado. Tocó con los dedos su bolsillo, notando que el medallón continuaba allí.
—Yo... yo no estoy segura de lo que pasó, pero mi chakra había vuelto cuando me desperté... Al menos, parte de él. —El Uchiha se levantó lentamente, quitándose la suciedad de los pantalones. Centrando sus ojos negros en ella.
—Supongo que estando tan cerca, fuiste capaz de absorber parte de tu chakra. —Empezó a caminar, pasando por su lado y llegando hasta las rocas en la entrada de la cueva—. Como ya puedes hacerlo, mira los alrededores y comprueba que no haya nadie. —Sonrojándose profundamente, la mujer empezó a jugar con la manga de su abrigo.
—Ya lo hice. No hay nadie.
El hombre hizo un sello y estampó un chidori contra las rocas. Cayeron alrededor y se volvieron escombros al instante. Contento por poder mover su mano de nuevo, dio un paso al frente y caminó fuera. La chica lo siguió y, ubicándose a su lado, miraron a la distancia. Hinata se sorprendió ante bonito paisaje blanco.
—¿A dónde vamos a ir? —Preguntó, todavía sonrojada. No estaba segura de por qué, pero verlo la ponía nerviosa. El hecho de que hubieran estado tan cerca minutos antes seguía haciendo eco en sus sentidos.
—Conociendo a Naruto y al resto de Konoha, estarán moviéndose por el mundo shinobi para buscarte. Así que todavía no podemos volver. —Sasuke pasó una mano por su rosto y puso un dedo en su barbilla. Por un momento la chica pensó que estaba sumido en sus pensamientos, pero rápidamente él mordió su labio, y empezó a crear rápidamente sellos con las manos. Apoyó la palma sobre el suelo, de una nube de humo, un pájaro gigante apareció. No era como los que hacía Sai, este era real y, aparentemente, estaba vivo. El animal la miró y luego miró alrededor.
—Súbete. —El Uchiha saltó sobre su espalda con un fluido movimiento y la miró—. Vamos.
Ella dio un paso al frente e intentó subir, pero falló. Enfadado por sus limitaciones físicas, Sasuke se acercó un poco y le ofreció la mano. Finalmente la tomó, pero no esperaba que él fuera a impulsarla con tanta fuerza. Era más fuerte de lo que parecía. La chica se frotó los dedos y los calentó con su aliento, mirando la espalda del hombre mientras él controlaba al halcón gigante con su mente. Se elevaron sobre los campos y cogieron más altura, ocultándose entre las nubes, antes de dirigirse al Este.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
«¿Qué es este lugar?»
Viajaron durante horas. Cuando Hinata bajó del pájaro, se frotó la dolorida espalda. Nunca se acostumbraría a volar. Sasuke, por otro lado, parecía perfectamente acostumbrado a ese tipo de transporte. Debía haber viajado de esa forma durante mucho tiempo en los años que estuvo escondido tras la guerra.
La chica miró a su alrededor y hacia el mar de hielo que podía ver a la distancia. Había botes en la costa nevada.
—Es la aldea del puerto. —Empezó, con voz baja, sólo un murmullo—. Los extranjeros van y vienen todo el tiempo. Es el mejor lugar para conseguir algunas cosas sin levantar sospechas. Vamos.
Hinata le obedeció y caminó tras él, mirando a su alrededor concentrada y con interés. Aquel lugar era tranquilo. Usando su Byakugan, podía ver a las personas caminar a través de las calles.
—Acércate más a mí. —El Uchiha indico y dejó de caminar, esperándola—. Será mejor si piensan que estamos juntos.
«¿Juntos?»
—Hai. —Contestó, y continuaron. Recorrieron las afueras de la pequeña ciudad y entraron en una calle cubierta de nieve.
—Ocúltate con la capucha. Atraes mucho la atención.
Teniendo en mente que su cabello era tan oscuro como el suyo, no entendía aquella acotación, pero se dio prisa en hacer lo que le decía. Entraron en el pueblo y caminaron en silencio entre la multitud. Era mejor si la gente no les oía hablar un idioma extranjero. Sasuke le había dicho que aquellas tierras estaban llenas de viajeros, pero no estaba de más tomar precauciones. Girando a la derecha, el muchacho la dirigió a una calle más grande, más atestada de gente. Entraron a un edificio pequeño. Hinata se quedó en la puerta, observando las paredes llenas con pequeños establecimientos, como si fueran celdas. El Uchiha fue hacia lo que parecía un contenedor y miró a la vieja mujer que había tras él. Ignoró cómo ella apretaba los dientes y se daba prisa en entregarle un largo pergamino. Sasuke lo abrió, miró a través de él, buscando algo, y localizó lo que necesitaba a la izquierda del contenedor. Poniendo su sangre en el papel, la heredera escuchó un clic y vio cómo se abría la puerta.
Sin mediar palabra, el portador del Sharingan entró y cogió una bolsa. Asintió a la mujer y le hizo una seña a Hinata, indicándole que era momento de irse. Caminaron a lo largo de la calle de nuevo, mientras él abría la bolsa y sacaba un abrigo como el que ella llevaba puesto. Se lo puso con calma, abrochándolo con precisión. Cuando paró miró a la mujer. Ella lo miró con preguntas en los ojos, haciéndole suspirar.
—Necesitamos encontrar un sitio para escondernos. Podemos estar aquí algún tiempo.
Pasando por su lado, la joven observó su espalda y se preguntó adónde iba ahora. Se apresuró en seguirle. Caminaron algún tiempo y entraron a un edificio pequeño, pero un poco más alto que el anterior. Al entrar, a Hinata no le ayudó lo oscuro que era el local. Había mucha gente en él, pero los pocos que posaron sus ojos en ellos, se asustaron. El olor del rechazo llenaba la atmósfera.
Sasuke, por otro lado, parecía totalmente cómodo en aquel sitio. Fue hacia lo que parecía el camarero y miró al hombre. Los miró a ambos y finalmente le entregó al Uchiha una llave. El hombre de cabello negro sacó unas pocas monedas de oro de su bolsa y se las tendió en la mano. Cogiendo la llave, le hizo una seña a la joven para que lo siguiera. Subieron las escaleras hasta llegar a un pequeño pasillo que se parecía mucho al que había en la habitación en la que la habían raptado. Hinata tembló, pero lo acompañó hasta la puerta. Entraron en la habitación, y el portador del Sharingan se dio prisa en cerrar y comprobar varias veces si estaba totalmente cerrada. Dejó la llave en el bolsillo de su pantalón, suspiró, y se dirigió a una de las pequeñas sillas de madera.
—Intenta hablar lo más bajo posible. Alguien podría reconocer nuestro lenguaje. —Asintió, estaba de pie a unos metros de él. Sasuke continuó—. Intenta no usar tu chakra, lo sentirán.
Hinata miró sus dedos y los movió, sintiéndose descontenta.
—Lo perdí.
—¿Qué?
—El chakra que había recuperado anoche. Ya no lo tengo.
Una sonrisa de medio lado asomó en los labios del Uchiha. Miró alrededor de aquella pequeña habitación. Parecía no haber sido usado en años. No quería correr riesgos de todas formas. Había una mesa pequeña, en la que ahora estaba apoyado su codo, y dos sillas pequeñas. En el otro lado de la habitación había una cama. Era pequeña y estaba llena de bultos, y seguramente también tendría chinches y cosas de las que él no tenía ni idea. Suspiró una vez más y se levantó.
—Quédate aquí. No tardaré en volver. —Era seguro dejarla ahí. No podría escapar sin chakra. Salió de la habitación y cerró la puerta, observó cómo ella lo observo frustrada.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Estaba encerrada en aquella sucia habitación. Sola. Un poco de tranquilidad podría venirle bien. Aquel sitio era siniestro. Echó un vistazo a la habitación y se centró en la cama. ¿Se suponía que tenían que dormir ahí? Ocultó su rostro entre sus manos, totalmente sonrojada, y se sentó en la silla abrazando sus piernas. ¿Qué sucedería ahora? ¿Por qué estaba en esa situación? Si sólo hubiera sido más cuidadosa, estaría en Konoha en ese momento, celebrando la promoción de Naruto como Hokage y el regreso de Sasuke. Pero no. En ese momento, estaba encerrada en una habitación, y en una tierra extraña con un psicópata que quería dios sabe que de ella. Tragó y exhaló el aire, sintiendo ganas de llorar. Estaba aterrada, frustrada, y tenía frío. La habitación era demasiado oscura y la deprimía.
Acabó levantándose, y encontró algunas velas cerca del fuego. Se concentró en la calidez de las llamas, no se dio cuenta cuando el hombre volvió y este se quedó mirándola. Se sobresaltó al notarlo justo detrás de ella. Sasuke sólo la miraba con esos ojos negros, llenos de disgusto. Era muy fácil de molestar. Caminó hacia ella, y la muchacha retrocedió. El Uchiha paró, sin entender su comportamiento.
—Aquí. —Dejó caer una bolsa a un lado. No tenía intención de hacerla sentir cómoda. Era bueno que ella le tuviera miedo, eso lo divertía.
La heredera abrió la bolsa y miró su contenido. Finalmente agarró unos pantalones negros, una camiseta negra, y un suéter gris. Se volvió hacia él con sorpresa, sólo para ver que había comprado algunas ropas para sí mismo y se estaba quitado la camisa. Hinata no pudo evitar mirar su pecho. La luz de las velas creaba profundas sombras en sus músculos, marcándolos. Parecía delgado, pero era musculoso. Tampoco pudo evitar ver las cicatrices que tenía. Reconoció la marca del Rasengan de Naruto inmediatamente.
Cuando la Hyuuga se dio cuenta de que había estado mirándolo durante bastante tiempo, notó que aún estaba allí de pie, sin camisa. La estaba mirando y una malvada sonrisa surgió en su rostro. La chica giró sobre sí misma y caminó hacia una esquina de la habitación, intentando respirar. ¡Él era la persona más horrible que había conocido! La portadora del Byakugan escuchó cómo reía, pero decidió no prestarle atención. Se quitó las ropas bajo el abrigo y se puso los pantalones. Parecían ropas de hombre, lo que explicaba que fueran largos y llenos de bolsillos. Sin embargo, no se podía poner la camiseta con el abrigo puesto. Sonrojándose totalmente, se lo quitó y miró por encima de su hombro, dándose prisa de vestirse de nuevo. Cuando se dio la vuelta, comprobó que se había acostado a un lado de la cama, y no pudo evitar volver a mirar su espalda. Él no la había mirado en absoluto. ¿Era cortesía o solamente no estaba interesado en ella, aunque fuera un hombre? Hinata se sintió estúpida por pensar esas cosas. ¿Desde cuándo a ella le importaba lo que pensara de ella y cómo la viera?
—¿Qué demonios estás haciendo?
—Yo... —comenzó, pero él la cortó.
—Necesitamos descansar. Nos iremos mañana por la mañana.
Suspiró. Se sentó en una de las sillas y miró sus pies. Notó cómo Sasuke se daba la vuelta y ponía sus ojos rojos sobre ella.
—Te he preguntado que qué estabas haciendo. —Apoyado en su codo, la miraba. Estaba enfadado.
—Yo solo...
—No me hagas arrastrarte a la cama.
Ella abrió los labios, y los ojos con asombro.
—No voy a dormir en la misma cama que tú.
—Sí que lo harás.
—No...
—No tuviste problemas la otra noche durmiendo pegada a mí.
Su rostro ardió. Se levantó y puso dos sillas juntas. Se sentó en una, y puso sus pies en la otra, mirando en cualquier dirección menos a Sasuke. Incluso cuando la chica era pequeña, las sillas eran demasiado pequeñas para ella, pero cualquier cosa sería mejor que... de repente, Sasuke había aparecido ante ella. La estudió, mirando sus ojos blancos. Intentó apartarlo, pero él la agarró del cabello y descansó su mano en la base del cuello.
—¿Prefieres que use el genjutsu?
No lo prefería. No obstante, dormir en aquella cama estaba fuera de lugar, sobre todo estando allí sola con él todo el tiempo. Intentó apartarlo, pero sólo encontró aire entre sus brazos. Sosteniéndola, deslizó su brazo izquierdo tras sus rodillas y la cogió en brazos, furioso. Ella lo golpeó, pero no tuvo éxito. Al final, la tiró sobre la dura cama. Hinata intentó levantarse, pero él la agarró de nuevo. El Uchiha la abrazó por la cintura y la atrajo hacia él, sus rostros estaban separados solo por unos pocos centímetros, él tenía los labios apretados en una fina línea.
—Puedo estar así toda la noche.
—Suéltame.
—Compórtate.
—¡Aléjate!
—¡Eres una niña malcriada!
La heredera se sobresaltó e intentó apartarse, casi gritó cuando Sasuke la agarro por las caderas y la acerco totalmente a él. Su mano derecha recorría su cintura. Metió la mano bajo la camisa, sintiendo la piel caliente. Hinata intentó abofetearlo, pero él agarró su mano y se puso sobre ella. La joven se congeló, sabiendo que todo lo que intentara iba a ser inútil. Tembló mientras él volvía a inclinarse contra ella, su cálida respiración le hacía cosquillas en la oreja.
—Parece ser que tienes que estar a punto de ser violada para que te quedes quieta. —Permaneció así un instante, mirándola con su Sharingan activado. Hinata estaba empezado a hiperventilar cuando él se dio la vuelta y se acomodó al otro lado de la cama, dándole la espalda—. Te lo dije. Compórtate y puede que no tenga que usar la fuerza.
La Hyuuga también le dio la espalda, intentando alejarse lo máximo posible. Quería llorar, pero no iba a darle esa satisfacción. ¿Cuándo iba a acabar esa locura?
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Fin Capitulo Nueve.
Notas: ¡Hola a todos! ¿Cómo han estado? Lo que es yo, muy atareada, estoy en pleno proceso de finalizar mi semestre universitario y ¡gosh! Me están bombardeando con trabajos, parciales, task, quiz, informes, presentaciones orales, etc… juro que todos los días tengo un montón de cosas por hacer. Por lo cual entraría a un pequeño hiatus hasta mediados de diciembre, que es cuando termino los finales. No los voy a abandonar, tengan presente eso. Espero les guste este capítulo, y nos veremos nuevamente cuando ya sea una persona libre en sus vacaciones de verano. Bye bye.
Guest patohf: hola, entonces espero que este capítulo también te guste, jejej, me tarde, pero aquí está la conti.
Guest Kaeden: gracias, que Bueno que te guste :)
Link historia original: www . fanfiction s/8914719/1/ The-Madness-of-an-Enchanting-Obsession
Naoko Ichigo
