Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Kishimoto. La historia tampoco es mía, es de AnnaDax y fue beteada por Jeffy Iha.
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Los ojos negros miraron a Hatake sin que él pudiera apartar la mirada. El dolor atravesó todo su cuerpo y pudo sentir la sangre que brotaba de su abdomen, no podía sentir sus pies en absoluto; probablemente su columna vertebral estaba rota.
Estaba haciendo todo lo posible por mirar al joven que solía ser Sasuke. Kakashi parpadeó, tratando de enfocar su Sharingan.
El aire zumbaba con el chakra negro, envolviendo al Uchiha. Ese poder era tan grande que al estar demasiado cerca quemaba la piel del Hokage. La máscara que estaba usando lentamente comenzó a quemarse, haciendo que el dolor del hombre empeorara.
Y no pudo hacer nada. No solo había fallado como líder de Konoha, también era una desgracia como sensei.
—Ah, no te rindas Hokage, todavía no he terminado contigo.
La risa del espíritu demonio hizo eco y la sonrisa en su rostro lucía terriblemente retorcida.
De repente un fuerte golpe desde atrás interrumpió su regocijo. Giró la cabeza para mirar a la chica Hyūga.
—Tú de nuevo —reparó, luego se volvió hacia Kakashi—. No vayas a ningún lado —se rió, sacando su brazo del cuerpo del hombre.
Kakashi cayó al suelo. Miró a Hinata y trató de llamar su atención, trataba de hacerle señas para que corriera, pero toda la fuerza en él había desaparecido.
—Debería haberte matado hace mucho tiempo —explicó el hombre de cabello negro mientras caminaba hacia la heredera. Para su sorpresa, ella no se movió ni una pulgada.
—Soy yo quien debería haberte terminado —respondió la chica y dio un paso adelante. Los dos se miraron el uno al otro por un momento, ignorando por completo los cuerpos que los rodeaban.
Finalmente, el espíritu demoníaco se rió.
—El Uchiha parecía tener gusto por ti, niña, pero no soy tan patético como él. Te dio la opción de correr tantas veces, sin embargo, eres lo suficientemente tonta como para venir aquí y enfrentarme. Esa fue una mala decisión.
En un instante, el hombre desapareció de su vista y un montón de rocas voló en su dirección. Pero ella había anticipado eso, gracias a su Byakugan pudo ver los cambios de su flujo de chakra. Ella sabía cuándo estaba a punto de atacar.
Sin problemas, corrió a un lado y evadió las piedras que se estrellaron en el suelo. El Espíritu parecía estar al tanto del punto ciego de su kekkei genkai, pero ella sabía bastante bien cómo sacarle ventaja. Girando, se enfrentó a él justo cuando estaba a punto de golpearla con un ataque eléctrico. Su palma rozó su codo, pero fue suficiente. Uno de sus puntos de chakra se bloqueó de inmediato y los rayos se dispersaron en el aire. Los ojos negros se abrieron de par en par e inmediatamente retrocedió, mirándola furiosamente.
Ese ya no era Sasuke, ese demonio ante ella era capaz de demasiadas cosas. Solo le tomó un leve movimiento del brazo restablecer su flujo de chakra. Él podía regenerarse en segundos.
Esto lo había enojado mucho. Él la había subestimado.
—Parece que tienes bastantes trucos bajo la manga, Hyūga, pero no importa. Esto solo lo hará más interesante para mí.
La joven no respondió, ella solo corrió en su dirección con sus puños envueltos en las llamas azules de la técnica del León Gemelo. Atacó y él la evadió. Luego le disparó una bola de fuego, pero usando una técnica de vórtice, se salvó fácilmente sin siquiera perder el foco.
Ella estaba furiosa y estaba demasiado decidida para preocuparse por su propia vida. Esto tenía que parar, de una forma u otra. Y sabía exactamente cómo hacer eso.
Chocando, los dos volaron hacia atrás. La Hyūga había logrado inhabilitarle una mano, pero a costa de una gran quemadura en su hombro, aunque ella no pareció notarlo.
El espíritu demoníaco estaba completamente cabreado ahora. No tenía tiempo para perder en esa chica, si no obtenía más poder, el cuerpo que estaba utilizando podría colapsar en cualquier momento. Tenía que apurarse.
Él corrió hacia atrás y miró a la chica mientras ella se le acercaba. Usó el momento para realizar una combinación de sellos con las manos que ella no había visto antes. Sasuke golpeó con sus palmas el suelo y una criatura gigante emergió. Era tan brillante que Hinata no estaba segura de lo que estaba viendo, entonces ella jadeó.
Era un espíritu de Fuego, la luz resplandeciente que lo rodeaba se debía a las poderosas llamas de las que estaba hecho. No le dio tiempo para reaccionar e inmediatamente la atacó. Ella logró agacharse y rodar en el suelo para salir de su alcance, sin embargo, logró quemar su pie. La chica se arrancó la parte ardiente de los pantalones rápidamente; justo a tiempo para evadir otro ataque.
Una risa aterradora llenó el aire.
—¡No podrás correr para siempre, Hyūga!
El espíritu demoníaco estaba disfrutando mucho de esto. Aun así, Hinata notó la obvia fatiga del cuerpo masculino. Las venas negras que podía ver en el cuerpo de Sasuke estaban empezando a lucir como heridas profundas, también podía ver algunos lugares de los que sangraba sin una herida aparente.
«Su cuerpo no podría soportar esto por mucho tiempo.»
Ella simplemente podría seguir esquivando sus ataques por un tiempo. Si ella pudiera pelear un poco más, el espíritu demoniaco eventualmente perdería el control y colapsaría. Entonces todo esto habría terminado.
Ella creó un nuevo vórtice, pero ese gigante de fuego era demasiado poderoso y apenas logró escaparse. Jadeando, ella se levantó de un salto. Debido a que la criatura era tan grande, era bastante lenta. Había logrado alejarse lo suficiente como para tener a Sasuke a la vista.
Corriendo a velocidad, chocó con el hombre de nuevo. Si ella rompía el vínculo entre él y la cosa en llamas, eso podría salvarle la vida.
El hombre de cabello negro estaba preparado para ese ataque. Las llamas negras aparecieron en su palma, él la atrapó y apretó su muñeca haciendo que ella gritara. Ella trató de separarse, pero también atrapó su otra mano. Estaba sangrando. Su risa maniaca resonaba en los oídos de la joven. El espíritu demoníaco la empujó y su espalda golpeó uno de los árboles. Su chakra no le hizo nada.
El hombre repentinamente se presionó contra ella. Sus ojos negros eran insoportables de ver.
—Eres interesante, te concederé eso. Pero no puedo perder más tiempo contigo.
Su aliento frío era repugnante, esta cosa era tan diferente de Sasuke que la hacía sentir enferma. La criatura de fuego desapareció de repente, también lo hizo el terrible viento que envolvía al hombre. El aura negra a su alrededor se hizo más fuerte; tanto que ella se estaba sofocando.
Él sonrió. Su oscuridad la estaba envolviendo, drenando el aire de sus pulmones y la vida de sus venas. Sus grandes ojos blancos lo miraban con conmoción, dolor y tristeza. Sus labios estaban separados, su largo cabello negro rodeaba como un halo oscuro sus pálidas facciones.
Ella era atractiva y casi... intrigante.
La niña apenas podía pararse ahora. Las quemaduras en sus brazos le llegaban hasta los codos. El demonio la soltó y retrocedió unos centímetros para poder maravillarse con la hermosa forma en la que ella estaba perdiendo la vida. Ella estaba recostada contra el tronco del árbol, tratando de mantener el equilibrio, por un momento sus ojos se enfocaron en el suelo. Luego, lenta y dolorosamente se levantaron, viendo al hombre.
—Golpea cuando te golpeen —susurró.
El hombre inclinó la cabeza. ¿La agonía la le estaba causando alucinaciones?
Antes de que él pudiera reaccionar, las manos sangrantes y cicatrizadas de Hinata se dispararon y lo agarró por los lados de la cabeza, presionando sus sienes. Le tomó una gran cantidad de chakra el deshabilitar completamente la red de chakra del Uchiha. Ella había golpeado directamente su punto vital más importante.
El hombre gritó e intentó golpearla, pero su ataque le había causado una lesión interna. Él estaba mareado y desorientado, esos eran los contras de tener un cuerpo humano.
Gritando de ira, trató de retroceder, pero inmediatamente perdió el equilibrio cayendo sobre sus rodillas, miró al suelo que ahora giraba y sostuvo su cabeza, tratando de concentrarse. Quería curarse a sí mismo, pero no podía encontrar la manera de hacerlo.
Hinata tardó un momento en recomponerse. Ella se quedó quieta, finalmente logró respirar adecuadamente. Luego dio un paso hacia él y vio cómo su rostro estaba contorsionado con inmenso temor.
No era Sasuke, él nunca se vería tan patético. Arrodillándose frente a él, el demonio intentó retroceder nuevamente, gimiendo como un niño pequeño. La heredera levantó su brazo y a pesar de toda la sangre, este brilló intensamente de azul. Ella juntó sus dedos y luego se movió, hasta que su palma estuvo sobre el pecho del hombre. El pánico llenó sus facciones.
—No mereces vivir —susurró.
La heredera retiró su mano, el espíritu demoníaco hizo una mueca. Simplemente observó cómo los dedos volaban hacia él, ella terminaría con él. Las puntas de sus dedos aterrizaron en su pecho justo donde estaba su corazón, pero nada pasó.
El hombre abrió los ojos y vio a la chica de rodillas frente a él, con la mirada baja y el cabello ocultando sus rasgos por completo.
—No puedo hacerlo... —su voz era solo un susurro.
El shock y el pánico en el rostro del demonio fueron completamente reemplazados por pura locura y triunfo. El espíritu demoníaco se rió.
—¡Eres una niña patética! ¿Crees que esto te salvará de mi ira? ¡Esta era tu única oportunidad y la desperdiciaste por culpa de tus estúpidas emociones!
Ella lo miro. Sus palmas rápidamente subieron de nuevo, pero por mucho que esperaba el ataque, el demonio volvió a sorprenderse. Ella no lo agredió, sino que colocó sus palmas en sus mejillas. Tirando de él ligeramente, ella lo miró.
—Sasuke.
El hombre parpadeó, luego se rió histéricamente.
—¡El Uchiha se fue hace tiempo, niña!
—Aparece —continuó—. ¿No obtuviste ya lo que viniste a buscar? ¿Lo que siempre quisiste? Los ancianos están muertos. Sal de ahí.
Todo esto entretenía demasiado al Demonio. Él se rió de su estupidez.
—¡Chica patética!
Hinata observó al hombre ante ella, dándose cuenta lentamente de que no tenía sentido siquiera intentarlo. Sasuke ya no estaba allí. Las lágrimas rodaron por sus mejillas y estrelló sus puños en el pecho del Uchiha, mirando al suelo, tratando de recomponerse.
—¡Bastardo! ¡Eres un bastardo, Sasuke, por hacer todo esto solo para dejarte morir! ¡Idiota! —Ella estaba llorando y golpeando su pecho y el demonio que aún no podía moverse, siguió riendo—. ¡Me hiciste olvidar el mundo! Me hiciste ver las cosas de manera tan diferente y ¿ahora te estás dejando manipular así? ¡Bastardo! ¡No eres débil! ¡No eres patético! ¡Esto no te satisface!
Finalmente movió sus ojos hacia él, dándose cuenta de que había dejado de reírse. Una extraña mirada en blanco ocupó su expresión. La estaba mirando, pero al mismo tiempo parecía no verla.
Las venas negras ardían en su piel, su rostro sangraba. Su cuerpo simplemente no podía manejar el inmenso poder que poseía.
Hinata abrió sus ojos, viendo como su vida se marchitaba.
—¡No! —Ella envolvió sus manos alrededor de él, evitando que se cayera—. No —repitió tomando su rostro entre sus palmas, presionó sus labios contra los suyos, apretando sus ojos. Ella no podría soportar ver esto.
Minutos a ella le parecieron años. El cuerpo adormecido de Sasuke colgaba pesadamente entre sus brazos. Separándose de sus labios, ella se apartó, las lágrimas caían por su rostro. El insoportable silencio llenaba el aire.
—Tu... eres tan infantil...
Sobresaltada, Hinata miró a Sasuke. Sus con los ojos apenas abiertos y labios pálidos separados. La miró tanto como pudo, con una sonrisa apenas perceptible.
Hinata quedó sin aliento.
—Sa-Sasuke...
Su mano se levantó lentamente y las yemas de sus dedos tocaron su mejilla. Entonces, su brazo cayó y sus ojos se cerraron.
—¡No!
La heredera lo agarró por el cuello y le desgarró la camisa, dejando al descubierto su pecho quemado. Tenía una gran herida alrededor del medallón casi como si la piedra del alma hubiera intentado convertirse en parte de su cuerpo. Con los dedos maullados, la chica logró quitarle el cuello, tirándola al suelo, usó sus últimas fuerzas y llenó su palma con chakra para golpear la joya justo en el centro y esta estalló en pequeños pedazos de vidrio.
Un viento terrible llenó el aire y un horrible chillido la obligó a taparse los oídos. El cuerpo de Sasuke en su regazo se curvó. El aura negra que envolvía al Uchiha, voló hacia arriba y fue absorbido por el viento que giraba en el pequeño claro del bosque. No podía verlo, pero ella sabía muy que el espíritu demoníaco estaba muriendo lentamente.
Ella se inclinó, protegiendo a Sasuke con su cuerpo. El chillido se convirtió en un fuerte y penetrante grito, pasaron unos minutos antes de que lentamente comenzara a desvanecerse.
De repente, el silencio completo cayó sobre el bosque como una cortina. Ella se levantó mirando a su alrededor, notó que esa parte del bosque había desaparecido. Ella desactivo su Byakugan y miró al hombre que tenía delante, examinándolo.
Él estaba respirando. Lentamente, pero respirando.
Inclinándose aún más, ella apoyó la cabeza en su pecho, escuchando atentamente. Su corazón latía, lentamente también, pero de manera uniforme. Exhalando, la joven sonrió.
—¡Hinata!
Ella miró hacia atrás para ver a Naruto, corriendo hacia ella en su modo Kyūbi. Killer Bee parecía haber recuperado su fuerza también y estaba recogiendo los cuerpos de los Kage del suelo con los tentáculos del Hachibi y rápidamente comenzó a correr hacia Konoha, probablemente para buscar atención médica. Los dos lo vieron desaparecer, luego ella dirigió sus ojos blancos a los azules de su amigo.
El Uzumaki colocó su mano sobre su hombro y presionó los dedos de su otro brazo en el cuello del Uchiha. Suspiró, obviamente aliviado.
—¿Qué pasó? —El Uzumaki estaba serio.
—Se acabó —ella susurró.
Cerrando sus ojos, la heredera Hyūga se alejó completamente agotada. Ella se desmayó y Naruto la atrapó. Él la llamó por su nombre, pero al final decidió dejarla descansar. Ella ya había hecho suficiente.
Creando un clon de sombras, el rubio la tomó en sus brazos, sorprendido de lo liviana que era la chica. Dejó que su doble arrojara a Sasuke sobre su hombro y los dos se dirigieron hacia Konoha.
Este sería un nuevo comienzo.
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Fin Capitulo Treinta y tres
Notas: ¡Hola! ¿cómo han estado? lo que es yo, un tanto ocupada, aun estoy batallando con mi sobrino para enseñarle a leer y a escribir, además ahora también debo enseñarle a sumar y restar. Eso aparte de acompañarlo en sus clases online. Creo que este es un plan de mi hermana mayor para vacunarme contra la maternidad o tal vez ella solo es demasiado floja como para hacer su trabajo de madre, sea como sea, estoy cansadísima. Pero aquí estoy, cumpliendo con mis amadísimos lectores, realmente espero que les guste el capítulo, porque a mí sí me gusto XD
Les mando mil besos y recuerden dejar sus comentarios con sus impresiones del capítulo. Y también les recuerdo que la próxima actualización esta programada para… el día 2 de octubre.
Link historia original: www . fanfiction s / 8914719 / 1 / The-Madness-of-an-Enchanting-Obsession
Naoko Ichigo
