Capitulo 2

Poniéndose elegante y nombres de reyes

Siendo sinceros nunca se imagino que la agencia de servicios de banquetes que le había recomendado Gwen fuera así de elegante. El lugar era como un mini palacio donde, según Elyan , entrenaban a los aspirantes para servir en grandes fiestas y banquetes.

Con un poco de miedo, debido a la opulencia del lugar, se encamino dentro del edificio , donde fue dirigido al recibidor. Ahí ya se encontraban algunos chicos mas esperando por la entrevistadora.

Apenas tomo asiento y la puerta que daba al resto del edificio se abrió, dejando entrar a una mujer bajita, ya entrada en años, pero que dejaba ver su rigidez y elegancia.

- sus nombres por favor – pidió tomando su tablilla para anotar .

- Geoffrey

-Mordred

-William

-Harry

Merlin trago duro, los tipos tenían pinta de ser príncipes, duques o algo así. Además con semejantes nombres.

-Merlin – respondió al fin, un poco apenado por la falta de clase en su nombre.

De ahí los pasaron al comedor donde tuvieron que nombrar y especificar para que servía cada pieza de la vajilla. Decir que Merlin falló estrepitosamente era poco.

Siguieron con el servicio, acomodo de platos, etc. En esta parte…bueno dejémoslo en que ahora había cuatro platos menos.

Y por fin la entrevista final . La directora de la agencia tenía pinta de tener sangre más azul que la tinta de un bolígrafo, con su cabello color ébano grácilmente trenzado y sus ropas de algo que seguramente era seda, pero fue amable a pesar de sus fachas de leñador, como solía llamarlo Gwen.

- Eres encantador, pero no estoy segura – dijo por fin la dama.

- Déjeme intentar adivinar porque, Lady Nimueh – intervino Merlin un poco harto de las maneras de todos los de la agencia – No está segura de que yo sea la clase adecuada de chico para sus clientes. Es difícil decir por qué, exactamente, pero probablemente tiene que ver el que no tengo un nombre digno de un príncipe. Que no tengo ropa de cien libras y mi cabello no está pulcramente cortado.

Y aun que sea la única persona con experiencia real de trabajo, en el mundo real. Además de que sabe que lo intentaría con mucho, mucho esfuerzo, pero solo no soy el tipo de chico.

El silencio que reino después de aquella revelación, era tan pesado que por un segundo Merlin deseo salir de ahí para poder respirar.

-¿cree que lo resumí bien? – pregunto por fin después de unos minutos

- más o menos, si – se atrevió a contestar Lady Nimueh.

El corazón de Merlin se detuvo por un segundo al escuchar la respuesta.

Parecía que Lady Nimueh tenía intención de agregar algo más, pero el tono del celular la interrumpió.

- Habla Nimueh. ¿Qué hiso qué? Oh , por el amor de Dios, que idiota. Si, pasado mañana. No, todos están ocupados.

La conversación aprecia demasiado seria y Merlin decidió, que ya que no parecía agradarle a la mujer, sería mejor salir del lugar antes de alguna humillación mayor.

Apenas había tocado la perilla cuando Lady Nimueh lo detuvo.

- espera, hmm…Merlin ¿cierto?