Aquí de nuevo con un capitulo mas, estoy tan emocionada! Mi musa esta a todo lo que da, si hay suerte hoy subo hasta dos capítulos mas.
Para quien se pregunte por Hjerte, también esta por salir, no se apuren.
Solo les recuerdo que Merlin no es mio, (es de Arthur jijiji) Tampoco la idea de la historia es mía es del creador dela película chalet Girl, yo solo la adapto.
Capitulo 5
Trastienda y mostrador.
Había dado un pequeño tour por la casa en busca de su habitación, encontrándose con una pequeña cocina bastante funcional, la sala con sinfín de aditamentos tecnológicos para la comodidad y algunas que otras excentricidades artísticas colgadas de las paredes.
No se sorprendió al encontrar en la habitación dos camas, tenía asumido que compartiría habitación con el molesto de Leon, pero encontrar los calzoncillos del otro sobre la que sería su cama casi logra que salga huyendo.
Una vez retirada la prenda y que las sabanas se encontraban en la lavadora para su desinfección, salió al balcón a dar un pequeño vistazo.
La vista era maravillosa. Las blancas montañas cubiertas de nieve, la gente bajando a toda velocidad por la colina, todo era mágico.
Hubiera seguido con la admiración del paisaje si no fuera por la, ahora catalogada como molesta, voz de Leon. Parecía que platicaba con alguien, Percival al parecer.
- es una pesadilla – declaro el rubio caminando pesadamente por entre la nieve.
- no seas exagerado hombre, si no es como si fueras a pasar los siguientes cuatro meses compartiendo cuarto con él. ¡Oh, no, espera! Lo vas a hacer.
- Es enserio, Pers. Es como si no hubiera visto nieve antes. Es como si fuera de África o algo así.- se volvió a quejar Leon.
- un chico de chalet que no sabe esquiar, clásico. – acordó el más alto.
- bueno, no hay de otra. Nos vemos Pers – se despidió el rubio
- suerte con el mocoso Leon.
Merlin hiso una mueca ante la conversación, claro que había visto nieve, por amor al cielo vivía en Londres. Por otra parte tenía que admitirá que el que trabajara en los Alpes y no supiera esquiar si era cómico.
Poco después ya con el uniforme puesto, una playera tipo polo color azul y un par jeans algo ajustados, se dispuso a ayudar a Leon con las tareas.
- te explicare las reglas rápidamente– comenzó Leon – regla numero uno: no llevas amigos al chalet, dos: ve a todas las fiestas que quieras pero el desayuno tiene que estar en la mesa a las ocho, te quedas dormido y mejor has las maletas.
- Amigos, desayuno, listo – soltó Merlin.
-Tres: no dormir con los clientes. A menos que estén en forma. O sean guapas. O te estén coqueteando.
- básicamente solo hay dos reglas. – resumió Merlin sarcásticamente
- bueno, sí.
Una vez lista la casa, se encaminaron al supermercado para resurtir la alacena.
- Soy del tipo que están en frente, tú por otro lado eres como de la trastienda. Por que es como hablarles y esas cosas. – explico Leon ya de regreso en la casa.
- está bien, yo deje la elegancia luego de trabajar para la casa real – se burlo el pelinegro
-¿quieres preparar los vegetales?
- claro, vivo para preparar vegetales – sonrió Merlin, eran su especialidad.
Leon lo vio raro, nadie sonreía cuando le tocaba hacer la comida.
-¿terminaste de acomodar las cosas?
- sí. Pensé que habías dicho que llegaban a las cinco – declaro el menor algo confundido
- lo hice, pero el piloto llamo. Encontraron viento en contra
- ah, claro- eso sonaba muy coherente a los oídos inexpertos del chico. Un segundo, quien dijo que llamo -¿Quién dices que llamo?
- el piloto- respondió sin más Leon
Definitivamente esta gente estaba loca, primero: no saben la diferencia entre ahorrar o ganar dinero, dos: prefieren comprar caviar a vegetales y no se fijan en precios, y por último, es costumbre que les llame el piloto del avión, privado para colmo.
