Hola holaaa...qui con un nuevo capitulo de Chalet boy
Antes de que comiencen a leer quiero informarles de algo... Por un descuido olvide que un personaje que ya había aparecido en la historia (Morgana) tenia, en realidad, que ocupar otro roll...ya lo corregí pero para quien no quiera leer todo de nuevo les informo que el antiguo papel de Morgana lo a tomado Nimueh. Morgana aparecerá en su nuevo papel en este capitulo.
Ahora si, ya todo aclarado...a comenzar a leer.
Capitulo 6
No hablar, no ver y hacer reverencia
Merlin estaba algo abrumado y temeroso, conocería por fin a la familia de snobs para la quien trabajaría por los siguientes cuatro meses.
Sinceramente temía no caerles bien o que al verlo lo despidieran, cosa que no dudaba mucho luego de ver la pinta de la mayoría de los chicos que trabajaban en los chalets. Todos arreglados, a la moda y con pinta de ricos. Nada que ver con él.
- oh dioses, llego antes – soltó Leon
-¿Quién?
- el guía de esquí, es un pedante. Se cree la gran cosa por ser austriaco. – explico el rubio
El más joven observo críticamente al hombre, no parecía ser muy amigable.
- Merlin, te presento al muy distinguido y elegante Agravaine. – los presento Leon
- llegan tarde – fue la escueta respuesta recibida
-¿te mencione también lo amable que es? – agrego con sarcasmo el rubio
- ¿es el nuevo Hausmädchen? – pregunto curioso el hombre, dándole un rápido vistazo.
- Hola- saludo Merlin estirando su mano educadamente, la cual fue ignorada completamente.
- hey ¡Bienvenidos!- grito de repente Agravaine, caminando rápidamente hacia el grupo de personas que acababa de bajar del avión.
Los nervios recorrieron cual corriente eléctrica el cuerpo del peli negro.
- Entonces ¿Quién es quién?- pregunto el joven
- oh, tu lo descubrirás
- Sabes, deberías de dejar de ser tan servicial, te puede hacer daño – soltó Merlin agriamente.
La mirada del menor recorrió a los recién llegados. Un hombre maduro, unos cincuentas tirando a sesentas, tal vez mas, cabellos castaños claros con algunas canas dispersas, pero que no le quitaban su atractivo. La esposa, supuso Merlin, tenía cabello rubio perfecto, algún tinte seguramente, de facciones amables pero que hacían notar su elegancia y estatus.
También los acompañaban tres jóvenes: Dos mujeres y un hombre.
Una de las mujeres, la mayor supuso, llevaba el cabello rubio pulcramente recogido en un moño, tenía una esbelta figura, pero su expresión delataba que no estaba nada contenta de estar ahí.
La segunda mujer tenía cabellos castaños, sueltos hasta la mitad de la espalda, piel blanca y parecía estar burlándose de la otra chica.
El hombre, a diferencia de las otras, llevaba una sonrisa plasmada en el rostro. Si bien no era una sonrisa de esas amplias, más bien una sonrisa de lado, demostraba lo feliz que le hacia el lugar.
Al notar que Merlin no apartaba la mirada del joven, Leon decidió divertirse a su costa.
- regla numero tres – le recordó – De todas formas, ya esta apartado, la rubia de ahí es su novia.
- Entonces ¿Cómo es la cosa? ¿Cómo les hablo? – soltó el menor intentando desviar la atención de su aparente gusto por el recién llegado.
- oh, no les hablas. No los miras directamente a los ojos y has una reverencia al conocerlos – le instruyo Leon
- ¿enserio? – pregunto incrédulo Merlin, esta gente no podía creerse tanto ¿oh si?
No le dio tiempo de pensar más por que el joven rubio se acercaba hacia ellos a paso firme.
Ni bien estuvo delante de ellos Merlin hiso una reverencia, nada elegante, pero una reverencia al fin. El problema estuvo cuando escucho a Leon platicar con el otro.
-¡hey, Idiota! ¿Como estas?
- todo bien, hablador – le respondió el recién llegado.
Al escuchar el intercambio el pelinegro se apresuro a levantarse, intentando que su reverencia apsara desapercibida.
-¿todo bien haya abajo? – pregunto en son de burla el nuevo.
- sí, claro. Solo hacia algunos estiramientos – contesto rápidamente Merlin.
- ¿es el nuevo asistente?
- algo así – respondió Leon
- Hola, mi nombre es Merlin – saludo ya algo más tranquilo
- Arthur, y aclaro que no soy un idiota.
- dices – susurro el pelinegro estrechando su mano
Ambos rubios lo miraron, definitivamente no era el mejor inicio para su trabajo.
Cualquier cosa que hubiera querido decir Arthur fue interrumpida por la llegada de su novia.
- estoy tan emocionada de estar aquí – soltó la rubia colgándose del brazo de su novio. – hola Leon, gusto volver a verte.
Y aunque no lo pareciera, Merlin estaba seguro que a Leon no le daba gusto ver a la chica, ya que solo sonrió y estrecho su mano.
- el es Mirin, el nuevo ayudante – lo presento Arthur – Mirin, ella es Morguause, mi novia.
- Merlin. Un gusto
La chica nada mas sonrió un poco y asintió con la cabeza. No habían pasado ni dos minutos y ya le caía mal
- ¿no me esperan? – interrumpió la otra mujer, que acababa de llegar.
- ella es mi molesta, y nada amable, hermana; Morgana.
- olvidaste decir sexy- soltó la chica sonriendo en burla.
- hola Morgana – saludo amablemente Leon
- Leon, el increíble y distinguido Leon. ¿Sigues soltero?- pregunto coqueta la castaña
- sí, de momento si.
- eso está por verse – termino de decir Morgana antes de tomar el brazo de Morguause y encaminarse a la camioneta.
-no ha cambiado en nada ¿cierto? – aseguro Leon
- nop, aun intenta quitarme todo. La atención de mis padres, la atención de mi novia, a mis amigos. Lo usual.
A Merlin no le parecía usual que tu hermana quisiera quitarte cosas como esas, pero parecía que así se llevaban ellos.
La mujer mayor se acerco a donde ellos estaban con una sonrisa.
-Ella es mi madre, se llama Ygraine, pero le gusta que la llamen Yni. – Anuncio Arthur – mamá, el es Merlin.
-Hola, llámame Yni. Gracias por venir tan rápido. Solo haz lo que sea que Leon haga. –saludo alegre la mujer
-excepto los malabares cantados.
-pensé que nos había gustado
-eso solo fue una vez – argumento Leon apenado
-hablando de una vez. – dijo Yni señalando al hombre que se acercaba con caminar majestuoso.
- hey – saludo Leon al recién llegado.
- hola, Leon
- el es mi esposo, Uther- le presento Yni
El hombre sonrió un poco y le miro atentamente. No parecía complacido por su pinta, parecía que era un bicho raro.
- Quien, aparentemente tiene una infeccione en la garganta.- termino Yni intentando justificar el comportamiento de su esposo.
-¿nos ayudan con el equipaje? – pregunto Arthur para relajar la tensión.
Merlin rápidamente se encamino a ayudar.
- Dale una oportunidad al chico – escucho que decía Yni
- yo no dije nada – se defendió Uther
- precisamente cariño, precisamente.
Y Merlin decidió que de todos, Yni era quien mejor le caía.
