Hola hola!
Aquí con otro capítulo de Chalet boy…estoy muy emocionada por la respuesta que he recibido de todos…muchísimas gracias…
Sin más preámbulos…el capitulo…
Capitulo 9
Lo mismo, pero diferente
Merlin descubrió que pasar sus horas libres intentando entender el funcionamiento de la tabla de Snowbording era bastante más entretenido de lo que parecía. Sobre todo cuando después de un par de días seguía sin poder pararse más de unos pocos segundos en ella.
Acaba de ponerse de pie por fin cuando escucho un grito, y de la nada aprecio un tipo que venía a toda velocidad hacia él.
El golpe lo dejo sin aire, desparramado en la nieve y con el desconocido sobre su cuerpo.
-¡LOCO! ¡Mira por dónde vas! – grito el chico con el que había chocado.
- lo siento mucho, perdón – respondió Merlin quitándose los lentes protectores.
- Mantente seguro, pequeño elfo. ¡Fuera del sendero principal! – indico el otro
El pelinegro no sabía si el otro hablaba demasiado raro o el era tonto, porque no entendió nada de lo dicho por el extraño muchacho.
-¿sí? ¿Y en ingles? – pidió algo apenado
- fuera del camino principal- repitió alto y claro el desconocido antes de deslizarse fuera de su vista.
Pasaron un par de horas entre caídas, resbalones y una que otra risa por parte de algún esquiador que pasaba por el lugar.
Volvía a intentar ponerse de pie cuando escucho la voz del desconocido con el que había chocado. Se estaba partiendo de la risa a un lado de donde él se encontraba.
Un poco molesto, Merlin arrojo una bola de nieve contra su espectador; el chico la esquivo.
- Eres pésimo en la tabla.- hablo por fin el otro – pero tienes estilo, eso es seguro.
- estaba esperando que apreciaran el esfuerzo- soltó sarcásticamente el pelinegro.
Al parecer su sentido del humor le agrado al desconocido, ya que se acerco para ayudarlo.
-Gwaine, soltero de Escocia –se presento retirando su casco, dejando ver una cabellera castaña hasta los hombros, junto con unos juguetones ojos castaños y una ligera barba.
- Merlin. No interesado de Inglaterra – regreso el saludo tomando la mano que le ofrecían.
-¿sabes de patineta? – pregunto al fin el castaño
- un poco.
- Lo mismo, pero diferente – sonrió Gwaine -¿quieres ayuda?
El rostro de Merlin se ilumino, aceptando inmediatamente cualquier clase de ayuda que lo sacara de su miseria.
Una vez en posición y con todo listo comenzaron las lecciones.
-En la patineta, el peso va atrás. En la tabla de nieve, el peso va al centro. – explico Gwaine tomando sus manos.
Lentamente se fueron deslizando por la montaña. La sensación era tan placentera que Merlin ignoro que el escocés lo había soltado hasta un rato después.
-gira con los hombros, no con las rodillas – indico el castaño siguiendo su ritmo. Se limito a asentir siguiendo sus instrucciones.- ves. Eres natural en esto.
Merlin sonrió mientras aceleraba un poco. Era justo como la patineta. La velocidad, el viento y la sensación de libertad.
Paso un buen rato para que detuvieran sus clases.
- eso estuvo genial – soltó el pelinegro, una vez pararon para descansar.
- No fue nada, Elfo. Ahora hay que elevarnos – dijo animadamente Gwaine.
Inmediatamente las alarmas de Merlin se dispararon, una cosa es que le agradara eso del Snowbording, pero consumir algún tipo de toxina para disfrutar más el viaje.
Su turbación se debió notar porque casi de inmediato Gwaine le señalo de lo que hablaba realmente.
- arriba – apunto a las góndolas que llevaban a la cima de la montaña – a menos que realmente quieras elevarte de otra manera, en cuyo caso no me negare.
La respuesta que recibió fue una mirada tan filosa como dagas. – no gracias. No puedo, estoy bajo de presupuesto – anuncio por fin.
El castaño rio un poco. – Inocente, inocente elfo. Sígueme.
Ambos se encaminaron a las filas llenas de gente y equipo, que esperaban a subir.
No fue sorpresa ver a Gwaine saltar el torniquete, teniendo en cuenta que el famoso torniquete estaba prácticamente a ras del suelo. Y aun que para Merlin aquello implicaba una falta, salto de igual manera. La montaña lo llamaba.
La vista era preciosa desde la góndola. Todo blanco a excepción de unos manchones verdes y grises.
- Hey, mira. La más grande competencia de Snowbording en todo el Tirol. – anuncio el castaño señalando un pequeño cartel que estaba en uno de los postes. – entro todos los años, y todos los años pierdo. ¡Pero esto año no! ¡Este año soy el mejor!
Imaginarse al otro cayendo año con año le saco una carcajada.
-deberíamos entrar juntos – soltó de repente Gwaine, como si fuera la idea del año.
- claro, porque soy todo un profesional. – rio Merlin
- ahora no, pero en tres meses tal vez. Digo es algo natural en ti, lo sé, lo he visto.- le siguió animando – además son veinticinco mil dólares, conoces la patineta, será fácil. A menos que tengas miedo de enfrentarte a mí.
El pelinegro rodo los ojos ante el comentario. Era obvio que no lo dejaría en paz hasta que aceptara.
- vamos, eres realmente bueno en esto. Yo hice un giro de 360° en mi primer día en la tabla.
-¿te rompiste el cuello?- pregunto curioso Merlin.
-No. Mi pierna.
La risa de ambos los acompaño el resto del camino, aun con el sueño de ganar el premio en sus mentes.
