Chalet 21
Nada de cautivar al príncipe
Era temprano en la mañana. La pista casi vacía, poco viento y el sol en lo alto. El día perfecto para esquiar.
Merlin esperaba que Gwaine apareciera para dar inicio a sus lecciones de salto.
Aterrado por la visión de la última vez, Merlin sabía que tenía que dar todo de sí para superarlo.
Aunque ganar la competencia era suficiente motivación para él, había otra razón que los impulsaba. Una razón de cabellos dorados y embestidura carmesí.
FLASH BACK
Después de la caída de Morgause, la ambulancia había aparecido rápido. El diagnóstico inicial no parecía muy prometedor; Daño en la columna. Pero dado que la rubia no paraba de insultar gente, todos creían que tal vez las cosas no estaban tan mal. Aun así Leon pidió más morfina para la pobre chica.
-Me siento mal – dijo Merlin al escuchar los alaridos de Morgause.
-Deberías, todo es tu culpa – soltó Arthur en respuesta, el moreno volteo a verlo sorprendido – Estoy bromeando, no lo es. La llevare a Londres esta tarde, conocemos un especialista.
Las noticias más que calmar a Merlin, lo inquietaron.
-Regresare en un par de semanas con algunos clientes – Siguió Arthur, ignorante de la molestia del otro – Entonces…Nos veremos luego.
Cualquiera que escuchara el intercambio entendería que solo estaban compartiendo información sobre sus actividades futuras, pero para para Merlin, que añoraba secretamente la presencia del otro, era como una cita.
-Hasta luego – Acordó el moreno, intentando no mostrar su decepción por la partida del otro.
Una última mirada por parte del rubio antes de subir a la ambulancia basto; Merlin estaba frito.
Frito y enamorado de un hetero.
Desesperado por mantener las ideas románticas alejadas de su cabeza, Merlin se enfocó en la única otra cosa que lo llenaba; El snowbording.
Fin del FLASH BACK
Ahora solo le quedaba superar su miedo a los saltos, ganar la carrera, pagar sus deudas y cautivar al príncipe….Borra eso último. Nada de romance, nada de fantasías, nada de Arthur.
