Chalet 30
Sin voltear atrás
Suéteres, camisas y pantalones eran aventados sin orden en la maleta en un intento desesperado de empacar rápido y salir de ahí.
-trate de decirte- dijo Leon, quien miraba todo desde su cama.
-No es tan difícil de ser directo, con tan solo decir : "Merlin ¿Te enteraste que Arthur le propuso matrimonio a Morgause?" bastaba.
-No supe cómo decirte sin que salieras herido.
-Pues hiciste un gran trabajo ¿No?
Mientras tanto, en la sala, padre e hijo discutían sobre el mismo tema.
-Es un chico de chalet, dios mío, que cliché- gritaba Uther- No me hubiera importado tanto si hubiera sido discreto, pero Agravaine dijo que estaban uno sobre el otro ¡En la colina de principiantes! No dije nada cuando declaraste que también te gustaban los hombres, pero esperaba una aventura menos pública.
-Agravaine podría aprender algunas cosas sobre discreción – refuto Arthur
-¡Arthur! ¿Te das cuenta de lo que arriesgas? Tienes que terminar con esto ya mismo o lo hare yo.
-Esto no es Jane Austen padres. Mira, cuando tú y mama se conocieron…
-Suficiente – exclamo el mayor – Esto no se trata de mi o de tu madre. Tú eres mejor que esto.
-¿Esto? Yo no creo que tú fueras mejor que mamá.
-Tu madre y yo tuvimos suerte, pero creme este chico está detrás de una sola cosa.
Ninguno de los dos escucho a Merlin entrar a la sala.
-Definitivamente, y fue grandioso – interrumpió el chico con sarcasmo.
-¿Hay alguna razón por la que sigues aquí? – Pregunto Uther rojo de la pen al ser escuchado.
-Merlin podemos…
-¿Qué es eso? Es como un ruido molesto…oh sí, es un bastardo mentiroso
Arthur solo bajo la mirada, sabiendo que tenía toda la culpa – ok, mira, aun te debo tres horas…
Aquello solo logro enojar más al chico que solo bufo molesto, saliendo del chalet con un portazo.
-¡Merlin! ¡Merlin, espera!- grito el rubio corriendo detrás de él.
El pelinegro siguió su camino por entre la nieve sin voltear atrás.
