EXPLICACIONES Y SOLUCIÓN
Hola a tod s, un placer saludarl s, continuo con mi revisión sigue el sexto capítulo ya no me falta mucho, espero sus comentarios para mejorar los agradeceré infinitamente y hacen muy feliz.
Capí corregido y poquito lemmon ;)
Le mando un saludo y nos leemos.
EXPLICACIONES Y SOLUCIÓN
- Luna mi Luna… por favor no llores - repetía Draco casi en susurros llenos de amor.
- No puedo, no puedo creer que hayamos estado tanto tiempo separados y que mi mente no te recordara - decía Luna con la voz entrecortada, era increíble lo que había ocurrido, casi no lo podía creer.
- Por favor Luna es mi culpa que sufras por eso tome esa decisión pero se supone que era para siempre, no sé qué pasó lo que sí sé es que aunque no te recordara nunca deje de quererte y hoy lo comprobamos ¿No? - dijo Draco con esa sonrisa de lado que lo caracterizaba.
- ¿De verdad Draco, me quieres? me has tratado tan mal todos estos años y por supuesto no te guardo ningún rencor menos ahora que te recuerdo - dijo Luna incorporándose y dándole la espalda a Draco para evitar su mirada.
- Luna por favor cree en mí - y la tomó por los hombros dándole la vuelta y quedando frente a frente y con la mirada más intensa y segura - Luna escucha bien de verdad lo siento, siento haberte tratado tan mal, siento haberte mentido el día de tu ingreso en Hogwarts y decir esas cosas horribles, siento no haber estado contigo en la muerte de tu madre, siento no responder tus cartas y siento haber hecho que nos olvidáramos, pero lo que más siento es hacerte sufrir, por favor perdóname Luna - dijo limpiando con las yemas de los dedos las lágrimas del rostro de Luna.
- Draco…yo no…
Pero Draco no dejo que Luna terminara de hablar y la beso con más intensidad de lo que había hecho antes ahora estaba seguro de sus sentimientos, sabía lo que sus sueños significaban y que esos ojos azules eran de Luna su Luna, a la que había olvidado para protegerla, pero ahora eso no importaba sólo quería tenerla en sus brazos, la necesitaba.
- ¡Dobby! Exclamo Draco con un tono un tanto frio.
- Amo Draco - Dijo el elfo muy nervioso y con los ojos observando a Luna y Draco a la vez, con una mirada llorosa y tartamudeando - ¡Pooor faaavor, perdóneme!
- Dobby, ya no soy tu amo, pero es necesario que hablemos, primero quiero saber porque Luna y yo hemos recuperado la memoria, ahora recuerdo perfectamente lo que te pedí y no fue este resultado que esperaba - dijo Draco lo más calmado que podía pero con una mirada fría.
- Dobby siempre le servirá al amo Draco - contesto en un tono más calmado - cuando el amo Draco pidió que les borrara la memoria Dobby podía notar el sufrimiento del amo y no pudo realizar la tarea de acuerdo a lo solicitado pero Dobby se castigó por eso, Dobby no podía dejar que el amo sufriera por siempre ni que se volviera malo, Dobby debe proteger al amo Draco.
- Dobby has hecho muy mal, lo que te pedí era para proteger a Luna y no puedes evitar que me vuelva malo porque siempre he sido malo y ahora Luna corre un gran peligro , porque ahora me recuerda y estar cerca de mi significa un riesgo enorme Dobby, ¡NO LO ENTIENDES! - grito Draco con una voz que sólo desprendía furia.
- Draco no digas eso por favor, tú no eres malo, si lo fueras no hubieras intentando protegerme - Luna que hasta ese momento había permanecido callada le dijo tomándolo por el rostro y tranquilizándolo - Dobby creo que has hecho muy bien en no obedecer a Draco, encontraremos la solución - dijo dirigiéndose al elfo con un tierna sonrisa.
- Dobby dime específicamente que hechizo fue el que utilizaste y que repercusiones tiene, ¿todos recuperaron nuestros recuerdos, mis padres, su padre? - dijo Draco irritado y acercándose al elfo en un instante con la mirada fría.
- Dobby realizó un hechizo que borró los recuerdos de haberse conocido y los de las personas que sabían de eso, pero el hechizo se rompería si ustedes llegaban a acercarse nuevamente atraídos por sus sentimientos, sólo se rompería si su amor es verdadero, además Dobby guardo sus cartas amo Draco, Dobby no las destruyó, Dobby tiene una esperanza - decía el elfo con los ojos llenos de luz.
-¡DOBBY ESTAS LOCO, ES UN GRAVE ERROR LO QUE HAS HECHO, CREES QUE ESTO TIENE REMEDIO! - grito desesperado y furioso al elfo mostrando la marca tenebrosa que ya poseía en su antebrazo - Dobby tú sabes lo que significa, sabes mi destino todo está decidido desde mi nacimiento, de verdad Dobby cometiste un grave error y lo sabes - Dijo Draco con la mirada más obscura hasta ese momento.
Sin darse cuenta del tiempo que había pasado la noche se hacía presente, Draco se dejó caer de rodillas, se sentía devastado ese era el año más difícil y monstruoso que estaba pasando, por un lado él ya era un mortífago la marca en su antebrazo se lo confirmaba, debía matar al director de Hogwarts y era una orden directa de Voldemort o sus padres y él sufrirían las consecuencias, ahora él y Luna recordaban un pasado en común y lo peor era que nadie debía enterarse sus sentimientos - Dobby vete, déjanos solos después hablaremos - dijo Draco con un fría y terrorífica voz.
Luna se sentía impactada al ver esa marca en el antebrazo de Draco, no sabía que hacer lo miraba y seguía de rodillas sin voltear hacia ella con el antebrazo expuesto y la luz de la luna provocaba de él una imagen aterradora, perecía un ángel obscuro vestido de negro con sus ojos plata y profundos tan devastadores como envolventes y esa marca resplandecía y resaltaba de la piel de marfil que poseía, para Luna él era su respuesta a la sensación de vacío que hasta ese día no entendía, con marca tenebrosa o no él era suyo y ella suya.
Caminó lentamente y se posó de rodillas al igual que él, tomo la mano de Draco y la levantó despacio comenzó a acariciar la marca que tanto lo dañaba con sus delicados dedos, él seguía con la mirada perdida en algún lugar obscuro cuando Luna posó sus labios en la marca tenebrosa y comenzó un camino de delicados besos delineando cada parte de la marca, Draco se estremeció ante ese gesto y miró sorprendido a Luna quien seguía con tiernos besos.
- Luna… no hagas eso, no podemos estar juntos yo soy la obscuridad y tú la luz, sigue con tu vida como hasta ahora lo has hecho y yo… seguiré con la mía - dijo Draco lo más decidido posible.
- No Draco, jamás volveré a separarme de ti, nunca - contestó con la mirada transparente directa a los ojos de Draco y muy segura de lo que decía.
La voz de Luna era como el tintineo de una campana y llegaba directo al interior de Draco, sabía que si seguía mirándola a los ojos soñadores que poseía, terminaría cediendo y eso no era bueno, no para ella. Luna acercó su rostro al de Draco y comenzó a besarle el rostro, lo besaba y acariciaba con una gran ternura y amor.
Draco no pudo resistir más y se abalanzó a los labios de Luna, sentía dentro de su cuerpo como fuego que se extendía, ese fuego que jamás había sentido hasta ese día, la besaba con impaciencia, con desesperación, ella lo miraba con tanto amor que sentía que no lo merecía y así era, pero esa mirada al mismo tiempo lo trasportaba a un lugar donde era libre y feliz, Draco invadía cada vez más profundamente la boca de Luna, introducía su legua y acariciaba la de ella con total pasión, sus manos exploraban el cuerpo de ella y en un instante se perdía entre su blanca y perfecta piel, era tan delicada y suave, sus manos la recorrían mientras Luna sólo emitía pequeños jadeos y suspiros que llegaban directo al interior de Draco devastándolo por completo.
Draco fue despojándola de su ropa mientras la besaba y acariciaba - Luna, eres mía, mía, sólo mía - le decía Draco; en un instante ella se encontró totalmente desnuda debajo de la luz de la noche, él admiraba su blanca y delicada piel, su cuerpo era perfecto delgado y con finas curvas, su largo, rubio y ondulado cabello desparramado brillaba, era la visión de la mujer perfecta para Draco - ¡Luna eres hermosa, se mía! - Draco estaba decidido a poseerla pero quería que ella aceptara - Siempre lo he sido ¡Ámame! - Dijo Luna muy segura.
En ese instante Draco continuo con sus apasionadas caricias y besos, se deleitaba con ese cuerpo que sabía no había sido de nadie nunca, los besos de su boca se trasladaron hacia su cuello bajando lentamente hacia sus senos, para Luna era una experiencia sublime, esas caricias y besos eran únicos, él la besaba con tanta delicadeza y pasión al mismo tiempo, nunca se había sentido tan deseada y amada.
Draco besaba con vehemencia sus senos, su vientre sus piernas cada dedo de sus manos, él recorría cada centímetro del cuerpo de Luna, quería deleitarse con él, por fin decidió a ir más lejos y darle el mayor placer posible a Luna, la amaba y quería hacerla feliz, comenzó a besar la parte más íntima de Luna, ella sólo dio un pequeño respingo de sorpresa y prosiguió con jadeos, se sentía feliz, de pronto comenzó a tener una sensación por demás placentera que acabo en una gran explosión de su cuerpo y de ella salió un jadeo de placer que nunca se había escuchado.
Draco levanto la cara orgulloso y volvió a besarla apasionadamente, ella estaba conociendo su propio sabor, en un instante Draco se levantó y comenzó a desnudarse de la manera más sensual mirando a Luna, ella todavía con la respiración agitada lo miraba con un brillo total, al quedar totalmente desnudo y de pie ante ella orgulloso de su cuerpo, se miraron profundamente a los ojos, muy despacio Draco se acercó, acarició desde sus pies con ambas manos hasta llegar a sus rodillas levantándolas y separándolas a la vez, con las más fina delicadeza, Draco recorrió con su lengua y su nariz desde la intimidad de Luna hasta llegar a su boca para continuar con un beso tierno.
A Luna le temblaban un poco las piernas mientras Draco se acercaba poco a poco, ella lo tomo por las mejillas mirándolo fijamente y asintiendo a la vez, Draco comenzó a penetrar a Luna con total ternura y muy despacio, introduciendo sus brazos por detrás de la espalda de Luna hasta quedar completamente unidos, cuando Draco logro con un poco de fuerza penetrarla por completo ella emitió un gemido profundo de dolor y placer combinados, Draco sentía morir era la experiencia más deliciosa que hubiese imaginado, tener en sus brazo y poseer a Luna era un total éxtasis era casi como un castigo sentir que él era una nube obscura tapando a esa gran y brillante Luna.
Sentía que se apoderaba de su ser, de su luz, de toda ella, estaba extasiado de tenerla en su dominio, sentía todo, amor, deseo, pasión, lujuria y porque no decirlo ¡poder¡, Luna le pertenecía desde siempre, él era su dueño, se percató que ella se dejaba llevar por el placer y que el dolor desaparecía poco apoco, su lindos gemidos con esa vocecilla tan singular que poseía su pequeña lo hacía sentirse un sátiro, pero no importaba él la poseía y ella lo disfrutaba, es su Luna.
Después de unos angustiantes de lindos minutos en los que el dolor y placer se unían, Luna pensaba que era el dolor más placentero que había sentido y poco a poco se trasformaba en sólo y puro placer, su cuerpo ya no respondía a pensamientos ahora respondía a los movimiento que Draco le daba, sentía como entraba en ella una y otra vez, lo estaba disfrutando tanto que podría morir feliz, cada vez lo sentía introducirse en ella más y más fuerte y lo agradecía, la explosión estaba creciendo en su interior, se besaban ferozmente, se abrazaban y se acariciaban con desespero, Luna rasguñaba la blanca y fuerte espalda de Draco se estremecían al unísono, ya no había control Draco penetraba a Luna con más fuerza, mientras más jadeaba Luna más fuerte la poseía, hasta que Luna en un grito ahogado sintió la explosión de place que le transmitió a Draco y él liberó su gran deseo junto con ella.
