Disclaimer: Los personajes no son míos, la historia sí.
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Sinopsis: Aparentemente, habían encontrado el uso correcto de un flotador.
Día 29.
Temática: Piscina.
Rating: M.
Propuesta propia.
Lugares recónditos
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Odiarla sería más sencillo si la desgraciada no se viera así de bien.
Quería llegar a detestarla más de lo que ya lo hacía, pero simplemente no podía, no cuando se paseaba frente a sus ojos balanceando las caderas y dándole miradas coquetas. Incitándolo a actuar.
Su hermano le había advertido que no se metiera con ella, Lars decía conocer a la que era su mejor amiga y le aseguró que no quería tenerla de enemiga, y mucho menos de amante.
Hans solo esperaba que no fuera la experiencia la que hablara.
—¿Cómo está el agua?
El bermejo levantó la mirada del agua hacia el lugar donde provenía la voz, vio a la guapa rubia bajando los escalones para llegar ahí.
—Fría.
La blonda negó con la cabeza antes de dirigirse hacia uno de los camastros y dejó su teléfono sobre él.
—Pensé que era más cálida de noche.
—No lo es.
—En ese caso —comentó—, tendré que asegurarme de que esté caliente.
—No creo que puedas —replicó, quería que se fuera de ahí.
Aquel día había tenido suficiente de sus insinuaciones y bromitas, no estaba seguro de poder seguir sin actuar al respecto.
No era su estilo.
—Vamos a averiguarlo.
Elsa sonrió socarronamente y se sacó la bata que llevaba encima, dejando a la vista un traje de baño en color borgoña que le quedaba demasiado bien para la salud mental del colorado.
La parte superior del traje ajustaba perfectamente los senos redondos de Elsa, y la inferior se ceñía al redondo trasero con suavidad, haciendo que sus muslos de alabastro lucieran magníficos.
Maldita fuera.
Elsa entró a la piscina y nadó hacia él con soltura, como si en lugar de bailar ballet fuera toda una experta en natación.
Ni siquiera él que estaba en la marina podía moverse con tanta destreza y atravesar una piscina delicadamente.
¿Por qué tenía que ser perfecta en todo?
Al llegar a su lado, notó que el cabello rubio— recogido en un moño sobre la cabeza— no se había mojado en la más mínimo.
—No está tan fría —comentó, flotando alrededor de él—, si no te conociera bien diría que deseabas que me fuera y te dejara solo.
Eso era exactamente lo que quería.
—En absoluto, cómo vas a creer eso.
Elsa arqueó una ceja delicada ante su tono jocoso.
—No me queda claro si te molesta que me esté quedando en tu casa o no.
No le molestaba, se sentía irritado con su cuerpo por reaccionar al de ella justo como la blonda quería. No le gustaba pensar que posiblemente, aquello fuera parte de una broma entre la albina y su hermano mayor.
Siempre habían gustado de jugárselas a él por ser dos años menor que ambos.
—Para nada —terminó diciendo.
—Entonces, dime porqué te comportas como si yo fuera un virus —Hans le dio una mirada confundida—. No trates de hacerte el desentendido, apenas me ves y parece que quieres correr hacia el lado opuesto.
—¿Y eso te molesta?
Elsa rodó los ojos.
—Sí, Hans, me molesta.
—Tú y yo no somos amigos... jamás nos llevamos bien en realidad, así que no sé por qué...
—Éramos unos mocosos, supéralo —la blonda se acercó a él—; lo estuve pensando y, ahora que tenemos veinticuatro y veintidós, creo que podemos llegar a entendernos muy bien.
El colorado parpadeó durante unos segundos. ¿Acaso ella acaba de proponerle que los dos...? ¿Qué ellos dos podían...?
Como no obtuvo respuesta por su parte, la blonda tomó impulso y saltó, lo tomó de la parte trasera del cuello para que se agachara y atrapó sus labios con los suyos. Hans se quedó estático durante varios segundos, pero correspondió al beso con avidez.
Sus manos se perdieron bajo del agua sobre el trasero de la rubia, apretándolo y pegándole más a él.
Elsa terminó el beso al sentir el miembro del pelirrojo golpeando contra su estómago y se apartó de él.
—Pásame el flotador —pidió, respirando agitadamente.
—¿Para qué? —respondió de la misma manera, alcanzándole el flotador redondo con estampado de rosquillas.
La vio subirse dentro de él mientras tarareaba una canción. ¿Eso había sido todo? sabía que la muy... cabrona solo buscaba jugar con él.
—¿Te vas a quedar ahí? —lo sacó de sus pensamientos—, porque no hay nadie en la casa y estoy segura que sabremos sacarle provecho.
—¿Dónde está Lars?
—Fue a encontrarse con una mujer, aparentemente su esposo no está y es el turno de Lars para entrar en acción.
—Creí que tú y él se acostaban.
No pudo evitar vanagloriarse ante la mirada de asco que expresó la albina.
—Qué asco, es como mi hermano.
—Yo soy su hermano.
—Pero no mío —replicó—. Entonces...
No preguntó más, al carajo con las consecuencias que se le vendrían encima, jaló el flotador hacia él y tomó las piernas de la blonda— sobre la primera capa del flotador— para que descansaran sobre sus hombros.
Recorrió la tela de su camino para que sus dedos se colaran en el interior de la muchacha, quien gimió al sentirlos golpeándose dentro de ella.
Los gemidos de Elsa se expandían por las ondas del agua, inundando el espacio e incitándolo a seguir.
La albina no tardó en terminar, aferrándose al flotador mientras se derrumbaba.
Hans esperó unos segundos a que se recuperara y, cuando estuvo seguro que estaba lista, sacó su miembro ya preparado para lo que estaba por venir, y se estrelló dentro de ella.
Se sorprendió de que las uñas de la albina no hubieran ya perforado el flotador por la fuerza en la que se sujetó a él.
Se movió dentro de ella, marcando un ritmo que no tardó en seguir y su cara de extasía le hacía saber que lo estaba disfrutando.
Elsa se levantó la parte superior del traje de baño, liberando sus senos mojados y tiró de sus pezones.
Aquello se sentía demasiado bien, mientras el bermejo golpeaba sus paredes con el miembro, Elsa sintió que desfallecería ante lo estimulante que era tenerlo dentro en tanto golpeaba agua junto a su semilla.
Llegó por segunda vez y Hans la alcanzó poco después.
Agradeció estar sobre el flotador porque no habría tenido fuerzas para mantenerse a flote aun cuando podía tocar el piso con los pies.
—Te dije que me aseguraría que el agua estuviera caliente.
—REVIEW—
Rani: Por lo que me han dicho, mis historias se parecen mucho a otras haha, lástima que no haya leído ninguna de las que me comentan, pero lo haré y veremos lol. Gracia por comentar.
Hola a todos... esperen, no me abucheen. El día de ayer no me sentí muy bien y tomé una siesta desde la tarde— después que terminé de responder unos reviews que me faltaban— hasta la madrugada, en medio de convalecencia pensé que sí había subido el capítulo y hasta ahora noté que no :(
Daaaaamn!
Aquí está btw, más tarde subo el correspondiente día de hoy. Una disculpa por mi descuido.
Hasta más tarde.
Entonces qué... ¿Review? ¿No? Ok.
Harry.
