CAPÍTULO 5: PRECAUCIONES
POV. NARUTO (1)
-La misión que les daré es secreta, nadie debe saber que estarán involucrados –anunció a los presentes.
Desvió su mirada hacia su lado derecho, donde se encontraba Shikamaru, esperando su intervención con los hombres. Shikamaru asintió y camino de su lugar hasta ubicarse frente a los hombres.
-Sera una misión Rango S. Como lo dijo el Séptimo nadie debe saber su participación en esta misión, si se filtraran datos de esta misión es posible que Konoha puede sufrir un ataque devastador –puntualizó, notando como cada uno de los hombre se erguían ante lo mencionado –. Esta es su última oportunidad de retirarse, si lo hacen nadie los señalara.
Viendo como cada uno de los hombres se veían entre sí, asintiendo entre ellos uno de ellos hablo con voz clara y fuerte –. Ninguno se retirará, aceptaremos la misión.
Sonrió ante su resolución y comenzó a hablar acerca de la que posiblemente podría ser una de las últimas opciones para proteger a Konoha le quedaban –. Muy bien. La misión consistirá en investigar a un hombre, en concreto el lugar donde lo encontraron y sus alrededores –pronunció notando la cara de escepticismo de los hombres.
Shikamaru intervino salvándolo de lo que sería un explicación muy complicada para él.
-Hace unas horas un hombre gravemente herido ingresó a la aldea. Logró llegar al hospital, pero lamentablemente murió a los minutos de ingresar –explicó –. Sus heridas nos mostraron que fue torturado antes de morir, por lo que nos hace pensar que escapó de su cautiverio buscando ayuda –esperó a que intervinieran, al no ver intención prosiguió –. Creemos que fue capturado por remanentes de un desconocido grupo criminal, que pudo haber desparecido antes, durante o después de la guerra. Sin embargo, la brutalidad de las heridas nos deja claro que este hombre poseía información muy importante, y con el hecho que estuviera cerca de nuestra aldea nos hace pensar que su objetivo pueda ser Konoha.
-¿Señor, es posible que este hombre poseyera información de alto nivel de nuestra aldea? –Preguntó el hombre que hablo sólo para aceptar la misión.
-Así es –respondió a su pregunta. Pudo notar como Shikamaru apretaba los labios ante su mentira, sabía que era riesgoso ocultar o dar falsa información. Pero era la única manera de evitar que supieran y los pusieran en más peligro del que ya estaban expuestos –. Era un ninja que se retiró hace mucho, si bien los papeles dicen que era un personaje no sobresaliente. La realidad es que era uno de los mejores y más confiables ninjas que teníamos y por eso, se le confió información que en su momento se usó para proteger a la aldea.
-¿Pero si es así, por qué irse? –Mencionó incrédulo otro hombre. Shikamaru intervino.
-Porque se pensó que había muerto poco después de su retiro –dijo mirándolo –. Verán este hombre participó en la guerra, pero en ese tiempo debido a todo el caos que se dio su familia pereció –observó cómo cambiaban el semblante –. Poco después de acabar la guerra, procedió a darse de baja. Por supuesto dejo en claro que jamás atentaría contra Konoha y se fue.
-Unos pocos años después, se nos dio la información que este hombre murió protegiendo una pequeña aldea en las montañas –dije mirando a Shikamaru, dándome una mirada que me decía que ya no podíamos tentar más a la suerte.
-Por lo que fuimos a la tumba hecha por la aldea que lo salvo, y confirmamos que había muerto –terminó la explicación Shikamaru.
-¿Cómo están tan seguros? –Dijo el más joven del grupo.
-Porque ese hombre murió en los brazos del médico que se encontraba en la aldea. Hablamos con él y nos confirmó, sus heridas eran muy profundas y prácticamente respiraba sangre cuando llegó a él –respondió Shikamaru.
-¿Están seguros de su lealtad? –Preguntó otro.
-Sí. Jamás dio signos de traición, además que Konoha le dio todo –mencioné algo molesto por tantas interrogantes –, su familia, hogar todo. Sin contar, que él pidió personalmente que le pusieran el Sello de Erradicación Lengua Maldita, como un seguro para evitar revelar los secretos de Konoha –dijo dando por finalizado las preguntas.
-Con sus dudas aclaradas. Les explicaré su posición en esta misión –informó Shikamaru viéndolos a cada uno –. Este hombre poseía información confidencial de Konoha, fue torturado y logró escapar hasta llegar a la aldea, en un intento por advertirnos –puntualizó Shikamaru, me miró y con un movimiento de su cabeza me dio a entender que yo debía acabar con todo.
-Deben ir al lugar donde supuestamente murió la primera vez, una vez hecho eso quiero que vayan al lugar donde se lo vio la primera vez antes de que viniera a la aldea. Estarán de encubiertos.
-Séptimo, ¿si nos encontramos con esta organización? –Mencionó el joven.
-Peleen por sus vidas, viendo las marcas en el hombre –miré a Shikamaru –, no dudaran en matarlos. Si pueden capturar a uno sería un gran logro, pero no lo olviden su vida es prioridad –puntualicé con firmeza mirándolos a cada uno.
-¡Entendido señor! –Exclamaron todos.
-Shikamaru les dará un folder, donde se encuentra la ubicación exacta de los lugares –informé mientras veía como Shikamaru le daba el folder al hombre que estaba frente mío.
-Todo está ahí, se irán a primera hora mañana –ordené.
-Entendido, con su permiso nos retiramos –dijo el hombre inclinándose así como los otros antes de irse de la oficina.
Cuando escuché el sonido de la puerta cerrándose, al fin pude suspirar tener que hacer todo esto era muy estresante contando con mi nerviosismo y la información que trajo Sakura, no estaba para nada tranquilo.
-¿Estás seguro de lo que acabamos de hacer? –Preguntó Shikamaru mirándome a los ojos.
-Sí, ya de por sí estamos en un gran problema cuando Sakura trajo esta información –suspiré de cansancio y proseguí –, no quiero que se filtre información. Quiero que esto se mantenga en secreto el mayor tiempo posible.
-Entiendo, pero aun así nos estamos echando a la suerte –cruzó sus brazos mientras me miraba y prosiguió – ¿Y bien?
-¿Qué cosa?
-No intentes engañarme, sé que llamaste a Sai.
-Ah… Eso, bueno quiero que vea ciertas cosas.
-¿Qué tipos de cosas, Naruto? –Exclamó golpeando su palma derecha con mi escritorio, cerré los ojos de la impresión –. Sai es un ninja que perteneció a Raíz, posee habilidades de espionaje de otro mundo, así que para que lo llames es pa-
-Quiero que vigile el hospital –lo interrumpí antes que siguiera con su hipótesis.
Me miró con una cara llena de incredulidad, levanto su mano del escritorio despacio, se irguió para verme mejor y me miró dándome a entender que quería una explicación.
-Sakura dijo que un joven sabía de la identidad del hombre y añadió que presenció su muerte –Shikamaru y yo volteamos a la voz de la persona que acaba de ingresar a la oficina –. Es muy sospechoso, así que es mejor vigilarlo.
-Gracias por la explicación, Sai –respondí animadamente sonriéndole.
-Entiendo, pero no es normal en ti desconfiar de tus compañeros –aseguró –, es debido a lo que Sakura descubrió, ¿no?
-Así es, en cualquier otra situación no estaría tan alterado…
-Este caso tiene que ver con lo sucedido hace ocho años, ¿no? –Afirmó Sai.
Shikamaru suspiró y respondió –, así es. Se supone que todo acabo hace casi una década, que ya no había peligro pero todo lo que ha pasado, nos deja en claro que desaparecieron a propósito.
-¿Cómo lo tomo?
-De hecho, no sabe nada. Naruto pensó que era lo mejor, en su momento.
-Es ahora, cuando sabré si tome la decisión correcta aquel día –respondí –, espero realmente acertado.
Observé a mis amigos y compañeros, y me levante de la silla, me di vuelta y me dirigí al gran ventanal que tenía mi oficina. A observar al Monumento Hokage, pidiendo sabiduría a mis predecesores para enfrentar todo lo que estaba a punto de desatarse.
(…)
El sonido de la puerta fue suficiente para levantar la mirada y ver quien era la persona que irrumpió en la oficina.
-Estaba pensando en llamarte –informé –. Saliste antes de lo habitual, Sakura.
-Quiero llegar cuanto antes a casa, debo revisar a Sarada –comentó acercándose al escritorio a dejarme un folder.
Se notaba preocupada, cansada y un poco nerviosa. Era un estado normal luego de todo lo acontecido en el día.
-De hecho –hablé entrelazando mis manos frente a ella –, quiero que mantengas vigilancia constante en el joven de esta tarde. Sai va a ayudarte.
-Entiendo, y con respecto al incidente de este hombre cuál será la información –preguntó –. La necesito para llenar los papeles –añadió.
-La mejor manera de manejar la situación era hacerla pasar como un desafortunado ataque de bandidos.
-Entiendo –respondió. Me miró algo dudosa y prosiguió –, ¿Boruto y Himawari, no han tenido insomnio?
-¿Insomnio?
-Sí, varios niños han empezado a presentar este síntoma como hace…
-Hace ocho años –la interrumpí –, ¿crees que sea "eso"?
-Sarada lo está manifestando. Y con la aparición de este hombre, el tatuaje y su forma de muerte, es muy posible.
Su respuesta me dejo desconcertado, si Sarada comenzó a manifestarlo quiere decir que su rango ha aumentado.
-Pero antes era tan solo…
-Hasta los cinco años –me interrumpió –. Esto es serio, no hay prueba suficiente para decir que es lo mismo, pero si lo es…
-Muchos niños, aprendices e incluso genins están en peligro.
Sakura afirmó asintiendo con su cabeza. Por muchas razones estamos en peligro, pensar que su rango aumento por un margen de siete u ochos años… Es aterrador.
-¿Qué tiene en mente? –Pregunté mirándola expectante a su respuesta.
-Quiero darle un descanso médico a Sarada, mínimo dos semanas.
-¿Dos semanas? ¿Te bastará eso? –Pregunté incrédulo ante la poca cantidad de tiempo que imponía para empezar a actuar.
-Lo sé, pero con mi investigación de ese momento podré usarlo de base y observar este nuevo detalle.
-En pocas palabras… Sarada será nuestro conejillo de indias –resumí con un sabor amargo –. ¿Estás segura?
-Odio hacer esto más que tú –puntualizó –, pero Sarada es la única con doce años que presentó este insomnio. Además lo tengo en primera fila, podré protegerla de cualquier cosa.
-Y no lo harás sola –respondí fuerte –, enviaré un equipo especial Anbu para esta misión.
-Gracias, Naruto.
-Tengo miedo sinceramente –se sorprendió al oírme –. Hace ocho años, apenas pudimos enfrentar esa ola. Si su rango aumento a más edad, será peligroso.
-En ese momento, al no saber a qué nos enfrentábamos cometimos muchos errores –rememoró nuestros fallos –, sin embargo el hecho que fueran pequeños prácticamente jugó a nuestro favor.
Lo que dijo es cierto, aquella vez si no fueran porque eran niños pequeños y se les tenía que estar atentos a toda hubiera ocurrido una catástrofe, pero en este caso el rango creció más exponiéndolos a un nuevo y posiblemente letal peligro.
-Esta vez, estamos en aprietos –dije mirándola fijamente –. Realmente serios.
-Naruto –me llamó –, esta vez voy a encontrar la causa de esto.
Se escuchaba muy decidida, el deseo de ayudarla siempre ha estado así. Después de todo, nuestras familias sufrieron mucho por esta extraña pandemia. Boruto y Sarada son muy afortunados de estar con nosotros hoy en día.
-Lo sé –respondí –. Y cuando lo hagas, descubrirás la cura de inmediato.
Sakura sonrió ante mi respuesta.
-Entonces me voy –mencionó dándome la espalda –. Avísame cualquier cosa.
Abrió la puerta y agitó su mano derecha en gesto de despedida, la que imite antes de verla cerrar la puerta.
(…)
-Muy bien Naruto –me llamó Shikamaru entrando a la oficina –. ¿Cuál es la idea?
-Sarada presentó insomnio –vi cómo su cara cambiaba de expresión a una llena de desconcierto –. ¿Qué?
-Exactamente –respondí –. Es por eso que le informes de esto a Ino, Sakura necesitará toda la ayuda posible.
-¿Cuántos casos hay? –Preguntó mirándome –. ¿Hay siquiera? No es una paranoia.
-Sakura me reveló que han aparecido diferentes casos –lo miré y entrelacé mis manos frente a él –, y con todo los últimos acontecimientos, cree que sea "eso".
Shilamaru me observó en silencio, mientras unía los puntos en su cabeza.
-Si aparecieron, ¿por qué ocultarlo? –Era una pregunta válida.
-Todo está en este folder –mencioné alzando el folder que horas antes Sakura me entregó, Shikamaru lo tomó –. Ahí está toda la información que recolecto de estos casos.
Shikamaru comenzó a ojearlo, mientras se formaba un ceño fruncido pronunciado ante toda la información que recibía.
-Entiendo –respondió una vez que terminó de ojear el folder –. Llamaré a Ino.
-Mándales a toda nuestra generación el mensaje.
-Eso haré. Temari va a molestarse mucho con esto.
-¿Quién no? –Mencioné mirando el escritorio –. Fue un dolor de cabeza que implico a todos, hasta Sasuke se involucró.
-Hablando de él, ¿lo llamarás? –Inquirió bajando el folder de su vista –. Tal vez nos pueda ayudar, como hace años.
-Lo llamaremos dependiendo de lo que diga Sakura.
-Ahora todo depende de qué datos pueda obtener de Sarada.
-Sí… Odio esto.
-Yo igual –el rencor se oía en su voz –. Bueno comenzaré a informar a los involucrados. Y Naruto.
Levanté la mirada del escritorio en señal de qué lo escuchaba.
-Ve a casa, si Sakura tiene razón Boruto y Himawari son tu prioridad ahora.
-Gracias Shikamaru –respondí mientras me levantaba de la silla –. De igual manera, Shikadai es tú prioridad –mencioné mientras llegaba a su lado ponía mi mano derecha en su hombro.
Shikamaru sonrió y asintió, mientras quitaba mi mano e iba a la puerta abriéndola para mí.
-Nos vemos mañana, Naruto.
-Hasta mañana, Shikamaru –me despedí antes de salir por la puerta.
(…)
Llegué a casa de inmediato, la adrenalina corría por mis venas entremezcladas con la preocupación y miedo a que mi familia fuera lastimada.
Llegué a la puerta y antes de siquiera tocar el pomo, la puerta se abrió revelando a una niña vestida con pijama amarilla, cabello azul oscuro, ojos azules cielo y con dos rayas en sus mejillas.
-¡Papá llegaste antes! –Gritó emocionada mientras me abrazaba a lo que correspondí.
-Ya llegué, Himawari –saludé mientras la levantaba e ingresaba a la casa –, hoy acabé antes.
-Bienvenido, cariño –la voz de Hinata llegó a mis oídos –.Shikamaru me dijo que saliste antes.
-Sí –dije mirándola –. Himawari primero como y de ahí te leo un cuento, ¿sí?
-¡Sí! –Me contestó emocionada, mientras se iba a la cocina en mi espera.
-Shikamaru ya me informó –murmuró. La miré –, estaré atenta.
-Estaremos atentos –corregí y sonreí –son nuestros hijos, Hinata. No dejaré que nada le pase a nuestra familia –afirmé sonriéndole a lo que Hinata imito.
Poco a poco comenzarán a salir pistas que ayudarán a comprender el gran contexto que rodean a este hombre y el porque su vida esta conectada a la la pandemia que se manifestó en el pasado y cuanto daño causo.
Gracias por leer, espero que le haya gustado.
