Némesis siendo... ¿linda?


Para Yuuki Rito los problemas eran algo común de todos los días. Siempre habían nuevos problemas que debía atender, muchos provenían de su prometida. Desde que Lala llegó a la Tierra, la tranquilidad de la familia Yuuki se había esfumado, sin embargo, estos estaban de cierta forma cómodos con todo lo que pasaba a su alrededor.

Entre las cosas que vinieron con la llegada de Lala, fueron más y más chicas las que se habían fijado en el joven japonés. Con el paso del tiempo, aquellas mujeres que apenas y se relacionaban con él, caían ante su encanto. Por supuesto, lo ayudaban mucho aquellas caídas dignas de un poder divino, pero aquel encanto único era lo único que necesitaron para llegar a amarlo.

—¡¿Qué ha pasado, Mikado?!—gritó un desesperado Rito, quien acababa de entrar a la oficina de la Doctora Mikado en su casa—. ¿Qué le pasó a Némesis?

—Oh, Yuuki-Kun; parece ser que Oshizu ha exagerado las cosas nuevamente—declaró la doctora cuyos atributos parecían irreales—. Aunque, tampoco quería preocupar a Tear, creo que fue buena idea llamarte.

Antes de que Rito pudiera preguntar qué pasaba, una mancha oscura impactó contra él llevándolo directamente hacía el sofá que estaba en la habitación.

Aquello fue inoportuno, pero al aclarar mejor la vista notó que se trataba de Némesis. Estaba a punto de preguntarle si algo malo le había pasado, pero ella se adelantó al levantar su rostro de su pecho dejando ver un rostro triste y con miedo. Algo en verdad le había pasado.

—Némesis.

—Y-Yo… —ella intentó hablar, pero no podía se levantó y entonces Rito tuvo la oportunidad de ver su pequeño cuerpo desnudo el cual temblaba—. Y-Yo… Yo no quiero que me odies.

—¿Eh?

Rito no entendía nada y al ver a Mikado notó que esta traía en sus manos un invento que su prometida Lala había construido. Uniendo los hilos, supo que esa era la causa de porqué Némesis estaba comportándose de una forma tan inusual.

Antes de poder decir algo, Némesis tomó su mano y la llevó directo a sus senos con el fin de que él los tocara—. Quiero que sepas que yo seré tuya, aunque siempre haga esas tonterías donde diga que eres mi sirviente, la verdad es que yo quiero ser alguien para Rito—. Su declaración fue algo inesperado para el castaño, pero para la doctora, esto era algo que veía venir.

—¡Por favor, déjame seguir contigo! —pidió Némesis al borde del llanto.

—Y-Yo… —Rito no sabía que hacer en verdad, así que optó por hacer lo que su mente le decía que hiciera—. ¡Por supuesto, Némesis! ¡Siempre estaré contigo!

La expresión de la morena había cambiado y un acto inesperado, recostó a Rito nuevamente en el sofá mientras ella se ponía encima dejando ver sus labios vaginales mientras acercaba lentamente sus pies al rostro del chico.

—¡Prometo hacer feliz a Rito de cualquier forma! —exclamó Némesis alegre mientras acariciaba el rostro de Rito con sus pies—. Porque yo… Yo quiero ser la esposa de Rito.

Nada había preparado a Mikado y a Rito para esto. La doctora se daba una ligera idea de lo que en el fondo sentía la Arma Trans, pero no entendía cómo esto era posible gracias a un simple invento de Lala.

—Bueno, al menos sabemos que Némesis te ama—dijo Mikado, quien decidió salir para dejar al chico a solas con aquella pequeña que seguro hoy iba a hacer algo por él—. No me ensucien la habitación.


No esperen continuación de esto, solo es un OOC de Némesis intentando ser linda sin dejar de ser pervertida, aunque hay otro donde ella y Rito si lo harán 7u7