Pensamiento y deseo

(Némesis & Rito)


Para Némesis, ser madre era algo que no estaba en sus planes, sin embargo, la posibilidad de verse en una relación con algún sujeto era simplemente aburrida. ¿Quién quisiera pasar el resto de su vida con una persona que apenas y te conocería perfectamente? Simplemente es una estupidez.

Desde que llegó a la Tierra, su vida cambió. Tenía ahora una especie de familia y eso la hacía sentir diferente. Incluso había un chico que llamó su atención, que pese a verse muy débil como sujeto, tenía cualidades muy curiosas que lo hacían perfecto.

—No puedo creer que anoche Rito y yo terminamos haciéndolo—pensaba Némesis mientras se tallaba su cuerpo con jabón a la vez que recordaba su noche de pasión con su "sirviente"—, aunque no estaba en mis planes que se corriera dentro de mí, tengo que admitir que sentirlo dentro fue algo placentero e inusual.

Ella era consciente del potencial que tenía el chico al momento de realizar alguna actividad sexual que no incluyera el sexo tradicional debido a sus manos y lengua bendecidas por los dioses; sin embargo, el hacerlo cómo se suele hacer normalmente el sexo fue una de las cosas que más la marcó.

No se lo había pedido, simplemente se fueron besando hasta llegar al punto que se necesitaban. Ella decidió no cambiar su cuerpo, él la amaba de la forma que ella era. Podía sentir las caricias que él le daba con su rostro entre sus pechos, succionando sus pezones debes en cuando y dándole mordiscos. Parecía un niño pidiendo comida.

—¿Por qué pienso así? ¡Yo no quiero hijos! —exclamó con total confusión la morena mientras llevaba ambas manos a su vientre para acariciarlo—. Yo no puedo… mi cuerpo no sería capaz de soportar un embarazo.

Hace tiempo, la doctora Mikado le advirtió sobre un embarazo en las armas de tipo trans como lo eran Yami, Mea y ella. En un inicio no le prestó importancia, pero ahora entendía parte de las razones que tenía la mujer en decirles toda esa información.

—Ya estoy delirando—Némesis no sabía si hacía bien en pensar en eso, apenas y habían tenido sexo. Tal vez si no hubiera permitido que él se corriera dentro de ella…

—¿Por qué pienso así? ¿Acaso si quiero tener una familia con él? —no quería admitirlo, pero a veces ella soñaba que él la escogía a ella, la abrazaba y la quería. A veces soñaba con un noviazgo parecido al de las personas de la Tierra en dónde él la tomaba en brazos y le profesaba su amor todas las noches—. ¡Yo no puedo darte hijos! ¡No puedo tener una vida normal! ¡No soy normal! —exclamaba ella con dolor mientras recordaba su realidad.

Antes que ella, estaban las princesas de Deviluke. Ellas llevaban más tiempo con él, además que una de ellas ya le había advertido sobre la línea que estaba cruzando. Habían más chicas, todas ellas llevándose un pedazo de él y soñando con una noche de pasión como la que tuvieron anoche. Incluso su "madre" sería capaz de tener esa vida con él, dejándola a ella en un plano que el simple hecho de pensarlo la enfurecía.

Esto era lo que significaba ser ella. No era nada más que un error como arma al igual que un error como persona. Incluso cuando ambos lo hicieron con cariño, profesando el deseo por el otro, la duda ya había nacido en ella.

—Némesis… ¿Puedo pasar?

—¿Eh?

Y ahí estaba él, con esa sonrisa cálida que le decía a su había escuchado sus palabras. Había olvidado que lo había invitado para un segundo round en el baño, pero ahora su secreto ya había sido descubierto. Quería ser madre en el fondo y deseaba un día dejar de ser aquella conocida que llegó a su vida como una amenaza.

Sus ojos, llenos de lágrimas que se intentaban camuflar fueron todo lo que él necesito para adentrarse en el baño. Un abrazo fue todo lo que ella necesitaba y eso él se otorgó. Debían hablar de esto después, pero solo hoy, solo en ese momento, ambos llegaron a desear que el mundo se detuviera para que sus corazones hablaran.