Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.
Hola de nuevo, bueno, este es mi primer intento formal de escribir sobre una pareja homo como principal, no soy muy buena en ello, pero haré mi mejor esfuerzo, esta historia es un pequeño spin-off que surgió de un fic tedly (Teddy Lupin + Lily Luna) así que bueno, espero que sea de su agrado, tengan paciencia conmigo, soy novata en estos ships yaoi, bueno, ojalá les guste.
Gracias por todo, nos leeremos pronto, cualquier cosa, no duden en decirme 💖
No tenía la menor idea de cómo se había involucrado a sí mismo en esa situación, no recordaba haber dado alguna señal de que quería algo así, pero en el calor del momento, no iba a detenerlo ¿por qué lo haría? Se sentía tan bien.
Los labios del chico se alejaron de los de él, estaban detrás de una de las columnas, la hora para ir a la cama había pasado hacía una hora, pero seguía en ese lugar, las manos del otro estudiante recorrieron su pecho, dio un respingo cuando en menos de lo pensado, estaba hincado ante él, hurgando entre sus pantalones y la túnica.
Scorpius Malfoy, uno de los chicos más populares en su curso de Hogwarts, tenía tan solo catorce años, recién cumplidos, y esa estaba siendo su primer experimento, que no tenía nada de experimento, desde muy pequeño lo supo, nunca ninguna mujer llamó su atención, ni siquiera después de salir con algunas desde los doce, había estado hablando con ese chico, que ahora se encontraba muy concentrado en una parte específica de su anatomía, al toparse en uno de los pasillos, de algún modo, habían comenzado a besarse, hasta llegar a esa parte.
Los pasos en el pasillo los alertaron, el rubio se acomodó el uniforme, salió de su escondite, para toparse con un rostro conocido, suspiró aliviado, por un momento pensó que se metería en problemas.
—Ah, hola, James ¿qué haces por aquí? –Soltó como si nada.
—Estoy dando mi ronda –contestó como todo -¿no se supone que tendrías que estar en la sala común de Slytherin? –Cuestionó –posiblemente ya dormido.
—Ah, es que me quedé aquí.
— ¿Dónde está Albus? Supongo que estás cubriéndolo en alguna fechoría ¿no es cierto? –se giró, para buscar a alguien escondido.
—No seas tan amargado, y yo festejando que no me metería en problemas –se encogió de hombros –no es como si estuviese todo el tiempo escapándome para recorrer el colegio.
—Sólo cuando Albus tiene que hacer travesuras ¿no es así?
—Cierto –se encogió de hombros –pero, ya sabes, tiene que ir a ver a su enamorada, un lugar intermedio de donde sea que esté Ravenclaw, y Slytherin, no eres muy amable con él.
—Infringir las reglas amerita una sanción, no me culpes por hacer lo que tengo que hacer.
—Que aburrido –hizo un mohín –no entiendo cómo es que las chicas están tan locas para ir detrás de ti, siempre tan frío y correcto, me recuerdas a mi familia.
—Vete, antes de que te mande a detención el resto de tu vida en Hogwarts.
James pasó de largo sin darle más importancia, así que el rubio resopló, y se asomó detrás de la columna, su amigo soltó una risita divertida, y su diversión terminó por ese día.
—M—
James observó de reojo a Violet, un año más grande que él, le gustaba desde hacía tiempo, pero era bastante popular entre los chicos, más de lo que era entre las chicas, y su mejor amigo, Alex, le había explicado la razón, sin importar qué, a él le gustaba, y bastante, desgraciadamente para él, ni siquiera ser un Potter, había hecho que apareciera en su radar.
—Te digo que deberías acercarte y… -Alex guardó silencio.
—Hola –saludó Albus, seguido de Scorpius.
—Dejaste de esconderte –contestó James, serio, observando a su hermano.
—No sé de qué me hablas, para ser honesto, yo sólo estoy aquí, porque van a ser vacaciones…
—Supongo que quieres que convenza a papá de que deje que tu novia se quede en casa.
—Exacto, tú puedes invitar a una amiga o novia, no sé, y así, papá no podrá negarse cuando yo le diga que quiero invitar a mi novia.
—Albus ¿sí sabes que papá no es la abuela Molly, cierto?
—No comprendo esa referencia –comentó Alex, divertido.
—Papá y tía Hermione, metidos en su casa en las vacaciones, al menos no le sorprendió las parejas que ayudó a formar.
—Ves, te dije que no te ayudaría, es tan amargado –soltó Scorpius.
—No va a funcionarte dos veces –lo observó, serio –y yo no invitaré a nadie, Albus, Lily me lo advirtió la vez pasada.
—No vas a hacerle caso a Lily, es una niña ¿cómo es que puede someterte más que mamá y papá juntos?
—De la misma forma en la que te dijo que sino llegabas a casa de las vacaciones con algo de Hogsmeade te las verías con ella.
—Yo no pienso llevarle nada –soltó ofendido Albus.
—Por eso la semana pasada, estabas comprándole uno de los accesorios de su muñeca favorita ¿cierto? –Elevó una ceja James.
—Maldito James –bramó enfadado el moreno de ojos esmeraldas –no es complicado para ti llevar a una chica a casa, la mayoría de tu curso está loca por ti, sin contar a mis compañeras –gruñó.
—No sólo a las chicas –se burló Alex, junto a su amigo.
La mirada de Scorpius se posó en James ¿qué le verían? Siempre con esa cara de pocos amigos, dudaba que pudiera cruzar más de tres palabras agradables con alguien, suspiró llamando la atención de los tres hombres restantes.
—Déjalo, mejor pide permiso de ir a casa, papá siempre está ocupado, puedes invitarla allá –observó al hermano de su mejor amigo –y espero que no corras a contarle esto a tus padres.
—Ya solucionaste tu dilema, Albus, largo de aquí.
James les dio la espalda, colocando su mirada una vez más en Violet, aquello no pasó desapercibido por el heredero Malfoy, sonrió divertido y golpeó a su mejor amigo.
—Puedes chantajearlo, creo que le gusta Violet Zimmermann.
—Ella sale con todo el colegio –completó Albus –la mayoría dice que mi hermano es atractivo, no dudo que si le habla, le dará una oportunidad.
—Por lo visto, no tiene el valor de hacer eso, el grandioso Gryffindor, que tanto persiguen las chicas, no tiene el valor de hablarle a la tan afamada y popular Hufflepuff.
—Me da igual, tendré que sonsacar a Lily, preguntarle la razón por la cual puede manipularlo tan fácilmente.
Los dos Slytherin se sentaron en el pasto alejados de los demás, mientras comenzaban a charlar sobre lo que pasaría con la dulce Cindy la próxima vez que estuviera a sola con Albus, y por eso la necesidad de que pasara las vacaciones en su casa.
—La Mansión Malfoy tiene más libertades, lo digo en serio, puedes ir a casa e invitarla, no creo que mi padre diga algo, rara la vez lo dice, normalmente me deja hacer mi voluntad.
—Te dejó ser mi amigo, eso debe ser la muestra más grande de cariño de un padre a un hijo –soltó Albus.
—Cierto.
—X—
La risa de su mejor amigo lo contagió, así que terminó riendo a carcajadas, no era muy común en él, pero tampoco como si fuese señal de un inminente fin del mundo, como los demás solían pensar.
—Creí que me ibas a invitar a tu casa estas vacaciones –argumentó Alex –pero ya mejor le digo a mis padres que…
—Lily habló claramente de chicas –informó –Lauren no le cayó muy bien, y eso que sólo se quedó un par de noches.
—Un par de noches ¿las suficientes? –se burló Alex.
—Las suficientes –admitió –no creo que Lily nos escuchara, claramente le pedí ayuda a Ted, es un experto, con Victoire aprendió mucho.
—Supongo –se burló.
—No hablo de eso, de cualquier forma, eso se terminó.
—Pero… se veía bastante interesado en tu prima.
—Pues sí, pero cuando Vic habló sobre familia, el correcto Teddy soltó la palabrota más grande que encontró en el diccionario, y se ganó desgnomizar el jardín, y todas las tareas forzosas durante una semana.
—Sí, he notado que esa palabra lo pone de muy malhumor, creo que es más un aventurero de camas que otra cosa.
—Sea lo que sea, pero admito que me ha dado buenos consejos, no sé cómo lo aprendió él, pero al menos me ayudó a que mi primera vez con una chica no fuese tan… deprimente.
—Bueno, no pudo ser peor que la mía –se rió Alex –realmente no sé cómo no se marchó cuando no supe en dónde meterlo, literalmente, tuve que fijarme abajo, para ver si era en uno o en dos, y… fue un caos –los dos rieron –ser un chico es complicado ¿quién dijo que no?
James y Alex continuaron sentados en ese lugar, mientras el mayor del matrimonio Potter observaba con atención a Violet Zimmermann, era tan bonita, que podía entender porque todo el colegio pensaba en ella, desvió la vista cuando ella lo observó, no quería pasar por un acosador más, aunque claramente lo era.
—Dime, el próximo año será nuestro último ¿ya tienes pensado que EXTASIS tomar? ¿A qué vas a dedicarte? –Cuestionó Alex.
—Voy a entrar a la academia de Aurores –se encogió de hombros.
—No era lo que querías el año pasado, Jamie –informó.
—Bueno, lo estuve pensando, y papá me convenció, dijo que tengo todo lo necesario para ser un auror, además, no es tan malo ¿sabes?
— ¿Ser la sombra de tu padre el resto de tu vida? –Elevó una ceja.
—Ese es el castigo de Albus, no el mío, ni el de Lily –se encogió de hombros –y sería su subordinado, además, me dejaría ir con él en algunas misiones no tan peligrosas.
—Bueno, es cierto que eres un obseso del control.
—Eso no es cierto –frunció el cejo.
—Vamos, Jaime, lo más claro es en la forma en que controlas tus emociones al grado que los demás, piensan que eres incapaz de sentir alguna, no vamos lejos, el amigo de tu hermano, que piensa que eres un amargado, cuando realmente eres bastante divertido.
—Una de mis mejores cualidades, Alex, es que no me preocupa ni interesa lo que las personas digan de mí –se encogió de hombros –Malfoy es amigo de mi hermano, y hasta ahí, no me interesa lo que pasa por su mente respecto a mí.
—Bueno, es cierto, me tomó un año, hacer que te cortaras el cabello –admitió –no se te veía tan bien ese corte –rieron.
—Apenas comenzábamos a ser amigos –se encogió de hombros.
—No comprendo cómo es que tu madre te dejó hacerte ese corte.
—Mi madre respeta las decisiones de los demás, no son como tú, que amenazas con terminar la amistad, si se me ocurre hacerme ese corte de nuevo.
—Ve una foto tuya en primer curso, lucías estrafalario –rieron.
