Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.

Hola de nuevo, estoy aquí actualizando porque es primero de septiembre, y soy una persona muy nostálgica (no es cierto), así que por esa razón, hay actualización, espero que el capítulo sea de su agrado, muchas gracias por el apoyo, sus reviews, sus follows y favoritos, significan mucho para mí.

Gracias por todo, nos leeremos pronto, cualquier cosa, no duden en decirme 💖


Scorpius Malfoy observó a su alrededor, todo el mundo cuchicheaba sobre lo sucedido en la noche anterior, sin duda había pasado algo digno de cotilleo, el no saber lo estaba frustrando, ya que no sabía si lo veían a él o a Albus, su amigo parecía bastante despreocupado al respecto y es que se le veían las lagañas incluso a una distancia considerable.

—Oye –lo detuvo un chico –ustedes saben algo ¿verdad? –Curioseo.

—Saber algo ¿sobre qué? –Preguntó Scorpius frunciendo el ceño.

—Claro que sabemos, fuimos los primeros, estuvimos ahí –soltó el moreno, divirtiéndose un poco.

—Es tu hermano, no lo dudo –admitió el chico.

Aquello sin duda los puso en alerta, la resaca de sueño en Albus se había evaporado por completo, ahora estaba interesado, y bastante preocupado, aunque después lo negaría, a creencia de Scorpius.

—Bien ¿qué es lo que quieres saber? –Preguntó el rubio.

— ¿Es cierto que James está saliendo con Violet?

—No –se burló el rubio.

—Los rumores que corren es que ella lo besó en la biblioteca en la noche, le dejó una nota con chocolates, y terminaron besándose en la biblioteca.

—Ellos no están saliendo –dijo con firmeza Scorpius.

—Pues todo el colegio dice lo contrario.

—Bueno, somos su círculo cercano –admitió Albus –y no sabemos nada al respecto, mi hermano es un mojigato, no lo veo saliendo con una chica tan popular.

—Bueno, las cosas con ella siempre son a su modo ¿cierto? No importa que tan popular seas, si no le interesas no le interesas, así se vaya a las mazmorras con medio colegio.

—Cada persona elige con quien irse a la mazmorra –soltó indignado Scorpius –y eso no debería importar.

—Bueno, sí a eso me refiero, jamás se había fijado en tu hermano –señaló a Albus –y no se sabía que a él le interesara ella.

Los dos amigos se observaron uno al otro, o el castaño fingía muy bien con los demás, o la gente sólo se limitaba a observar su rostro bonito, sin importarle lo demás.

—Son solo chismes, que se besen, no significa que estén saliendo –restó importancia Albus –al menos por ahora.

—Y si no te molesta, iremos a desayunar algo.

—Vaya, realmente creí que esa última nota haría que lo bofeteara y le lanzara un hechizo desvanecedor en sus partes, más no que lo buscara para besuquearlo –gruñó Albus, más relajado.

El día de Scorpius no fue para nada bueno, tuvo que soportar la clase de pociones entre un montón de Hufflepuff que chismorreaban sobre lo ocurrido con Violet y James, al parecer, que fuese tan fácil robarle un beso al Potter mayor era lo que más sorprendidos los tenía.

¿Por qué nadie lo había intentado antes?

Cuestionó un chico en una mini crisis existencial, logrando que el rubio lo observara, sin duda el hermano mayor de su amigo era bastante popular entre el alumnado en general.

—Deberían dejarlo pasar –soltó irritado –no es la gran cosa.

—Lo dices porque le hablas, su hermano es tu mejor amigo –soltó Damián.

—Es sólo un estudiante normal, que tiene por padre a Harry Potter, Albus también y no los veo alucinando por él.

—Bueno, Albus no es tan guapo como su hermano, ni tan talentoso ¿por qué deberíamos idealizarlo?

—Buena pregunta –soltó Scorpius, negando.

—Alguien más debería intentarlo –comentó Lucy.

—Es buena idea, si Violet pudo ¿quién nos dice que no podremos nosotros también robarle un beso?

—Bueno, a él le gustan las chicas, así que debería intentarlo una, o ustedes terminarán en la enfermería pieza por pieza.

Los chicos fruncieron el cejo un poco confundidos por las palabras de Scorpius, provocando que el rubio se recargara en la silla y observara con una ceja elevada a los Hufflepuff.

—Nunca había pensado en James como en un chico heterosexual –admitió uno.

—En serio –se burló Scorpius –el tipo…

—Nunca ha salido con una chica, no oficialmente –le informó Lucy –hemos sabido de alguna afortunada por la boca de ella, pero no por la de James –se observaron todos.

—Si ha estado con un chico, bueno, ningún afortunado lo ha dicho –admitió Damián –aun así, creo que él no tiene un género preferido para salir –se encogió de hombros.

—Lo dices basado en cucarachas cornudas –argumentó Scorpius –no puedes asumir que una persona es gay, sólo porque te gusta.

—Tampoco que es heterosexual, si jamás lo ha expresado.

—Le gusta Violet, es obvio que es heterosexual –soltó irritado el chico –ha estado loco por ella desde hace tiempo ¿por qué un chico gay se fijaría en ella?

El chico se levantó de su asiento, bastante frustrado de que estuvieran especulando sobre alguien, era obvio que a James Sirius le gustaban las mujeres y solo las mujeres.

Y eso, por alguna razón, lo irritaba a grandes niveles, observó a su amigo, que tenía el ceño fruncido, bajó la mirada a su libro, James no le gustaba, incluso le caía bastante mal, desde ese momento.

—M—

Se había pasado toda la tarde en la sala común de Slytherin, no tenía ganas de toparse con el hervidero de chismes, ni siquiera su salida de la alacena había durado tanto como el chisme de la posible relación entre el mayor de los Potter con Violet.

Dos días completos había pasado bastante irritado, y había evitado tocar el tema con su mejor amigo, no quería dar una idea errónea y que lo odiara por algo que jamás pasaría.

Avanzó rápidamente, mientras más rápido llegara al gran comedor, más rápido podría cenar y regresar a la comodidad de su sala común, se detuvo al doblar en uno de los pasillos, un chico de Slytherin de quinto año le cubrió el paso a James Sirius, que no dijo nada, se mantuvo tranquilo, como si aquello no influyera en su energía o lo que demonios creyera él.

La boca de Scorpius se abrió tanto como pudo, por un momento creyó sentir el suelo en su quijada, pero no, Brandon Clark se había aventurado y había demostrado lo fácil que sería para toda la población de alumnos besar a James.

Lo que más le sorprendió fue que el castaño ni siquiera se inmutó, tal le pareció al rubio, que aquél no había sido su primer beso con un chico, su corazón se agitó ¿qué clase de intereses tenía Sirius Potter?

Las manos de Brandon fueron a las mejillas de James, se pegó a él y lo besó con más desesperación, el castaño respondió, pero sin una gota de ánimo en aquello.

¿Tanto así iba su filosofía de hacer algo si podía y no le afectaba?

—Me gustas –soltó agitado Brandon.

—Gracias –contestó en un tono tranquilo James –pero tú a mí no, lo siento.

Se hizo a un lado y comenzó a caminar, su mirada se topó con la de Scorpius, que no dijo absolutamente nada, ni siquiera una broma.

—M—

La mirada de Alex se puso en su amigo, que entró tan tranquilo como siempre, al parecer ahora que sabía porque cuchicheaban a su alrededor, la urticaria mental se le había ido por completo.

—Ahora dime ¿estás saliendo oficialmente con ella?

—Dime algo, Alex –soltó en tono curioso – ¿hay alguna clase de apuesta alrededor de mí?

—No que yo sepa ¿por qué? –Se burló.

—Hasta el momento, tres chicas y cuatro chicos me han besado –se encogió de hombros.

—Vaya –hizo una mueca de sorpresa –eres tan ajeno a las normas sociales que realmente piensas que es normal ¿no? ¿Tus padres te criaron entre lobos? –Gruñó enfadado –alguien debería acusarlos de maltrato infantil.

—Bueno, cuando alguien me detiene, por lo regular es para preguntarme algo relacionado con el reglamento escolar, no para besarme.

—Pues acostúmbrate, creo que ya saben que eres un fácil.

—Bueno –se encogió de hombros.

Alex observó de nuevo a su amigo, mientras sacaba sus cosas para ponerse a hacer sus deberes, observó a su alrededor, las mismas personas que siempre habían estado interesadas en él, parecían muy ansiosas, una chica de tercero se puso de pie, se quedó de pie junto al castaño, a punto de sujetarlo del hombro.

—No –la detuvo Alex –el joven ya no está disponible para más besos robados –informó.

—Y-Yo solo preguntaría sobre…

—No nacimos ayer –comentó Alex, haciendo un mohín –él posiblemente sí, pero ya dejen de intentar besarlo, le gusta Violet.

La mirada azul de James se posó en su amigo y después en la chica, y no pudo desmentir a su mejor amigo, así que mejor se puso de pie y salió de la sala común.

Vaya Gryffindor que era, suspiró y observó el cielo a través de una de las ventanas, en quince minutos tendría que ir a su clase privada con el profesor Smith, y aunque tenía muchas ganas de renunciar a todo eso, para dedicarse a estudiar para el examen de admisión del Colegio de Leyes Mágicas y Regulación de Criaturas Fantásticas, sabía que no le quedaría de otra que ir hasta la oficina de su profesor y poner todo de su parte para poder en dos años después de Hogwarts unirse a su padre en el Departamento de Aurores.

Negó ofuscado y se dirigió al aula de DCAO.