Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.

Hola, de nuevo es miércoles, así que aquí estoy, la verdad, es que estoy agarrándole tanto amor a este ship conforme avanzo en la historia, cada que escribo el capítulo para subirlo, me dan ganas de seguir escribiendo, pero por una que otra cosa, no puedo avanzar más de un capítulo por semana, en fin, muchas gracias por el apoyo, sin duda me motivan a seguir escribiendo.

Gracias por todo, nos leeremos el miércoles, cualquier cosa, no duden en decirme 💖


Por un largo segundo, Scorpius pensó que James Sirius estaba pensando su mejor insulto, lo había llamado cobarde, siendo que era un prefecto de Gryffindor, era el momento —a ojos de Scorpius— de que mostrara su verdadero rostro detrás de ese chico bueno y misterioso, que tenía interesado a mitad del colegio.

— ¿Por qué estás aquí, interrogándome, en primer lugar, Scorpius?

—Porque eres el hermano mayor de mi mejor amigo –se encogió de hombros –y dado el hecho de que no le contaste a tu mejor amigo sobre los golpes…

—Te agradezco la preocupación, pero no somos amigos, y lo que decido contarle al resto, es cosa mía, no tengo obligación por…

—Es solo que te gusta que te gusta que todos piensen que eres el macho alfa ¿no es así? El típico chico Gryffindor que tiene a todos detrás de él, tanto que dejas que los demás te besen y…

—No estoy interesado en lo que los demás piensan, Scorpius, pero eres un chico inteligente, así que dime ¿no has pensado que todo lo que el colegio piensa de mí, es algo sacado de sus proyecciones? Yo no me paseo por el colegio pretendiendo que soy popular o genial, o que soy alguien misterioso, solo soy yo, James Sirius Potter, no hay nada en mi persona, que sea un poco parecido a lo que los chismes de corredor dicen, no los aliento…

—Pero tampoco los desmientes –argumentó, serio.

—La gente siempre va a tener una opinión sobre las demás personas, sin importar que la mayoría de lo que ve, y le agrada o desagrada, en realidad sea una simple proyección –suspiró –me tengo que ir, ten un buen día.

La mirada de Scorpius se desvió cuando vio a su mejor amigo acercándose un poco apresurado a ellos, el puño de Albus se estrelló en el pecho de su hermano, en un gesto demasiado amistoso, notó la pequeña mueca de dolor en el castaño, pero no dijo nada.

—No sé qué hiciste, pero creo que hoy me agradas más que nunca, hermano mayor –soltó divertido.

—Mamá también te envió la noticia.

—Así es –asintió –pero contrario de lo que crees, no hice nada al respecto.

—No, pero tenemos que agradecérselo a tus admiradores, por seguir enviándote cosas a casa, esto prueba –mostró el pergamino –que tú y Ted siempre estuvieron equivocados, y Lily no es tan lista como decían que lo era.

— ¿De qué hablan? –Intervino Scorpius.

—Lily se metió en problemas, a James le enviaron chocolates a casa, y la tonta de Lily creyó que nadie se daría cuenta, así que… los robó, papá ya tomó medidas preventivas al respecto –comentó.

—Medidas ¿cómo cuáles? –Elevó una ceja el rubio.

—Van a mandar a Lily a Ilvermorny –comentó James, observando a Scorpius de una forma tan extraña, que retrocedió un paso.

—Ilvermorny –negó –pero… eso es…

—Maravilloso –soltó encantado Severus –en serio, maravilloso, no tendré que soportarla por aquí, ya tuve mucho con… -observó a James.

—Ilvermorny está al otro lado del mundo…

—Por lo tanto, la influencia de papá es menor –comentó James –según mi madre, lo que papá quiere es que Lily tenga una educación más estricta al respecto, cree que no puede controlarla más.

—Fue la gota que derramó el vaso –murmuró Albus –primero la acusación de las hojas membretadas y…

—En serio tuviste que acusarla por algo tan estúpido –gruñó irritado Scorpius al castaño.

—Por algo existen las reglas, tenemos que cumplirlas, y respetar las cosas que no son nuestras.

—Debiste respetar a la novia de otro, antes de dejarte besuquear en la biblioteca –lo acusó Scorpius.

—Sí, de igual manera, tienes que aprender a respetar la vida privada de los demás, con permiso –se alejó de ellos.

La mirada azul de James se demoró más de un segundo en apartarse del rubio, provocando esa misma sensación de minutos atrás ¿por qué rayos el corazón se le agitaba de esa forma?

—Nunca te había afectado antes que te llamaran chismoso –lo empujó Severus –entonces dime ¿por qué te pusiste rojo en esta ocasión?

—Porque claramente está diciendo que es superior a mí –bufó –no sé por qué razón no lo enviaron a él a Ilvermorny o a Durmstrang –frunció el cejo.

—A papá le daría algo si mandara a su hijo perfecto lejos –negó –vamos, tengo hambre.

Los dos amigos caminaron hasta el gran comedor, Scorpius intentó con todas sus fuerzas evitar mirar en la mesa de los Gryffindor, pero la curiosidad le hizo buscarlo discretamente, y sí, ahí estaba, esa sensación extraña con tan solo verlo.

—Tengo que confesarte algo –soltó irritado Scorpius –pero dime que no exagerarás y te pondrás como loco.

—Dime –comentó poniendo más pastel de higo en su plato.

—Yo envíe esos chocolates para James.

Las manos de Albus se detuvieron y la mirada que le dirigió fue tan feroz, que se acomodó incómodo.

—En realidad, lo hice con la finalidad de disculparme con Lily, por incriminarla, así que la castigan por comerse unos chocolates, que teóricamente, son para ella.

—M—

Alex bajó su libro una vez que vio que Violet se acercaba al campo de quidditch, observó a su amigo que iba en su vuelta número veinte, si ella llegaba hasta él, acabaría con el esfuerzo de ese miserable entrenamiento, dejó sus cosas en las bancas y bajó apresurado.

—Oye, oye –la detuvo sujetándola del brazo.

—Piérdete, no estoy interesada en ti –soltó altiva.

—Ya lo sé, y lo agradezco, pero mi amigo está ocupado, y no es buen momento para que lo interrumpas.

—No voy a interrumpirlo –se burló –haré que haga cosas más interesantes.

—Quizás verlo corriendo no es interesante, pero es más importante para él, que perder el tiempo contigo.

—Bueno, dejemos que él decida eso ¿te parece? –lo empujó bruscamente.

—No sé por qué de la nada estás tan interesada en él –la volvió a sujetar del brazo –así que voy…

—Si no me sueltas, haré de tu vida en Hogwarts un infierno, y bueno, chico, no hagas algo difícil la decisión para él ¿a quién crees que va a preferir? –Sonrió divertida.

Violet se acercó al sudado James Sirius, que de inmediato detuvo su actividad, logrando que su mejor amigo pusiera una cara de pocos amigos, las personas podían pensar en él como una persona misteriosa, pero la verdad era que no había nada en James, nada de lo que todo el mundo pensaba, el castaño era un desastre en comprender la vida, porque muy en el fondo, no la entendía del todo.

Regresó por sus cosas decidido a regresar a la torre de Gryffindor, ya que la chica arrastraba a un muy buen portado Sirius Potter a los vestidores.

Alex se detuvo cuando Scorpius lo interceptó, lo saludó amable, si bien no eran los mejores amigos, sí podía considerarlo un amigo, contrario a James.

—Hola ¿qué hay? –Saludó tranquilo.

—Necesito hacerte unas preguntas –murmuró.

—Bien –aceptó.

—Alex ¿a ti te gusta James?

—Gus-Gustarme ¿James? –Hizo una mueca confundida.

—Sí, ya sabes, si él te gusta de forma sentimental, pero no se lo dices porque a él le gustan las chicas.

—James no es un homofóbico, si es lo que piensas –se encogió de hombros Alex.

—No lo digo por eso –puso los ojos en blanco –pero si a él le gustan las chicas y a ti te gusta él, es obvio que no te corresponde.

—Creo que al que le gusta James, es a otro –se burló –te daré un consejo de amigos, él sin duda vale la pena.

—Ese hipócrita cobarde… ¿cómo alguien así valdría la pena?

— ¿Hipócrita y cobarde? –Frunció el cejo.

—La verdad, es que no entiendo por qué razón está en Gryffindor, lo veo más en Hufflepuff o Ravenclaw, pero la casa de los valientes –negó con una sonrisa cruel.

—James es la persona más valiente que he conocido en mi vida, Scorpius, quizás no tiene el tipo de valentía que las personas están acostumbradas a creer que un Gryffindor tendría que tener, pero es la persona más leal y valiente que conozco, en serio, te lo digo, deberías dejar de distraerte con su cara bonita y sus ojos de cielo, y prestar más atención en él.

—Yo no…

—Si bien, muchas veces creo que es un inepto total al momento de socializar, y que no tiene tacto para muchas cosas, él sin duda es la persona más desinteresada del mundo, dice que no, pero siempre pone a los demás primero.

—Lo aprecias, es bueno, pero es un cobarde, un mentiroso ¿o te dijo sobre los golpes que trae? –Sonrió victorioso.

—No puede existir una persona leal, sino es valiente –avanzó despreocupado, sujetando al rubio del hombro –cuando eres leal a algo o a alguien, haces lo que sea, por mantener la seguridad, él no saltará ante el peligro, porque primero tiene que analizar todo a su alrededor, para mí, no hay honor, ni valentía en alguien que no piensa primero en lo que puede quedarse atrás, si le pasara algo, pero todos pensamos diferente.

—En serio te gusta –se burló Scorpius.

—Amo a James, es mi mejor amigo, no hay nada que no haría por él, pago su lealtad con mi lealtad, y deberías aprender, que hay diferentes tipos de amores, puedo apostarte que amas a Albus de la misma forma en que yo a James, y aunque eres un Slytherin, y lo suyo no es la valentía, irías hasta el fin del mundo, por él, por protegerlo ¿o miento?

—Lo mío no es saltar al peligro a lo idiota –soltó irritado, aún más con la actitud divertida del chico frente a él.

—A veces deberías –negó –te diré algo más, que si bien no es un secreto como tal, muy pocos lo mencionan, a James solo le gusta Violet –lo despeinó –pero no significa que solo las chicas le gusten, es más, podría apostar mi cabeza, que le gustan los chicos un poco más que las mujeres.

La sonrisa que le dedicó, Scorpius la sintió más como una burla que como lo que realmente fue, no contestó, así que el chico se alejó.