Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.
Hola, es sábado, y hay actualización extra ️ si me preguntan el porqué, bueno, entonces les deberé decir que se sincronizó con otro de los fics que tengo en proceso, así que mi TOC me hace que sigan así y por lo tanto, tengan la misma cantidad de capítulos, sin más, ojalá que les guste el capítulo, y la historia en general, muchas gracias por el apoyo.
Gracias por todo, nos leeremos pronto, cualquier cosa, no duden en decirme 💖
No tomó muy bien el hecho de que Violet se restregara como "un pequeño gato asustado" en James, quizás podía darle más razones para pretender estar asustada, era un Malfoy, sus conocimientos en hechizos iban más allá de un chico de catorce años, así que apunto su varita a las bonitas flores y de inmediato se marchitaron, antes de que se alzaran y golpearan a la pareja que estaba frente a él.
Violet soltó un chillido auténtico esta vez, que hizo sonreír al rubio, pero toda la diversión se detuvo cuando el castaño sujetó el ramo putrefacto, la mirada gris del rubio fue hasta Sirius, que en ese momento, carecía de expresión alguna, observó a su novia, para asegurarse de que nada malo le había pasado.
—Estoy bien, no te preocupes –comentó la mujer, observando al rubio, bastante cabreada.
La espalda de James quedó a una diminuta distancia del rubio, que por un momento no se enteró de qué había pasado para que el hermano mayor de su mejor amigo estuviese tan cerca.
—Tranquila –comentó en un tono tranquilo.
—Deberías hacerte a un lado y dejarme regresarle el ataque, James –soltó iracunda la muchacha.
—No, tú deberías tranquilizarte un poco, es solo un niño –comentó.
La ira inundó de nuevo a Scorpius, que gracias a eso pudo ignorar el delicioso aroma que expedía Potter, así que volvió a levantar su varita, pero la mano de James lo sujetó, sorprendiéndolo.
—Lamento el inconveniente –comentó –pero ten por seguro que he comprendido la situación.
— ¿Qué situación? –Preguntó Violet, al ver el rostro de incredulidad de Scorpius ante la afirmación del castaño.
—Voy a mantenerme en mi sitio, como lo he hecho hasta hace un tiempo –soltó a Scorpius –es tu vida, al final de cuentas, tienes el derecho de vivirla de la manera que más te plazca y creas conveniente, perdón por intervenir, ten por seguro, que voy a mantenerme al margen, aun así, mi oferta sigue en pie –vamos, Violet –le pidió a su novia en un tono más tranquilo.
—Estás sangrando ¿por qué estás sangrando? –Cuestionó.
Scorpius escuchó como Potter le explicaba el hechizo que le lanzó a las flores, y que por lo tanto, al sostener el ramo, las espinas que crecieron y el gas putrefacto, se impregnó en su piel, pero que con lavarlo con una infusión de ciertas hierbas, todo mejoraría, que no tenía de qué preocuparse, que estaría bien.
Observó con atención lo que antes de que llegara Violet había sido un hermoso ramo de hortensias, no podía comprender por qué había actuado de esa manera tan impulsiva.
Odiaba admitirlo, pero quizás él tenía razón y no era más que un simple niño, por mucho que se acostara con cuanto chico le dejara, o por muy Malfoy que fuese, él no había heredado "la madurez" que requería ser uno.
Regresó a la sala común de Slytherin, se sentó a lado de su mejor amigo, que de inmediato comenzó a parlotear, haciendo que se sintiera más tranquilo.
¿Por qué Albus le daba tanta paz y James provocaba un huracán de emociones en su persona? ¿Por qué eran tan diferentes el uno del otro, si eran hermanos?
—Me estás ignorando –comentó Albus –dime ¿volvieron a rechazarte?
—Efectivamente –murmuró –gracias a tu hermano el soquete, al parecer, nadie quiere ser tan rebelde como para…
—Bueno, esa no era la intención completa de mi hermano –murmuró –lo odio, pero admito que me agradó su idea.
—Su idea –se burló.
—Scor, eres mi mejor amigo, sabes cosas de mí que nadie más, y sé cosas de ti, que te niegas a decirle a los demás, incluso, cosas que intentas ocultarme –lo observó atento –me preocupas, y si el hecho de decir que quien se te acerque se las verá con James, hace que los interesados en solo manipularte y usarte se alejen, bien.
—Eso…
—Según James, sólo alguien realmente interesado en ti, sería tan rebelde como para acercarse.
—Así que tu hermano quiere encontrarme un esposo digno –se burló.
—No, yo quiero que encuentres a alguien que te haga feliz.
—Eso no es asunto tuyo, Albus –comentó enfadado –ni de tu entrometido hermano, yo no les digo a ninguno de los dos con quién tienen o no que salir, y con quien sí o no acostarse.
—Scor, tu comportamiento recientemente…
—Te agradezco que te preocupes por mí, Al, pero no es tu asunto, así que deja de meterte, si quiero acostarme con todos aquí, no es su asunto.
Scorpius se levantó enfadado, no tenía ganas de seguir discutiendo, estaba en una actitud defensiva, y sin importar cuanto Albus dijera las cosas por su bien, él no podía verlo así.
Se dejó caer sobre su cama, jaló la almohada, y sintió la túnica de James Sirius Potter.
—M—
Violet se detuvo de forma sorpresiva, haciendo que James chocara contra ella, se giró, con el ceño fruncido y para nada feliz, no la había dejado regresarle el ataque a ese pequeño descerebrado, por muy Malfoy que fuera, ella se vengaría de ese asqueroso rubio, además ¿qué hacía James dándole flores?
—Dime ¿por qué lo defendiste de mi ataque?
—Porque ibas a atacar a un niño…
—Indefenso, esa es la conclusión de tu frase ¿no?
—No, yo iba a decir un niño confundido, eso es todo –murmuró.
—Todos mis compañeros me han preguntado la razón por la que amenazas al resto de chicos si atreven a acercarse a él, creen que te gusta, o que tienen un romance secreto.
—Yo no salgo y no me gusta Malfoy –comentó –es solo el mejor amigo de mi hermano, y él me pidió que le ayudara con lo que ocurrió, eso es todo –informó.
—Suena muy bonito, pero suena un discurso ensayado ¿fue Albus el que lo escribió?
James observó a un lado y después a su novia, sin saber qué responder ¿era demasiado obvio que Albus le había dicho como expresar aquello? Suponía que iba más allá de sus capacidades sociales.
—Dime una cosa, James y sé honesto ¿te gustan los chicos?
—Sí, pero dime ¿Por qué tendría que mentirte al respecto?
—Te gustan los chicos, pero aun así sales conmigo ¿por qué?
—Bueno, cuando mamá le contó a mi hermana como se sentía cuando veía a papá, comprendí que así me sentía yo cuando te veía a ti en los pasillos del colegio.
James notó que era la primera vez que Violet le sonreía de esa manera a él, normalmente se limitaban a lo físico por petición de ella y se marchaba, sin cruzar muchas palabras.
—Decidí hacer público esto, porque odiaba que todos pensaran que tú y Scorpius tenían algo –comentó, lo sujetó del rostro y sonrió de nuevo –no te quiero cerca de él ¿comprendes?
—De nuevo ¿por qué lo estaría? A él le desagrado de formas que jamás pensé –admitió.
—Mejor –lo besó en la mejilla –te veré mañana.
La chica se alejó en dirección opuesta a él, James reanudó su camino hasta la torre de Gryffindor, con la mente tranquila y sin preocupaciones, al pasar por el agujero del retrato de la señora gorda y llegó a la sala circular, buscó con la mirada a Alex.
—Por acá, almeja tonta –soltó Alex, levantando la mano.
James sonrió y avanzó hasta su amigo, que quitó sus cosas para desocupar la silla junto a él, para que el castaño se sentó.
—Bien ¿qué ocurrió? –Interrogó emocionado.
—No sé de qué me hablas ¿ocurrió de qué? –Lo observó.
—Sí, ya sabes, lo del obsequio y eso.
—Bueno ¿por qué no me dijiste que no se le regalan flores a un chico?
Alex se quedó quieto ante la pregunta, si el shock tuviese un rostro, él sería la clara representación ¿James había preguntado eso para regalarle algo a alguien que no era Violet?
—Te dije que a quién y no me quisiste decir ¿a qué chico le regalaste flores? –Elevó una ceja.
—A Malfoy –comentó.
—Espera –Alex se acomodó en la silla, girándose a su amigo, con una clara mueca de incredulidad –te pregunté si te gustaba Scorpius, y me dijiste que no ¿por qué le regalaste flores?
—De agradecimiento –contestó, como si fuese lógico.
—Le reglaste flores de agradecimiento ¿agradecimiento de qué? ¿De qué no te gusta?
—No, no –negó James un poco frustrado porque su amigo no comprendiera nada al respecto –él hizo que papá no enviara a Lily a Ilvermorny –informó –así que… creí correcto agradecerle por eso.
—Tendría que ser Lily la que le agradeciera por eso, no tú –respondió lógicamente –además, James, es algo que tú y Albus hubiesen podido hacer –se encogió de hombros.
—No, yo traté de convencer a papá, pero –la mirada azul de James brilló –él lo logró con tan solo un comentario –sonrió.
Alex sujetó el hombro de su amigo, era la segunda vez que veía la programación de robot James alterada por algo que ocurrió y que involucraba a Scorpius Malfoy, en esos momentos, parecía un niño, emocionado por un truco barato, de nuevo.
—Dime ¿en serio no te interesa Malfoy?
—No ¿por qué tendría?
—Simple curiosidad –se encogió de hombros.
—Oye ¿no te gusta a ti? –Inclinó la cabeza, como un cachorro que acababa de observar algo interesante.
Alex se rió divertido. —Mi sexualidad no es tan complicada ni ambigua como la tuya –negó –me gustan las chicas bonitas –sonrió –no los chicos, lo siento.
—Bueno ¿qué tiene de malo que te guste una persona? Sin importar su género.
