Canal#3: Rumores
- ¡Nos vemos mañana, Amane-kun! – Se despidió una compañera del club de cocina seguida de otros compañeros.
- ¡Hasta luego Shiro-chan! – Le devolvió el saludo Amane por cortesía.
Hoy todos habían horneado galletas de chispas de chocolate. Con cuidado envolvió su lote de galletas y se dirigió al club de transmisión, vigilando que nadie lo notase siguió bajando al sotano.
Al entrar, observo que todos a excepción de Tsukasa, ya se encontraban dentro.
- Buenas tardes Sakura-senpai, Natsuhiko – Saludo el menor a sus senpais, con paso seguro dejo el envoltorio de las galletas sobre la mesa para que comieran.
- Buenas tardes Amane-kun – Saludo Nanamine con una sonrisa. Siempre era un gusto tratar con el mayor de los gemelos.
- Oh, si no es Amane-chan – Dijo Natsuhiko acercándose para recoger algunas galletas.
Los tres humanos se sentaron cerca del monitor, su charla era variante desde como estuvo su día o que rumor distorsionarían hoy.
Después de un rato esperando en la habitación, Tsukasa apareció sosteniendo una radio de apariencia antigua. Los tres humanos detuvieron la improvisada fiesta de té para prestarle atención al otro pelinegro.
- ¡Miren lo que conseguí! – Exclamo contento Tsukasa en lo que alzaba la radio en una imitación barata de simba del rey león.
Le había costado mucho conseguirla en la otra frontera, pero luego de varias negociaciones con otras apariciones, al fin la tenía en sus manos. Entre los tres solo Amane le aplaudió por su actuación a pesar que él era quien se quejaba por sus viajes constantes a la costa lejana.
- ¿Estás seguro que esto funcionara, Tsukasa-kun? – Pregunto Sakura no muy segura de como esto los ayudaría a buscar las respuestas que necesitaban para su situación.
- Lo único que necesitamos es llamar la atención de "esa" persona – Recalco Tsukasa.
El silencio envolvió el lugar, todos sabían que lo que estaban haciendo era arriesgado, pero querían ayudar a su amigo o en el caso de Amane su hermano menor, de su inesperada situación.
Porque Tsukasa seguía vivo.
Todo esto relata meses después del accidente automovilístico que sufrió Tsukasa a finales de primero, a pesar que la cirugía salió bien, el menor había caído en coma. Pero eso no demostraba nada malo, los doctores habían declarado que Tsukasa tenía muchas probabilidades de despertarse en cualquier momento.
Hasta que un día sufrió un paro cardiaco que casi le costó la vida, Amane quien se encontraba visitándolo ese mismo día, fue el primero en ver como su hermano menor lentamente abandonaba este mundo.
Lo siguiente que supo, fue que se había desmayado y que su hermano estaba estable. Pero Tsukasa estaba a lado suyo. La única conclusión que tienen es que por algún motivo algo no le permite a su hermano despertar como regresar a su cuerpo.
Natsuhiko y Sakura eran amigos del menor de los gemelos, por lo que cuando se enteraron de lo sucedido no creyeron al principio hasta que Tsukasa hizo algo con ellos para que vieran lo sobrenatural como Amane.
Fue ese mismo instante que los cuatro han estado buscando respuestas para ayudarlo.
- Entonces ¿Qué rumor cambiaremos? – Pregunto Natsuhiko en un intento de disipar el tenso ambiente que los sofocaba.
- Comenzaremos con algo sencillo – Respondió Tsukasa. Dejando la radio a un lado del monitor.
- ¿Cómo qué? – Volvió a preguntar el castaño.
Tsukasa solamente se volteó a verlos con una gran sonrisa para decirles lo siguiente. – ¿Es que acaso no han escuchado acerca de Yousei-san? –
….
- ¡Desaparecieron las puertas! –
- ¿Cómo alguien podría a hacerlo? –
- Todos los casilleros están así –
Todos los estudiantes se reunían en los casilleros de preparatoria para observar el primer misterio del día, ya que de un momento para otro todas las puertas de los casilleros habían desaparecido junto con otros objetos.
Amane que también se encontraba viendo tal suceso, intentaba con todas sus fuerzas no reírse por la situación, ¿Quién diría que esa radio si había funcionado tan pronto?
Tal inmerso en su alegría que no se dio cuenta que hizo tropezar a alguien que provoco que soltara la regadera que sostenía, la regadera cayó sobre una chica de tobillos gordos. La cual pronto desaparecía gritando en dirección al viejo edificio.
- ¡Lo siento, Yashiro! – Grito en vano Yamabuki.
….
En el último modulo escolar, el mayor de los Yugi se dirigía a su club de cocina cuando noto que dos de sus compañeras de clases estaban buscando en una mochila con cierta desesperación.
El pelinegro sin dudarlo se acercó a las chicas para ver que sucedía y tal vez seguir difundiendo el rumor de Yousei-san.
- ¿Paso algo? Momo-chan, Nagi-chan – Pregunto con una voz preocupada el chico.
- Ah Amane-kun – Dijo una de ellas levantando la vista de la mochila. – No pasa nada, solo que no encuentro mi carpeta de apuntes –
- Oh entonces pudo haber sido Yousei-san – Dijo Amane listo para relatar el rumor que había estado circulando, pero fue interrumpido por la chica de nombre Nagi.
- Sobre los dulces, yo también lo he escuchado – Respondió Nagi.
- ¿Eh? – Salió de sus labios sin darse cuenta. ¿Dulces? En que parte de tomar tu vida tiene que ver con dulces.
- Me lo dijo una senpai de primero, que si llevas dulces contigo entonces no tomaran tu vida y dejaran tus cosas en paz – Relato alegremente.
- ¿Eso querías decirnos Amane-kun? – Pregunto su otra compañera al chico.
Por supuesto que no, ¿Cuando el rumor volvió a cambiar? Pero no podía decirlo en voz alta, eso lo haría ver sospechoso. – Por supuesto que sí, no quisiera que algo les pasara –
Las dos chicas estaban conmovidas por la preocupación de su compañero, sin saberlo que era todo lo contrario. Los tres se despidieron para volver a lo que hacían antes.
Solo que Amane no se fue a su club como pensaba hacer en un principio, en su lugar se fue al sótano de la escuela en donde se encontraba el club de radio. Sin molestarse en disimular su enojo, aporreo con fuerza la puerta asustando a Tsukasa y Sakura por su repentino acto.
- ¿Sucedió algo Amane-kun? – Pregunto preocupada la peliverde por el pelinegro.
- … el rumor cambio … - Es lo único que dijo. Sin muchas fuerzas se dejó caer en el sofá que decoraba la habitación.
- ¿El de Yousei-san? – Pregunto curioso Tsukasa flotando alrededor de su hermano. Amane simplemente asintió sin ganas. – Ne~ Amane, ¿Puedes prepararme Arroz con curry? –
La petición de Tsukasa llamo la atención de su gemelo. - ¿Arroz con curry? ¿Por qué quieres que te prepare arroz con curry? –
- Es que hace mucho~ tiempo~ que no como curry – Explico Tsukasa sin olvidarse de remarcar el "mucho tiempo".
- Esta bien, iré al club para preparártelo – Dijo Amane con aires de culpabilidad. Con prisa recogió sus cosas para ir a su club.
Una vez que se fuera de la habitación, Sakura se volteó a mirar al menor. Tsukasa se dio cuenta de su mirada, pero no dijo nada al respecto.
- No deberías de manipular a tu hermano de esa forma, Tsukasa-kun – Reprendió suavemente la chica. – Sabes que, entre todos, es él más preocupado por tu situación –
- Ya lo sé – Respondió el chico. – Eso lo hace blanco fácil de sus emociones –
- Entonces que haremos con respecto al rumor cambiado – Dijo Sakura llamando la atención del otro. - ¿Crees que el quinto o el primero tienen que ver con esto? –
Solo esos misterios estaban mezclados con los humanos, así que fue fácil de deducir que pudieron ser ellos quienes hayan cambiado el rumor una vez se dieron cuenta de lo que sucedía.
- No creo que hayan sido ellos – Fue su respuesta.
- Entonces, tú crees que hay otra persona detrás del cambio – No fue una pregunta, era una confirmación.
Tsukasa simplemente sonrió, a su amiga nunca se le escapaba nada. – Se dice que el No.7 se tragó una escama de sirena para salvar a un estudiante a cambio de volverla su asistente –
- Así que tienes un sospechoso – Dijo Sakura. Era más creíble que el séptimo tuviera un asistente humano para cambiar los rumores por ella.
- ¡Por supuesto! Quien diría que los Daikon fuesen tan interesantes – Exclamo Tsukasa divertido. – Es bueno para ella que Amane me haya dicho que trate bien a las chicas –
La peliverde negó con la cabeza por su comentario.
….
Unos días después del fallido rumor de Yousei-san, los cuatro se encontraban nuevamente reunidos en el club de la radio para su siguiente movimiento. Enfrente de ellos había un viejo pizarrón con varios dibujos bajo el título de "Las escaleras de Misaki".
- Entonces el plan será cambiar el rumor del segundo misterio escolar – Pregunto Natsuhiko con incredulidad. - ¿Es posible hacer eso? –
Si podían hacer esto, entonces ¿Por qué no cambiaban el rumor de esa persona para ayudarlos?
- Cambiar el rumor de una simple aparición es fácil, pero de un misterio escolar lleva mucho tiempo y energía lograrlo – Explico Amane ya al tanto de cómo funcionaba esto.
- Otra duda – Dijo Tsukasa con voz aburrida. Había explicado el plan ya dos veces.
Natsuhiko alzo la mano.
La aparición incompleta suspiro con resignación. – Adelante –
- ¿Qué es esta cosa? – Señalo a un conejo de color negro de un ojo, el cual se encontraba comiendo los dulces de la mesa. Tsukasa se encogió de hombros, sin saber cómo contestarle.
El conejito estaba ocupado comiendo un poco de pastel hasta que un par de manos lo sostuvieron, las manos eran de Amane quien solo quería abrazar con cariño al conejito.
- Lo encontré de camino a clases – Explico Amane. – Él junto sus amigos han estado robando los dulces que horneamos en el club –
Los tres observaban al chico mimar al extraño conejo.
- Como decía, antes que el nadie de Natsuhiko me interrumpiera – Dijo Tsukasa ignorando la protesta del castaño. – Necesito que difundan el rumor de las escaleras de Misaki, solo tenemos una oportunidad –
Los humanos asintieron sabiendo bien las consecuencias de fracasar, tendrían que volver a esparcir rumores menores para volver ganar poder otra vez.
Todos se levantaron de sus asientos para acomodarse cerca del monitor de audio, los humanos se pusieron unos audífonos en lo que Tsukasa sincronizaba su radio con la escuela.
- ¿Has escuchado sobre esto? El No.2 de los seis de los misterios escolares – Hablo calmadamente Sakura al micrófono. –Lo único que no debes hacer es pisar el cuarto escalón de esa escalera –
…..….
Curiosidad que recuerdo#3
Cuando Aoi desapareció en el arco de las escaleras de Misaki, es Yamabuki Lemon quien se hace cargo de las flores de su clase, pero se explica que es Aoi la encargada de esa tarea.
Mi amor con ver a Hanako-kun con los mokkes. ()
