Hola, hola, Luna de Acero reportándose.
Este trabajito es una comisión de tres capítulos, el último capítulo se los publico el lunes, ya está terminado, pero no quiero sobrecargarlos.
Bellas personitas, aquellas que siempre han querido leer un personaje con tal o cual personalidad en tal o cual historia, pues aquí me tienen, pueden consultar por comisiones, soy bien baratita y cumplidora. Si les interesa, no duden en contactarme.
OJO, este fic está llenísimo de expresiones mexicanas (Luna transpira), espero haberlas usado de manera correcta, esto ha sido leído previamente por Rosita y no me ha hecho mención de corregir nada, pero si ustedes ven que me equivoqué en algo, porfa me lo dicen en los comentarios, si? Por otra parte, si hay alguna expresión que no se entiende, pueden googlearla o bien preguntarme también en los comentarios o reviews, pero creo que con el contexto, en líneas generales, no van a tener mayores problemas, espero, je.
Dedicado a Rosa Mayfair
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Isayama Hajime, la historia si es de mi completa invención.
Advertencias: Ninguna, púeden leer tranquilos, humor, fluff, ah, cierto, hay una pelea, pero no se preocupen nada muy explícito, enjoy.
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"No es la privación de conocimientos lo que hay que temer, sino el error y los juicios falsos."
MADAME DE LAMBERT
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Levi estaba fascinado con los jardines de la universidad de Shiganshina, iba de un lado a otro sacando fotos con una cámara digital profesional. No era muy grande, por lo general la usaba para sus investigaciones de campo y para algunos viajes, porque tenía otros equipos mucho mejores, pero ésta le servía perfectamente para sus propósitos.
Se quedó pensando si debería estudiar botánica también… no botánica no, pero seguro paisajismo. Tenía la impresión que no sería el último doctorado que estudiaría. Tomó su celular cuando el ringtone de "Mother´s Daugther" de Miley Cirus comenzó a sonar estridente, atendió de inmediato.
—Bebé —sintió la conocida voz y sonrió contento—. ¿Cómo estás? ¿Todo marcha bien? No he recibido reportes policiales, ni denuncias, ni boletas de tránsito en cuarenta y ocho horas y pues, uno se asusta.
—Que dulce, mom. Y yo aquí pensando que me extrañarías.
—Por supuesto, eres el último bebé familiar —dijo la señora mientras su secretaría le dejaba una pila de documentos para revisar.
Kuchel era una jueza de la suprema corte de justicia de la capital, muy respetada y una eminencia en su campo. Y sus allegados sabían perfectamente que su "pequeño" retoño era su talón de Aquiles.
—El único bebé familiar, querrás decir, a menos que quieras adoptar un hermanito para mí que de hecho tengo un prospecto muy interesante.
—Ay, mi niño, siempre tan pícaro. Cuéntame, ¿cómo te van las cosas por allá? Desiste de ese doctorado y vuelve a casa, amor.
—Lo siento, mom, pero la verdad es que todo ha salido de maravillas y acabo de convertirme en un miembro oficial del cuerpo estudiantil de esta institución. Ni modo, vas a tener que aprender a sobrevivir sin mi presencia los siguientes años.
—No, no, bebé, esto está muy mal, dijiste que ibas a venir a visitarme de manera regular, o yo iré en su defecto. No estuve pariéndote dieciocho horas seguidas para que luego te me quieras ir a hacerte el independiente a otra parte —soltó con fingido dramatismo.
—I know, mom. Relaja, no es el fin del mundo. Además con tanto tiempo libre ya podrás dedicarte a conseguir un novio.
—Levi…
—Por supuesto que nos vamos a ver seguido, soy tu bebé después de todo, seguiré alimentando esa dependencia materna que aún tienes, amo ser tu consentido.
—Hablando de eso, Robert te va a llamar en un rato, creo que te ha enviado un email con algunos broucheres para que puedas elegir tu nuevo auto.
—¿Nuevo auto?
—Vas a necesitar uno allá, ¿cierto? Deja el que tienes aquí, no quiero que hagas un viaje tan peligroso por la ruta, en esta época hay demasiado tráfico. Es mi regalo de graduación, no pude darte uno como corresponde.
—Mmm, prefiero que me regales un departamento —dijo Levi mientras comenzaba a caminar a la salida de la universidad—. Ya me arreglaré con la movilidad aquí.
—Es que, dame un minuto. ¡Greta, greta! Por favor llévale estos documentos a la escribana Forster, cuando los tenga listos que me avise, dile que es urgente. Perdón, hijo, ¿dónde estábamos? Ah, cierto, tu tía Kiyomi es dueña del complejo de departamentos "Inti Punku", ya te pasaré la dirección. Me dijo que tiene como cuatro o cinco disponibles como para que puedas elegir el que más te guste, están amoblados, aunque la verdad me había hecho ilusiones de que fuéramos juntos a comprar lo necesario para decorarlo.
—Ya veo, bueno, siempre que no quede muy lejos de la universidad…
—Dijo que estaban como a unos quince minutos en coche, igual si no te gusta solo dime y arreglaremos otra cosa.
—Mom, yo también quiero ir de compras contigo, ahora estoy teniendo una crisis emocional gracias a tu llamada.
—Mi bebé, vuelve ya mismo, ahora le digo a Greta que te compre los pasajes.
—Que no, déjame explorar un poco por mi cuenta.
—¿En qué andas, Levi Ackerman?
—Tú no escuchas, mom. Uf, te dije que hay un prospecto, me llevará a conocer la ciudad y tiene unos ojazos verdes que te derriten.
—Pásame su foto, quiero ver sus antecedentes penales.
—Stop, es buena gente, además fui a artes marciales durante diez años, puedo defenderme.
—Ahora yo soy la que tiene una crisis.
—Love you, mom. Ve a un spa y relájate, por Dios.
—Adiós, bebé, te amo mucho, mi corazoncito, mi purrupupú.
Levi comenzó a reírse divertido y finalmente se terminó la comunicación. Amaba a su madre, después de él, era el ser humano más importante en su vida, jamás le había molestado ese trato un tanto meloso que le daba, al contrario disfrutaba mucho lo cariñosa que era, porque ese trato solo era con él.
No se animó a subirse al camión, pero a medida que caminaba hacia la casa de los Jaeger empezaba a reconocer la zona, decidió que mejor caminaba y de paso hacía un poco de ejercicio. Notó que la temperatura de Shiganshina era bastante más elevada que la de su ciudad de origen, y luego recordó que en la casa no tenían aire, por lo que se lamentó de antemano. Se puso el manos libres y dejó andando el último disco de Miley Cirus, una de sus cantantes favoritas, hasta que entró una llamada de Hange.
—Hi, nena.
—¿Kiubo?
—Regresando to the house, tengo un calorón a mil y no de los lindos.
—¿Ya te reportaste con la jefaza?
—Obvio, en realidad ella me contactó, como siempre, es tan intensa, pero va a estar- bien.
—Entoncs, ¿ya terminaste con el papeleo?
—Obvio, eso ni se pregunta, he cumplido, ash, mataría por un buen shampoo helado, right know.
—¿Te vas a quedar hasta el lunes? Pensé que te volverías de inmediato.
—Bueno, bueno, nadie se muere por un poquis de calor, Han. Además tengo cosas que hacer con Eren.
—¿Ya le tronaste las nueces?
—¡Ush! ¡Han! No soy una boa constrictor trepadora como tú, no mi ciela, me tomaré el tiempo necesario, ya te dije que es un niño bien, de esos que valen la pena.
—No lo conoces ni hace veinticuatro horas, mishei.
—Leve, mi intuición no me falla.
—En fin, adiós.
Levi guardó su celular, suspiró y apuró el paso porque el sol le estaba quemando la piel. En menos de media hora estuvo arribando al lugar, claro que no contaba con que pasaría por la estación de camiones y que hubiera un grupo de "gatos" que lo miraron de manera extraña.
—¿A cuánto las fresas? —le gritó uno cuando se estaba alejando y sus compinches comenzaron a reírse.
Levi dudó entre si volver y cantarle sus verdades o simplemente ignorarlo, decidió lo segundo. Se sorprendió de encontrar la moto de Eren en el garaje de la casa, se suponía que se iban a encontrar a las cinco, miró su Rólex, eran más de las dos, ¿ya se le había hecho tan tarde? Su estómago rezongó pidiéndole alimento.
—Hola, Levi —saludó Eren una vez que entró, al menos estaba más fresco adentro.
—Eren, que sorpresa.
—Sí, al final no había mucho trabajo hoy, me dieron para corregir y diseñar unos panfletos así que me retiré antes. ¿Ya comiste?
—No, ¿hay algún lugar al que se pueda pedir delivery?
—Uh, aquí en el barrio no, solo por la noche, pero fíjate en el refri, tal vez puedas pescar algo.
—¿Tú ya almorzaste?
—Sip, allá en la imprenta.
—Ni modo —Se acercó al refrigerador y abrió, pero todo lo que había eran verduras, frutas, carnes, no había nada listo—. ¿Tienen pastas frescas?
Eren sonrió y se acercó para sacar una botella de agua y beber.
—Nop, no es despensa, eso que ves es lo que hay, puedes hacerte un poco de pollo.
—Oh, pero, ¿cómo sería?, ¿lo pongo a hervir? —dijo tomando entre su índice y su pulgar una pata muslo que había sobre un plato.
—A menos que lo quieras comer crudo.
—No como carne cruda… a menos no la de pollo —dijo coqueto y luego sacó el plato con eso y algunas verduras.
Los dejó sobre la mesada de la cocina y comenzó a buscar un tutorial de cómo preparar pollo en menos de diez minutos. Eren estaba por marcharse pero su instinto le dijo que mejor esperara, no fuera que Levi incendiara el lugar.
—¡Qué nice! Haré pollo frito —dijo con mucha resolución el muchacho y Eren lo miró incrédulo.
—¿Alguna vez cocinaste eso?
—No, pero es very easy, aquí lo dice mira: "fácil, rápido, jugoso", lo tengo, mira que te vas a arrepentir de haber comido antes.
Eren se rió de una manera nasal y siguió bebiendo de la botella.
—A verrrsss, necesito harina de maíz.
—Mejor te ayudo —dijo mientras participaba activamente y sacaba la harina de un estante alto.
—Thank you, que amable. Bien, ahora sal, aquí, huevo, esos los vi, los vi, en el refri —y sacó dos—, ajo, cilantro, mmm.
Eren le fue alcanzando los ingredientes, la tablita para cortar, el aceite y el cachivache para poner en la estufa.
—Que buen plan, ¿cierto? Es como esos programas de cocina, eres como mi ayudante —dijo divertido mientras codeaba a Eren con confianza, luego colocó su iPhone sobre una repisa para especias y puso a andar el video—. Ok, cortar el ajo es lo primero.
Comenzó a pelarlo con mucha dificultad mientras ponía mirada de concentración, Eren suspiró.
—Levi, ¿qué tal si tú pones el aceite y yo te voy pelando las verduras?
—¿Tú quieres pelar? Claro, claro —dijo Levi contento y procedió a poner el aceite mientras tarareaba "Night Crawling" de Miley Cirus—. Bueno, ahí está, y aquí la harina, lo tengo.
Trató de cortar el cilantro, todo le salió un poco chueco y mal, pero ponía empeño, luego intentó con el ajo.
—¿Te puedo hacer una sugerencia? —dijo Eren acercándose.
—Obvio.
Se paró detrás de él y tomó sus manos para mostrarle como cortar, claro que la posición parecía como si lo estuviera abrazando y a Levi se le aceleró el pulso.
—Qué padre, esto es divertido —dijo el más bajo, para luego echar el cilantro y el ajo sobre los huevos que Eren había puesto dentro de un cuenco—. ¿Y aquí mojo la carne y ya?
—Deberías, pues, batir los huevos, ¿no?
—Ah, simón, simón.
Eren lo observó un poco más, aunque tuviera 26 Levi parecía un adolescente aprendiendo como sobrevivir, en cierta manera era… un tanto tierno. Le gustaba que a pesar de que se notaba a leguas que jamás había cocinado, o lavado los platos, no era de esos típicos niños ricos (aunque fresa era) que se enojaban por todo y terminaban montando escenitas por caprichosos y consentidos. Levi iba por lo que quería con determinación y nada parecía detenerlo, incluso si era la primera vez que hacía algo.
—Okay, ya está esto batido, pero el pollo, uh…
—Si quieres que se cocine rápido tal vez deberías sacarle la carne a los huesos con el cuchillo y cortar unos trozos pequeños, entonces se cocinarán de inmediato.
—Excelente consejo, Eren.
Levi decidió hacerle caso y miró la pata muslo un par de segundos.
—¿Quieres que te muestre cómo?
—Mmm, voy a intentarlo y tú dime si lo hago mal, he visto a Clotis hacerlo un par de veces, al menos tengo la información visual. By the way, Clotis es una señora que trabaja en mi casa como doméstica, pero la queremos tanto, ya es familia, ¿zas?
Casi se rebana un dedo un par de veces, y los cortes no salieron tan limpios, pero en líneas generales lo había hecho bastante bien ante la atenta mirada de Eren. Era gracioso verlo agarrando el pollo con la punta de sus dedos (de hecho estaba también en puntas de pie, lo hacía inconscientemente por lo visto), Eren estaba pasándola genial. Levi mojaba los pedazos en el huevo con cilantro y ajo y luego los pasaba por la harina. Se acercó a la olla que ya tenía el aceite caliente e hizo el ademán de querer echar los dos pedacitos que tenía entre los dedos, pero no se animaba.
—Acerca tu mano, así, sino te va a salpicar —le mostró Eren.
—Okay, okay, ¡me lleva! —dijo en voz alta cuando apenas impactaron los trozos y empezó a burbujear todo con un ruido infernal, Levi se escudó detrás de la espalda de Eren que se comenzó a reír—. Esa cosa es heavy, o sea, ¿quieres emociones fuertes? Frita pollo, güey.
Eren estaba que se doblaba de la risa y Levi sacudió su cuerpo, como quitándose el miedo, para volver a la faena.
—Escucha, dame los trozos yo los pongo en el aceite —ofreció Eren.
—De acuerdo, no voy a resistirme esta vez.
—Mientras tanto usa ese cuenco de allí, pon algunas servilletas de papel, para que cuando saquemos la comida absorba parte del aceite.
—Done.
Hicieron un buen equipo, en poco tiempo tuvieron al pollo dorado y crujiente, a Levi se le hacía agua la boca. Salió mucho más de lo esperado porque aprovechó para picar un bife de pollo que también estaba en el refri. Luego se puso a ver con qué podría acompañar ese manjar.
—Hay unos aguacates abajo y tomate, puedo hacerte un guacamole en un tris, soy un experto.
—Cool, muéstrame entonces así aprendo —respondió Levi entusiasmado.
En menos de cinco minutos tenían un guacamole digno de fotos de gastronomía, partieron un limón en cuatro trozos y se sentaron a comer.
—Al menos luce bien —dijo Levi pinchando un pedazo de pollo con el tenedor—, y huele bien, anda Eren sírvete un poquito, es feo comer solo.
—Estaba esperando que me invitaras, ya almorcé pero la verdad esto abre el apetito.
Levi mordió el trozo crujiente y luego acompañó con un poco de guacamole.
—¡Oh, my God! ¡Está de lujo! Como las Nuggets de McDonalds, pero muchísimo mejor.
—La verdad, te salieron increíbles.
—"Nos", nos salieron, sin tu ayuda no sé qué hubiera sucedido. Pero al menos ya sé que puedo crear Nuggets caseras.
—¿Pudiste terminar con todo el rollo de la universidad?
—Obvio, llegué justo a tiempo, hoy era la fecha límite, normalmente no me atraso con estas cosas, no me gusta andar a última hora, pero bueno, pasa que estaba con los trámites del título ¿you know? Tipo que es todo tan un desastre, mucha burocracia y te estresa tener que organizar todo, porque viviré los próximos dos años aquí, empiezo a cursar el mes que viene y ni siquiera sé dónde voy a mudarme.
—¿Necesitas ayuda para buscar departamento o casa?
—No, thanks, tengo una tía que tiene un complejo de departamentos, Inti Punku, algo así, dijo que tenía depas disponibles ahí.
—Oh, ya veo, ese lugar es uff, super exclusivo. Tenía un amigo y su novia vivía allí, decía que tenían solárium, piscina, todo eso, como los condominios de Miami.
—¡Qué nice! La verdad no lo conozco, los voy a Googlear más tarde.
—Si no te has asustado lo suficiente, podemos ir en mi moto y dar unas vueltas.
Levi rió abiertamente.
—Pude fritar pollo, Eren, sobreviviré a un paseo en tu moto.
—No sé si eso fue un halago o un insulto, lo tomaré pero me ofende muchísimo.
Ambos se rieron abiertamente y a Levi se le volvió a acelerar el corazón, ¡qué lindo que era Eren! Claro que él siempre tenía un ojo analítico para descubrir oro por donde caminara, y ese chico no era la excepción. Lo había atraído como el imán al hierro desde el primer encuentro. No sabía si Eren era gay o no, pero sin dudas se divertía con su compañía, de hecho se había quedado, lo había ayudado y hasta estaba comiendo de nuevo con él. Indiferente no le era.
—Oye, si quieres después de comer podemos ir al Tianguis, hace calor pero a esta hora no hay mucha gente, así que, o si prefieres descansar un poco y-
—No, no, cool, vayamos después de comer, no suelo hacer siestas, soy lo que se dice una persona muy activa. Además me intriga, nunca fui a uno, tengo que sacar muchas selfies de eso.
—¿Realmente nunca fuiste a uno? —Levi negó—. Te han cuidado mucho por lo visto.
—En realidad no tuve necesidad de ir, pero soy open mind me gusta experimentar cosas nuevas. Mira, el mes pasado aprendí como volar en parapente.
—¡Wow! ¿De verdad?
—Obvio, sé que mucha gente me ve y se hace una idea… prejuiciosa digamos, de cómo soy, pero te sorprenderías, disfruto las emociones fuertes.
A Eren le interesó la charla.
—¿Te gustan los deportes extremos?
—Algunos.
—¿Paracaidismo?
—Hice una vez, no salió tan bien, me quebré una pierna, el instructor no había ajustado bien las correas, había mucho viento, nos arrastró mucho más lejos del punto de contacto en tierra, no fue aterrador pero no es algo que me gustaría repetir. Luego, mmm, hago mucho rafting, ¿zas? Botes, rápidos, uf, eso tan estimulante. Oh, algo que es mil padre es manejar fórmula uno.
—¿Manejaste en fórmula uno?
—Mmm, solo en prácticas, coz mi madre casi se muere, no, literal, tuvieron que llamar una ambulancia, su presión llegó a la estratósfera, así que no pude correr carreras, pero me di el gusto de practicar y eso y es ¡wow! Really, really nice, mira me acuerdo y se me eriza la piel.
—Qué envidia, siempre quise montar fórmula uno.
—Bueno, si vienes a la capital te invito, puedes quedarte en casa y te llevo a las pistas.
—¿De veritas?
—Eren, si algo debes saber de mí, es que jamás miento.
—Ah —dijo poniéndose colorado de la emoción—, no quiero exagerar pero te juro por Dios que siempre ha sido uno de mis sueños, sigo fórmula uno desde hace muchos años, de hecho tengo mi habitación llena de posters de Ayrton Senna, Fangio y Vettel.
—Oye, deberías enseñarme eso. Particularmente no tengo posters because minimalista always, me gustan las paredes sin adornos, pero si he disfrutado mucho del desempeño de Hamilton, es una lástima que siempre deje en las sombras a su compañero Bottas, porque es realmente genial, pero siempre sale segundo.
—Han liderado mucho tiempo, es un alivio ver que Ferrari está resurgiendo después de tantos años, ya cansaba ver la misma gente ganando todos los podios.
—Oye, ¿tienes algún resentimiento con la Mercedes Benz?
—No, no, para nada, no es casualidad tantas medallas en los últimos años, reconozco que su mecánica es superior y todo, ahora si hablamos de gustos personales me da satisfacción ver ganar a otros, no me funes por eso.
—No lo haré, pero debes saber que tengo un Mercedes de hecho, aunque está en la capital.
—¡Vaya! Y yo llevándote en mi humilde moto.
—Oh, pero cero, o sea, un vehículo es un vehículo, a mí no me importa en absoluto este tema de marcas y tal, o sea, mientras te lleve a destino, todo fresh.
Se quedaron enfrascados en una conversación muy interesante sobre carros, Levi no solo sabía mucho sobre historia de fórmula uno, sino que además conocía mucho de mecánica. Terminaron en la habitación de Eren, donde el más alto le enseñó su colección de autos a escala. A Levi le llamaron la atención unos álbumes de bandas de rock, y prestando mayor atención al look de Eren, sí, daba una onda muy dark y rocambolesca.
—¿Te gusta "Queen"? —dijo Levi asombrado.
—Los amo, de hecho mi madre, es una santa pobre, me aguantaba cuando los escuchaba días y días seguidos a todo volumen, menos mal y no tenemos vecinos cerca. Cuando me fanatizo con algo soy… bastante intenso diría.
—Linkin Park, esos los conozco, Nirvana también, Kings of Leon, esos no tengo idea.
—¿Qué escuchas tú?
—Bueno, me gusta mucho Miley Cirus —Eren levantó sus cejas—, ¿te sorprende? Bueno, no voy a esconder mis verdaderos colores, me truena el pop, pero no es como que sea super fan de alguien en particular, es más como, tipo me gustan por temporadas ¿you know? Luego me aburro y ya me pega otra cosa.
—¿Reggaetón?
—No mucho, excepto en una party o un antro, pero eso si adoro mil a Camilo, no te metas con ese enano que es mi ídolo.
—Ni siquiera sé de quién me estás hablando.
—¡Come on! ¿"Ropa Cara"? El que güey que sale con Eva Luna —Eren estaba en verdad perdido y sonrió como disculpándose por su ignorancia—. Definitivamente debes escuchar su tema Ropa Cara.
—¿Te divierte todo eso de la farándula y quién sale con quién?
—Te soy honesto, Eren, no, pero a mi madre le entretienen los "chows" amarillistas, así que ni modo, te acostumbras, no está mal informarse tantito.
—Como digas, ¿vamos al Tianguis?
—Claro.
—¿Quieres cambiarte? Digo… el piso es de tierra, por las verduras y eso, no sé si tu ropa, eh…
—¿Esto? Leve, vamos, no pasa nada.
—De acuerdo, pero te vas a ensuciar.
—Ni modo, se puede lavar ¿zas? No es desechable.
Eren se rió, ese Levi era en verdad divertido, como una bocanada de ventisca fresca. Cuando estaban saliendo notó que Mikasa estaba llegando.
—Hola —dijo una chica de piel pálida y cara de estar triste y melancólica.
—Hi —saludó Levi.
—Mika, te presento a Levi, es nuestro huésped de Airbnb, justo estábamos saliendo a hacer un trámite, por eso te había dicho que hoy no podía.
—Bueno, pero te desocupas más tarde ¿o no? Puedo esperarte.
"Qué pesada", pensó Levi y ya no le gustó demasiado la chica, estaba arruinando su momento a solas con el chico lindo.
—La verdad no sé si vamos a demorar o no.
—Puedo acompañarlos.
—Es que vamos a ir en mi moto y no me animo a llevar dos personas. Como sea, espérame si quieres o puedes ir llamando a Armin, trataré de que nos desocupemos cuanto antes.
—Oi, Eren, si tienes un compromiso todo fresh, no hay pedo, lo dejamos para mañana —intervino Levi para alivianar la situación.
—No, no está bien, es para el diseño de unos panfletos y un logo, pero les había dicho que lo hagamos a partir de mañana.
—Bueno, te espero —dijo la chica suspirando pesado.
En cierta manera le gustó mucho que Eren le hubiera dado prioridad a su salida, es decir, siendo francos ir a comprar un poco de carne y verduras no era lo más urgente. Se aferró a la cintura de Eren que de paso le hizo un recorrido por algunos lugares de la ciudad, explicándole más o menos qué era lo más importante aquí y allí. Finalmente arribaron al famoso Tianguis.
Dejaron la moto en un estacionamiento cercano y caminaron al lugar, Levi estaba fascinado, le brillaban los ojos. Le gustaron muchos las señoras que vendían artesanías y condimentos a la entrada. De hecho compró un par de animalitos tejidos con lana de llama que le parecieron "super nice".
Luego se internaron un poco más adentro y no paraba de mirar todo como si estuviera en un zoológico.
—¡Nice! Mira esta estructura arquitectónica, está divina —decía mientras levantaba un aguacate que esta partido al medio para mostrar su contenido sobre un cajón—, aroma, colores, y ni siquiera debo probarlo para darme cuenta que está hiper delis. Disculpe, señor, ¿a cuánto el kilo? Bueno, me da dos kilos, gracias.
—Hay mejores ofertas más adentro, siempre los puestos de adelante tienen precios más altos —le indicó Eren.
—Genial, es que no me pude resistir, está muy bello.
Caminaron hasta un sector de carnes, había algunas moscas y por el calor los olores eran como más fuertes, a Levi mucho no le gustó pero intentó hacer un esfuerzo, estaba disfrutando mucho lo de comprar víveres.
—Pero, o sea, ¿el pollito es fresco? —consultó con un tendedero, mientras Eren se había ido a buscar unos chiles, desde el fondo del negocio le respondió uno de los ayudantes.
—Ni modo que se lo matemos enfrente suyo, ¿no? No vuela, pero está fresco güerito.
—Ya, la capté, bueno, no sé, deme dos pollos, porfa.
El empleado se comenzó a reír y luego fue a juntarse con otro para seguir mofándose de Levi quien no le prestó la más mínima atención, puso el modo selfie para tomarse una foto con las bolsas de compras. #TianguisSuperCool, #GanarElPanConSudor, #Doméstico, #VidadeCasado, #SiSoy.
—¿No quieres que te ayudemos, mi rey? —dijo el mismo empleado en tono burlón mientras Levi pagaba por la carne, pero el arquitecto lo ignoró de plano.
Luego se fue a otro puesto a comprar carne de res y otras cosas. Una vez que terminó con las carnes volvió al sector de las verduras, Eren le había dado una mochila para que guardara ahí las bolsas y así fuera más cómodo. Se sorprendió cuando un verdulero le gritó desde un puesto, ya que estaba distraído buscando a Eren.
—¡Oiga, güerito! Venga pa ca, le hacemos descuento, las mejores papayas, plátanos y berenjenas de todo el lugar, mire, mire —decía el hombre levantando y exhibiendo sus productos.
—A ver, si, se ven buenos. ¿Tiene melones?
—No es época, güerito, pero mire, tenemos melocotones y están en su mejor punto.
—Ya, entonces voy a llevar un poco, y deme unos dos plátanos, y esa manzana gold, medio kilo.
—¿Las amarillas?
—Sí, esas.
—Levi, te estaba buscando, volví a la pollería pero ya te habías ido —dijo Eren que venía con una bolsa con chiles de todo tipo.
—Sí, quise ir adelantando un poco.
—Oye, pero, estás comprando demasiado, esto es como para una semana completa.
—Y bueno, que aprovechen.
Una vez que terminó su compra, el dueño del puesto le regaló dos caramelos "gloria" envueltos en papel rojo brillante, Levi se sorprendió.
—Pruebe, son un manjar.
—Oh, está mega bombi. Compraré unos para llevar.
Se entretuvieron bastante, se rieron, Eren le mostró el lugar, como elegir las mejores verduras y carnes, conseguir precios, para Levi era otro mundo y realmente lo estaba disfrutando. Pero cuando estaban saliendo, ya se estaba haciendo oscuro y muchos puestos ya estaban empezando a cerrar, pasaron por una calle estrecha que los conducía hasta el estacionamiento. Había cuatro tipos ahí, dos bebiendo unas chelas y los otros dos Levi los reconoció como los ayudantes del puesto de pollos.
—Hola, mi rey, ¿ya saliste a por el pan? —dijo uno de ellos mientras los otros comenzaban a reírse.
Eren les echó una mirada no muy amable.
—Mira, Pipo, ya le hiciste enojar el novio.
—Ah, pero ya que, hay suficiente fresa para todos, ¿o no?
Y nuevamente se carcajearon, Eren se giró para decirles algo pero Levi lo detuvo apretando levemente su muñeca. Luego el más bajo los miró con frialdad.
—Obvio, aquí hay mucha fresa, pero nada para tu mermelada, we.
Todos se alteraron y hubo un griterío, Eren se puso incómodo, porque así era como empezaban las peleas y de verdad no quería eso para Levi, aquellos eran cuatro, los harían papilla, pero bueno, si había que defenderse aguantaría lo que pudiera.
—¡No mames, wey! ¡Ki asco! Aquí nadie truena la cola —se burló uno de los bravucones.
—Pues que aquí te devuelvo tu pinshi comentario porque nadie te lo pidió —dijo Levi haciendo un ademán de tirarle algo y se giró para seguir su camino, pero claro, los hombres ya estaban un poco ebrios y querían quedarse con la última palabra.
—Ya bájale tantito, wey, que te tiramos un piropo y te haces el ofendido, deberías agradecernos, chingada madre.
—No pos, cómprate un cochinito y ahórrate tus babosadas, porque yo no las quiero.
—Ah, te haces el malo solo porque estás con tu novio, ¿eh?
Comenzaron a rodearlos y Levi le dio su mochila a Eren y comenzó a arremangarse.
—Ya estuvo, banda, vinimos en buen plan, no es para ponerse locos —trató de aplacar los ánimos Eren, pero no lo escucharon.
—Ay, mira qué bonita tus uñas, mishei —se burló uno de los hombres—, ¿qué piensas hacerme con ellas? ¿Arañarme?
—Acércate un paso más y te parto la madre, primer aviso —dijo Levi ya con el semblante completamente serio.
—Noooo manches, el gatito se quiere hacer el lión —soltó uno y todos rieron, pero ya se había acercado demasiado el que lo había molestado primero y Levi se puso frente a Eren para protegerlo.
—No voy a advertirte dos veces, guey, aléjate y déjanos en paz o de verdad te vas a arrepentir, soy sexto Dan en taekwondo y cinturón negro de karate.
—¡Uy, qué miedo!
El tipo de acercó ignorando la advertencia y de una sola patada en la quijada Levi lo dejó fuera de combate, cayó redondo al piso y noqueado al instante. Los otros tres quedaron perplejos y sorprendidos.
—¡Chinguen a sus madres, culeros! —esta vez Levi lucía enfadado, hasta Eren estaba con los ojos como huevo hervido de la impresión—. Tengan tantita madre y aléjense porque los voy a partir en ocho como una pizza, manada de fufurufos.
Y con eso pareciera que los hubiera invitado a la pelea, porque se le fueron como cerdos a las mazorcas, claro que Levi era rápido, fuerte y certero. Eren no tuvo ni que hacer el intento, en menos de dos minutos los tuvo a todos tirados en el suelo, desparramados como tacos caídos. Levi sacudió sus manos y les habló por última vez.
—Puros faroles, nomás. Cómprense una vida, mamones.
Levi fue donde Eren, tomó su mochila y siguieron caminando al estacionamiento, el más alto de tanto en tanto miraba hacia atrás para ver como los tipos apenas podían ponerse en pie. No dijo nada hasta que llegaron a la casa, donde recién empezó a ser consciente de lo que había sucedido.
—Levi, ¿estás bien?
—Obvio, microbio.
—Pero, ¿te lastimaste?
—Equis, Eren. Neta, no fue para tanto, no es la primera vez que hay idiotas que se quieren hacer los listillos conmigo.
—Realmente quedé… impresionado, ¡tú tienes muchísima fuerza!
—I know, y no es por presumir, pero te digo que nunca he perdido un enfrentamiento, claro que no me apetece ir dándomelas de boxeador, pero neta, o sea a veces hay que ponerse firmes y ubicarlos en el mapa. ¿Tú estás bien?
—Sí, estoy perfecto. Eres increíble, "güerito".
Levi sonrió satisfecho, al parecer ese episodio había servido para impresionar a Eren.
—¿Te ayudo, Eren? —la voz de la chica esa que había quedado en la casa los distrajo, de todas maneras no esperó una respuesta y fue corriendo a agarrar su bolsa.
—Gracias, Mika.
—Compraron bastante, ¿eh?
—Fue Levi, quiso colaborar con la casa pero creo que exageró un poco.
—Tu fresh, Eren, lo hago para retribuir lo bien que me han tratado, neta.
Eren entró primero y Mikasa se le adelantó a Levi metiéndose entre ellos y dedicándole una mirada muy ruda, el arquitecto elevó una ceja, ¿qué le pasaba a esa chiquilla? Adentro estaba un tal Armin, un jovencito con cara de niña y aspecto estudioso, muy amable y parlanchín que dijo ser amigo de Eren.
Dejaron los víveres en el refrigerador, se lavaron las manos y Eren fue junto con los dos extraños a su habitación para trabajar en eso que necesitaban. Levi lamentó que esos chicos le hubieran interrumpido la cita, pero ni modo, mejor sería ir a tomar un refrescante baño frío y encremarse, porque el fuerte sol de esos lados iba a hacer estragos con su bello cutis.
Realmente esperaba tener la posibilidad de cenar con Carla y su futuro novio más tarde. Había sido un día memorable, eso de ir al tianguis era muy estimulante. Debería llamar a Hange y preguntarle como renovar su Airbnb por al menos una semana más.
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By Luna de Acero.-
