Cap 17: Siempre de segunda - Parte 1
Skipper bajo las escaleras para encontrarse a Rico y Cabo jugando videojuegos.
Skipper: Cabo, no sabía que ya habías regresado.
Cabo: Lo siento por no avisar. Me dijeron que estabas viendo unos documentos y no quise interrumpirte.
Skipper: Ya veo
Cabo: Todo bien?
Skipper: Si. Solo chequeaba unos documentos pasados. El expediente de Hans para ser exactos.
Rico: Ke?
Skipper: Pues sí. Ya saben. Lo estuvimos espiando a las afueras del Kabala, su primer bar, cuando se reabrió el caso de Sabannah Parks. La historia ya lo saben... El caso es que el Grl. Buck dijo que Hans había renunciado al mal para ser un hombre de negocios pero quise cerciorarme por mi cuenta.
Cabo: Lo has estado espiando todo este tiempo?
Skipper: No. Solo he pasado por el lugar. Bueno, admito que la primera semana de su apertura lo vigilaba constantemente. Incluso se lo dije al Grl. Buck. Me mantuvo informado al igual que Miss Perky y sí, la verdad me sorprende que haya cambiado para bien. Dejé de investigarlo desde entonces. Decidí añadir eso en su expediente. Ha cambiado para bien. Quién lo diría?
Cabo: Si, las personas cambian.
Skipper: Si… Y… cómo esta Mikayla?
Cabo: A-Ah? Pero si no la he visto hoy (mintió)
Skipper: Si, lo sé. Es solo que, sonará cursi, pero la quiero como una hermana pequeña y verla tan cambiada… Algo debió pasar.
Cabo: Ella está bien, Skipper.
De pronto la puerta se abrió y de ella entraron tres chicas con varias bolsas de compras.
Marlene: Regresamos
Skipper: Si que se toman eso de comprar muy en serio.
Miss Perky: Hace tiempo que no me divertía tanto. Me encantó salir de compras con ustedes, chicas.
Marlene: Nosotras también.
Stacy: Si. Fue entretenido. Deberíamos repetirlo.
Miss Perky: Cuenta con ello
Rico: Ola
Miss Perky: Hola cariño.
Marlene: Bueno iré a poner todo en mi habitación. Stacy me acompañas?
Stacy: Claro
Ambas amigas subieron a su habitación que compartían. Mientras arreglaban las cosas alguien inició la conversación.
Marlene: Y… donde estabas?
Stacy: Ah?
Marlene: Desapareciste por un buen tiempo y dijiste que tenías algo que hacer. Qué pasó?
Stacy: Solo… me perdí. Es todo (mintió)
Marlene: Estás segura?
Stacy: Crees que te estoy mintiendo?
Marlene: N-No. Solo quería saber por qué te demoraste tanto.
Stacy: Vaya, al parecer a ti y a Skipper les gusta saber el paradero de sus amigos.
Marlene: Que?! No.
Stacy: No soy sospechosa, Marlene.
Dicho esto Stacy salió de la habitación dejando a Marlene en un gran silencio. No quería ser mala con ella, era su mejor amiga. Pero sus actitudes eran muy similares a las de Sabannah. No era culpa de Marlene ser así, después de todo Sabannah era su hermana; la popularidad y el ser la favorita y líder estaba en sus genes. Por algo Sabannah la había elegido como su reemplazo, y era perfecto. Pero no permitiría que esa manía de querer controlar a la gente a su alrededor también la haya compartido con Marlene. Ya tuvo suficiente con Sabannah en el pasado, no se volvería a repetir en el futuro.
Hans bajo de su auto junto con Bada y entraron al bar con unas bolsas. Habían ido de compras. Con más de dos año de haber abierto su primer bar que fue todo un éxito, el ex villano tenía planes de expandir más su negocio. Ya tenía dos sedes en Nueva York, ahora faltaba darse a conocer en otros lugares. Como California, Nueva Jersey y por qué no Texas. Sin duda se había esforzado bastante. Había logrado lo que en sus tiempos de villano no pudo. Y eso era motivo para celebrar.
Bada: A cuanto debo cobrar la entrada, mi sangre?
Hans: No, Bada. No tienes porqué preocuparte de eso. Contraté a dos personas para que lo hicieran. Y un servicio de catering.
Bada: Entonces… Qué haremos Bing y yo?
Hans: Qué no es obvio? Se ocuparan de divertirse. Celebraremos a lo grande amigo! Este fin de semana es nuestra!
Bada: (feliz) En serio?
Hans: Claro! Ambos me han apoyado durante todos estos años. Este bar, mi sueño… no lo hubiese logrado sin su ayuda.
Bada iba a decir algo más pero al entrar a la oficina de Hans se toparon con una sorpresa.
Hans: Ay no. Otra vez tú.
Amanda: Si es bueno verte también.
Bada los dejó solos, prefería no participar.
Hans: Eres una loca. No puedes dejarme en paz un solo día. Te gusta verme enloquecer. Estresado y arto. Así estoy y todo es gracias a ti!
Amanda: Vamos, Hans, si me amas solo dilo
Hans: Ahh ya callate!
Amanda: Eres un gruñón y aguafiestas. En fin, traje a Bing. Hizo un buen trabajo.
Hans: Lo sé, por algo lo contraté. Bada y Bing son los mejores. No me imagino a nadie más cumpliendo su labor.
Amanda: Owww eres tan tierno.
Hans: Basta
Amanda: Gruñón
Hans: Como sea. Nadie te vio, verdad?
Amanda: No
Hans: Dime la verdad.
Amanda: Ok… eres un pesado. Todo estaba bien hasta que me di cuenta que Cabo había ido a vigilar.
Hans: Ay Dios… el General me matará.
Amanda: Calmate. No se dio cuenta. No sospecha de mí, solo le parezco rara. Objetivo cumplido.
Hans: No. Error. Él sospecha. No caigas en su fachada de niño inocente y novato. Ha sido bien entrenado.
Amanda sabía que Hans no mentía. Era lo mismo que Bing le había dicho. Cabo era un cadete en el comando, pero se daba cuenta de las cosas. Tenía los tres elementos. El liderazgo e iniciativa de Skipper, la inteligencia de Kowalski y las agallas de Rico. Todo eso mezclado con su actitud tierna y bondadosa que nacía desde su corazón.
Amanda: No pasará nada. Estará distraído.
Hans: No dejes atrás a la niña. Ella también debe sospechar.
Amanda: Tal vez. Pero ya veras. Se distraeran. Lo mismo pasó el año pasado, recuerdas?
Hans: Tu tiempo como casamentera… Bien Señorita Cupido, es mejor que te vayas. Tengo cosas por hacer.
Amanda: Sí… yo también.
Marlene: Muy bien clase, hoy aprenderemos a sacar un poco más nuestra creatividad.
Marlene estaba dando la clase que compartía junto con Stacy, mientras la de cabellos chocolate hacía la dinámica, la de cabellos rojizos calificaba la tarea de los estudiantes, algo que esta última no estaba muy agusto.
Marlene: Esta vez sacaremos a flote nuestra imaginación, le parece?
Todos: Sí
Marlene: Bien. La dinámica de hoy se trata de hacer una historia random. Una historia improvisada que ustedes crearán en conjunto. Mi Hunter?
Hunter había alzado la mano.
Hunter: Disculpe, pero somos muchos aquí, y creo que sería imposible poder coordinar una historia. No muchos compartimos un mismo género de cuentos.
Max: Eso es cierto! A mi me gusta de ciencia ficción. Donde hay muchos disparos y alienígenas y explosiones. Tal vez una en el espacio!
Marlene: Descuiden, cada uno tendrá su tiempo, de acuerdo? Esta es solo una dinámica, no es tarea en sí.
Cabo: Entonces cómo vamos a hacer la dinámica?
Marlene: Es muy simple, James. Primero yo comenzare y luego le pasaré esta pelotita (muestra una pelotita de jazz de múltiples colores) a la siguiente persona que continuará la historia. Cada uno podrá llevar la historia como quiera. Listos?
Todos: Si!
Marlene: Bien, comenzaré. Había una vez unos hermanos gemelos llamados Stan y Ford. Ambos, a pesar de ya estar a pocos pasos de la tercera edad, estaban navegando en su barco, ¨El Stan de Guerra", buscando aventuras.
Marlene le pasó la pelotita de jazz a Hunter.
Hunter: Hmmm… los dos hermanos disfrutaban de una cálida y calmada mañana en ¨El Stan de Guerra". Mientras Stan comía sus panqueques recién preparados, Ford miraba las noticias a través de su teléfono celular.
Marlene le quita la pelotita de jazz a Hunter y se la pasa a Randy
Randy: Oh… En las noticias salió que habían detectado una bestia marina en el mar Atlántico y ofrecían una gran recompensa por su captura. Esto último motivó a Stan a ir en busca de la gran bestia, una decisión que Fond apoyo puesto a que tenía curiosidad por investigar este nuevo ser no identificado.
Marlene le quita la pelotita de jazz a Hunter y se la pasa a Frankie
Frankie: Ambos emprendieron el viaje al Atlántico, y cuando llegaron…
Stacy observó a su amiga. En definitiva era la profesora favorita de la clase. Iba a continuar revisando los trabajos cuando su celular vibró.
"Cansada de ser su sombra también? -E"
Rápidamente buscó con la mirada a alguien miro por las ventanas, incluso trato de ver desde su asiento si habían cámaras de vigilancia. Pero todo fue inútil.
Max: … Y cuando por fin detuvieron a la gran bestia, descubrieron que era un robot. Stan pensó en adueñarse de él y así engañar y asustar a la gente, pero Ford no estaba de acuerdo, solo quería saber quién estaba detrás de ese gran robot. Abrió la capota y se llevó con la sorpresa de que allí adentro había extraterrestres! Y fin… o es un continuará?
Marlene: (rie) Jajajaja… pero que gran imaginacion tienes. Bueno clase. Creo que por hoy saldremos temprano. Les parece?
Todos: Sí!
Stacy: Esperen. La tarea.
Todos: Owww
Stacy: Ehh… perdón pero… bueno, quería adelantarles que tienen que ir pensando en una idea para el proyecto que harán. Es un tema libre. Y además se elegirán a los tres mejores de la clase para hacer ese proyecto realidad. Así que vayan pensando. Que sea algo creativo.
Todos: Ok
Todos salieron del salón incluyendo a Stacy.
Marlene: Espera. A dónde vas?
Stacy: Tengo cosas que hacer
Marlene: Oh. Qué cosa? Si quieres te puedo ayudar. Ya sabes, somos co-tutoras.
Stacy: No, gracias. Este… es un asunto más personal.
Marlene: Oh. Quieres hablar?
Stacy: Estoy bien, Marlene, gracias. Nos vemos en casa (se va)
Marlene miró a su amiga alejarse, esperaba que nada malo le este pasando, últimamente Stacy actuaba algo extraño.
Priscilla estaba nerviosa. Como no estarlo, estaba a punto de cometer una locura y sabía que estaba mal. Lamentablemente razonar con Becky no era una solución muy fiable, sobre todo porque ya lo había intentado.
El tono de llamada de su celular la sacó de sus pensamientos.
Priscilla: Ay no… (contesta) Hey
Stacy: Hola, Priscilla. Como estas?
Priscilla: Ehm… bn
Stacy: Segura?
Priscilla: C-Claro. Por qué no lo estaría?
Stacy: Cierto… ahm… segura que todo está bien? No hay nada extraño o fuera de lo normal… o quizás un patrón extraño?
Priscilla: . Por qué? Paso algo?
Stacy: Eh… nop. Solo pregunto. Curiosidad, tu sabes. (Mintió)
Priscilla: Oh bien… aquí todo bien. Y tu hermana también. Nada fuera de lo normal. Todo super común y ordinario. Lo de siempre.
Stacy: Ok… de acuerdo… que bien.
Priscilla: Si…
Stacy: Si...
…
Stacy: Segura que nada está pasando?
Priscilla: S-Si, muy segura, si… quien eres? Policía? Jaja… ja…
Stacy: Jaja… ahmm… sip, tienes razón… qué pregunta más tonta jaja… ahh… bueno. Nos comunicamos después.
Priscilla: S-Si. Hablamos luego.
Stacy: Si
Priscilla: Si…
Stacy: Bien… ahm… bye
Priscilla: Bye
Priscilla cuelga el teléfono. "Eso estuvo cerca" pensó.
Stacy colgo el telefono
Stacy: Genial… no pude haber elegido mejor día para parecer una idiota. Buen trabajo, Stacy (!)
Stacy entró a la clínica mental. Cuando le dijo a Doris que la visitara, lo decía en serio; con más razón ahora que había comenzado a recibir mensajes de nuevo.
Enfermera: Buenas. En qué puedo ayudarla.
Stacy: (sacó su identificación falsa) Hola, Soy Miranda. Vengo a visitar a Doris.
Enfermera: Oh. Bueno, sta. Miranda, la paciente ya tiene visita.
Stacy: Que?
Enfermera: Si. Lo dice aquí. Y como sabe, solo se le permite una visita al día.
Stacy: Si, entiendo. Es algún familiar?
Enfermera: No, es una antigua amiga por lo que sé.
Stacy: Oh. Podría darme el nombre?
Enfermera: Lo siento, pero aquí todo es confidencial.
Stacy: Comprendo, gracias.
Dicho esto, Stacy se retiró del lugar y acto seguido sonó su celular
"Siempre de segunda? Algunas cosas nunca cambian - E"
Stacy se retiró del lugar, esperando que quien sea que estuviera con Doris sea un familiar y no alguien más como presentía por el mensaje. Lo mejor que podía hacer era despejar su mente, por lo que entró a la primera tienda de ropa que vio.
En la cafetería, frente al Zoológico de Central Park, se encontraba un joven agente disfrutando de su último sorbo de café. No tenía idea de porqué había regresado al mismo lugar donde comenzó a tener sus alucinaciones, y donde se presentaba la mayoría del tiempo. Bueno, tal vez una parte de él era consciente del por qué se encontraba allí. Una parte muy pequeña, porque era una locura. Que trataba de probar? Marlene ya había regresado. No había por qué tener alucinaciones de ella caminando por las calles de Nueva York, y mucho menos por el Zoológico. Era ilógico. Ella se encontraba dictando clases ahora. Verdad?
Miro detenidamente la puerta del zoológico. Esperando que esa misma alucinación volviera. Estaba loco? Su paranoica mentalidad le estaba jugando un juego más. "Estoy loco. Es… simplemente es imposible." pensó.
Y cómo si su propia locura quisiera seguir jugando con él… la vio. Allí estaba, recién saliendo del zoológico. Una chica de largos cabellos color chocolate. Marlene.
"Definitivamente estoy loco" pensó.
Volvió a mirarla. Esta vez vestida con un conjunto muy familiar. Una blusa amarilla, casi naranja; y un collar dorado; un chaleco largo de color negro y tenía puesto un short jean negro y unas botas largas que llegaban hasta la rodilla. Cómo olvidar ese atuendo. Ella lo había usado cuando se conocieron por primera vez.
Skipper: No. No estoy loco.
El agente decidió seguirla pero antes de que pudiera siquiera pararse de su asiento…
Mesera: Aquí está su orden para llevar.
Skipper: Oh, gracias.
Skipper pago y dejo propina para salir rápidamente del lugar y alcanzar a Marlene, a quien poco a poco perdía de vista. "Esto no puede estar pasandome de nuevo" pensó tratando de seguirla. Sin duda era rápida y escurridiza. Lo fue más al voltear la esquina pues para entonces Marlene ya había desaparecido.
Sin embargo, el líder agente no se daría por vencido, iba a encontrarla. Pero no tuvo éxito.
Skipper: Esto es muy extraño…
Skipper volteo, dispuesto a volver, cuando se chocó con alguien.
Stacy: Hey!
Skipper: Stacy?
Stacy: Eh… hola. Qué haces?
Skipper: Yo? Nada. Solo… paseaba (mintió) Y tú?
Stacy mostró sus bolsas
Skipper: Oh, de compras…
Stacy: Si. Fue un largo día para mi.
Skipper: Ya veo. Eh… y… Marlene está contigo?
Stacy: Marlene? No. Ella aún tiene que dictar clases.
Skipper: Cierto. Ahm… esto es extraño.
Stacy: Si, un poco.
Skipper: Estas de regreso? Podemos ir juntos. El auto está estacionado en-
Stacy: Oh, no te preocupes. Además me falta comprar algunas cosas.
En ese momento Stacy escuchó el ruido muy peculiar. "Botas Varoni" pensó. Había una chica que salía de la tienda departamental que usaba esas botas con ese ruido tan conocido y reconocible para ella. Eso le hizo recordar a la pelirroja, los mensajes que había recibido, generando cierto miedo.
Stacy: Ahm… pero si gustas puedes acompañarme. Y de allí nos vamos juntos.
Skipper: Claro. No hay problema.
Stacy: Por cierto… que traes allí?
Skipper: Ah? Oh! Le compré un café a Marlene. Es de mi cafetería favorita, la mejor de Manhattan.
Stacy: Es descafeinado?
Skipper: Eh no
Stacy: Marlene no toma café. Bueno, sí toma pero le dan descafeinado. El café la vuelve un poco loca.
Skipper: Oh… No sabia eso. Pero ahora comprendo por qué el café que Burt nos servía sabía extraño. Como sea… ahm... Quieres café?
Stacy: Para tu suerte, si tomo café.
Dicho esto, ambos emprendieron camino a la siguiente tienda.
Pregunta: ¿Qué hizo Amanda el año pasado?
